Un Madrid para ilusionar

A veces necesitas verte en una situación límite para reaccionar, para tomar una decisión y comprometerte con ella. El Madrid se vio en una en los últimos días de 2014. No eran sólo las derrotas, era la falta defensa, que traslucía un problema de compromiso de la plantilla con el entrenador, algo que no era nuevo, que se arrastraba desde la derrota en la F4 de Milán. Con un empujón de los jugadores Laso no habría llegado a Reyes, pero al verse ante el abismo algo cambió. No sabremos nunca el motivo, pues no tenemos cámaras en el vestuario. Quizá fue simplemente la inercia de un par de resultados favorables con el calendario de cara o quizá se conjuraron los capos del vestuario (Felipe, Rudy y los Sergios) para tirar del resto y salvar el proyecto Laso, que por distintos motivos tanto ha traído a los cuatro.

El resultado es que desde comienzos de año el equipo viene creciendo a pasos agigantados y el cambio llega desde la defensa, el segmento del juego que más depende de la actitud. Como en ataque somos muy buenos, si los rivales se quedan en el barrio de los 60-70 puntos, es muy difícil que nos ganen. Así, la única derrota en la primera vuelta del top16 fue en Tel Aviv, único partido en el que se encajaron más de 80 puntos. Un Maccabi, por cierto, que pinchó ayer en casa contra el Alba y despeja para el Madrid el camino al primer puesto del grupo.

La última víctima de este renacido Madrid fue Zalguiris a domicilio. Se llegó igualados al descanso merced al elevado acierto lituano en tiros de bajo porcentaje, bien defendidos, pero esos nunca duran. Llegó el tercer cuarto y Rudy se sacó la chorra. Está firmando un top16 de campanillas, va directo a repetir quinteto ideal Euroliga por tercera vez en tres años. Nocioni (15pts en 16mins) tomó el testigo en el último acto, pero no se trataba sólo de acierto individual, el balón fluía en ataque, lo que se traducía en tiros liberados. De hecho, jugando así lo normal era haber metido más de 88. Pero la clave, siento repetirme, fue la defensa… un espectáculo, sólo 24 puntos recibidos en la 2ª parte. Ayón por los suelos, KC y Rudy robando balones y lanzando al séptimo de caballería.

Y qué decir de Slaughter. Impartió un verdadero clinic atrás en la segunda parte: igual le aguantaba el envite a robocop Javtokas al poste que te secaba a J. Anderson a 7 metros del aro tras un cambio después de un bloqueo. Se le ve en un estado físico primoroso que recuerda al primer Slaughter en el Madrid, el que te cambiaba partidos desde su actividad defensiva contagiosa. Su estadística +/- debe ser espectacular en el top16. Que no se despisten Mejri y Bourousis, que al parecer Marcus está a punto de conseguir un pasaporte Cotonou…

Blanco por aplastamiento

De estos días que uno se sienta a escribir con orgullo y satisfacción, y es que ha sido un derbi redondo en todos los aspectos. No sólo se ha ganado, sino que se ha arrasado, clave de cara a la clasificación. Dada la holgadísima diferencia (+24), podemos contar con el average a favor contra el Barca, que era junto a Maccabi el único rival directo por las dos primeras plazas del grupo, que otorgan ventaja campo para cuartos, que es al final el objetivo de este maratoniano top16. Es decir, tenemos ahora dos victorias y media de ventaja respecto al Barca, habiendo visitado ambos Tel Aviv, una renta que se antoja suficiente.

El derbi fue redondo igualmente en cuanto a juego, como para ilusionar de nuevo, cristalizando la mejora que apuntaba el equipo desde comienzo de año, también mostrada en Israel pese a la derrota. Claro que, poniendo los logros en su verdadera medida, y aunque ganar al Barca en casa tenga un gran carga sentimental, no deja de ser a día de hoy un visitante ciertamente bizcochable.

Ocho jugadores blancos rayaron a gran altura, todos salvo Bourousis, que sigue out, y Carroll, Rivers y Campazzo, que sencillamente no pasan el corte ante estos rivales. Al menos Laso se percató esta vez pronto y, en vez de obcecarse como solía, limitó sus minutos.

Rudy regaló una soberana lección de baloncesto, al nivel de los históricos del basket FIBA, la habitual cuando está enchufado y por la labor. Dominó cada segmento del juego, batiendo a todos los pares, marcando diferencias en cada minuto en pista. Valoración 38 con sólo un tiro libre anotado. Cuando los haters os digan aquello de que Rudy se quedó por el camino, enseñadles vídeos de partidos como el de hoy, que no es el primero ni será el último. Casi al mismo nivel rayó Chacho, felizmente reencontrado con el aro (23 puntos, 8/10tc), que ayudó a mantener un ritmo anotador imposible para el Barca dado el nivel de intensidad de la defensa blanca.

En este apartado, en el que se cimienta en mayor medida la mejora del equipo, destaco a Ayón y Slaughter, cuya contribución supera en mucho su estadística. Pueden asumir por piernas cualquier cambio defensivo con exteriores, ponen magníficos bloqueos en ataque y saben jugar sin balón. Desquiciaron a Tomic, permitiéndole sólo 2 canastas en 33 minutos. Chapeau sobre todo por Slaughter, que partía de jugador nº13 y se está ganado por méritos propios un puesto en la rotación. También me gustaron Maciulis y especialmente Nocioni, en el papel de duros, seleccionando bien los tiros y repartiendo cera bajo tablero propio. Por último, Llull y Felipe, que no tuvieron su día más lustroso, pero suman porque son jugadores top.

A flote

Lo primero una disculpa, por casi dos semanas de silencio, enganchado en viajes navideños y enfermedad. Y sin más preámbulo, al toro. Finalmente Laso sí se comió las uvas, y es que el equipo, a falta de jugar bien, saca adelante los partidos relevantes contra equipos inferiores, que así dicho parece una obviedad, pero lo es menos viendo los pinchazos de Barca y Maccabi para arrancar el top16. Saca el Madrid adelante los partidos por lo civil o por lo militar, como fue el caso ante Baskonia en el Palacio, jugando más mal que bien, por debajo en el marcador todo el encuentro y gracias a un par de heroicidades postreras de Llull.

Las sensaciones que transmite el equipo no son mucho mejores que la última vez que hablamos, si bien el calendario da un respiro tras un final de año en rampa, con Llull, Felipe y Rudy tirando del carro, suficiente según el rival. Por otra parte, con Ayón intrascendente y Bourousis oficialmente en huelga de brazos caídos (valoración media 3 en los últimos 4 partidos), Laso ha rescatado a Slaughter. Un toque de atención al mexicano y al griego, y una inyección de intensidad defensiva, que tampoco está de más vista la pasividad del equipo atrás en el último mes.

No anda muy católico el Chacho, que firma un pobre 34% de campo este curso en competición doméstica, tras habernos acostumbrado mal el pasado, por encima del 50% en tiros, forzados en su mayoría. 

Sabéis que tengo debilidad por KC Rivers, por la plasticidad de su mecánica de tiro, pero con la baja por lesión de Maciulis resulta aún más evidente su pérdida de confianza en ataque, tanto cuando se levanta de fuera como desde bote. Firma valoración negativa en 5 de los últimos 9 partidos ACB y no se atisba luz al final del túnel. No puedo pasar este capítulo sin mencionar a nuestro cedido Dani Díez, encaramado a lo más alto del ránking de reboteadores de la ACB, con 7,8 por partido, incluidos ¡39! en los tres últimos. Hacía años que un no-pívot lideraba este apartado estadístico. Su progresión, junto a la de Willy y Lukita, es probablemente la mejor noticia de lo que va de temporada para el Madrid de basket.

Por cierto, Hugo López, asistente de Laso hasta verano, debutó el pasado domingo al frente del Fuenlabrada, y lo hizo con una sólida victoria. Me dice un pajarito que Fuenla preguntó inicialmente al Madrid por la disponibilidad de Tabak y que recibió negativa por respuesta, porque tiene contrato en vigor, lógicamente, pero también porque al parecer sería el elegido para suplir a Laso si las cosas se complican de aquí a final de curso…

El proyecto Laso se asoma al precipicio

Así como el que no quiere la cosa nos hemos dejado media final ACB, cuanto menos hemos tirado el trabajo de 34 partidos de liga regular, es decir, el factor campo. Y tampoco nos puede coger por sorpresa, porque llegábamos como llegábamos. Hace tiempo que decidimos no defender en los primeros cuartos, eso para la prole. Y contra el Barca no vamos sobrados como para ir regalando minutos de puertas abiertas. Además, tampoco es que mutásemos en lobos tras el primer cuarto. A un Barca que promedió 68 puntos contra Valencia le concedimos 98, a un ritmo sostenido de al menos 22 por parcial. Para no perder las buenas costumbres, el martillo Huertas-Tomic continuó funcionando a pleno rendimiento, con Nachbar de invitado sorpresa. Navarro estuvo más molinillos que nunca. Enchufar sigue sin enchufar (2/7tc), pero juega con maestría esa sobreprotección arbitral de la que goza para sacar faltas rigurosas en ataques espesos. Lampe y Abrines aportaron minutos valiosos desde la banca.

Con un Barca en onda nos costó un mundo escalar la montaña, pero la escalamos liderados por el Rudy excepcional de las grandes ocasiones (16 puntos, 7 rebotes y 8 asistencias, val. 27), todo talento y carácter. Carroll en el segundo cuarto y Darden-Bou en el tercero aportaron sus cositas. Pero nos lastró el puesto de ala-pívot, que a priori era el que veía más desequilibrado a nuestro favor. Resultó todo lo contrario, la batalla se saldó 30 puntos a 10 favorable a los azulgrana. Felipe compitió aunque distó de ser el de Málaga, pero quien merece capítulo aparte es Mirlo.

Desaparece según llegan las primeras rampas, esto ya no es coyuntural sino tendencia: 7/19tc y valoración 5 en los últimos cuatro partidos, y gracias a Dios que la estadística no refleja la defensa, porque ayer hizo all-star a Nachbar, como antes a Sanikidze y Medley. Ya paso de analizar los motivos, sus neuras, sólo sé que como no se enchufe esto no lo remonta ni la virgen de Lourdes. Poniendo las cosas en perspectiva, sus últimos 5 meses de baloncesto, salvo contadas excepciones, son como para replantearse bastantes cosas. Mucho madridismo por twitter, pero su actitud e intensidad en pista son indignas de un chaval de 23 años que se quiere comer el mundo. Es duro decirlo, pero lo mismo nos conviene que efectivamente se marche este verano a Chicago, pasando por caja en vez de irse el que viene de gratis. Nos dejarían una verdadera fortuna para encontrar sustituto: 2.5mill de cláusula más 1.2mill que libera de masa salarial. Los 3.7 millones suyos más 800k de Slaughter (que no cabe en mi cabeza que siga) son 4.5mill para remodelar la pintura, pensadlo.

Pero si hubo un culpable máximo ayer, ese fue Coach L, por su gestión del partido, especialmente dolorosa en el último cuarto. Cuando los teníamos en la mano tomó catastróficas decisiones, como sentar a un Mejri en estado de gracia o no contar con Chacho (4/4 triples) para el final del partido. Laso sólo le devolvió a pista en los últimos segundos, para el imposible, no me vale. Entregó la batuta durante los minutos de la verdad a un Llull que ya comentamos tras la serie contra Unicaja que había lucido mucho más de escolta que en la dirección. Nos tiramos del minuto 33 al 37 perdiendo los 10 primeros segundos de cada posesión en campo contrario buscando a su amigo Carroll, que no se pudo levantar ni una sola vez porque está más visto que la música de los caballitos. Al final, comienza a crecer la sensación de que se resquebraja la fe y el compromiso del grupo en el proyecto Laso, condicionada por esta política de protegidos. Sería un palo no ganar Euroliga ni ACB tras meses de récords y de jogo bonito, con una plantilla cuyos magníficos jugadores franquicia se encuentran en el pico de sus carreras… Como para plantearse muy seriamente la continuidad del técnico. El sábado jugamos sin red.

De calzoncillos sucios y dedos rotos

Rudy jugó la final de la Euroliga con un dedo roto en la mano derecha, la de tiro. En concreto, una «fisura en el extremo proximal de la falange media del cuarto dedo», según relata el informe médico de hoy que anuncia su baja indefinida. Por lo pronto, no disputará el intrascendente encuentro de ACB contra el Guipuzkoa Basket. Pese a la lesión, Rudy firmó 15 puntos, 8 rebotes y 4 asistencias en la final, y aún así, cierto tuitero de la Ciudad Condal insiste en señalarle como responsable máximo de la derrota. Ya saben, amics, el doble rasero. Unos dolores en el pie justifican dos temporadas de vergüenza de Navarro cobrando 2.5 millones, pero 24 de valoración de Rudy en una final con un dedo roto son calzoncillos sucios… Quiero también romper una lanza en favor de Llull. Lógicamente firmó una final horrenda, el mismo es consciente y está jodido. Falló los primeros lanzamientos (terminó con 0 de 7), perdió confianza en su tiro y desapareció. Aún así, dada la baja de Draper y que Carroll no está para nadie, se tuvo que cascar 35 minutos, en los que repartió 8 asistencias. Pero este es el mismo Llull que nos dio la victoria en la Copa con un triple sobre la bocina, que desempeñó un papel clave en ambos lados de la pista en la eliminatoria contra Olympiakos y que en los últimos 6 partidos contra Maccabi promediaba 14 puntos. En fin, que su temporada es sólida y que un resbalón lo tiene cualquiera. Inoportuno, sí, pero resbalón al fin y al cabo. Todavía de resaca de la F4, vamos conociendo movimientos en los despachos blancos. Aunque no anunciada aún, la renovación de Slaughter es ya un hecho, dos años más, garantizados y con el mismo sueldo, es decir, 800.000 anuales. Será muy madridista y se tirará fotos con Cristiano, pero al parecer se plantó en la negociación, ni con aumento de sueldo aceptaba sólo un año más… ¿Pero quién se ha creído? A mí personalmente me parece excesivo, el capricho de Laso, igual que el verano pasado lo fue la renovación cuasi-vitalicia de su querido Carroll. Ambos son complementos interesantes, pero muy limitados. No habría que encapricharse con especialistas, fácilmente sustituibles, pues son perfiles en los que hay buena oferta y por tanto su valor de mercado es relativo. Por comparar… Bryant Dunston (valoración media 15 en Euroliga con Olympiakos), cobra 375.000 euros anuales y le queda un año de contrato. Alex Tyus (valoración media 18 entre cuartos, semis y final de Euroliga), le cuesta 290.000 anuales al Maccabi y tiene firmados dos años más
El formato año a año evita que los jugadores se aburguesen y elimina el riesgo de comerte su contrato en caso de que salga el entrenador presente y al siguiente no le gusten (nos conocemos bien la historia). Es un error conceder tanta mano a Laso en la política de contrataciones, el mismo visionario que pidió a Lishchuk y Panko el día que llegó a Madrid. Una cosa es que opine en el perfil y otra que imponga nombres. Ya saben que el motivo por el que no fichamos sustituto pese a las bajas de Carroll y Draper fue que Laso dijo que o su amigo Jimmy Baron o nadie. La temporada de Slaughter no está siendo buena, en ningún caso justifica dos años más ni ese precio, más aún dado que ocupa plaza de extracomunitario lo que, por cierto, va a condenar a Darden a salir pese a que en su caso, sin brillar, al menos sí está cumpliendo.

La falacia del buenismo en el basket

Puede que a veces cortocircuite, que sea un hijo de puta, pero en todo caso es nuestro hijo de puta. Personalmente, no necesito que imparta lecciones de moral o que sea un ejemplo para mis niños. Con Garbajosa tuve suficiente. Aquello de los deportistas modelos es otra falacia del buenismo, como recordó Arbeloa la semana pasada. Por poner dos ejemplos rápidos, Garnett y Petrovic han sido dos hijos de puta en la pista y sus pósters han decorado millones de habitaciones de la chavalada. Si por el buenismo fuese, nunca hubiesen existido los Rolling Stones. Yo a Rudy le exijo por aquello por lo que le paga el Madrid, que es jugar al basket, y resulta que este curso lo está bordando, me remito al MVP de la Euroliga que probablemente reciba esta semana. No en vano es el jugador más valorado (17,2 de media) de los 48 que se han clasificado para la F4 de Milán. Eterna promesa y tal. A mí de sus exabruptos (que por cierto no son tantos ni tan graves como le atribuyen desde provincias los mismos que, por cierto, hacen la vista gorda al vergonzante flopping en filas propias) sólo me preocupan cuando le sacan del partido, como en la pachanga con público y arbitraje casero del sábado en el Palau. En realidad, dentro del propio Madrid, Rudy ni siquiera es el rey de los cortocircuitos sino Mejri, pero a él no vende tanto atizarle, «éste no nos traicionó».