OAKA engulle al Madrid

panaNo había pasado ni un minuto de serie y todos los sesudos análisis de los días previos se habían perdido ya por el retrete. El primer partido fue una bofetada con la mano abierta, sonora y humillante, es el mejor símil que se me ocurre a esta hora de la noche y sin gintonic, que un martes no ha lugar. El marcador de la eliminatoria marca sólo 1-0, pero mentalmente pareciera una montaña, porque no es una derrota corriente sino un repaso bíblico, por 28 nada menos, alcanzándose picos de hasta 35. De estos partidos que como aficionado pasas momentos de vergüenza ajena. Supongo que muchos, como yo, apagaríais la tele antes del final.

Antes de eso, se me vinieron a la mente flashes de la serie ante Fenerbahce de hace dos años, un déjà vu: plaga de lesiones, toda la temporada haciendo la goma y baño en cuartos como epitafio, “aquí yace el campeón”.

Sin bases

Parece también más de 1-0 porque la forma redunda en un Madrid que ya de por sí acudía de bajón a la serie, moral y deportivamente mermado por la costosísima baja de los dos únicos bases puros de la plantilla. Randle, aparte de que es más escolta tirador que base, no tiene nivel para la élite Euroliga, por si quedaban dudas, y Doncic… pues no deja de tener 19 años y le superan todavía estos ambientes que, por cierto, no se encontrará en la NBA. Además, mide 203cms y, aunque puede generar en estático desde bote (que tampoco fue el caso, 0 asistencias en 21 minutos), base puro como que no es. Con esa altura es lógico que le cueste subir el balón ante un rival que presiona toda la pista al borde de la falta.

El resto del juego exterior tampoco estuvo mejor: entre Rudy, Causeur y Carroll metieron una sola canasta en 61 minutos en pista. Una, que se dice pronto, por no mencionar el -9 de valoración de Taylor.

Randolph y su “cara de museo de cera”

El naufragio en OAKA se hizo extensible a la pareja interior titular, no en vano el partido duró tanto como 5 minutos, los de ese parcial 20-0 de inicio con ellos en pista. En una serie clave para el futuro de Randolph en el Madrid (termina contrato), salió al primero con su ya icónico gepeto de museo de cera, a años luz de la intensidad y concentración que requería la ocasión. No se enteró de nada, en el arranque del duelo le quitaban literalmente los balones de las manos, que terminaban en puntos fáciles para los verdes. Se fue a 5 pérdidas siendo ala-pívot, un esperpento. Parental advisory, el vídeo a continuación es de “contenido explícito”…

Tavares cumplió nuestros peores pronósticos y no supo protegerse de faltas en un contexto arbitral adverso, lo mismo que en el encuentro de ida. Sí dieron al menos la cara los suplentes, Ayón y Thompkins, en cuyos minutos en la recta final del primer cuarto y el inicio del segundo mostró el Madrid los únicos signos vitales de la velada. Lo mismo habría que plantearse darles la titularidad en el segundo.

Imagino que la moral del aficionado estará por los suelos esta noche, el margen de error ya es casi nulo. El jueves el ambiente no pillará de nuevas, ni el karate press a toda pista en el inicio de partido. Se trata de al menos probar suerte, esta vez sí, en un partido de baloncesto.

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7 claves para la madre de todas las eliminatorias

logoConviene recordarlo cuando se acerca la batalla, porque esta no es una cualquiera. La temporada del Madrid arrancó en octubre con dos objetivos, recuperar la corona ACB y llegar a Belgrado. Digo llegar y no ganar porque el formato a partido único de la F4 es una lotería, nos pongamos como nos pongamos. “A las F4 se llega, y si llegas varias veces alguna vez la ganas”, advirtió en su día cierto entrenador italiano del Madrid, de cuyo nombre no quiero acordarme. Ese primer objetivo de la temporada pasa por los cuartos contra Panathinaikos, la madre de todas las eliminatorias…

EL FACTOR OAKA. Es un tópico en las previas, pero claro que influye, Panathinaikos ha ganado 13 de 15 partidos como local en fase regular, sólo cayó ante Olympiakos en prórroga y ante CSKA por 5. OAKA es el mayor pabellón de la Euroliga, 19.250 espectadores (un 50% más que el Wizink), que estará lleno y buena parte serán hooligans, a los que ese Jesús Gil que preside el club lleva semanas predisponiendo contra los árbitros.

DUELOS DIRECTOS. OAKA es un hueso, claro está, pero un Madrid en cuadro, sin Randolph, Ayón ni Llull, y con Tavares recién incorporado, tuvo un triple de Thompkins para ganar allí en la ida, 24 de noviembre. Si los duelos directos este curso fuesen un combate de boxeo, el Madrid lo habría ganado con claridad a los puntos, pues el partido en el Palacio, 9 de marzo, fue muy claro para los blancos (92-75). Si recordáis, fue ‘La noche del mosquetero’, con aquella actuación superlativa de Causeur (26 puntos).

GIGANTE VERDE. Panathinaikos tiene cierto déficit de centímetros en la pintura, salvo Voigoukas, que apenas juega (8 minutos de media). Un déficit que se acentúa ante una grúa tipo Tavares, +18 en sus minutos en pista en el duelo de hace un mes en el Palacio, dejando a Gist y Singleton en 5 de 19 tiros de campo. Una rotación interior lógica del Madrid en la eliminatoria podría ser 22 minutos de media Tavares y Randolph, titulares, y 18 Thompkins y Ayón, quedando Felipe, que sufre atrás ante rivales tan atléticos, de comodín en caso de problemas de faltas.

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FACTOR JAMES. Lo dije y lo repito, Mike James no es santo de mi devoción (suena por cierto para Milán), una versión mejorada del americano combo zumbón de toda la vida, pero ha tenido bastante que ver en ese valioso sprint final de los verdes, ganando los últimos cinco de la fase regular. Su fichaje postrero aporta alternativas ofensivas, de las que iban algo escasos. El scouting parece claro en su caso, invitarle a lanzar de tres (7 de 42) y ayudas cuando rompa al aro, pues su peligro reside en la explosividad en dribbling y ese poderosísismo primer paso, que su tren inferior es una burrada. Su mejor defensor posible, Campazzo, será baja, así que la tarea caerá en Taylor y Causeur.

DUELO DE BANQUILLOS. Tengo gran respeto por Xavi Pascual y su capacidad táctica en eliminatorias a cinco partidos, que algun título ACB en la era Laso le ha costado al Madrid. Sin embargo, a estas alturas de la película no creo en las sorpresas tácticas. En lo que sí creo es en el clásico karate press de Xavipas, aliñado con cierto grado de permisividad arbitral, que es donde entran en juego los 19.250 hooligans de OAKA.

PARTE MÉDICO. Llull no va a jugar la eliminatoria, seguramente podría pero no debe, y Rudy llega así asá por problemas en un tobillo, este hombre no se libra de un achaque. Aunque el verdadero factor es la baja de Campazzo para toda la serie, confirmada este lunes, que ha venido a lesionar en pleno pico de forma y en el desenlace de la temporada. Se someterá a una artroscopia y será baja unos dos meses, es decir, la temporada se ha acabado para él. El Madrid vuelve a estar en manos de Luka que, por suerte, parece haber recuperado el nivel MVP a su regreso de aquellas tres semanitas fuera.

CAMBIO HORARIO. El ambiente en Goya estará enrarecido en el tercer partido de la serie, algunos no podrán ir y otros llegarán tarde, porque finalmente la Euroliga ha accedido a la petición del Madrid de cambiar la hora, moverla de las 21h originales a las 1845h… no vaya a coincidir con la RETRANSMISIÓN POR LA TELE de un partido de fútbol que se juega en Alemania. Como abonado que seguramente no vaya a poder asistir por el cambio de hora, me indigna esta falta de consideración y respeto, sobre todo en uno de los cuatro encuentros más importantes de la temporada como local, del tipo por los que uno se rasca el bolsillo por un abono o por las entradas más caras del año (una media de 50 euros). Sirva de recordatorio de lo que somos, la sección de basket de un club de fútbol, un equipo puntero… de la segunda división del baloncesto mundial.

La continuidad de Thompkins y el sentido común

1512912817_102783_1512922481_noticia_normalEscucho en las últimas horas preocupantes rumores de diversa fiabilidad que apuntan a la salida de Trey Thompkins, que termina contrato en verano y al que el Madrid, cito textual, “sacrificaría”. La fábula no termina aquí, según la misma línea argumental, saldría “para hacer sitio a Shengelia”, que vendría en pack de dos, como los yogures, junto a Jayson Granger y su millón de euros NETO anual de salario garantizado para los dos próximos años (1.5 brutos en fiscalidad madrileña), del que Querejeta lógicamente está como loco por deshacerse. De entrada, la operación contradice los preceptos de la dirección deportiva de basket blanca de los últimos años: sentido común, continuismo en la confección de plantilla y contención financiera en fichajes (no cuento renovaciones).

Segundo, el rendimiento deportivo de Thompkins (medias de 10 puntos y 5 rebotes en Euroliga) justifica más que de sobra su renovación como ala-pívot RESERVA del roster. El paso al frente en su juego, junto al de Campazzo y Tavares, tres teóricos suplentes, ha mantenido a flote al Madrid durante los largos meses de ausencia de las estrellas. De su talento ofensivo nunca hubo dudas, su mejora este curso ha venido por la defensa y el rebote, ni rastro quedan de sus errores de concentración y fallos infantiles. Tanto así, que se ha convertido para Laso en un fijo en los finales de partido, incluso por delante de Randolph, una vez éste ha regresado de su lesión.

El factor humano

Luego están los factores personales y deportivos, también a tener en cuenta. Thompkins está totalmente integrado en el grupo, algo evidente en el lenguaje no verbal de la plantilla para cualquiera que frecuente el Palacio. Un aprecio del resto de compañeros, por cierto, que no se percibe de la misma forma en el caso de Randolph, más solitario e inexpresivo. Me cuentan que Trey se despidió entre lágrimas de emoción y agradecimiento a Laso cuando partió en octubre a EEUU a cuidar de su madre enferma, con un permiso sine edie del club.

Son el tipo de cosas que uno después tiene en cuenta a la hora de negociar una renovación, el dinero no lo es todo, y Thompkins aceptaría cualquier cantidad medianamente justa que le ofreciese el Madrid para renovar. Una cantidad que, a ojo de buen cubero, cifraría en unos números similares a los de su contrato actual, es decir, justo por debajo del millón de euros brutos anuales. Miro el mercado y no veo ala-pívots por un precio parecido que mejoren las prestaciones de Thompkins. ¿Acaso Anthony Gill podría salir de Jimki si los rusos no jugasen la próxima Euroliga? Ryan Kelly del Betis también tiene buena pinta. Nombres interesantes, sí, pero que no suponen una verdadera mejora en el puesto de 4 reserva.

Insisto en lo de reserva porque hay un condicionante en la confección de toda plantilla deportiva que se llama equilibrio salarial y que convertiría en disparate financiero aquello de romper el cerdito para fichar a Shengelia, al que aún le quedan dos años de contrato garantizados en Vitoria. Ya no sólo por el paquete Granger que viene con él, sino por la conveniencia de juntar dos gallos en un mismo corral. ¿Acaso piensa gastar el Madrid 6 millones de euros de masa salarial en el puesto de cuatro? El titular a día de hoy se llama Anthony Randolph, como tal cobra, hasta donde sabemos algo más de dos millones brutos anuales, y termina contrato este verano, pues finalmente el curso pasado renovó sólo por un año, de nuevo, hasta donde sabemos ¿Alguien se imagina a Randolph asumiendo un rol secundario con resignación y buena cara, como Thompkins estos dos años?

Para plantearse una operación de tantísimo dinero y repercusión como la de Shengelia, un movimiento tectónico, antes habría que decidir sobre Randolph. Y ese es un tema espinoso, techo altísimo, ciclotímico, aparece y desaparece como el Guadiana. Su rendimiento genera dudas razonables desde su mal final de temporada el curso pasado, pero su inmenso talento es indudable, diferencial en Europa, y bien merece la pena esperar a ver su final de campaña este año antes de tomar una decisión sobre su continuidad.

A Belgrado por la ruta sinuosa

HORIZONTALRANDOLPH_3AM9282-2Thumb.jpgFinales apretados que se escapan, una plaga de lesiones infinita y para acabar el castigo ayer en la carambola del triple empate. Todo lo que en la última jornada pudo salir mal, salió. Ganó Panathinaikos de 1 en la prórroga en Milán (tras llegar a ir hasta 14 abajo) y Olympiakos cayó también en la prórroga y también de 1 en El Pireo ante un Zalguiris que no se jugaba nada. Ejem. Se consumaba así la única combinación matemática posible que dejaba al Madrid quinto, una carambola que convirtió en mero trámite el encuentro en Goya, a no ser que los blancos especulasen para cruzarse en cuartos con Olympiakos. No fue el caso, y cierra el equipo la fase regular con un balance 19-11 (el mismo que el del tercer clasificado), dignísimo dadas las circunstancias.

Ante Bamberg, bueno, se dejó llevar el Madrid en la primera parte, pero vino a dar igual no están los alemanes como para asaltar el Palacio. Además que Ayón y sobre todo Randolph tenían ganas de jarana. Sin la sombra de Tavares (baja por un esguince) y Thompkins (que jugó muy limitado por problemas musculares), el dúo de teóricos titulares se dio un homenaje. Tras meses a trompicones, necesitan minutos, continuidad e importancia para parecerse a lo que dicen sus salarios.

Ayón sufrió para contener a Musli, como es costumbre con pares grandes y voluminosos, pero a cambio reboteó profusamente y le bailó con su velocidad sin balón y repertorio desde pivote (6/7tc, val 24). Aunque el nombre fue Randolph, uno de los más criticados desde esta tribuna en el último par de meses, que cuajó el mejor encuentro de la temporada (val 38). Es difícil echar cuentas con él, cuya foto aparece en el diccionario junto a la definición de ciclotímico, igual lo de esta noche queda en un festín pasajero que es el comienzo de un repunte de forma, bien necesario para lo que viene. Lo que hemos aprendido a estas alturas es que Randoph tiende a jugar mejor, incluso a compartir más el balón (4 asistencias ante Bamberg), cuando falta Thompkins o no amenaza su titularidad hegemónica, como hoy, al estar muy mermado por problemas musculares.

encuesta

Aunque en esta encuesta en mi Twitter la gente se decante por PAO, particularmente hubiese preferido un cruce con Olympiakos. Primero, porque veo una marcha más a PAO en potencial de plantilla; la postrera incorporación de Mike James, aunque no sea santo de mi devoción, ofrece alternativas ofensivas, evitando esos momentos de colapso en ataque tan típicos de los equipos de Pascual. Segundo, y principal, porque la serie no es un examen atemporal sino una prueba que se enmarca en un contexto muy concreto, en un momento dado de la temporada. Y Olympiakos resulta que ha perdido cuatro de los últimos cinco partidos, mientras que PAO ha ganado los últimos cinco. Quedan 10 días para analizar el cruce, que arranca el 17, para el que en un papel u otro estará seguro Llull, que ya entrena a pleno ritmo con el equipo, y para el que la principal preocupación blanca es la rodilla de Campazzo, con la que se está siguiendo un “tratamiento conservador”, que no sé a vosotros, pero a mí es una expresión que me suena regular.

PAO es un hueso, con factor campo aún más, el camino largo a Belgrado, negarlo sería de necios. Pero si el Madrid comparece con la plantilla al completo o casi, como parece, y a poco que Randolph y Ayón se asomen a su versión de hoy, tiene PAO más que temer que del Madrid que viceversa, por mucho que la carambola del triple empate le haya salido esta vez cara.

Luka se reconcilia con el último tiro

imagen-sin-titulo.jpgNo podía nacer aprendido de todo. Estaba siendo el gran lunar de su soberbia temporada, la gestión de ataques finales, elegir la mejor opción desde bote. El curso pasado le recordamos una canasta ganadora a Zalguiris, pero este año estaba siendo un suplicio. Nunca dudamos de su capacidad, tiene un arsenal de juego como para ser un gran clutch player, era sólo cuestión de paciencia que encontrase el camino, ensayo y error. Ayer al fin eligió esa mejor opción: cuando llegó el aclarado en cabecera en los segundos finales, partido empatado, en vez de bajar la cabeza y forzar una penetración en busca de tiros libres, como hizo en ocasiones previas, sentó a su par con una sencilla finta, dio un pequeño paso atrás y lanzó un triple bien equilibrado, sin escorzos, de alto porcentaje.

Entró limpia y enmudeció Belgrado. Fue la guinda a un gran partido del muchacho, que se echó el equipo a la espalda ante la baja de Campazzo y volvió a sus números de MVP que, entre la lesión y un valle de forma, hacía mes y medio echábamos de menos. De Colo es favorito de ley al galardón, pero Luka recupera enteros con el partidazo y highlight de ayer.

24 puntos, 9 rebotes y 4 asistencias, con el asterisco de esas 7 pérdidas, varias de ellas en el último cuarto, que abrieron la puerta a la remontada local (6 abajo, minuto 34). Por momentos le costó a Luka hasta subir el balón, así que hubo que echar mano del único otro base en la convocatoria, Randle, en un guión de lo más lolaso. Sí, nos jugamos media temporada con Chasson al frente de las operaciones, y funcionó, el equipo recuperó las constantes vitales en esos tres minutos y medio que jugó.

El flojo encuentro de Rudy y los problemas de personales de Tavares tuvieron mucho que ver en que el partido fuese apretado.+12 el equipo en los 12 minutos de Gigante Verde en pista. Se echaron de menos su superioridad física como referencia ofensiva y sobre todo su intimidación atrás, que se hace especialmente palpable ante equipos de clase media o baja Euroliga, como era el caso. En su ausencia, Ayón y Felipe hicieron allstar a Alen Omic, que promedia 6 puntos y se fue a 25. El mexicano forzó para jugar y se notó que no estaba.

Reyes sí que echó una mano en ataque, gracias a esa inquebrantable fe para cargar el rebote (9 capturas, 7 ofensivas). Si bien pecó por momentos de chupón, la circulación termina cuando el balón llega a sus manos, lo mismo que Randolph, se cascaron entre los dos 25 tiros sin repartir una sola asistencia. Ejem. No es casualidad que Laso se juegue los finales de partido con Thompkins en pista.

La ventaja campo depende ahora, no sólo de ganar en la última jornada en Goya al Brose, lo que damos por hecho, sino de que no haya triple empate con los griegos, que arrastraría al Madrid al quinto puesto. Para ello, Olympiakos debe dejarse de especulaciones y ganar en casa a Zalguiris, o bien Pnathinaikos pinchar en Milán, supuesto menos probable.

**Posdata: En los prolegómenos del partido aparecieron noticias acerca del futuro de Doncic, que se presentará al Draft este verano. La información no es de por sí muy noticiosa, aunque sí es la primera vez que su entorno (su madre y uno de sus agentes) lo reconoce tan abiertamente. El muchacho desmintió posteriormente haber tomado ya una decisión: “¿La NBA? Aún no he decidido nada

El Madrid ‘muestra chapa’ a Jasikevicius

fabien-causeur-real-madrid-eb17Lo justo, con el metrónomo, cubriendo etapas con la ley del mínimo esfuerzo, esa parece la política del Madrid para cumplir el objetivo de top-4 de la fase regular Euroliga. Y su mérito tiene, no me entendáis mal, en este curso de ‘nos ha mirado un tuerto’, que si hoy vuelve Doncic pero se lesiona Ayón, que si Llull para enero, ah, no, espera, que nos plantamos en abril y que lo mismo es mayo. Y en ese calendario de economía del esfuerzo la visita de Zalguiris aparecía como un must absoluto y el equipo rindió acorde, concentrado, desacertado desde el arco pero apretando atrás, la fórmula de duelos similares previos, que no alcanza contra un Fenerbahce pero sí ante un rival ordenado y correoso pero de un potencial inferior como Zalguiris. El milagro Jasikevicius tiene un límite.

Una victoria que da para descartar a los lituanos de la lucha por el cuarto puesto, reducida ya a un mano a mano con PAO a falta de dos jornadas. Los griegos tienen buen calendario (Valencia en casa y salida a Milán), así que el Madrid debería ganar sus dos para hacer valer el average. La visita de Brose se antoja accesible, al calorcico de Goya, ahora bien, no vale la semana que viene ir a Belgrado de turismo como este martes a Valencia.

Ante Zalguiris corrieron por momentos sudores fríos en el Palacio, 3 abajo el Madrid al descanso, tras un segundo cuarto de mucho acierto exterior lituano. Pero el equipo no se descompuso, compartió el balón (27 asistencias en 28 canastas) y emergió de nuevo la figura de Causeur, en un papel que cada vez recuerda más al KC Rivers de la Novena, de asesino silencioso. Ha recuperado en las últimas semanas el nivel del comienzo de curso, mención especial a ese partidazo que se marcó en la ‘final’ ante PAO. El equipo agradeció el regreso de Doncic tras 18 días inactivo. Sin firmar un encuentro de campanillas, sí descargó de responsabilidad en la creación al Facu, que se había cascado 36 minutazos el martes en Valencia.

Felipe encendió el ventilador en plan vintage, 16 puntos en 12 minutos, recordando al pichichi de los viejos tiempos. La puerta abierta por la baja de Ayón fue a coincidir con que el rival era Zalguiris. Todas sus canastas llegaron emparejado con Kavaliauskas, que es una madre atrás, un agujero en la falange lituana que el Madrid supo castigar. Laso, al que a veces atizamos, acertó esta vez con ese quinteto bajo en el último cuarto, con Thompkins como único interior, y a los lituanos se les acabaron haciendo muy largos los 40 minutos en Goya.