Showtime 2.0?

202 puntos y 57 asistencias es el balance de una plácida semana del Madrid en el Palacio. Puede que artísticamente no sea el showtime del curso pasado (ni falta que hace), pero igual es una forma con estilo de alcanzar balance 10-0, que sabe especialmente rico al coincidir con el pinchazo del Barca en casa contra la Penya. El encuentro del jueves contra el Nizhni tuvo poca historia ya desde antes de empezar, con la baja del jugador franquicia rival, Tarence Kinsey. Fue la noche de Caroll, que aprovechó su coyuntura predilecta: partido intrascendente, en casa, contrincante de escaso nivel, especialmente atrás. Le dejaron espacios (menudo ojeador tienen los rusos) y se fue hasta 32 puntos con 7 triples. Se dio un homenaje para romper una dinámica horrenda en el arranque de campaña. Esperamos, eso sí, que el partido sirva a Jaycee para coger confianza (y producir con cierta regularidad desde la banca, que es todo lo que se le puede pedir ante rivales serios) y no como coartada a Laso para imponer minutos de su protegido.

El que me preocupa ahora es Campazzo, del que coach L parece haberse olvidado por completo. Sólo ha dispuesto de 13 minutos entre los dos partidos de la semana, pese a que el Madrid gozó en ambos de rentas abultadas ya desde los primeros compases. No entiendo para qué fichar a un tercer base joven y de proyección (extracomunitario para más inri) si no le vas a dar oportunidades para foguearse, ni si quiera cuando vienen de cara. No olvidemos que Facu llegó con buen cartel pero sin ninguna experiencia en grandes ligas. Si este era el rol del tercer base, se podía haber traído en su lugar a un director experimentado y con pasaporte comunitario. ¿Para qué complicarse la vida? La única diferencia con Draper es que aquel estaba lesionado y Campazzo está marginado.

Del que sí me gusta la evolución es de Mejri, que confirmó esta semana la mejoría que apuntó en la anterior. En los últimos 4 partidos promedia valoración 13 en 15 minutos. La estadística de Nocioni no luce como la de Mirlo, pero su aportación al equipo crece también, con paso lento pero firme. Además de enchufar de fuera, crea desde bote fuera-dentro, repartiendo buenos pases. Valencia no está como el curso pasado y se llevó un duro correctivo del Palacio (23 abajo al descanso). Por los blancos, protagonismo coral, con 10 jugadores en valoración 8 o más. Deslució únicamente KC, en una semana gris, con sólo 5 tiros de campo lanzados en 33 minutos.

Con oficio y rotación

El Madrid cerró en La Laguna una sólida semana de baloncesto. Estamos vacunados contra la vanidad de los récords, pero tampoco sobra mencionar que el balance de comienzo de curso asciende ya a 8-0, con cuatro partidos exigentes por el camino. El viernes se sufrió en Kazán porque el rival tiene poco cartel pero bastante talento. Talentazo en el caso de Langford (23pts sin tiros libres). No fue un partido brillante del Madrid, pero enseñó carácter y oficio competitivo con 5 abajo y 90 segundos por jugar. Tampoco vamos a pedir el circo a domicilio en Euroliga. Ayón y Bourousis dieron la cara cuando calentaba el sol y Llull se erigió en brazo ejecutor, con un 1×1 de manual en la última jugada, tras quedarse emparejado con el pívot rival. 

El domingo, con el partido bajo control gracias al acierto exterior inicial, Laso dosificó esfuerzos. Los 12 jugadores convocados dispusieron de al menos 11 minutos en pista, lo cual me parce estupendo, pues la temporada es larga y necesitamos a todos los efectivos en ritmo de competición. 
Que KC Rivers destaque está dejando ya de ser noticia; brilló en Tenerife con 3/4 triples, 7 asistencias y 5 rebotes. El que me tiene entre dos aguas es Nocioni. Sabíamos que perdíamos presencia interior respecto a Mirotic, pero es que ni se molesta en disimularlo, dejándose ver por la pintura de vez en cuando. Una carencia que, sin embargo, compensa la llegada de Ayón y la sólida aportación del argentino desde la línea exterior (13 de 21 triples en lo que va de curso). Las bondades de disponer de una plantilla cual navaja suiza, como dice Castellanos.
La mejor noticia de la semana es ver a Mejri de nuevo en dinámica, en busca aún de su rol tras la llegada de Ayón. Firmó una valiosa primera mitad en Rusia y fue el más valorado en La Laguna, 17, con 6/6tc. Maciulis no me enamora, ya lo sabéis, pero no tengo queja mientras siga metiendo los triples cuando se queda sólo. A Chacho, Felipe y Rudy se les nota o bajos de forma tras el Mundial o con el freno de mano echado, pues aprendieron que otoño no reparte medallas. Y por último, siento repetirme, pero el único que desentona sigue siendo Carroll. Su balance de la semana son 2/8tc y valoración -1 en 27 minutos. No hay más tela que la que arde.

Laso, herencia e hipoteca

Salvo dramático giro de guión, Laso tiene las horas contadas en el Madrid, Florentino habría dictado sentencia. Su marcha está cantada desde hace algunos días, cuando el club enseñó la puerta a sus asistentes (Hugo López y J. Cuspinera), que terminaban contrato. Desde esta tribuna hemos defendido que el ciclo del técnico vitoriano en el banquillo blanco tocaba a su fin, pero no cuesta tanto cuidar un poquito las formas y los tiempos. ¿Qué es eso de cepillarse a los asistentes vía burofax después de tres años de buen servicio? ¿Y a qué viene tener a Laso 12 días ‘walking dead’? Tenemos la confección de la plantilla paralizada y salimos tardísimo al mercado. Pero el asunto se torna boudeville al conocer que Katsikaris ha interrumpido sus vacaciones en Creta. La explicación más verosímil que he leído a este impás es que el club está intentando desgastar a Laso para que renuncie a la mayor cantidad posible de dinero de la indemnización que le corresponde. Recordemos que se le renovó en noviembre por dos temporadas más, a razón de unos 600.000 euros cada. El desenlace está escrito, su confirmación es cuestión de horas, o como mucho días. Quizá la pospongan hasta final de semana, para que no se solape con los fastos por don Alfredo.

No sería justo juzgar los tres años de Laso en el Madrid sólo por el regusto amargo de las dos recientes finales perdidas. Hemos disfrutado en este tiempo de picos de gran baloncesto, que han contribuido a aumentar la masa social. Eso queda en su haber. Pero los resultados no han llegado, no al menos al nivel exigible con la plantilla más redonda que ha juntado la sección en dos décadas, y pese a coincidir en tiempo con un Barca en reconstrucción y un Navarro crepuscular. Todos tienen parte de culpa en los resultados, faltaría más, pero Laso el que más. Por una parte, patina con asiduidad en la gestión de partidos/eliminatorias, y por otra, su política de protegidos (Llull, Carroll y Slaughter) le ha acabado costando el respeto del vestuario. Hemos llegado al desenlace de la temporada con los jugadores franquicia quemados de minutos y la plantilla dividida.

Se va (probable destino Baskonia), pero deja un buen pufo a la sección, esa hipoteca de 4.5 millones garantizados a sus amiguetes Slaughter y Carroll (hasta 2016 y 2017, respectivamente), especialistas cuyo valor de mercado es muy inferior, dado que sólo lucen en el ecosistema Laso (y ni eso). Insisto en el dinero, no por gusto, sino porque con la nueva reducción presupuestaria decretada por Flopper (1 millón) nos queda poco margen para fichajes. Necesitamos hilar fino, que cada euro cuente. Sin embargo, volvemos a la política de planes de pensiones, que nos retrotrae un lustro en el tiempo, a los años negros de Antonio Martín, cuando firmábamos por ejemplo 5 millones garantizados a Hervelle por 3 temporadas. La principal herencia de Messina y Maceiras fue modernizar la sección en ese sentido. Todo al garete.

El Hundimiento, capítulo penúltimo

Absolutamente grogui queda el Madrid en la final tras una lluvia de triples en el tercer partido, la derrota más abultada del curso. Quiero pensar que esto aún se remonta, pero la cabeza me dice que está verdaderamente cuesta arriba, cuestión de dinámicas. El Barca está cuajando una final muy seria, aprovechando al fin parte del enorme potencial de la plantilla más cara de la competición. Sirva como ejemplo Lampe, 1.5mill de salario anual, fuera de dinámica durante todo el curso, pero convertido en factor X en esta final. El Barca se crece según comprueba que el rival ya no devuelve el golpe. Echo la vista atrás y recuerdo los primeros meses de la temporada con la nostalgia del primer amor. Parece que ha transcurrido un siglo, no queda casi nada de aquel equipo. La defensa generosa en el esfuerzo, la circulación altruista del balón, los triples en transición, el dominio del rebote, los parciales de vértigo, el buen rollo en el vestuario. Cada hora que pasa me queda más claro que Laso no seguirá, nuestras enormes virtudes ya no alcanzan para tapar los agujeros en el barco.

El tercero de la serie estuvo condicionado por el acierto azulgrana en el triple, que nos dejó sin partido prácticamente al descanso. Enchufaron algunos que habitualmente son de bajo porcentaje, pero también hubo unos cuantos sencillamente mal defendidos, se juntó el hambre con las ganas de comer. Chacho cometió numerosos errores en la dirección que nos lastraron cuando parecíamos reengancharnos al filo del descanso. 
Mejri y Darden no fueron un factor como en el segundo partido. Rudy concurrió en unas condiciones físicas deplorables, pues a su dedo roto hay que sumar un esguince grado dos (jugó infiltrado). Por eso Carroll fue el que más tiempo pasó en pista, 27 minutos, cuajando por cierto su mejor actuación de la serie, que tampoco es decir gran cosa. Al parecer ha descubierto que si no se puede levantar de tres después de bloqueo, siempre le queda el recurso de penetrar y dejar una bomba, 13 puntos y 8 rebotes, más vale tarde que nunca. Bourousis y Llull, cuya estadística llegó toda cuando aún había partido, fueron los más dignos dentro del naufragio general.

Y dejo para el final lo peor, el puesto de ala-pívot, una verdadera losa en esta final. Debía ser nuestro filón y se está convirtiendo en una tumba. Tenía grandes esperanzas puestas en Felipe, el año pasado se merendó a sus pares en la final contra el Barca (camino del MVP) y además este curso llegaba en plena forma a la cita, tras unos cuartos y semis a gran nivel. Pues parece que le han caído cinco años encima al ver las camisetas azulgrana. De dominador a dominado.

¿Y qué decir de Mirotic? Al principio me provocaba desazón, ahora directamente me cabrea, me da rabia ver con esa actitud abúlica a un chaval de 23 años que cobra 1.2 millones de euros, el cuatro con más clase de la Euroliga, contando con que Lorbek nunca volverá a estar delgado. Ni a puntear los triples de Nachbar se digna ya, cuatro le coló ayer. Y de rebotear, claro, ni hablamos (4 en tres partidos). Si alguno está tentado de exculparle agarrado en la estadística, aclaremos que firmó 2 puntos y valoración -1 en la primera parte, que es lo que duró el partido. El maquillaje en minutos de la basura no me vale. Turpin adoraba a Mirlo, pero se revolvería en la tumba si le viese como se deja llevar por sabe dios qué afrenta de vestuario o agravio comparativo. Que la gestión de minutos no sea un oasis de meritocracia no justifica que cada uno venga reclamando lo suyo, porque entonces nos convertiríamos en el ejército de Pancho Villa, al que por cierto cada vez más nos parecemos y nos está costando la final. «Hay que mearse en las circunstancias», me solía decir nuestro amigo caído. Y exactamente lo contrario es lo que está haciendo Mirlo desde hace ya meses. Huelga de brazos caídos, dejando que pase el tiempo hasta la fecha del vuelo a Chicago. Una actitud infantil y egoísta. Ojalá me coma mis palabras, aún estamos a tiempo, pero menuda despedida por la puerta de atrás como perdamos en jueves. Y por cierto, como siga con esa actitud de vedette ofendida se puede dar una hostia de campeonato en la NBA, donde los roles (tiros y minutos) los marca el salario y no la meritocracia. Porque, muchacho, en todos lados cuecen habas.

Un récord para quitarse las penas

Aunque después de Milán todo nos parezca un poco intrascendente, la vida sigue, el Madrid tiene constantes vitales y queda pendiente el título de ACB, una obligación tras no ganar la Euroliga. Por lo pronto, el aterrizaje de regreso a la realidad de la competición doméstica ha sido suave. Victorias frente a Guipúzcoa y Unicaja que garantizan el primer puesto de la regular y, de paso, ese diploma honorífico de mejor balance de la historia de la fase regular (32-2). A nadie amarga un dulce. Meritorio el triunfo de ayer en Málaga, con las bajas de Rudy y Draper. Aunque el resultado no fue amplio, el Madrid mandó casi siempre en el marcador, nunca llegó a pasar grandes apuros. Es decir, buenas sensaciones de cara a un probable cruce de semifinales.

Mirotic está virtualmente de vacaciones, 15 minutos entre ambos encuentros. Destacó Llull, 19 puntos, 5 rebotes y 8 asistencias, empeñado en reivindicarse tras su lamentable final europea. Ya había sido el mejor contra Guipuzkoa, con 18 tantos. Chacho también sigue en buena forma, habilitando espacio en casa para guardar tanto trofeo este año. En Málaga me faltó tiempo en pista de Díez y Mejri, que en 20 minutos sumaron valoración 20. Era un encuentro perfecto para darles cancha, pero ya sabemos que Laso tiene sus preferencias: Slaughter y Carroll, que sumaron valoración 8 en 38 minutos. Siguiendo con las vergonzantes comparaciones salariales de estos días, que sepáis que Toolson (24 puntos ayer), que a diferencia de Jaycee sabe botar además de tirar, cobra exactamente una tercera parte, 350k euros. Por cierto, se dice se comenta que la renovación de Slaughter, apalabrada pero no firmada todavía, se ha enfriado un poco tras la Final Four. Aún así me temo que, salvo descalabro en ACB, esa breva no caerá.

***Posdata: Enhorabuena a Velotis, de Chiclana de la Frontera, que se ha proclamado campeón de la liga privada supermanager del blog.

Que siga la fiesta

En los cinco partidos oficiales que van de temporada no es que el Madrid gane, es que avasalla. Siempre habrá escépticos en las filas propias, para eso somos el Madrid, gente que hace de menos al rival para quitar méritos. Pero el caso es que por el camino han caído ya Barca, Baskonia y Zalguiris a domicilio, incluyendo un título de Supercopa. Tomemos como ejemplo la valoración, la estadística que aglomera todas las demás. El Madrid promedia en estos 5 encuentros la salvajada de 116 de valoración, lo cual habla de un ataque fluido, sí, pero es que además defiende: deja a sus rivales en una media de 42. Lo dicho, avasallar.

La última víctima fue Baskonia, que se llevó del Palacio sólo la pedrea (por 33) y no el reintegro porque a Tibor Pleiss le dio por cascarse el mejor partido de su carrera (25 puntos y 8 rebotes). Carroll firmó 7 triples, seis de ellos en un segundo cuarto descomunal. Lógicamente a todos nos ponen muy cachondos estas actuaciones, pero preferiría que repartiese un poco la pólvora, llevaba tres partidos sin colar ni un triple. Tampoco es que sus pares hoy fuesen unos vitorinos. Miren la intensidad defensiva de Jelinek en la foto.

Prácticamente todo en el Madrid funcionó como un reloj.
Hubo más equilibrio dentro fuera que en el partido en Kaunas. Bourousis y Mejri podrían haber defendido algo mejor a Pleiss, pero en ataque fueron un martillo: aunaron 25 puntos con 11 de 13 tiros en 30 minutos. Los 14 puntos y 13 asistencias de Chacho son otro día en la oficina. Ojito a su candidatura al MVP. En fin, una pena que no podamos meter al equipo en una cámara de criogenización hasta mayo, para que mantenga el pico de forma hasta la F4.