Y el sustituto de Llull es… “Tirar con lo que hay”

CapturaUno como aficionado necesita alicientes, ilusión, el deporte no deja de ser entretenimiento y Florentino lo sabe mejor que nadie. El verano del Madrid de basket, sin embargo, desprende dejadez, resignación y tacañería, lo sospechábamos y ahora, en una situación de necesidad como la lesión de Llull, se confirma con crudeza. Desde esta tribuna se defendieron los fichajes de Kuzmic y Causeur, baratitos y de perfil medio, que no llenarán el Palacio pero son parches necesarios a carencias concretas de la plantilla.

No se pujó por Chacho porque supuestamente no había necesidad ni dinero. Pero las circunstancias han cambiado, con la lesión a largo plazo del jugador franquicia, y el club mantiene su abulia. Ni siquiera ha peleado por Jayson Granger, el recambio más lógico a estas alturas de verano, 27 años, cuatro de experiencia Euroliga, agente libre y pasaporte español. Tiene toda la pinta de que sencillamente el Madrid no va a fichar sustituto, “al menos por ahora”, o sea, hasta que el agua no llegue al cuello, hasta que no haya riesgo de descolgarse del grupo de cabeza en Euroliga, que entonces se planteará un zumbón descarte de la NBA, regreso al problema de los tres extracomunitarios. ¿Se imaginan, por ejemplo, que De Colo se rompiese la rodilla y CSKA no se plantease fichar?

“No hay nada que convenza”

Se escuchan consignas complacientes del tipo: “No convence nada en el mercado” (¿¡qué esperan a mediados de agosto!?) o “se puede tirar con lo que hay”. Poder es una cosa, otra distinta el sentido común y el medio plazo. Llull libera 28 minutos y 12 tiros de media, la mitad recaerían en los hombros del muchacho Doncic, a sumar al rol que tenía asignado, ya de por sí importante. Es un disparate cargar a Luka desde el 1 octubre con semejantes minutadas y responsabilidad, no porque no pueda, sino por aquello de gestionar los picos de forma de jugadores clave, algo de lo que llevamos hablando todo el verano, tras la costosa implosión en mayo de Randolph y del propio Doncic. Mucha responsabilidad caería también en Campazzo, ni siquiera anunciado, pendiente de recibir su pasaporte y cuya experiencia Euroliga se limita a 19 minutos.

En el club lo fía casi todo, aparte de a Luka y Facu, a que la rotura de ligamento de Llull es limpia, acortará los plazos, volverá en enero-febrero y será el de siempre para primavera. Otro disparate, arriesgar por unos míseros meses la salud del estandarte de la sección, llamado a darte otros 5-6 años de gran baloncesto. Cualquier cosa para no rascarse el bolsillo, ni siquiera en una temporada en que había posibilidades razonables de asaltar la Décima.

No hace falta una estrella, Llull no tiene recambio, bastaría con un base de rotación fiable, pero hace falta. Granger hubiese llegado ‘gratis’ (quizá una mínima compensación a Unicaja) y costaba alrededor de 1.2 millones anuales, lo mismo por ejemplo que va a pagar el Barca a su alero reserva, Rakim Sanders. No es que no haya dinero, lo que no hay es ganas de gastarlo, y no será porque ya se haya invertido. A ojo de buen cubero, el gasto en plantilla es casi idéntico al curso pasado, millón arriba o abajo en una sección de presupuesto 25-30…

Salarios salientes 2,6M
Hunter 1M
Nocioni 800k
Draper 800k

Salarios entrantes 1.9M (+400k en transfers)
Causeur 800 (+100 transfer)
Kuzmic 600 (+300 transfer)
Campazzo 500

Sueldos de Radoncic y Yusta, unos 500k entre ambos

Subida salarial de Randolph 700
Rebaja salarial de Felipe 300

Indemnización del seguro de la FEB por la lesión de Llull ¿?

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¿Qué escenarios se abren con la lesión de Llull?

granger.pngLigamento cruzado, de 7 a 9 meses de baja. Qué forma de amanecer, nos hemos quedado sin Llull este curso. Una lesión que reduce sensiblemente las opciones de Euroliga del Madrid, en una temporada en que se daban muchas circunstancias favorables, sobre todo el éxodo en rivales directos. El primer instinto es maldecir la Ñ y sus chorrigiras, que el Madrid lleve años siendo el club ACB que más expone en la selección ‘de todos’ (curiosamente no este verano).

No reaparecería Llull hasta entrado marzo, en plena vorágine. Para hacernos una idea, a primerísimos de abril termina la liga regular de la Euroliga. Y no se trata solo de cuándo sino de cómo, no vas a ponerle media hora en pista en unos cuartos de final a un jugador sin ritmo de competición, tras romperse la rodilla y pasar más de medio año inactivo. Tiene 29 y una fé a prueba de bombas, seguro volverá, pero no se puede echar cuentas con él en la temporada 2017/18. Cualquier cosa que aporte a su regreso será un extra.

¿Qué escenarios se abren?

Lo impepinable, que Doncic con 18 años va a ser el jugador franquicia. Independientemente de lo que se pueda fichar, la temporada del Madrid pasa por un nuevo step ahead de Luka, en su último año en Europa, que se centre en basket y se ponga en modo Petrovic, que puede. Sus actuaciones con la selección son por el momento esperanzadoras. Dada su facilidad estadística, las minutadas y la responsabilidad con que va a cargar en el Madrid, contaría con ver números estratosféricos, candidato firme a MVP de ambas competiciones. Por otra parte, el regreso de Campazzo se convierte ahora en sencillamente impepinable. Ya puede Florentino descolgar el teléfono y meter prisa a algún ministro para acelerar la obtención del pasaporte español. Tampoco hay que delinquir. Hace meses debería estar listo, se trata de que algún burócrata vaguete reciba un tirón de orejas para hacer su trabajo.

En todo caso, incluso en el mejor escenario de Luka y Facu, el Madrid debe fichar, no es momento para ser conservador o complaciente. La Federación tiene un seguro por el que se indemniza al club de un jugador que se lesiona con la selección. Hace una década, cuando el sonado caso Garbajosa, ese seguro cubría solo una cuarta parte del salario, aunque tras tanto tiempo es fácil que esas condiciones hayan cambiado. Sea finalmente más o menos, ese dinero debe invertirse en fichar, aparte de que el club tendrá que poner de su bolsillo.

No escatimaría en un sustituto digno, al fin y al cabo se ha gastado bien poquito este verano y si se atina el equipo mantendrá opciones de Euroliga. El timming para salir de compras es a priori espantoso, entrado agosto, con el mercado casi cerrado y solo las sobras disponibles. El primer impulso puede ser lamentarse por no haber pujado por Chacho, pero no le veo sentido a fustigarse por algo que no estaba en manos del club, las circunstancias hace un mes eran otras. Dicho lo cual, hay algunos casos aislados de jugadores de ciertas garantías que siguen sorprendentemente disponibles, sea por disputas con sus clubes o esperando una oferta NBA.

Jayson Granger. La opción ‘facilita’/barata. Cupo nacional, llegaría gratis al ser agente libre. Cuentan con él en Baskonia, pero no hay nada firmado aún porque se está dando un tiempo por si le suena la flauta en la NBA. Su sueldo tampoco sería desorbitado, básicamente porque no es ninguna estrella. Deportivamente estancado en su paso por Estambul, mejor anotador que director.

Nemanja Nedovic. 26 años, comunitario, sin sueños NBA, ha encontrado un punto de madurez muy interesante. Insistió en renovar por solo un año en Málaga, aunque el club le ofrecía dos, pensando en ser el sustituto de Luka el próximo verano. Está deseando vestir de blanco, debe ser más merengón que Bernabéu. El problema es el dinero. Robar en agosto al jugador franquicia de un equipo Euroliga no saldría barato, habría que poner encima de la mesa una cifra mareante para que Unicaja tan siquiera se sentase a negociar. Hablamos de un buyout por encima del millón, y ya sabemos que Florentino desde que regresó a la presidencia tiene alergia a pagar cláusulas en basket. En este caso, sería además por un jugador que de todas formas iba a llegar gratis en 11 meses…

Tyrese Rice. Todo o nada. Fue el primero en desear lo mejor a Llull en redes sociales en cuanto vio la lesión. El Barca está deseando quitársele de encima, ha configurado la plantilla contando con su salida. La operación pasa por que Rice acepte una rebaja en su finiquito (2.5 millones garantizados para este curso) y firme con el Madrid como agente libre. Tiene 30 años, está a tiempo de reengancharse. Sus problemas extradeportivos le preceden, pero es un ganador y un superclase, además de comunitario. Le tiene ganas al Barca, necesita una oportunidad para reivindicarse y es bien conocida la buena mano de Laso con los bases.

Adam Hanga. La apuesta a medio-largo plazo, comunitario, 28 años y un perfil muy Laso. Querejeta se puso digno e igualó la oferta del Barca, por un sueldo que es un disparate en el equilibrio salarial vitoriano. Ahora Baskonia quiere/necesita vender y los azulgrana están regateando. Las últimas cifras filtradas son de 300k que ofrece el Barca por 600k que pide Baskonia. El acuerdo está cercano pero no cerrado y si por algo se caracteriza Querejeta es por su pragmatismo. Si el Madrid llega y ofrece más que el Barca, se lo lleva, punto. La suma de salario (2.5 millones brutos) y buy-out (digamos 600) se pone en un ojo de la cara y queda por aclarar si, dada la normativa de tanteo, podría fichar por otro equipo ACB distinto al Barca.

Brad Wanamaker. Le perdimos la pista a comienzos de julio, estaba “muy cerca” de firmar por Denver, pero aquello no cuajó y sigue esperando una llamada de la NBA, cada vez menos probable. Mientras tanto, Fenerbahce ha cogido posiciones para su incorporación, que no está cerrada. Competir con el mayor presupuesto de la Euroliga y un tipo impositivo bajo como el turco supondría un esfuerzo financiero notable, solo merecería la pena si se cuenta con él a medio-largo plazo en un rol importante. Uno de los mejores 1×1 desde bote de la Euroliga, aunque a mitad de camino entre base y escolta, lo cual tampoco es mayor problema dada la versatilidad de varios exteriores blancos: Doncic puede jugar de base y Rudy-Causeur de aleros. Su caso, a diferencia de los tres anteriores, tiene un importante asterisco y es su pasaporte extracomunitario. Prescindir de Trey en ACB es más arriesgado este curso, se quedarían las convocatorias con solo cuatro interiores, uno de ellos de 37 años. Es en días así en que te acuerdas de la reticencia de Ayón a obtener la doble nacionalidad. Gracias, Titán.

¿Es esta la mejor plantilla que podía armar el Madrid?

kuzmiccaseurLlevo todo el verano recetando tranquilidad y perspectiva a los que pedisteis demoler el proyecto en pleno calentón por las derrotas ante Fenerbahce y Valencia. El Madrid partirá de nuevo en la terna de favoritos a la Euroliga el próximo curso, por plantilla y continuidad de proyecto, pero también hay espacio a una crítica constructiva de los movimientos del club, que transmiten dejadez, relajación y exceso de confianza. Demasiada tras una temporada reguleras. Con poca inversión extra y bastantes más ganas se podía haber hecho mejor.

Veo una plantilla algo descompensada por puestos, con cinco aleros y solo dos pívots, Ayón y Kuzmic. El fichaje del serbio (que ha salido baratito) tiene todo el sentido, el siete pies rocoso que echó de menos el roster en mayo. Faltó defensa y sobre todo rebote, Kuzmic lideró la Euroliga en capturas por 40 minutos (13.5). Queda por ver su encaje en el sistema Laso, esa trituradora de pívots altos. Menos sentido tiene la salida de Othello: quizá era todavía recuperable de sus ‘problemas extradeportivos’, y si no lo era se podía buscar otro pívot de su perfil. El puesto queda corto para una temporada tan larga, no es casualidad que los dos rivales directos hayan juntado tres pívots natos, Barcelona a Tomic, Oriola y Seraphin, Valencia a Dubljevic, Latavious y Pleiss. Una eventual lesión de Ayón o Kuzmic obligará a fichar a mitad de curso, quizá entonces nos acordemos de Lima, al que se ha empaquetado con un lazo (Besiktas) y que habría ocupado plaza de cupo nacional. No es ningún crack, pero tampoco es que un tercer pívot lo tenga que ser y su campaña en Lituania fue homologable. Parece que Laso le tiene muy cruzado.

Step ahead de Thompkins

El puesto de ala-pívot es el más potente de la plantilla, al menos en comparación con los rivales directos. Que no les falten balones… Espero un step ahead de Thompkins este curso, que se sacuda complejos inflándose a estadística en ACB y callando el murmullo del Palacio. Si Felipe se parece al de la recta final de temporada, y su ausencia en el Eurobasket habla de un compromiso para que así sea, es un tercer ala-pívot muy válido en la rotación. A Randolph le coloco entre interrogaciones: terminó fatal el curso (no sabemos hasta qué punto influyó su estado físico) y de su rendimiento (junto al de Luka) depende el techo del equipo. No olvidemos que se le ha renovado con una generosa mejora salarial…

No entiendo el overbooking en la posición de alero: Doncic, Taylor, Maciulis, Radoncic y Yusta, mucha cantidad pero poca certeza. Podéis argumentar que Luka jugará minutos de base, cierto, menos en principio este año a poco que cuaje Campazzo, pero también Causeur y Rudy pueden desempeñarse como aleros. Total, que hay cinco en el roster y uno canta especialmente: Maciulis. Su continuidad es un brindis al sol, el capricho de Laso, con quien le une buena amistad. Lleva dos años muy flojos y dada su edad no cabe esperar resurrecciones, vive de las rentas de la temporada del triplete y la incomprensible renovación por dos años garantizados que se le firmó en 2016. Son unos 800k euros de masa salarial prácticamente desperdiciados. No hay lugar a amistades y sentimentalismos en la configuración de plantilla, esa es la relajación a la que me refería. Tampoco entiendo repescar a Yusta el mismo año que concedes ficha permanente de primer equipo a Radoncic. No veo minutos ACB para ambos jugando en el mismo puesto. Tiene más recorrido el segundo, quizá se le podría haber cedido a un Fuenlabrada de la vida.

El puesto de escolta va bien servido si Carroll mantiene el nivel (ojo que son ya 34 años), Causeur se cuida de lesiones y Rudy rinde al menos en versión 2.0. Más le vale, porque afronta un año clave en su carrera, el último de su megacontraro y supuestamente para prepararlo ha renunciado al Eurobasket. Si ralla a un nivel homologable puede reclamar el próximo verano dos temporadas garantizadas por entre 2 y 3 millones totales, jubilarse dignamente en el Madrid como secundario de lujo. Si su declive continúa el ritmo acelerado no tiene garantizado nada, ya no un salario por encima del millón, ni siquiera ficha en el roster del Madrid 2018/19. El club no se ha molestado en renegociar a la baja (más años por menos sueldo), se come los 2.7 millones este curso precisamente para tener las manos libres en junio 2018.

El pasaporte de Campazzo

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Sospecho que la tardanza en anunciar a Campazzo tiene que ver con retraso en la obtención de su pasaporte español, solo puede ser eso. Al fin y al cabo hace más de un mes que el club anunció la repesca de Yusta, en una situación contractual parecida. Facu es la primera y única alternativa que baraja el Madrid para el puesto de segundo base este año, sirva de ejemplo que ni presentó oferta a Chacho. Tengo confianza en que Campazzo superará las expectativas de muchos sectores de la parroquia blanca, que aún le conciben solo como aquel Chicho Terremoto de papel testimonial en el triplete. Es un gran competidor, tiene carácter, ha crecido bastante en Murcia este par de años y Laso acostumbra a sacar lo mejor de bases con desparpajo y talento ofensivo como él. No es su juego lo que me preocupa sino ese pasaporte. Marca nos contó en diciembre que recibiría el documento en primavera y seguimos sentados esperando… Y no es un problema menor dado que este año no se puede prescindir de Thompkins al haber jubilado a Chapu sin sustituto.

En fin, sigue siendo una gran plantilla, un milagro mantener a todas las vacas sagradas en este verano de éxodo, pero igual tiene pequeños desequilibrios que se podían haber evitado sin amiguismos ni relajación. Cruzaría los dedos por la salud de los dos centers y el pasaporte de Facu, conste en acta.

Europa, más segundo plato que nunca

_29_918ce674Los lamentos apocalípticos del madridismo al comienzo de verano por el escaso glamour de los fichajes (Causeur-Kuzmic) se están convirtiendo en relamidos según la NBA y en menor medida China esquilman a rivales directos. Con los que se han ido da para ganar la Euroliga con la chorra: Teodosic, Udoh, Bogdanovic, Zizic, Wannamaker, Darius Miller, Shane Larkin, Khem Birch, Cedi Osman… No olvido a los que partieron a Lejano Oriente, Keith Langford, Edwin Jackson, Bourousis, Aaron Jackson o Kyle Fogg, además de otros que a su salida de la NBA prefirieron China antes que regresar a Europa: Justin Hamilton, Scola o Motiejunas.

En realidad Europa siempre ha sido segundo plato, una inferioridad difícil de asumir en España, ombligo del mundo en el deporte rey. En baloncesto esa diferencia es ahora más evidente que nunca, a lo que influyen varios factores, el más repetido ese nuevo contrato de tv de la NBA: 24.000 millones por 9 temporadas, casi triplicando las cifras del previo. El gasto salarial se ha disparado y por ende la brecha con Europa. Joe Ingles como ejemplo, esos 52 millones, “si él puede yo también”.

Pero más importante que el dinero, pues brecha siempre hubo, es el progresivo cambio en la mentalidad de los general mánagers de la NBA, otrora tan chovinistas y hoy (Popovich mediante) abiertos al talento sin prejuicio de procedencia, armados de cuadrillas de ojeadores por todo el mundo. Se han caído los muros y el trasvase es muy pronunciado, ya ni siquiera se buscan nombres consagrados ultramar sino el pelotazo, el diamante por pulir, para terminar de formarlo en USA, y en esa descripción entran muchos. Desfasados quedan aquellos mantras de “no está preparado” y “antes hay que triunfar aquí”: ni Jokic ni Antetokumpo habían empatado con nadie cuando hicieron maletas, hoy los dos europeos más cotizados en la liga.

Y ante el éxodo de jugadores cada vez más jóvenes, los referentes de la Euroliga ahora son:
1) los que regresaron de la NBA con el rabo entre las piernas, los De Colo, Ayón, Shved, Shengelia, Vesely, Rudy, Nedovic, Claver, Chacho o Datome, por nombrar algunos.
2) los americanos inadaptados, aquellos que por altura (Duntston, Hines, Derrick Brown) o peso (Randolph) no cumplen los estrictos cánones de puesto de los general mánagers
3) los grandes talentos ofensivos descartados por su físico endeble, digamos Melli, Printezis, Tomic, Carroll o Thompkins
4) los que no van a la NBA sencillamente porque no les da la gana, que lógicamente son los menos, pienso en Llull o Dubljevic.

Así el panorama, los pelotazos hoy son las renovaciones y los pasaportes. El mercado de verano en España, ya bien avanzado, lo marcan las renovaciones de Diot, Shengelia, Nedovic, Hanga, Dubljevic y Randolph, que además con su pasaporte esloveno abre a Thompkins las puertas de la ACB. De las caras nuevas, pocas por no decir ninguna están llamadas a marcar diferencias: mucho melón por abrir (Pressey, Poirier, McCallum) y algunos regresos ilustres (Huertas, Heurtel, Caner-Medley).

Cuatro años sin Turpin

Han pasado ya cuatro años, casi nada, desde que nuestro Turpin, el Anfi, se quedase en aquella maldita curva de Angrois. Era mi primer año en Rusia pero coincidió que aquellos días estaba por España. Nos metimos entre pecho y espalda una pizza en Santa Teresa, en “el italiano nuevo”, y luego un gintonic para arreglarlo todo. Eran los albores del lasismo. Tantos años de travesía por el desierto juntos y se fue a perder el valhala. A la mañana siguiente partía a Santiago, que le esperaba una chica, aunque de eso no hablase mucho, que no era su fuerte. Fue así como le despedí, un 23 de julio, y no se me ocurre una manera mejor.

Heredó mi asiento en Goya a mi marcha a Rusia y yo lo he heredado a mi regreso, algo de justicia poética. Aún veo a veces la bandera del Live Forever con la Union Jack en su honor en el graderío. Nos dejó pero sigue presente desde su timeline de Twitter, convertido en una especie de nuevo testamento del madridismo, en forma de profecía, con su su afiladisimo sentido crítico. Era igual en persona, vehemente e incorrecto, un espejo en el que mirarse, el espíritu de este blog. Digo más o menos lo mismo todos los años por esta fecha, me vais disculpar, pero es que así lo siento. Me tomaré un gintonic está noche a su memoria, que es como le hubiese gustado que le recordasemos. Para debatir de basket queda verano, hoy es para Turpin.

Ni “pesetero” ni “traidor”: Chacho no debe ninguna explicación

skaEl Madrid ni siquiera se ha sentado a negociar con él, a ofrecerle nada, pero igual escucho a no pocos aficionados de pelo en pecho acusar de “traidor” o “pesetero” a Sergio Rodríguez por fichar por CSKA. Imagino que se comen con patatas su camiseta blanca con el 13, best seller en su día. Firma hasta 2020 con los rusos por un total de 10.5 millones de euros, que si no son netos poco le debe faltar (el tipo impositivo allí es del 13%). CSKA es el séptimo club de su carrera, canterano del Estu. Por dinero se marchó de Europa y por dinero vuelve, bienvenidos al deporte profesional.

Me consta que queda cierto malestar en el club blanco por la precipitada manera en que salió el verano pasado (igual que Slaughter, los trenes a veces llegan sin preaviso), pero básicamente el motivo de que no regrese a Madrid es el escaso margen salarial en la sección para otro sueldo estelar, el que correspondería a Chacho por nivel de juego y valor de mercado (en Europa). La apuesta de la sección como base reserva es más joven y baratita, Campazzo, una vez obtenido pasaporte español.

Y si el Madrid no ofrece nada a Rodríguez y en la NBA ninguna franquicia muestra mayor interés, ¿qué debería hacer el jugador, quedarse en paro para no ofender vuestros sentimientos, o fichar por el mejor club posible y al mejor salario? La fidelidad a un club es fácil de predicar desde el sofá de casa, viendo partidos por la tele y comentándolos por Twitter, sin que te afecte al bolsillo. Para el jugador es la forma de ganarse la vida, su empleo, no creo que deba fidelidad a nadie, igual que tampoco la ofrece el club. Es la misma lógica laboral de nuestros empleítos de oficina aplicada al baloncesto profesional, aunque para nosotros sea solo un tema de tertulia.

Nos hemos acostumbrado mal con Llull. Es un caso entre un millón y no debería usarse como vara de medir, si no queremos vivir en la decepción permanente. Si a Sergi le gusta mucho la ciudad, el club, y acepta perder dinero por jugar aquí, le estaremos eternamente agradecidos y le levantaremos una estatua a la entrada del pabellón, pero es precisamente lo exepcional de su sacrificio lo que le convierte en leyenda.

Quitémonos la boina y entendamos que Madrid no es el ombligo del basket Fiba. Chacho no se va a un nuevo rico chino sino al segundo club con más copas de Europa y uno de los tres grandes de la Euroliga hoy, el primero en presupuesto. Además, por cierto, una magnífica organización, que mima a sus extranjeros (pregunten a Ettore), sin olvidar que paga muy bien y garantiza a Chacho la titularidad, algo que no tendría en Madrid. Un reto deportivo mayúsculo pues. Si no le ponen sobre la mesa nada potable en la NBA ni en Madrid, ¿quiénes somos para juzgar su fichaje por CSKA? He vivido en Moscú allí 5 años y no es el fin del mundo, contrariamente a lo que piensa la generalidad en latitudes más meridionales.

Chacho puede contar con mi aplauso cuando pase por Goya, sea con el Ejército Rojo o con los Village People, le estaré agradecido por los títulos a los que contribuyó y los buenos ratos que nos hizo pasar. El resto son simples celos por egocentrismo.

¿Quién dijo miedo?

diario-noticias-de-ala-1093519_13188_11.jpgNo es el primer verano de la era Laso que el Barcelona desmonta plantilla (van 8 salidas) y rompe la banca en el mercado, levantando envidia en la parroquia pajiplantillera blanca porque ficha jugadores de moda. Un modelo de sección basado en pagar cláusulas y sobresueldos a go-go, que si lo hiciese un ruso hablaríamos de ‘golpe de talonario’ y ‘petrodólares’. Da igual que el Barca no tenga ni proyecto ni cantera ni apenas afición, que lleve años de mal en peor, primero cediendo al Madrid el cetro del basket nacional, después viendo cómo le rebasaban también Valencia y Baskonia, clubes con ciertamente menos presupuesto. No importa, llega el verano y en la capital los madridistas de mentalidad futbolera, de supermanager con bróker ilimitada, babean por los fichajes de Chichi, Rodrigo y ahora Nacho. “Nos estamos quedando atrás”, “este año vuelve el Barca”, “Rice es una bestia competitiva, nos tiene cogida la medida”… El Barca viene de firmar la peor temporada de su historia y a Rice se le va a recordar por su noches de farra y como el despido más caro de la historia de la ACB, pendiente aún de cerrar, por cierto.

El basket europeo lo dominan aquellos con un proyecto estable, tanto de entrenador como de plantilla, que cierran los fichajes en abril sin pagar cláusulas, pienso en Fenerbahce, CSKA, Madrid y, por qué no, Valencia. Como el Barca no está en ese grupo pero cuenta con músculo financiero acorde (aunque lleve años anunciando reducción de presupuesto), pues se reinventa cada verano, quemando dinero con la esperanza de dar con la tecla. Hace dos semanas Sito tenía solo siete jugadores de primer equipo en nómina, entre ellos un alero sin experiencia profesional (Kurucs) y un escolta del cupo Imserso (Navarro). Era de esperar que un club con 30 millones de presupuesto y semejante solar diese un golpe encima de la mesa en el mercado, como son esos 5.5 millones de salario anual comprometidos por Hanga y Larkin, a sumarle otros 2.5 entre Heurtel y Sanders. En total, 8 millones de masa salarial por cuatro fichajes, frente al 1.8 de los tres fichajes blancos (Kuzmic, Causeur y Campazzo). Las del Barca son las incorporaciones ‘rutilantes’ de quien arma una plantilla casi de cero, del que necesita un timón (Larkin, 3 millones anuales), mientras las del Madrid son puntadas para coser carencias puntuales, destapadas eso sí con crudeza entre mayo y junio.

¿Qué Hanga le hubiese venido de perlas al Madrid por Maciulis o Taylor? Desde Luego, pero el club tiene la columna vertebral ya armada y no queda espacio salarial para alardes, menos aún con atasco como hay en la operación salida (¿Maciulis, Lima?). Al fin y al cabo, el húngaro va a cobrar un 50% más que Mechitas y Causeur juntos. Firmar 7.5 millones por tres años a Adam Hanga es un sobreprecio notable (incluso a pesar de la sequía de aleros en mercado), el propio de cuando fichas desde la necesidad, que te pone en una situación negociadora de desventaja, al ser conocida por el resto de equipos. Los Spurs le ofrecían un bocata de calamares y ningún grande de Europa ha pujado realmente por él, pese a que varios de sus aleros terminaban contrato (Higgins, Datome, Kalinic, Honeycutt). Querejeta, al que no le gusta ser puenteado, ha igualado la oferta para hacer caja, pero está todo acordado, Hanga vestirá de azulgrana.

Un activo muy útil en cualquier rotación, listo, atlético y gran defensor, aunque escasito de recursos ofensivos, lejos de ser un go-to-guy del basket continental, tipo Udoh, Llull, De Colo, con cuyos sueldos ahora compite. Lo digo porque, una vez ficha por el Barca, os escucho referiros a Hanga como si fuese la reencarnación del jodido Scottie Pippen, como si llevase un lustro en la élite y San Emeterio no le hubiese dado un repaso en las semifinales de la ACB hace apenas mes y medio…

Percibo en la parroquia blanca un incomprensible estado de desánimo, el ansia pajiplantillera propia de cada verano se une este año a un pesimismo y fustigamiento que aún dura de la final ACB. “Nos ha ganado Valencia, la vida ya no tiene sentido, tiremos abajo el proyecto”. Siguen en la retina los dos repasos en la Fonteta y ahora todos nos parecen malos: Campazzo es un pollo sin cabeza, Kuzmic el nuevo Papadopoulos, Randolph un artista maldito y Doncic… ¿quién era ese? El adolescente que enseñó matrícula a Hanga en la Copa (23 puntos y 6 rebotes), MVP de tres jornadas de la Euroliga solo este curso… No hace falta una bola de cristal para entender que el Barca será más competitivo, por los fichajes y sobre todo porque es imposible hacerlo peor que la pasada temporada: plantilla descompensada, plaga lesiones y mal ambiente. Una previsible mejora que bien debe causar respeto en el aficionado blanco, pero en ningún caso miedo o envidia.

Expediente Othello

1476198673_773290_1476199561_noticia_normalAlgo tuvo que pasar con Othello Hunter en el vestuario, algo que desconocemos y que justifique su salida antes de tiempo, con probable rumbo a CSKA. El Madrid al parecer le paga una indemnización por el año de contrato que le quedaba y a cambio de una cláusula de no competencia, es decir, de no recalar en ningún club español. Parémonos un momento a pensar: si no tienes todas contigo de que no vaya a un rival directo y te cruja, ¿por qué le dejas ir? Esa cláusula es una bajada de pantalones, un asumir que es buen jugador, por el que efectivamente habría hostias entre los clubes punteros de la ACB, empezando por el Barca, que ya preguntó por su situación.

Al fin y al cabo, Othello ha militado las tres últimas campañas en dos de los cuatro grandes de Europa, con números bastante aseados para partir desde el banquillo, a lo que sumar su pasaporte Cotonou, un jugador con valor de mercado. Sirva como prueba que en apenas cuestión de horas desde su rescisión apunta a otro de los grandes del continente, CSKA, que le ofrece dos temporadas.

Recapitulando, Othello firmó una notable primera mitad de curso en Madrid, nacido para jugar en el sistema Laso, apreciado por sus buenas manos, brazos largos y timming en el 2×2, llegó incluso a amenazar la titularidad de Ayón. “Aquí vuelvo a disfrutar plenamente de mi profesión. Laso es un entrenador muy humano, tiene una cercanía especial con el jugador”, llegó a decir el propio Hunter en una entrevista en El País.

Su rendimiento cayó en declive y en el último encuentro del curso, sin lesión aparente, sencillamente no pisó la pista. En los cuatro previos sí jugó y el parcial del equipo fue siempre negativo en sus minutos en pista, lastrado por su inconsistencia en el rebote (¡3 en 54 minutos!) y problemas defensivos en el emparejamiento ante pívots voluminosos.

Othello mide los mismos 203cm y pesa los mismos 102kgs que cuando llegó a la capital, reclamado su fichaje con insistencia por Laso. Shermadini le saca 13 centímtros y Dubljevic 10 kilos, por ahí no hay lugar a sorpresas. Asunto distinto es si el cuerpo técnico considera que su problema no es de aptitud sino de actitud, que su inferioridad física se podía compensar con mayor intensidad y compromiso, las del comienzo de curso. Quizá fuesen por ahí las palabras de Llull antes del cuarto partido de la final, aquello de “el que esté cansado que avise y se quede en el hotel”.

En cuestión de meses, Othello pasó de ser un valioso activo desde el banquillo a pagar el club por su despido, lo que no hace ni con Maciulis, con un valor actual de mercado bastante inferior. Algo extradeportivo debió suceder y que se nos escapa, porque con lo que se ve y sabemos la historia sencillamente no cuadra.

Según la información, Kuzmic ocuparía la plaza de Hunter y, agárrense, Maciulis la de Chapu, como cuarto ala-pívot, cemento de vestuario, haciendo valer su amistad personal con Laso. Un configuración de pintura que a botepronto no me remata, de nuevo con cuatro ala-pívots y solo dos centers, a expensas del destino de Lima y que Randolph pueda jugar minutos de pívot.