Primero de todo, felicitar a Francia, una generación que se merecía un oro, aunque sea el del Eurobasket con más bajas de la historia. Con la única ausencia reseñable de Noah, Francia contaba con la mejor plantilla del torneo, por extensión y por una mezcla equilibrada de talento y físico. Pese a algún tumbo en los grupos, enjuagado en este interminable calendario, se ha cepillado en los cruces a las tres mejores selecciones en liza: Eslovenia, España y Lituania. Nada que objetar. Por cierto, lo mismo a la FIBA le toca reflexionar sobre el formato, ¿merece la pena un Eurobasket maratoniano con gradas vacías por ordeñar la vaca un poco más?
Sobre España, entiendo que haya debate, nos habíamos acostumbrado a ganar, pero tampoco hay que ponerse histéricas. Visto con perspectiva, perder con esta Francia en semifinales y volvernos con el bronce no me parece ningún drama. Por el mismo precio podíamos haber ganado a Francia y llevarnos el oro, lo tuvimos en la mano. Con las bajas, especialmente la de Pau, no estábamos para ir dando palizas a nadie. Marc es top, pero aún le quedan algunos cereales que desayunar para ser su hermano. La peor noticia es que amateur-Orenga pueda seguir en el cargo, algo que empiezo a temerme según pasan las horas y no escucho tambores de guerra en la prensa palanganera.
Desde la perspectiva madridista la conclusiones del Eurobasket se mantienen positivas. Puestos a destacar un nombre, me quedo con Chacho. Pese a algún tiro forzado de más en la prórroga de semifinales (para fallarlos hay que tener los cojones de tirárselos), el campeonato ha supuesto la consagración a nivel selección del nuevo status de Sergio. A día de hoy me parece incluso ligeramente por encima de Ricky o Calderón, a los que ha pasado por la derecha en el campeonato. No lo digo como desprecio a estos, merecidamente clase burguesa de la NBA, sino por remarcar la suerte que tenemos de que Sergio juegue para el Madrid. El Chacho de este punto de su carrera, en perfecto momento de cocción, habría cuajado sin problemas en la NBA, jugaría 20-25 minutos en cualquier franquicia (Prigioni con 36 años promedia 20mins en los Knicks) y se estaría levantando 4-5 mill$ anuales, tirando por lo bajo. Pero hizo las maletas antes de tiempo, y fue el Madrid, en concreto Laso, quien confió en su talento, y ahora le tenemos feliz y atado bajo un contrato por debajo de su caché (1mill€ de euros bruto redondo). Una lujo para los madridistas.
Se ha hablado bastante de Rudy, en mi opinión ha hecho bastante buen campeonato, con medias de 12 puntos y 4 rebotes, superada definitivamente la pájara de tiro de la segunda mitad del curso pasado: 44% en triples en el Eurobasket. Algún detractor, al calor de la eliminación en semifinales, entonó el «esto con Navarro no hubiese pasado». Con Navarro ya pasó, nos quedamos fuera de las medallas en el Eurobasket de 2005 y el Mundial de 2010. Navarro es muy bueno, pero sin Pau no ha ganado nunca nada en la selección, conste en acta. De los madridistas, quizá el que más flojo ha estado haya sido Llull, condicionado por molestias físicas y por el evidente overbooking de talento en los puestos de base-escolta. A falta del protagonismo ofensivo que no le correspondía por status, se ha dedicado a defender con generosidad y a tirar cuando estaba sólo. Y para callar algunas bocas se cascó en el partido por el bronce 21 puntazos, 14 en la primera parte, cuando aún contaban.
Finalmente buen Eurobasket de Draper, de menos a más, importante en el 4º puesto de una Croacia huérfana de Tomic. Tiene toda la pinta de que el efecto cascada de la salida de Suárez le abrirá la puerta a bastantes más minutos en el Madrid el curso 2013/14, con Llull jugando la mayoría de sus minutos de escolta y Rudy de alero. El fichaje de Bourousis son bonos del Estado de Suiza, un animal competitivo, uno de los mejores cincos de Europa… y a precio de saldo, 1.2mill€ brutos anuales, viendo lo que se está pagando en el mercado por el kilo de pívot.
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