Madrid 26/27: ¿mejora o empeora plantilla?

Tengo una opinión avanzada sobre la plantilla 2026/27 del Madrid pero no definitiva, puesto que falta teóricamente la guinda, el fichaje de un exterior con potencial de titular y perfil anotador, que no exactamente tirador. Ese fichaje quizá cambiaría mi valoración, que a 19 de agosto es que la plantilla tal y como está empeora ligeramente respecto a la del año pasado, pierde quilates-talento con la marcha de dos referentes ofensivos (Hezonja-Lyles) y la baja de Garuba, que rayó a gran altura antes de romperse. Sumadle que Tavares y Facu tendrán un año más (34 y 35), que sus 10 mejores partidos ya los han jugado.

No veo que los nuevos nombres compensen esas salidas-lesiones-declive, así que la esperanza pasa por aumentar el rendimiento colectivo de la mano de la principal cara nueva, Pedro Martínez. Eso sí, tengamos en cuenta que construir química y automatismos lleva tiempo.

El fichaje pendiente

Soy consciente de que la incorporación de un dos es la comidilla de la afición desde hace semanas. Según múltiples fuentes, algunas propias y otras publicadas, la intención es efectivamente fichar, de hecho se habría guardado un remanente de masa salarial para ello. Se está trabajando pero lleva tiempo, por el propio timing del mercado y porque al perecer Pedro Martínez está un poco tiquismiquis, y ha rechazado varios nombres que le ha propuesto el club.

A estas alturas ya de mercado, con todo el pescado vendido en Europa, lo normal sería que ese fichaje pendiente saliese de los últimos descartes de las franquicias NBA, a lo largo de septiembre. Suele ser un periodo provechoso para pescar en USA (xej Lyles, Horton Tucker o Micic el año pasado), pero también juegas ya sin red de seguridad. Hace falta sangre fría para dejarte un fichaje importante para última hora y condicionado a una variable fuera de tu control, como los descartes allende el mar. También os digo, conociendo a esta directiva, que no se fichará por fichar, recordad el precedente a la marcha de Yabusele. Si no se encuentra nada que convenza se tirará con lo que hay y ya se reforzará a lo largo del curso, si hace falta y si surge alguna oportunidad real de mercado.

El silencioso regreso de Herreros

Con o sin fichaje, la mayoría del trabajo estival en los despachos está completado, por cierto, Herreros mediante, que regresó a la dirección deportiva aunque no fuese formalmente anunciado. Aquí van algunas de mis conclusiones de los movimientos hasta la fecha.

– El entrenador gana peso en la política de fichajes, lo cual es una novedad, porque ni Laso ni Chus tuvieron apenas palabra, y Scariolo solo parcialmente. El perfil de los seis fichajes anunciados parece encaminado a una idea de juego concreta, muy diferente a la del curso pasado. Juego más rápido-transición, con el peso anotador concentrado en el el backcourt, y jugadores interiores limitados en 1×1 pero capaces de abrir el campo. Recordemos que con Scariolo la base de la creación de juego en estático eran las situaciones de 1×1 al poste bajo, a partir de aclarados para Lyles, Mario y hasta Deck.

– El margen de mejora de la plantilla no viene dado tanto por el talento entrante como por la evolución de los que ya estaban, xej en Maledon, Feliz o Procida. Quiero pensar que el contexto favorecerá, con menos respeto por las jerarquías de vestuario y mayor libertad de decisión de los jugadores con el balón en las manos. Recordemos que Scariolo desaprovechó a jugadores interesantes como Okeke, y a otros como Procida (o Kramer) directamente los marginó.

Déficit de talento

– El cambio de Hezonja-Lyles por TLC-Pradilla es el más importante en la plantilla, el mayor flujo de masa salarial liberada y comprometida, y no creo tirarme a ninguna piscina por afirmar que la ecuación resulta en un cierto déficit de talento. Que sí, que Hezonja era complejísimo de gestionar y Lyles tenía sus apagones, pero metieron más de la mitad de los puntos del equipo (43 de 85) en el partido más importante del curso, la final de la Euroliga. Cuando llegan esos encuentros calientes, de máxima exigencia, que se cierran las defensas y los árbitros consienten, lo que marca la diferencia es el talento puro, libra por libra, y de ese el Madrid en mi opinión pierde este verano, de nuevo, a expensas de la guinda teóricamente pendiente.

– Como dice Michael Good, esta es una plantilla “melonar”, en referencia a los “melones por abrir”. Sarr, Shulga y Damián Jones pueden tener mejor o peor pinta sobre el papel pero su experiencia en la élite europea es sencillamente nula, y tampoco es que vengan de jugar minutos en la NBA. Así que solo podemos abrazar la incertidumbre. Lo digo porque me he topado también con aficionados en Twitter que, sin haber visto un solo partido de G-League o BSN en su vida, sermonean sobre el nivel de Jones o el rol de Sarr, envalentonados tras verse un par de vídeos de highlights en Youtube. Yo no sé quién será 2º pívot o si resultarán unos Cornelie 2.0, no tengo elementos de juicio para un pronóstico mínimamente serio. Lo que sí sé es que la G-League, China o Puerto Rico son una verbena comparadas con la Euroliga, y hasta con la ACB. Es el precio de comprar barato, la principal característica común de los fichajes ‘melonares’, que dudo que entre los tres sumen ni 2M netos de masa salarial, además con descuento fiscal de 1º año.

Factor económico

Cuando hablamos de fichajes, el dinero compra nivel pero también certidumbre. Y el Madrid, entre los 5M del despido de Scariolo y los 2.5M de las cláusulas por Pradilla-Pedro, pues ha tenido que apretarse un poco el cinturón en masa salarial y asumir algunos riesgos, completando el roster con esas apuestas melonares un poco al estilo Baskonia. No lo digo como algo negativo sino novedoso, porque la parroquia blanca está acostumbrada a incorporaciones de jugadores más rodados / contrastados en la élite continental.

En esto influye también, además de ese desagüe de dinero a despidos y cláusulas, que el gran parné en el basket europeo ha migrado definitivamente hacia oriente. El Madrid tiene bastante masa salarial ya comprometida, mantiene cierto rigor presupuestario y se ve lastrado por la elevada carga fiscal, así que no puede entrar en puja abierta por los grandes nombres del mercado, jugadores más contrastados en Euroliga, como S. Francisco, Bonga, Montero, Yabusele o Larkin. De los siete fichajes del club blanco este verano, que se dice pronto, únicamente TLC (y solo parcialmente) entra en esa categoría. El transfer de Pradilla costó un riñón pero su salario es contenido, lejos de la élite continental.

Mi conclusión es que, como no se acierte con el dos y/o Pedro de con la tecla colectiva, el Madrid va a sufrir para mantenerse en top4 en Europa, porque el entorno influye y los rivales directos se han reforzado mejor: Dubai, Fener y los griegos. Después del nadaplete del curso pasado, el objetivo realista me parece levantar algún trofeo nacional, a poder ser la ACB, donde el Madrid sí continúa siendo claro candidato. Año un poco de transición, manque pese, el próximo habrá más margen para rearmarse, ya sin el lastre presupuestario de los finiquitos y con tiempo para que la nueva directiva trabaje el fichaje de agentes libres (= primavera).

Que cierre al salir

Mario nunca fue madridista, tampoco es obligatorio, eh, pero engañó a unos cuantos estos años con los besos al escudo y las declaraciones tribuneras, pontificando sobre el ADN madridista. En realidad siempre ha sido solo de sí mismo, y en el Madrid se ha quedado mientras le ha servido. Pero aquí se baja, porque quiere aún más dinero, más del que el Madrid puede permitirse o está dispuesto a pagarle, más de esos 2.3M netos que tenía firmados para la 26/27, según contrato ascendente, el segundo salario más alto de la historia de la sección. Esos le parecían poco en comparación con lo que se está firmando en Oriente, así que para allá que va con escala americana. El dinero me parece una motivación perfectamente respetable, vaya por delante, pero tanto el timing como la ética de la fórmula de ingeniería escogida para su fuga las veo cuestionables.

Básicamente ha tenido la planificación deportiva de toda la sección paralizada a sabiendas durante semanas clave y ha esperado a la tarde del último día para comunicar que abona su cláusula de salida a la NBA, donde ni siquiera tiene equipo que le espere. Es decir, que abona la cláusula de su propio bolsillo (1M$), algo que podía haber hecho hace un mes. De esta manera se deja las manos libres, suponemos que para firmar un contrato puente con cualquier franquicia y guardar así las apariencias, antes de recalar en algún Dubai de la vida en cuestión de semanas o meses, que siempre fue el objetivo desde que cambió de representante allá por febrero. No firmas por Raznatovic para simplemente cumplir los tres años de contrato que aún te quedan. El mismo Raznatovic que está haciendo el agosto colocando la merca en Dubai: Dzanan Musa, Petrusev, Mckinley Wright, Dwayne Bacon, J. Blossomgame, Prepelic…

Visto en perspectiva, todos a los que Mario nos tuvo y tiene bloqueados en Twitter por no adularle (y somos multitud) estábamos en el lado correcto de la historia, del madridismo. Es un talento extraordinario, nadie lo duda, parece casi diseñado por ordenador. Juega precioso y todo eso, pero también es inconstante y con un IQ bajito: selección de tiro, juego sin balón, etc. Siempre me pareció perfecto para un rol de agente del caos, pero no el tipo de jugador alrededor del que construir el proyecto de un contender a la Euroliga, líder de la era post Facu-Edy. Alguien por quien hipotecarse deportiva y económicamente. Mucho riesgo, rendimiento irregular, deslealtad y carácter bipolar. ¿O ya hemos olvidado su precontrato con el Barca en plenos playoffs ACB de hace dos años? ¿O cómo le hizo públicamente la cama a Chus Mateo hace 13 meses, durante las celebraciones por el título ACB? No se puede estar así todos los veranos.

Política de apaciguamiento

Cuando se le han dado las llaves del equipo, la fórmula que encontró Scariolo para colmar su ego y recuperarle para la causa en noviembre, que andaba mohíno, el Madrid ha firmado su primer nadaplete en 15 años. Hubo más causas, claro está, pero ensombrecer a otros talentos del equipo para contentar al croata con tratamiento especial se demostró una estrategia colectiva con las patas cortas.

Se va contento por su MVP de la ACB, tras inflarse a estadística contra rivales de menor enjundia y ayudado por los minutos extra del descarte obligado de un extracomunitario. «Poderoso contra los débiles»…En Euroliga, contra rivales de su ‘liga’, no estuvo entre los tres más valorados del equipo, por detrás de Facu, Tavares y Lyles, con números muy inferiores a los de ACB.

Os confieso que, superada la fase inicial de fascinación estética, acabé perdiendo la paciencia con él, cansado de justificar o hacer la vista gorda a sus desaires a compañeros y entrenadores, de los que no se ven por la tele pero sí desde la tribuna. Lo de negar el saludo al ser sustituido o echar atrás la silla para no sentarse con sus compañeros en el banquillo. La clásica prima donna, pero había que disculparle porque “ejque es muy bueno”. Bien, pues hasta aquí nos ha traído la política de apaciguamiento y reír las gracias, a nadaplete + fuga a medianoche.

A corto plazo esto supone un torpedo en la línea de flotación del proyecto, porque el roster pierde a sus dos mejores anotadores en el mismo verano. No olvidar la marcha de Lyles. Mucho talento saliente que a estas alturas de mercado es casi insustituible, salvo pelotazo entre los descartes NBA. Sin embargo, a medio plazo el vaso estará medio lleno: jugadores mejores que Mario se han ido de Goya y el Madrid ha seguido arriba. Quizá hoy lo veamos un poco oscuro, es normal. Pero, en el fondo, cuando echemos la vista atrás dentro de unos años, entenderemos que Hezonja hizo sin quererlo un favor al Madrid, obligándole a recalcular ruta y buscar nuevos líderes, esperemos que unos con menos ego y más compromiso.

Que cierre al salir.

Sobre el supuesto antimadridismo de Pedro Martínez

He escuchado algunas voces, tampoco demasiadas en mi entorno, llevarse las manos a la cabeza por el fichaje de Pedro Martínez por el Madrid, escandalizados porque pueda ser “antimadridista”. ¿Acaso no lo eran Petrovic, Nocioni o Rudy? Esto es el Madrid, señores, no el tribunal de la Santa Inquisición: si ganar es el ADN del club, las puertas deben estar siempre abierta sal talento, sin prejuicio del pasado o filiaciones varias.

Pero es que, además, si Pedro Martínez es antimadridista lo disimula realmente bien, a los hechos me remito. Porque ha sido llamar el Real Madrid a su puerta y dejar lo que estaba haciendo, casi de la noche a la mañana, uno de los proyectos más atractivos del basket europeo, Valencia, que había ayudado a levantar. Además, lo hace asumiendo el odio que le iba a llover, ya lo está haciendo, quizá para siempre, de la misma afición y ciudad que hasta hace una semana le idolatraba. Lo tenía a huevo para no venir, un verdadero antimadridista no se lo hubiese ni planteado, pero él ha dado el paso, y yo le concedo crédito por ello.

Aquí sus primeras palabras como coach blanco: «En primer lugar, es un honor. Es un club mítico, por el que han pasado algunos de los mejores jugadores y entrenadores del mundo, y del que es un orgullo formar parte. Conozco el legado y daré el máximo para estar a la altura”.

Decisión exprés

Se decidió por la oferta blanca en apenas 24 horas, tras reunirse con JCS en Barcelona el 27 de junio, y firma por el mismo salario que le ofrecía el Valencia en la contraoferta, alrededor de 1.2M netos anuales. Es decir, que por la diferencia de dinero tampoco viene. Como referencia de la cifra: Xavi Pascual ha firmado por 3M anuales en Dubai, Zeljko por 4M en PAO, Jasikevicius ha renovado por 2.5M en Estambul y Barztokas por 2M en El Pireo. Así que, los 1.2M de Pedro Martínez, recordemos, Mejor Entrenador del Año en la Euroliga (trofeo Gomelsky), no parecen un dispendio. El dispendio, visto en perspectiva, eran los 1.5M de Scariolo, a sumarle el séquito de asistentes, y que ha desembocado en un finiquito de 3M netos, 5M si hablamos de coste empresa. Un agujero en las arcas de la sección, y vendiendo humo hasta en el vídeo de despedida…

Pero volvamos a PM, ¿dónde veis vosotros el antimadridismo? ¿En el matiz de alguna declaración pretérita? ¿En la queja arbitral tras una derrota ajustada? Como si no lo hiciese el 90% de entrenadores, es casi acervo cultural en la ACB. Os reto a encontrar declaraciones suyas despectivas o de animadversión hacia el Madrid. Yo las he buscado, con la ayuda de ChatGPT, y no he encontrado.

Por otro lado, no perdamos de perspectiva que, aunque para nosotros los aficionados el basket es una pasión, un entretenimiento, y bien está que lo sea, para los protagonistas es una profesión. ¿O acaso pensáis que Campazzo, Maledon, Hezonja o Deck son «madridistas»? No, y da igual, para eso ya estamos nosotros. Como abonado lo que espero de ellos es profesionalidad y resultados, lo mismo que le pediré a Pedro Martínez.

La siguiente pregunta es: ¿por qué viene al Madrid? Reconozcámoslo, casi ninguno vio venir este movimiento después de su ampliación de contrato en marzo tras la Copa. A tenor de sus propias palabras en Las Provincias, viene por cierta sensación de final de ciclo en Valencia (fuga de talento), y sobre todo por el reto, la oportunidad once in a lifetime de entrenar a un grande de Europa.

Alto voltaje

Soy plenamente consciente de que la apuesta del Madrid es de alto voltaje y puede acabar como el rosario de la aurora, sea por choques con la gerencia (pregunten a Laso) o por la gestión de egos en vestuario, que Pedro tiene también su carácter, disimulado bajo ese rictus de profesor de universidad. Pero, con todo el riesgo que implica, me gusta la apuesta, un movimiento atrevido y ambicioso, out of the box, alejado del tradicional modus operandi de la sección. ¿O acaso preferiríais salir al empate con un Sfairopoulos de la vida?

Hace años que PM me parece un entrenador magnífico, aunque haya sido este curso cuando le ha llegado el reconocimiento a gran escala. Pero ya ganó la ACB con Valencia en 2017 y metió tres veces a Manresa en playoffs, por mencionar dos. Sus equipos suelen jugar un basket atractivo, del s. XXI, algo que se venía echando de menos últimamente en Goya. Chus se hacía un poco monotemático, insistiendo en el pick&roll, y Scariolo tenía a los jugadores encorsetados entre el Excel y unos roles tan rígidos.

En fin, que bienvenido sea Pedro Martínez, le deseamos suerte desde esta humilde tribuna.

Estrategia de rearme: los 6 factores que condicionan la summeriada blanca

No diría que el Real Madrid afronta un verano de reconstrucción, más bien lo llamaría de rearme. La hostia deportiva ha mostrado carencias en la plantilla (y en su utilización, por qué no decirlo), a las que se suman dos bajas sensibles. Las de Garuba, que se pierde la mayoría del curso por lesión, y la casi segura de Lyles, ¿rumbo NBA?. Han formado la pareja interior del quinteto reserva, el que dio muchos de los mejores minutos de baloncesto del equipo esta temporada, seguro los mejores parciales.

De los que continúan, incluiría en la columna vertebral por su nivel y rol a Campazzo, Feliz, Maledon, Deck, Okeke, Hezonja y Tavares. A partir de ahí, el trabajo del verano en los despachos consistirá en ampliar y mejorar esa base, con algunos factores importantes a tener en cuenta. A saber…

1.- El inicio del ocaso de Facu

Es ley de vida, tiene 35 años, habría que ir reduciendo sus minutos y responsabilidades, y pensando en términos de relevo. Su actuación en F4 y playoffs ACB ha sido muy floja, llega fundido a final de temporada desde hace varios años y no marca diferencias como otrora. No es que vaya a desaparecer, simplemente hay que asumir que ya no sea el faro del equipo. En el backcourt, tanto Feliz como sobre todo Maledon tienen margen de crecimiento, pero conviene también salir a mercado y cubrir la salida de Kramer con el mejor generador desde bote que el dinero disponible pueda pagar, para reducir así la dependencia de Campazzo. Dada la necesidad de cupos, me gusta la opción De Larrea, cuyo melón abrió Encestando allá por febrero. Techo altísimo y cláusula justo por debajo del millón, con idea de que crezca 1-2 años al lado de Facu antes de ponerse a los mandos. Es solo opinión, no información.

2.- Duración de la baja de Tavares

Desconocemos cuánto estará ausente Tavares, el Madrid no se caracteriza por la precisión o la transparencia en la información médica. Aunque también puede que en este caso no lo sepan todavía ni en el propio club. Igual regresa en septiembre, con la vuelta al cole, que a lo largo del otoño, a lo que sumar un periodo de puesta a punto/ritmo, que en el caso de Edy suele llevar tiempo. Un hándicap que obliga a ser más ambiciosos de lo previsto en el fichaje de un sustituto para Garuba, rol de segundo pívot. De lo contrario, te arriesgas a empezar el curso como lo acabaste, cojo en la pintura. Y Scariolo ha demostrado colapsar si no dispone de un cinco fiable atrás. Oturu ha sonado y me pone burrísimo, pero asumo que es casi imposible.

3.- La (casi segura) marcha de Lyles

Un pérdida sensible para el equipo, un activo de talento por el que sí, lo reconozco, sentía predilección estética. Pero no es solo que juegue bonito y meta de tres (46% en Euroliga). Es que, con la estadística avanzada en la mano, fue el jugador más productivo por posesión del ataque blanco este curso. Porque no consiste solo en meter, también en leer las defensas, seleccionar los tiros, generar ventajas para otros, etc. Quizá el club encuentre en mercado un alapívot que las enchufe también de fuera, y seguramente defenderá más que Lyles, pero ese plus de generación en estático que daba el canadiense me parece muy difícil de reemplazar. Me atrevo a mencionar a Yabusele como opción razonable para ese puesto. Creo que aún debe dinero de su cláusula, que acordó pagar a plazos, y siempre habla muy bien del club blanco, como primera opción cuando regrese a Europa. Y este verano es agente libre. De nuevo, es solo opinión, no información.

4- Una operación salida concurrida

El Madrid ha acabado la temporada con 17 fichas, por los fichajes de última hora de sustitutos de los lesionados, así que lo normal es que 2 o 3 salidas queden sin cubrir. Kramer, Almansa y Yurtseven seguro que no seguirán. La única duda en ese trío es si Izan, rumbo a NCAA, mantendrá alguna vinculación con el Madrid más allá del derecho de tanteo. También tiene muchas papeletas de salir Alex Len, que no parece haber encandilado a Scariolo, tiene un elevado salario en el 2º año y cláusula de corte barato hasta mediados de julio. Sissoko, por perfil, quizá tenga alguna opción de quedarse como 3º pívot, pero tampoco contaría mucho con ello. Procida en principio sigue seguro, tiene dos años más de contrato, pero ¿qué rol le espera? ¿otra vez de ayudante de utillero? Lo de este curso ha sido Matar a un ruiseñor, al margen de un salario cautivo. Si la idea es más de lo mismo, abogo por su salida, cut your losses.

5.- Alivio en el vagón de extracomunitarios

El Madrid va a pasar del overbooking al “sobran asientos” en cuestión de un verano, por la salida de Lyles y la probabilidad relativamente alta de que Okeke y Deck puedan ser por fin inscritos como comunitarios a comienzo de la próxima campaña. Eso abre un abanico nuevo de posibilidades a la dirección deportiva, ensancha el mercado, sobre todo el de descartes NBA. Y falta va a hacer, porque con buena parte de la masa salarial ya comprometida y una inflación rampante en el mercado europeo, el Madrid necesita pescar en EEUU para uno sino varios de los fichajes que tiene por delante. En tus manos estamos, Marty…

6.- Estrecheces de cupos

La lesión de Garuba y la salida de Almansa convierten en casi impepinable la continuidad de Llull (que termina contrato), aunque sea en rol de fondo de armario para equilibrar convocatorias. Gira de despedida. Recordemos que hacen falta 4 cupos nacionales (JFL) para cada encuentro en ACB y que el Madrid dispone de Hezonja, Abalde, Llull y la duda de Tavares, del que ya hemos dicho que se desconoce fecha estimada de regreso. Dadas las circunstancias, veo tres escenarios en el flanco cupos: A) certeza/optimismo en que Edy estará listo para septiembre. B) se rompe el cerdito en un cupo de calidad, asumiendo el sobreprecio que llevan aparejados y que limitaría la maniobrabilidad en mercado para el resto de fichajes. C) la opción ahorro: se tira de un canterano para completar las convocatorias hasta que reegrese Edy

Patá p’alante

Que después de un año en blanco con el mayor presupuesto de la historia de la sección el presidente del Madrid ventile la continuidad del entrenador sin el más mínimo debate interno ni tantear alternativas habla de la ausencia total de contrapesos en el club, gestionado cada vez más desde el personalismo, y de unos cuestionables estándares de coherencia y autoexigencia.

Porque este es el mismo presi, recordemos, que hace 11 meses fulminó a Chus Mateo porque le faltaban el carisma y el glamour que requiere el puesto, pese a ganar 3-0 la final ACB con un 25% menos de inversión en plantilla y la mitad de asistentes. Pero, ah, claro, Scariolo fue apuesta personal de presidencia y el fracaso del técnico italiano sería también el suyo propio. Y esa sencillamente no es una opción, así que se le indulta para ver si lo enmienda el año que viene. Eso y, bueno, los 3 millones anuales que cuesta el técnico a la sección (séquito al margen), que implicarían un finiquito millonario.

Las formas, además, no han podido ser más cutres. El lunes por la mañana la sección se emplazaba a un análisis en frío antes de tomar una decisión, a que Chacho se sentase con Scariolo, todas las opciones sobre la mesa… Lo normal en cualquier empresa seria después de un revés: reuniones, análisis de las causas, de los distintos escenarios y toma de decisiones. Pero por la tarde publicó Marca que el presidente había decidido indultar a Scariolo, una información que suponemos filtrada desde el entorno del entrenador, con el que el medio guarda buena sintonía (update: a la hora de publicación de este artículo otros medios todavía no confirman la continuidad del técnico).

A lo sumo, suponemos, se ofrecerá la cabeza de algún asistente para acallar un poco las críticas y que no parezca que todo sigue exactamente igual. Una tarea de brocha fina que sí se delegará en la dirección deportiva de la sección. Por cierto, que Luis Guil tiene bastantes papeletas de ser uno de los sacrificados, a tenor de las críticas en Twitter de su hija al técnico italiano.

Anatomía de un nadaplete

Se llegó a la F4 y se dio guerra, notable alto, pero eso no lo tapa todo, por mucho que la Euroliga sea la competición que más pesa en el balance. Y es que la temporada en competiciones nacionales es una calamidad, la peor en 15-20 años, y sin el menor atenuante. Hablamos de caer en cuartos de final ACB contra un Tenerife en cuadro. En temporada regular, con una plantilla ampliísima, se perdieron el doble de partidos que el año anterior (8 a 4). Particularmente sonrojante fue la final de Copa, encajando 100 puntos contra un Baskonia con cinco bajas. Ni la Supercopa se levantó, pese a haber podido completar la pretemporada con la plantilla casi al completo por primera vez en muchos años. Al final el Excel consistió en llegar a mayo con Facu reventado y venirse abajo en que llegaron las lesiones, que respetaron al equipo la mayoría del curso, a diferencia de años previos.

Un fracaso rotundo pese al dopaje desde presidencia tras varios cursos de estancamiento presupuestario. Y es que a Scariolo se le ha concedido prácticamente todo, incluso lo que no tenía demasiado sentido, como disponer de seis asistentes en un equipo FIBA, que literalmente ni cabían en el banquillo durante los partidos y alguno se tenía que sentar al fondo junto a los lesionados. O el fichaje de Procida, jugador con tres temporadas de experiencia Euroliga y un salario en el barrio del millón neto, al que SS ha tratado como a un canterano de relleno, que solo jugaba (y como reserva) contra los Burgos de la ACB. Otro lujo zarista fue ese despido de Bruno Fernando con carácter de urgencia, finiquito mediante y a temporada comenzada, para fichar a precio de oro a Alex Len, con el que luego tampoco contó. Una astracanada añadir tres cuartos de millón de coste empresa para un ajuste en el fondo de armario.

Se ha escuchado todo el repertorio de excusas: los arbitrajes, el acoplamiento de los nuevos, las lesiones, las conclusiones para junio, las carencias de la plantilla… Hasta de la falta de tiempo para preparar los partidos se ha quejado, como añorando los tiempos en la selección, en que dirigía solo 8 encuentros oficiales al año.

En los próximos días escribiré sobre la plantilla, las notas, posibles fichajes y salidas, pero no quería hoy desviarme del tema pivotal, los motivos detrás de la patá p’alante tras el nadaplete. Que ojalá salga bien, pero ni las formas ni los verdaderos motivos me parecen los correctos.

Notable alto: mi balance de la Euroliga del Madrid

Disculpadme de antemano por ser así de aburrido. Entiendo que el arbitraje de la final es el tema del día y una fábrica de likes en redes sociales, pero no vengo a desahogarme. Sí, se equivocaron en un par de decisiones que perjudicaron al Madrid en los últimos 90 segundos, esas faltas a Facu y Feliz. Sin embargo, esta no es una crónica de la final, vengo a hacer balance. Ayer terminó la temporada en la Euroliga, una meta volante lo suficientemente importante como para ir sacando conclusiones en clave blanca.

De menos a más

La nota general que pongo al año europeo del equipo es un notable alto. No puedo dar un sobresaliente sin levantar el título, pero justo por debajo. Insisto en que esta valoración se circunscribe estrictamente a la Euroliga, por otro lado la competición de referencia para el Madrid, donde se mide con sus pares cada semana y por tanto la que más pesa en el balance del curso, a modo de nota combinada.

Tercer puesto de la fase regular, finalista de la competición y con opciones de título literalmente hasta el último minuto, a pesar de jugar la final en clara inferioridad por las lesiones concentradas en el puesto de pívot (-16 rebotes). De hecho, el equipo cuajó una magnífica Final Four, desplegó un baloncesto de quilates, una demostración de carácter y competitividad. Jode morir en la orilla pero el regusto que deja está más cerca del orgullo que de la decepción.

Scariolo reivindicado

Ha sido una temporada europea de menos a más, con un inicio bacheado, lagunas defensivas y un insólito desequilibrio entre los resultados como local y visitante. Reconozco que por momentos llegó a irritarme el relato público de Scariolo, de poner excusas y quitarse presión, pero le concedo el crédito por apostar ciegamente por Garuba, encarrilar a Hezonja y adaptarse a las circunstancias según han llegado lesiones a última hora. Diría que regresa reforzado de Atenas, tras hacer honor a su fama como preparador de partidos, en entredicho con la hostia de la final de Copa.

Puestos a sacarle peros, me hubiese gustado ver algo más a Procida, solo 39 minutos en 44 partidos, un jugador al que ya contemplaban 3 temporadas de experiencia en la Euroliga. Quiero pensar que responde a un plan de desarrollo y que el año que viene gozará de más oportunidades, porque basket seguro que tiene.

La competencia de Oriente

El contexto importa en el análisis, el bosque más allá de los árboles. Y el dinero en el basket europeo (y con él muchos de los mejores jugadores) ha pivotado hacia Oriente, con los griegos como dominadores y Hapoel + Dubai de actores emergentes. Entre los cuatro están generando una enorme inflación que reduce mucho la capacidad real de mercado de clubes ‘tradicionales’ con presupuestos relativamente estables. El Madrid entre ellos, a pesar de incrementar este curso alrededor de un 20% la inversión deportiva, todo sea dicho, tras dos años congelada. La inflación en los salarios de los jugadores Euroliga crece a un ritmo que los clubes occidentales sencillamente no pueden seguir.

Por cierto, dejemos de comprar el marco mental de los haters y superemos la paletada de comparar el presupuesto de los clubes en bruto, como si el gasto en IRPF y cheerleaders ayudase a cerrar el rebote. Cualquier cifra distinta a la masa salarial neta es solo ruido, y en esa el Madrid se sitúa el 4º de la competición, a bastante distancia de los dos primeros.

La aportación de los fichajes

Los fichajes de verano trajeron un aumento del potencial de plantilla, sobre todo el cambio de Ndiaye por Lyles+Okeke, que subieron de forma inmediata el nivel de la rotación, el primero desde el ataque y el segundo desde la defensa. La renovación de Lyles me parece quizá la prioridad de la sección a día de hoy, sería un temeridad dejar escapar a otro club europeo un talento de este calibre por escatimar unos cientos de miles anuales. Le veo como una de las piedras sobre las que construir, junto a Hezonja y lo que pueda venir por fuera.

Maledon ha esquivado los problemas de lesiones que condicionaron a Musa el año pasado, a quien desde un puesto diferente vino a sustituir por status en la rotación y rol en la generación desde bote. Sin llegar a colmar expectativas, el francés ha dado un rendimiento sólido como reserva de Facu. Con 24 años y una vez pagado el peaje de la adaptación, cuento con que irá a más el próximo curso. Algo parecido a lo de Feliz esta temporada, por cierto, uno al que convendría ir ampliando el contrato.

Alex Len mantengo que fue un capricho de Scariolo, que puso una cruz a Bruno desde antes siquiera de verle entrenar. No tengo nada contra Len, jugador aprovechable, pero igual que me lo parecía Bruno. No tuvo ningún sentido gastarse los cuartos en un cambio en el fondo de armario (3º pívot), el dinero es finito, hay que priorizar el gasto. A lo mejor hubiese estado mejor invertido, por ejemplo, en cortar a Kramer (si tanto le disgusta su perfil a Scariolo) y fichar a un exterior que mejore al dúo LlullAbalde, muy justitos para la rotación de un contender a la Euroliga, pese a la final digna que firmó el gallego.

Retos pendientes

Facu ha pinchado en Atenas, poco a poco se le va notando la edad. Sigue siendo un jugador de mucho nivel, aún le queda gasolina, a su playoff me remito, pero empieza a ir justito para un rol de generador de referencia en un contender al título, con 90 partidos por temporada, que es como está montada la plantilla ahora. Son 35 años ya, su prime quedó atrás, es ley de vida. Convendría ir reforzando el puesto de 1-2 con cierta ambición, y no esperar a la jubilación de Campazzo para buscarle recambio.

Otra consecuencia de Atenas, y esta es la peor, es la lesión de Garuba, que llegaba seguramente en el mejor momento de su carrera. Asentado como center reserva y convertido en factor defensivo de primer orden. Aquiles roto (ya oficial) significan de 9 a 12 meses de baja, y a ver cómo vuelve, siendo un jugador tan dependiente de su físico. Tremendo infortunio que retoca sensiblemente los planes del club en mercado para cubrir la salida de Len+Almansa. Ya no sirve con un tercer pívot apañado, pa’porsi: con Usman fuera de la ecuación durante la mitad de la próxima temporada, va a hacer falta fichar un reserva de garantías. Y eso cuesta dinero, más del que quizá la sección tenía pensado destinar a ese puesto.

Emerge el nombre de Poirier, de cuyo contratazo quiere deshacerse Efes. La parroquia blanca tiene debilidad por él, y no es para menos, dejó muy buen recuerdo, pero ojo a su estado físico, cumple 33 en otoño y se ha perdido el 65% de los partidos este curso. Sería una apuesta de riesgo. Otro candidato sería el propio Yurtseven, en función de la sensación que cause en los playoffs ACB.