La ‘draperización’ de Campazzo

facuPodría casi fusilar la crónica de hace dos semanas, también en Grecia, un auténtico déjà vu, salidas de las que cuentas con perder, más aún con la plantilla en cuadro, pero el equipo compite y da la cara, en OAKA de más a menos, en El Pireo de menos a más, en ambos casos para acabar muriendo en la orilla. La derrota cuenta igual que todas pero no puede doler igual, siendo mínimamente justos, liberados de prejuicios de madridista futbolero histérico, tipo escudo, señorío y cojones.

25 tiros libres menos y sin pívots en la prórroga

Estamos a mitad de un invierno de lesiones y siempre cruz en finales ajustados, pero es un día para romper una lanza por el equipo, por agarrarse al partido con hidalguía hasta forzar prórroga, nada menos que en pista del co-líder de la Euroliga, que lanzó 25 tiros libres más. Jugó de hecho el Madrid la prórroga sin interiores, con Thompins, Felipe y Tavares eliminados por personales. Ejem… Compitiendo así hay esperanza de salvar los muebles hasta recuperar a los caídos, con la ilusión de que vuelvan bien y vuelvan a tiempo.

Doncic jugó otro encuentro épico, 33 puntos (12/21 de campo) por una sola pérdida en 38 minutos, y tuvo en esta ocasión a Carroll de escudero, con 24 puntos, su primera gran actuación del curso en plaza grande, que falta hacía. Las soluciones pasan por aprovechar al máximo lo que queda sano para rodear mínimamente a Luka, y dentro de los teóricos secundarios hay algunos de los que se puede pedir más. Un saco en el que no meto a Rudy, pese a su pobre actuación, pues me consta jugó muy tocado. Thompkins se fue a su techo reboteador en el Madrid (10 en 20 minutos), pero ante rivales como Printezis se evidencia aún más su déficit de intuición y picardía, un lastre a estos niveles competitivos. Mientras falte Randolph, y su recuperación marcha más lenta de lo esperado, guste o no Trey es capital, el interior con más margen real de mejora a corto plazo, a su pretemporada me remito. Tavares tiene margen, pero pensaría en él a más largo plazo.

Un Facu anodino

En realidad lo que más preocupante resulta es el apagón de Campazzo. Por una parte, porque no hay ningún atenuante conocido, Facu no se ha lesionado, ni ha tenido que rotar por pasaportes ni ha perdido la forma marchándose un mes a velar a su madre, no le han faltado minutos ni mando en plaza. De hecho, es que el sistema Laso se cimienta en gran medida en la creación en estático de los bases, sea generándose sus propios tiros, desequilibrios para circulación o habilitando a interiores tras 2×2. En fin, los puntos teóricamente más fuertes del repertorio del argentino, en el que sabemos que flojea la fiabilidad en el tiro.

Cuesta por eso explicar su repentino apocopamiento, esas sólo 5 asistencias en sus últimos 3 partidos Euroliga (65 minutos), dejando a Doncic como a Gary Cooper. Ni rastro del ‘carácter Chapu’ de crecerse en la adversidad, de su característico desparpajo, de sus driblings eléctricos o sus asistencias al límite, lleva varias semanas sencillamente draperizado, ejerciendo de director anodino, sin chispa ni iniciativa. Al final, puesto en perspectiva, el invierno nuclear del Madrid en Euroliga coincide exactamente en tiempo con la lesión de Ayón y el misterioso hibernar de Campazzo. Laso suele destacar por gestión de vestuario ,y además fue base, su reto ahora es recuperar al Facu desinhibido, porque hace falta y hace falta ya. El margen de error es cada vez menor, la visitas de Barca y Valencia en las dos próximas jornadas se han convertido en poco menos que finales.

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Apagón en Goya, alerta naranja

pero-antic-crvena-zvezda-mts-belgrade-eb17Hay una docena de factores atenuantes bien conocidos, pero no cambian el hecho de que el Madrid ha entrado en crisis en lo que cuenta, la Euroliga, 5 derrotas en los últimos 6 encuentros. Y más allá de las rachas está el coste clasificatorio, se queda a dos partidos de distancia ya del cuarto puesto (la referencia), que bien pueden convertirse en tres la semana que viene, que visita la pista del líder, Olympiakos. Alerta naranja. Muchos deberes se va a dejar pendientes para la segunda vuelta como no frene un poco la sangría desde ya. Y es que al final hay derrotas en el calendario con las que cuentas, pero con lo que seguro no cuentas es con caer en el Palacio ante Estrella Roja, el presupuesto más bajo de la competición, lo que para nada significa que sea mal equipo.

Un nuevo pinchazo en final igualado, así han llegado 4 de las 5 derrotas (por 7 puntos o menos), todas salvo el viaje turístico a Vitoria. “Si Doncic y Trey hubiesen metido los triples finales ante Jimki y PAO estaríamos hablando de otra película”, recordaba Laso esta semana. Cierto, pero el desenlace ante Estrella Roja fue mucho mucho menos épico, condicionado por 4 faltas consecutivas absurdas de Carroll y Campazzo en el último minuto y medio, regalando tiros libres cuando más sufría Estrella Roja para anotar, con Rochestie en el banquillo con la botella de oxigeno. El Madrid también pagó una defensa voluntariosa pero desordenada, porosa, concediendo infinidad de tiros abiertos tras la menor circulación de balón del rival, que se tradujeron en la friolera de 17 triples anotados. Por cierto, exhibición de Rochestie mediante.

Doncic volvió a estar tremendo (20 puntos, 32 de valoración) y lo estuvo pese a dos líneas de perros de presa, que los rivales ya se saben la lección ante este Madrid en cuadro. Sin embargo, y pese a toda la clase del mundo que atesora, carece al menos por ahora de la estrella de Llull en las posesiones finales, esa que arreglaba partidos así en cursos previos. Rudy jugar otro señor partido en ambos aros, intendencia y triples, y eché en falta minutos de Causeur en la segunda mitad.

Campazzo está en cuarto menguante, incomprensible tras su esperanzador arranque de curso, y del juego interior se puede pedir bien poco, con la baja de los dos titulares. Felipe y Trey sin brillo dieron al menos la cara, pero a Maciulis le cuesta un mundo comprar una canasta y a Tavares en Euroliga le va a llevar más tiempo adaptarse. Al final me he ido a poner un gintonic tras el partido y resulta que no me quedaba tónica en casa. Ese tipo de noches…

El Madrid se queda sin gasolina en Atenas

Rudy Fernández LojeskiEs una de estas derrotas que casi das por hecho en el calendario, más aún si viajas tan en cuadro, pero igual escuece tras haber mandado hasta por 14 al descanso. Jugó el Madrid una magnífica primera parte en OAKA, pero era difícil aguantar el ritmo en un pabellón tan exigente con 5 bajas, tres de ellos referentes.

Tan irreal fue meter 54 puntos a domicilio al descanso a un equipo de Pascual como dolorosos los 26 en los que se quedó tras la reanudación. Después de unos gritos del coach catalán en el vestuario, Panathinaikos hizo lo que se esperaba, subió las líneas atrás, los árbitros consintieron bastante contacto y el encuentro se estrechó, se hizo eterno. Ves como te remontan y las soluciones no están en el banquillo sino en la enfermería. Encima KC Rivers firma su partido del año (sigue siendo una gozada verle armar el brazo), dejando en la comparación aún más a la vista las carencias de Carroll, 0 puntos en 9 minutos, al que este año en Euroliga se le empieza a notar ya el declive propio de su edad (34). Lo que se entiende menos es que se cascase la mayoría del último cuarto, en detrimento por ejemplo de Randle, que había jugado un segundo cuarto pero que bien apañado. Las cosas de Laso.

Luka y los ángulos de pase

El encuentro sirve para Doncic de lección de baloncesto en tierra hostil. Pese a su estratosférico triple postrero que acercó la machada (77-77), tomó demasiadas malas decisiones, en parte por cansancio, tanto mental como físico (32 son muchos minutos al timón en mar revuelto). Se fue a 8 pérdidas de balón, su techo con la camiseta blanca, la mayoría por errores en la lectura de ángulos de pase. Por favor, una sesión de vídeo esta semana para el muchacho.

Felipe, Thompkins y Rudy fueron los principales valedores blancos en Atenas. La entrega y rendimiento de Reyes (12pts y 8rebs) son encomiables a su edad, mientras Trey (12pts y 6rebs) debe ir a más, según recupere ritmo tras ese inoportuno mes parado por asuntos personales. Ambos van a ser capitales en diciembre, en la operación salvar-los-muebles, hasta que se reincorpore Randolph a un cierto nivel.

Fernández, que se fue hasta 27 minutos por la baja de Taylor, está cuajando una temporada meritoria, el verano sin selección parece haberle sentado bien y ha controlado el aceleradísimo ritmo de declive que apuntó el último par de temporadas. Lleva varias semanas muy sólidas desde su rol secundario y, hoy que ha sido el mejor (valoración 19, sumando en todo), tocaba ya dedicarle unas líneas.

Está lejos de su versión estelar de antaño, esa no la volveremos a ver, pero vuelve a ser un activo útil para el equipo, maduro, consciente de sus limitaciones y sus virtudes. A su innata intuición/lectura del juego en ambos aros está sumando este curso un acierto homologable en el tiro exterior. Sus porcentajes son bien majos (23 de 50 triples entre ACB y Euroliga, 46%), pero me quedo sobre todo con las sensaciones, que los triples que no entran se quedan siempre cerca.

Las derrotas pican, sobre todo en una afición tan orgullosa como la del Madrid, pero esta es la realidad del equipo en este tramo de la temporada, se va a dejar unos cuantos partidos por el camino. Más vale asumirlo, no es momento de ponerse dignos. Con cinco bajas es muy difícil rascar nada lejos de casa en Euroliga, el objetivo realista es amarrar casi todo en el Palacio e ir descontando hojas del calendario. Precisamente por eso la visita del Estrella Roja al Palacio la semana que viene es una final, no hay excusa teniendo entre medias el finde de asueto, gracias ventanas FIBA.

Ya se nota el efecto Tavares

TAVARES_3AM8910ThumbLa diferencia entre racanear o gastarte un poco más está en saber o no lo que fichas. Tavares no ha sido una ganga, 1 millón cobra esta temporada y 1.5 la que viene, frente a los 600k firmados a Kuzmic. Pero era una apuesta segura, más madridista que Santiago Bernabéu, con varios años de experiencia en un equipo noble ACB y del gusto del coach, es decir, pívot que no requiere sistemas 1×1 en ataque. Y su impacto está siendo inmediato, con apenas un par de entrenamientos ya se deja notar su presencia en el muy maltrecho juego interior blanco, descargando además de minutos y responsabilidad a Felipe, que estaba empezando a acusar los rigores de calendario.

En sus tres primeros partidos con el equipo, dos victorias, Tavares promedia 9 puntos y 10 capturas para valoración 14,4, el valladar de rebote e intimidación que pedía a gritos la plantilla desde que Othello se borrase el curso pasado. Lo mismo para lo que se fichó a Kuzmic pero no le dio tiempo a ejercer. Más inteligente en pista y experimentado el serbio, pero de mucho menor impacto. Tavares tiene los brazos más largos y llega mucho más alto, por los 8 centímetros más que mide pero también porque está mejor proporcionado, no tiene el cuello de jirafa del serbio, dicho sea con todo el cariño.

Los pívots de más de 7 pies raramente son bonitos de ver jugar, y Tavares no es una excepción. Sus movimientos carecen de toda elegancia, algo heterodoxo, defectos habituales de quien empezó tarde a jugar al basket, pero no os dejéis engañar, es tremendamente efectivo. Vino para desviar tiros, cerrar el rebote y reventar cada balón que reciba cerca del aro, y vive dios que lo está haciendo. Su superioridad física en Europa es insultante, una especie de DeAndre Jordan de la ACB.

La lógica dice que será pívot reserva cuando regrese Ayón, faltaría más, pero el quite que puede hacer estos meses si confirma su progresión vale ya un potosí, un salvavidas en plena plaga de lesiones, y el futuro es esperanzador, con 25 años y pasaporte nacional. Un fichaje estratégico a medio plazo para la sección, que entre tanto infortunio de lesión ha tenido algo de suerte de encontrarse un jugador así en mercado comenzado el curso. Sólo por comparar, Claver y Oriola también fueron contrataciones estratégicas del Barca, cupos nacionales, solventes jugadores de equipo, cemento de vestuario y con bastantes años de basket aún por delante. Pero, claro, sólo el tránsfer de sus fichajes se fue a 3 millones, mientras que Tavares costó 45.000 dólares

Colapso total en Vitoria

anthony-randolph-real-madrid-eb17El castillo de naipes iba aguantando según se lesionaban efectivos, se sacaban partidos adelante con la plantilla en cuadro, “la conjura” y “la testiculina”, pero ha sido romperse Ayón y el castillo se ha venido abajo con estrépito. El mexicano tapaba muchas miserias y compensaba desequilibrios en ambas zonas, por ejemplo, el balón ya no circula casi en ataque, abusando el equipo del recurso fácil de los triples. Cuatro derrotas en cinco partidos (3 seguidas en Euroliga) y la visita mañana de Unicaja cobra de repente una importancia vital para no descolgarse del vagón de cabeza.

El encuentro en Vitoria tuvo poca historia, un repaso mayúsculo. El peor partido de la temporada del Madrid se unió al mejor de Baskonia, que nunca en Euroliga había anotado tantos puntos al descanso (64), cristalizando todo ello en una derrota abultada, por momentos humillante. Decía Sito Alonso al comienzo de curso que con semejante calendario todos los equipos iban a perder algún encuentro por 30. Da el Madrid fe tras el repaso de ayer, para mayor gloria de Pedro Martínez.

Todo lo que pudo salir mal salió. Laso se dejó a Doncic en el banquillo de inicio y para cuando reaccionó estaba ya el duelo muy cuestarriba (-14), y es que Campazzo jugó su peor partido de blanco hasta la fecha. Causeur, Carroll, Taylor, todos mal salvo Rudy, el único exterior digno en el Buesa, junto al mencionado Luka (18 puntos), al que se reservó en la segunda parte en vista de que no había nada que hacer. Mención aparte merece Chasson Randle, que tras cinco semanas ya en el equipo sigue siendo la misma nulidad, 0/5 en 12 minutos. Con todos lo respetos, menudo sustituto del MVP de la Euroliga, ejemplo de que lo barato sale caro.

El juego interior no se libra de la quema. Felipe da lo que tiene, pero no le alcanza la edad para este ritmo de partidos, ayer sencillamente no se presentó. Más grave, pues se les presupone un rol más importante, es el nivel de Randolph y Thompkins tras su regreso, desacertadísimo el primero y en mala forma física el segundo. Y con la pintura en cuadro son capitales, hasta que no recuperen cierto nivel el equipo va a sufrir mucho y se va a dejar partidos. Guardo para el final el único motivo para el optimismo, Tavares, que con apenas un par de entrenamientos dejó detalles interesantes, 10 puntos y 7 rebotes para valoración 18. Fue el único interior que dio la cara en Vitoria y tiene mejor pinta que Kuzmic al que sustituye.

Adiós al realismo mágico

20171113_012415.pngEra de esperar y está pasando. Tras varias semanas de realismo mágico, de balance impoluto con la plantilla en cuadro, al Madrid se le ha apagado la estrella y le empiezan al fin a pesar las bajas, tres derrotas en cuatro partidos (Jimki, Tel Aviv y FCB), 2 de 2 sin Ayón y, ojo, esta semana 3 compromisos en 5 días. Habría que asumir que ésta, los pinchazos más o menos frecuentes, será la realidad del equipo hasta febrero-marzo, cuando se reincorporen Ayón y Llull.

El mexicano estaba rayando a un gran nivel hasta su lesión y es lógico que el grupo se resienta. Tavares es en la teoría un magnífico fichaje, el mejor recambio posible por Kuzmic, un seguro de intimidación y rebote, joven y cupo nacional. Pero por Ayón no parece que se vaya a fichar a nadie, somos los que estamos, y es mucho lo que se pierde con su ausencia, el juego sin balón, el pase y sus manos rápidas.

Tampoco es que al equipo se le haya salido la cadena, en las tres derrotas compitió, no le perdió la cara a los partidos y tuvo opciones reales de victoria hasta el último minuto. Y es que la plantilla tiene mimbres para ir tirando, una vez Tavares entre en dinámica y Randolph-Thompkins recuperen el punto de forma tras un mes parados por distintos motivos. Randolph, por ejemplo, en vena hasta que se le saliese el hombro, firmó ante el Barca un desastroso 1 de 11 de campo, que no pasará muy a menudo.

Los títulos se deciden en primavera, como bien sabemos del curso pasado, y el equipo tiene algo de colchón tras ese arranque 11-0, sobre todo en ACB. Por eso, la derrota ante el Barca duele por lo emocional más que por lo deportivo. Toca cambiar el chip, regresar al plan original, con el principal objetivo en los próximos tres meses de aguantar en el vagón de cabeza de la Euroliga, no alejarse del cuarto puesto, el último que da ventaja campo en el cruce.

Como objetivo segundo, habría que cuidarse de no quemar a Doncic por el camino. No físicamente, que a su edad se puede permitir el tute, sino mentalmente, la carga de 30 minutos por partido decidiendo por el equipo en casi cada ataque, encimado por el perro de presa del rival de turno. Sirva de ejemplo el derbi de ayer, que terminó con 6/17 de campo por sólo una asistencia, la versión que no hace mejor al equipo. Cuando estás agotado, los tiros forzados son el recurso más a mano. Le comparan con Petrovic, pero conviene recordar que las temporadas de Drazen en Cibona eran de 35-40 partidos y la de Luka va a ser de 85, el reto de mantener la excelencia es doble. Me plantearía darle descanso en algún compromiso asequible ACB, digamos este domingo ante el Betis, que desconecte un par de días y lleve a su novia a una casa rural.

A falta de fichajes, Felipe al cuadrado

felipeComentábamos en pretemporada, una vez cerrado el plantel, que el juego interior blanco iba algo corto de efectivos, que ojalá se repitiese otro año sin lesiones de los centers, sino podría verse el Madrid en apuros “Cruzaría los dedos por la salud de los dos pívots”… ¿No querías caldo? Pues toma dos tazas. Ayón se resintió el domingo de una antigua lesión en el hombro y, según Laso, “puede estar algún tiempo de baja”. De hecho, a falta de más pruebas, los primeros resultados este lunes no son halagüeños, parece algo más serio que un hombro salido de 2-3 semanas como Randolph. Unido a la ausencia de largo plazo de Kuzmic lo hace oficial, estamos sin pívots, y puede ir para largo… Randolph ha tenido el detalle de forzar para regresar un poquito antes, pero tardará unas semanas en recuperar el nivelazo previo a la lesión. Thompkins aterrizó el sábado de EEUU, tras su ausencia por asuntos personales (salud de la madre). Es una incógnita su estado de forma tras un mes parado, pero hace falta desde este mismo jueves en Tel Aviv.

Queda Felipe, erigido estas semanas en elemento clave de estabilidad en plena plaga de bajas en la pintura. Una valiosísima faena de aliño la suya a sus 37 años, en una temporada en la que le correspondía sobre el papel un rol ya bastante marginal. Fue el mejor el sábado en el meritorio triunfo blanco en una pista exigente como Tenerife, 26 de valoración, que le convierten en el MVP de la jornada más veterano de la historia de la ACB. Un encuentro muy serio del Madrid, con sólo 5 pérdidas y sobreponiéndose a un catastrófico arranque. A parte de Felipe brillaron Causeur, como brazo ejecutor en la recta final, y Campazzo, que cada semana aumenta su mando en plaza.

Necesidad de fichar

La lesión de Ayón acentúa la necesidad de fichar un sustituto a Kuzmic, lesionado hace ya 19 días. El favorito del club se cae de la lista, Vidmar, según reconoció ayer el propio jugador, que estaba como loco por la música: “Es un honor la oferta, pero ahora mismo no es algo que vaya a suceder”. Banvit no tiene problemas económicos, así que sólo se planteaba venderle a un precio (500k) al que el Madrid no está dispuesto ni a acercarse. En realidad, convendría no hacerse muchas ilusiones, el club viene demostrando poca prisa y mucha racanería en el capítulo cubrir bajas.

Si por Llull se fichó a Randle pasados tres meses, ¿qué se puede esperar por Kuzmic? Una vez descartado el plan A, Vidmar, las opciones de encontrar un center perfil defensivo de nivel potable, baratito y con pasaporte comunitario y/o español son escasísimas. Tavares, suponemos influido por su agente americano, parece emperrado en continuar cazando gamusinos en la D-League, esperando una llamada de la NBA. Más allá del caboverdiano, las opciones implican pasar por caja (ligas europeas) o pasaporte extracomunitario (D-League). Incluso repescar a Lima, al que sabemos que Laso tiene cruzado, implicaría rascarse el bolsillo (200k), porque no se le ocurrió al club dejarse en su contrato de cesión a Besiktas una cláusula de salida normalita. Somos los que estamos.

La venganza de Bartzokas

alexey-shved-khimki-moscow-region-eb17.jpgSu rostro desencajado, carne incluso de memes, fue la foto que resumió la temporada pasada del Barca, la peor de la historia de la sección. Se le señaló como máximo responsable, pero quizá fuese más culpa de Rice, cierrabares, y Rodrigo, que dilapidó en una plantilla a todas luces desequilibrada la fortuna que se le negó a Pascual los años previos. Sería de necios dudar de la categoría de un entrenador que hizo campeón a Olympiakos y metió a un Krasnodar en la F4. Y como el gran técnico que es se reivindica en el Palacio con una victoria de ley que rompe la imbatibilidad blanca, 10-0 entre ACB y Euroliga. Bartzokas ha hecho de Jimki un hueso (balance 4-1), con un plantel muy físico (y falta Honeycutt), repleto de recién llegados pero que ya conocen y asumen su papel, con sólo un nombre (Shved) pero mucho hombre. Me quedo con dos, Jenkins y Markovic, con la mili hecha, perros de presa cuya estadística no hace honor a su importancia.

Jenkins desquició a Doncic en la segunda mitad, en la que no anotó el muchacho ni un punto (de hecho marró un triple final liberado, es humano), mientras que el serbio hizo lo propio con Campazzo, que llegaba en vena, al que forzó 5 pérdidas, además de repartir 8 asistencias. Y con Luka desactivado, Facu fallón y el juego interior en cuadro, lo meritorio es que llegase el Madrid con opciones reales al último minuto, más fruto de la testiculina y la inercia que del buen juego.

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Con Jimki dan las doce y se rompe el encanto, era casi irreal la racha de victorias y juego blanco con semejante plaga de lesiones. Todo cuesta un mundo en Euroliga con 42 minutos en pista entre Radoncic, Maciulis y Felipe, que en condiciones normales, sin bajas en la plantilla, no jugarían ni un minuto en un partido de esta exigencia. Reyes, por ejemplo, se quedó en 1/7 de campo, pero es que no se le puede pedir mucho más. Son 37 años, no levanta un palmo al saltar y lógicamente le cuesta un mundo comprar una canasta ante un rival como Jimki, con tres atletas en la pintura, Robinson, Thomas y Gill, por cierto, menudos descubrimientos. La reaparición de Randolph fue prematura (lanzó 3 airballs), mientras Radoncic, que partió como titular, se vio muy superado por el reto.

Laso patinó esta vez en la dirección, lento en los cambios y los tiempos muertos, especialmente sangrante en el segundo cuarto, en plena sangría, insistiendo en Carroll y con un descanso demasiado largo de Doncic, que se sentó con -2 y regresó con -12. Preocupa un poco Randle, que tras un mes ya en el equipo no esté para jugar ni un minuto en un partido de nivel. Pronto regresará Thompkins, suponemos, tendrá plaza en ACB y Chasson sigue en la casilla de salida. Taylor y Causeur sí dieron la cara, Rudy le echó arrestos pero le faltó esta vez acierto (0/4 triples), el propio Maciulis estuvo digno y entre todos forzaron ese final igualado, esta vez un querer y no poder. En todo caso, un pinchazo asumible para el Madrid, dado el colchón, la categoría del rival y en la perspectiva de la plaga de bajas. Son semanas de remar y salvar los muebles.