A lo bueno se acostumbra uno rápido. Ganamos por ejemplo de 31 en casa a un Alba Berlín y nos parece otro día en la oficina. Pero no, oiga, que este es, salvo un par de bajas, el mismo Alba ‘garrapata’ Berlin que venía de ganar en Tel Aviv y forzar prórroga en el Palau. Nadie regala nada en un top16 y aún así va el Madrid a día de hoy regalando correctivos. Orientativa es la estadística del balance de puntos, que lidera con +186 en 10 partidos, doblando con holgura al segundo que es CSKA con +71.
Las coordenadas ante los alemanes fueron las ya habituales. El equipo se deja llevar un poco al arranque, cuando aún está la vaquilla fresca. Pero en el segundo o tercer cuarto, según el día, pero siempre con Chacho en pista, rompe el partido con una irresistible receta de defensa asfixiante (ventajas de una plantilla larga y ‘rústica’) más un ritmo ofensivo inalcanzable.
Rudy es escuchar el ‘I feel devotion’ en el calentamiento y ponerse el mono de faena. 11 puntos y 8 asistencias ayer, la mayoría en la primera parte, cuando aún contaba. De todas formas, es injusto destacar a uno, porque sonó el grupo afinadísimo: no hubo ni un solo violín de los 12 que desentonase esta vez. Carroll y Slaughter atraviesan un gran momento de forma, cumpliendo con nota su labor de especialistas. Rivers y Bourousis, que al contrario, no andan demasiado católicos y cuyo rol en el equipo se ha difuminado desde comienzo de curso, firmaron igualmente minutos de calidad. Laso reservó a Felipe y Ayón, que jugaron sólo 16 minutos cada uno, que de todas formas les dieron para sumar 21 y 16 de valoración, respectivamente.
A falta de cuatro partidos para terminar el top-16, aventaja el Madrid en dos victorias más el average al segundo del grupo, que desde ayer es el Barca en solitario, tras ganar con holgura a un Maccabi que, al revés que el curso pasado, va de más a menos. Muy mal se tiene que dar para no ser primeros: se puede pinchar en Atenas y Barcelona, sirve con ganar en el Palacio a Zalguiris y a este Maccabi menguante para asegurarlo matemáticamente. El primer puesto es importante, en tanto que evita a los tres cocos del otro grupo. Olympiakos, CSKA o Fenerbahce, empatados a día de hoy. Ya no se trata pues, solo de la ventaja campo, es que lo mismo haces segundo, te cruzas con los rusos y se te queda cara de tonto. Al primero le espera Baskonia o Efes, que va a ser que no es lo mismo.






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