Si algo caracteriza al aficionado del Madrid es el sentido crítico, quejarse de oficio y hasta de vicio a veces. No es que me de por rendido, pero hay semanas en que cuesta sacar punta. Entre pretemporada, Supercopa, ACB y Euroliga el Madrid de baloncesto acumula un balance de 27-3. Uno, que ronda la treintena, que sólo ha conocido la travesía por el desierto de la sección, abonado en los años biblioteca del Saporta, el mediopensionismo de Vistalegre o el ‘vamos en buen camino’ de la Caja Mágica, se frota los ojos ante la realidad presente. Venga lo que venga, pasado el tiempo recordaremos esta etapa como los buenos viejos tiempos, como aún hacemos con los primeros meses de Plaza.
No hemos ganado nada, pero disfrutamos cada semana. En esta última, dos triunfos sólidos, 188 puntos anotados y un juego colectivo abrumador. El Madrid (12-0) está a tres victorias del récord. Valencia es buen equipo pero dudo que asalte el Palacio, la visita a San Sebastián es un caramelo, así que el 15-0 pasa por el Palau. Apunten el 30 de diciembre.
Puede que el Obradoiro tenga poco nombre, pero se está marcando un añazo (venía de ganar en Málaga). Cuenta con una plantilla equilibrada y con uno de los pabellones más calientes de la ACB; pocos ganarán en el Fontes do Sar. El Madrid lo hizo a su manera, con 97 puntos, liderado por un juego exterior de dibujos animados. Entre Llull, Carroll, Rudy y Chacho sumaron 66 puntos en 89 minutos en pista. Rodolfo destacó en la primera mitad (val. 18), protagonizando un pique con el gran Corbacho, que llama a las puertas de la selección. Carroll, que ya destacase el jueves ante Olimpia, tomó el testigo en el tercer cuarto, cuando más apretó Obradoiro. Chacho destrozó el partido en el último parcial con 5 minutos en modo Bugs Bunny.
Pero la matrícula de honor vuelve a ser para Sergio Llull, valoración 70 en los tres últimos encuentros del equipo. Es el mismo de siempre, pero más sobrio, comedido, y en su caso menos es más. En Galicia jugó tantos minutos de base como de escolta, por la baja de Pocius. Le preferimos en la dirección, pero es un lujo que te pueda cubrir dos posiciones a semejante nivelazo. ¿Recordáis cuando el año pasado nos desquiciaban sus tiros libres? Ayer, 10 de 10. Es el segundo jugador más valorado de la liga (18) en sólo 23 minutos por partido, es decir, que va directo al MVP de la temporada ACB. Sólo imagino a Mirlo y Nocioni compitiendo el galardón.
Añadiría a Tomic, pero es que su equipo marcha 7º clasificado, a 5 victorias del Madrid tras volver a perder. Las derrotas del Barca en ACB han dejado de ser noticia, con la de ayer en Granca (de 12) certifica oficialmente el primer puesto de los blancos en la liga regular. Pero no cunda el pánico, que ya viene la chavalada al rescate. Hezonja, Abrines y Todorvic jugaron cero minutos en las islas. Relevo generacional y tal.







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