Ritmo alto, perfil bajo

Arrogancia, ostentación, mantelería de papel y Pepsi de lata

Una victoria coral (con 6 jugadores por encima de valoración 14), inapelable (por 24), colocando 91 puntos a Unicaja a domicilio, la 3ª mejor defensa de la ACB (recibía una media de 72). Llull recuperó sensaciones, si es que en algún momento las llego a perder. Begic dio la cara esta vez, con 4/4 tiros de campo en 13 minutos. Rudy se volvió a cascar unas cuantas mandarinas, pero como es nuestro ‘elegido’ hacemos la vista gorda. A cambio Suárez, otro de los señalados últimamente, cuajó un partido muy completo, máximo reboteador y asistente del equipo. Por tiro exterior que no sea, pese a los 3 que falló Rudolf, los chavales encestaron 13 de 25. JayZ anda entonado y con Chacho se me empieza a terminar la prosa: 13 de 16 triples en los últimos 4 encuentros ACB. Felipe y Mirotic, sólidos como de costumbre desde roles secundarios. En los minutos de la basura, ‘Masacre’ Slaughter se lió en una tangana con Vidal, más culpa del segundo, y es que los ánimos suelen calentarse cuando tienes orgullo de equipo grande y el mismo rival te gana / torea dos veces en casa en 4 días.

El jueves en Málaga, Coach L echó una buena peta con 14 abajo en el marcador y la chavalada reaccionó, apretó el culo y remontó el marcador. No tiene el carisma ni las dotes dramáticas de los Obradovic o Messina, ni siquiera de un Porfirio Fisac, ni falta parece que le haga. A los datos me remito. Quizá las grandes plantillas no requieren de caracteres fuertes y perfiles altos en el banquillo, a lo mejor con un Del Bosque sirve. No voy a comparar a Laso con Messina, pues entran muchas variables y sentimientos en la ecuación. Tomo como ejemplo el Baskonia. Casi todos, incluido el que firma, pensamos en su día que la salida de Ivanovic fue un error, que los resultados eran sencillamente los que correspondían a una plantilla mediopensionista. El caso es que ha llegado un novato Tabak y les ha puesto a ganar a ritmo marcial: líderes invictos de su grupo de Euroliga, 10 victorias seguidas en ACB y, por lo tanto, grandes rivales para el título de Copa, que no el Barcelona.

La receta no es nueva: ceder protagonismo, dar confianza a los jugadores, contar con los 12, decirles que son buenos, incluso cuando no lo son demasiado, que se lo crean en vez de jugar acobardados por una gestión de partidos modelo ensayo-error. La cabra tira al monte, por eso este modelo de gestión de plantilla suele ir de la mano de un ritmo alto de juego. Baskonia ha metido 272 puntos en 7 días (101 en Manresa, 97 en Estambul y 74 al CAI). Pero el éxito del modelo depende también de un compromiso competitivo de los jugadores, esfuerzos defensivos según la ocasión lo requiera, que viene siendo cuando los cañoneros están polimizos. Rudy anda en barrena, pero el Madrid marcha 4-0 en Euroliga… con la mejor defensa del top-16, recibe sólo 67 por partido. Las vueltas que da la vida.

Corre y dispara

Si algo caracteriza al aficionado del Madrid es el sentido crítico, quejarse de oficio y hasta de vicio a veces. No es que me de por rendido, pero hay semanas en que cuesta sacar punta. Entre pretemporada, Supercopa, ACB y Euroliga el Madrid de baloncesto acumula un balance de 27-3. Uno, que ronda la treintena, que sólo ha conocido la travesía por el desierto de la sección, abonado en los años biblioteca del Saporta, el mediopensionismo de Vistalegre o el ‘vamos en buen camino’ de la Caja Mágica, se frota los ojos ante la realidad presente. Venga lo que venga, pasado el tiempo recordaremos esta etapa como los buenos viejos tiempos, como aún hacemos con los primeros meses de Plaza.

No hemos ganado nada, pero disfrutamos cada semana. En esta última, dos triunfos sólidos, 188 puntos anotados y un juego colectivo abrumador. El Madrid (12-0) está a tres victorias del récord. Valencia es buen equipo pero dudo que asalte el Palacio, la visita a San Sebastián es un caramelo, así que el 15-0 pasa por el Palau. Apunten el 30 de diciembre.


Puede que el Obradoiro tenga poco nombre, pero se está marcando un añazo (venía de ganar en Málaga). Cuenta con una plantilla equilibrada y con uno de los pabellones más calientes de la ACB; pocos ganarán en el Fontes do Sar. El Madrid lo hizo a su manera, con 97 puntos, liderado por un juego exterior de dibujos animados. Entre Llull, Carroll, Rudy y Chacho sumaron 66 puntos en 89 minutos en pista. Rodolfo destacó en la primera mitad (val. 18), protagonizando un pique con el gran Corbacho, que llama a las puertas de la selección. Carroll, que ya destacase el jueves ante Olimpia, tomó el testigo en el tercer cuarto, cuando más apretó Obradoiro. Chacho destrozó el partido en el último parcial con 5 minutos en modo Bugs Bunny.

Pero la matrícula de honor vuelve a ser para Sergio Llull, valoración 70 en los tres últimos encuentros del equipo. Es el mismo de siempre, pero más sobrio, comedido, y en su caso menos es másEn Galicia jugó tantos minutos de base como de escolta, por la baja de Pocius. Le preferimos en la dirección, pero es un lujo que te pueda cubrir dos posiciones a semejante nivelazo. ¿Recordáis cuando el año pasado nos desquiciaban sus tiros libres? Ayer, 10 de 10. Es el segundo jugador más valorado de la liga (18) en sólo 23 minutos por partido, es decir, que va directo al MVP de la temporada ACB. Sólo imagino a Mirlo y Nocioni compitiendo el galardón. 

Añadiría a Tomic, pero es que su equipo marcha 7º clasificado, a 5 victorias del Madrid tras volver a perder. Las derrotas del Barca en ACB han dejado de ser noticia, con la de ayer en Granca (de 12) certifica oficialmente el primer puesto de los blancos en la liga regular. Pero no cunda el pánico, que ya viene la chavalada al rescate. Hezonja, Abrines y Todorvic jugaron cero minutos en las islas. Relevo generacional y tal.

Los renglones torcidos del ‘Run & Gun’

El Madrid se deja en Atenas una derrota de trascendencia clasificatoria relativa (seguimos líderes de grupo), pero que genera las primeras dudas razonables. Puede que Panathinaikos sea una marca potente en el basket continental, pero lo cierto es que nos desmontaron el chiringuito entre Lasme, Bramos y Panko, ex jugadores del Xacobeo, Canarias y Lagun Aro, apañados, pero con escasa o nula experiencia Euroliga previa. El Madrid del run&gun patinó sin excusas en partido intenso a pocos puntos, el que buscarán todos nuestros rivales.

Eché de menos a Tomic por primera vez en la temporada, una alternativa táctica para este tipo de escenarios, una referencia interior para meter balones en la pintura cuando los triples no entran y tampoco se puede correr. Slaughter las hunde, pero no crea nada por sí solo. Felipe está ya muy justito para producir en la pintura en un encuentro de la exigencia física de la Euroliga. Un tirito por aquí y un rebote ofensivo por allá, pero no se le puede meter un balón al poste. Tampoco a Mirlo, cuya principal producción es exterior (triples y penetraciones), y del que por cierto empieza a mosquearme su escasa aportación contra rivales de enjundia. Me faltaron minutos de Begic en Atenas, que sólo jugó 10, para 3/3 tiros de campo. Y también eché de menos a Rafa Hettsheimeir, que lo mismo va siendo hora de que haga acto de presencia.

El caso es que firmamos un imposible 36% en tiros de 2, con el que lógicamente no ganas ni a las canicas. ¿Se puede aspirar a la Euroliga jugando a ‘run & gun’? Sí, pero nuestras opciones serían mucho mayores con una mínima alternativa táctica. No todas las semanas serán de vino y rosas, y según avance la competición y crezca la categoría de los rivales, menos.

Leo mucha crítica centrada en Chacho. Estuvo negado, sí, pero el Madrid fue peor que el rival los 40 minutos y Rodríguez sólo jugó 4. Lo mismo también tuvieron culpa JayZ y Rudy, 5/21 tiros de campo entre ambos. Me estresa la irregularidad de Rodolfo, especialmente porque el motivo es mental, está demasiado pendiente de los árbitros. Si espera el mismo respeto arbitral del que goza Navarro, viste la camiseta equivocada. Necesitamos algo más de madurez de nuestro jugador franquicia. De quien seguro que no fue la culpa ayer es de Carlos Suárez, en su mejor encuentro de la temporada: 16 puntos sin fallo, incluidos cuatro triplazos que alargaron la esperanza de victoria en un partido que nunca merecimos. Lo mismo ha encontrado novia…

Ponga un Pocius en su vida

Una semana para la tranquilidad clasificatoria blanca, en que se encarrilan el primer puesto del grupo de Euroliga y de la liga regular ACB. Aunque Olimpia Ljubliana no era ningún vitorino, ganar a domicilio en competición continental siempre entraña cierta dificultad. El Madrid lo hizo con suficiencia, sin necesidad de apabullar, de la mano de Rudy Fernández y Felipe Reyes. Cuando eres netamente superior a tus rivales, la mayoría de partidos caen por su propio peso.

Más mérito concedo a la victoria sobre el Bilbao, con muy buena pinta este curso pese a perder tres titulares en verano. De hecho, sólo había cedido un partido esta temporada, dejando a Barca y Estudiantes en la cuneta. 18 triples conectó el Madrid, que suena muy afinado. Llull corroboró su formidable momento de forma tras la lesión: promedia valoración 18…¡en 21 minutos! Pero fue el encuentro de Marty Pocius, que las encendió hasta 18 puntos… y yo que me alegro. Son las ventajas de un entrenador conciliador y de una plantilla larga y experimentada, que se ponen de relieve en esta maratoniana temporada a 75 partidos. Los jugadores número 10, 11 y 12 de la plantilla del Barcelona en ACB son Rabaseda, Abrines y Todorovic. Los del Madrid: Hettsheimeir, Pocius y Draper.

Esta semana el Barca ganó con holgura en Moscú al CSKA. Victoria de mérito y prestigio, el abecedario Pascual: defensa + balones a Navarro y Lorbek. Sin embargo, me quedo con la pésima imagen ofrecida por el faraónico CSKA de Messina, que tras dos meses de competición parece todo menos un equipo. Había sacado partidos contra equipos menores por la diferencia de plantilla, pero cortocircuitó al primer envite serio. Tendrá un currículum atronador, pero veo en Messina los mismos ticks de su etapa en Madrid y, sinceramente, no le echo de menos. Política de ‘error -> castigo instantáneo’ a los jugadores durante el partido, la misma que sentenció a Chacho. Y rotaciones en base a roles extremos: de los que me fío (Krstic y Khriapa) y de los que no (Drew Nicholas y Vorontsevich)… Pocius habría sido un marginal con Messina, como lo fue Vidal. 

El Madrid se postula en Estambul

Con una soberbia victoria a domicilio culmina el Madrid su particular gira de la pasión: Moscú, Canarias y Estambul en 6 días. Nadie podrá hacer de menos lo obtenido en Turquía. El Fenerbache este año son palabras mayores, sin discusión uno de los más claros candidatos al cetro continental, una plantilla no de nombres sino de hombres. Ganarle en su feudo con la dificultad añadida de la baja de Llull y un arbitraje caserísimo en la segunda mitad aumentan si cabe el valor de lo conseguido. El Madrid manda un mensaje alto y claro a la Euroliga, cuenten este año con nosotros para el título. Especialmente tras haber ganado ya a PAO y Fenerbache, y viendo el raquítico arranque del Barca y del CSKA de Messina,

Bajando al detalle, emerge un nombre entre todos: Rudy, el mejor jugador de la Euroliga. Cada día demuestra una mayor maestría en todas las suertes del juego: pase, defensa, puntería, manejo de balón… Su repertorio es un pozo sin fondo y su confianza en sí mismo ciega. El tipo disfruta cada aclarado, juega con el rival, lo baila y finalmente decide sobre la marcha cómo define. Talento puro, amics, el elegido que ha venido a liberarnos de 15 años de mediocridad. 21 puntos, 5 asistencias, 3 robos y un descomunal tapón en contraataque a McCalebb a falta de minuto y medio. Valoración 30 y +16 con él en pista. Pasen y vean.

En la línea exterior destacaron también Carroll y Chacho. El primero (15 puntos) sostuvo al Madrid cuando más apretaban los locales y Rodríguez lideró en la recta final: 12 puntos, 6 asistencias, 4 rebotes y 3 robos. Digno de mención también Draper y su defensa en el primer cuarto. La mejor noticia en la pintura fue Begic. Si ya mostró mejoría en Canarias (defendido por Chagoyen), en Estambul la corrobora con creces y en magnífico escenario. Artífice de las cómodas ventajas en el primer tiempo, terminó con 14 puntos, 6 rebotes y 7/8 tiros en sólo 14 minutos. Buena forma de marcar territorio, la semana previa a la presnetación de Rafa Hettsheimeir.

Veo un poco perdido a Mirotic en los últimos partidos, ausente, sin la chispa de la pretemporada. Por baloncesto es ya una estrella de la Euroliga, pero carece todavía del respeto arbitral acorde, lo cual en ocasiones le frustra. Todo llegará.

La pizarra de ‘Coach L’

Atrás quedan sus tiempos muertos de los primeros meses en el cargo, tartamudeando de los nervios y jugándose la pelota caliente a: «Rudy, tú te haces el despistado». Ha pasado un año y Coach L ha madurado rápido, el banquillo del Madrid hace callo. Ha encontrado el equilibrio con una plantilla a la medida de su concepto de baloncesto. En su haber pongo el adecuado reparto de roles, tiros y status. Por ejemplo, esa valiente y necesaria apuesta por el Mirlo como referencia única del juego interior, por delante de Felipe, capo del vestuario y protegido de la prensa amiga. También importante la mentalización de Llull como actor de reparto y no salvador de la patria. La distribución de minutos en la sobrepoblada línea exterior es una labor de un equilibrio finísimo que está gestionando con mimo. En mayor o menor medida, hay minutos para todos, sin marginales.

Pero el tema principal de la entrada es la pizarra blanca en finales de partido, a propósito del email de un lector del blog (Julio Ferrero), al que aprovecho para agradecer su participación. Laso ha demostrado en una semana sorprendentes dotes en la gestión de finales apretados. Primero en Khimki, donde facilitó a Rudy un buen aclarado para jugar un 1×1 sin tráfico. Dribló y se procuró un tiro claro que no entró. Mala suerte. Mejor aún fue la pizarra en Canarias. Bloqueo arriba para Chacho, que rompe por el centro de la zona y asiste al corte por línea de fondo de Rudy, que engañó a su defensor con la ayuda de Mirotic. Aprovechamiento máximo de recursos. Conduce Chacho, el mejor pasador y manejador de balón de la plantilla. Slaughter, el pívot que mejor bloquea, Mirotic abierto, por si hay ayuda, y Rudy, en esa especialidad de la casa que es el corte desde el ala derecha (que tantas veces termina en alley-oop). Chapeau.

¿Quién debe jugarse el último tiro en el Madrid? Si dispones de tiempo suficiente para poner el balón en el suelo, para mí no hay duda: Rudy. Por variedad de recursos, manejo de balón, puntería y respeto arbitral. Si no hay tiempo para botar, Carroll es buena alternativa, pues su capacidad para tirar en carrera y con el defensor encima es inigualable. Mirlo es crack, pero por defecto los pívots quedan descartados en los segundos finales. Meter un balón dentro es un suicidio (las defensas tienden a cerrarse, hay muchas manos y no se suelen pitar faltas), salvo que te la juegues a un 2×2 si tienes tiempo suficiente. Siempre te queda Llull, que posee los recursos, pero tiende a elegir mal.

… Volviendo al protagonista de nuestro artículo, Laso, me sigue irritando su complacencia en las ruedas de prensa, sin atisbo de autocrítica. Ha creado un discurso defensivo que fotocopia en caso de derrota: felicita al rival, elude el tema arbitral y se esconde en conceptos abstractos que nunca dan para un titular: «falta de intensidad, concentración, etc». Coach L cuenta con la comprensión (que no connivencia) de los medios palanganeros, los mismos que en su día despedazaron a Ettore Messina o a Joan Plaza, hoy hacen la vista gorda. ¿Por qué? Laso es español y está siempre predispuesto para una entrevista en exclusiva, la candidez propia del empleado al que acaban de ascender y desconoce el ecosistema. Ya sabéis, cuando entrenaba Messina, educado pero distante con la prensa palanganera, las críticas disparaban al banquillo. El año pasado se cayó en el top-16… porque Tomic era blando.