Barbeando por Europa

10-0 cierra el Madrid la primera fase la Euroliga, ganando a Efes a domicilio con 6 de 6 triples de Chacho. Quizá el resultado final, +25, fue más abultado de lo que correspondió al devenir del encuentro, pero igualmente el Madrid dominó con relativa comodidad durante toda la segunda parte. Los turcos bajaron los brazos en la recta final, plantilla con talento pero sin orden ni concierto. Como casi todos los años, vaya.

Aunque igual de cierto es que Efes tiene gente de clase y salió muy enchufado, la necesidad apremiaba. Pese a que el Madrid no se jugaba nada y acudía con las bajas de Carroll y Bourousis (cuento a este segundo porque apareció 10 minutos por la pista enmascarado, pero como si se hubiese quedado en España), aguantó el envite local, una demostración de carácter y compromiso. Y una vez domada la vaquilla, salió el Chacho a torearla. 24 puntos y 5 asistencias en 23 minutos para valoración 30. Yo veo a este Chacho y le comparo con Ricky, un año más peleado con el aro, y me queda claro que a los yankees les colamos ‘el malo’.

Con el que no se van a equivocar es con Mirotic, otros 17 puntos a la buchaca en una hermosa demostración de recursos. Recuerdo como le azuzaba el curso pasado porque no siempre elegía bien cuando jugaba 1×1, un escalón que le quedaba por trepar. Bien, este año os digo con orgullo que da gusto verle tomar decisiones en ataque, vaya evolución. Rudy, el que más minutos pasó en pista, estuvo algo más apagado que en anteriores citas de Euroliga, pero siempre suma: 10 puntos, 4 asistencias, 3 robos… Me sobró algún tiro de campo de Felipe, pero en general hizo bastante daño (13 puntos, 10 rebotes), como casi siempre que tiene a Savanovic enfrente. La baja de Carroll obligó a Llull a jugar hasta 19 minutos de escolta, y el mallorquín cumplió con corrección, otros 13 puntos.

… Y en estas nos hemos plantado en 22 victorias del tirón. Hay cálculos de todo tipo, pero la versión más extendida dice que el récord de victorias consecutivas de la sección está en 23, así que jugaremos para igualarlo este domingo en Valencia, ante uno de los mejores equipos de Europa a día de hoy. El duelo Doellman-Mirlo promete.

Los demonios de Messina

Este jueves el CSKA recibe al Barca, dos de los tres primeros presupuestos de la Euroliga, tocados ambos en este comienzo de curso. Yo lo veré en segunda fila, que me apetecía darme una alegría al cuerpo. Se pierde más que se gana en este partido. El Barca, porque supondría su séptima derrota en 20 encuentros oficiales que van de curso. El CSKA, porque quedaría condenado al tercer puesto del grupo y, sobre todo, porque en un club tan orgulloso perder dos partidos seguidos como local levanta necesariamente marejadilla. Las casas de apuestas deportivas en internet dan favoritos a los rusos por escaso margen, aunque recuerden que la temporada pasada el Barca se cascó en Moscú su mejor partido del curso (60-81).

Hoy quería hablaros del CSKA, aparte de porque me pilla a mano, porque seguro que a final de curso será, por muy mal que pinte ahora, uno de los que corte el bacalao, aunque sea por decantación. Messina, al que profeso un gran respeto personal, me parece como entrenador cada vez más enrocado en sus prejuicios. Con los jugadores que no le valían durante los últimos años de su carrera podemos armar un dream team Euroliga, con Chacho, Oleson, Bullock, Ponkrashov, Raúl López, Shved y Felipe, por nombrar algunos.

En Moscú, amparado en el crédito de su anterior etapa, le han dejado confeccionar la plantilla a su gusto durante dos veranos y sin escatimar en gastos. Y ya tiene lo que de verdad le pone, gladiadores. Más de 40 millones de presupuesto para acabar jugándote las castañas con Jeremy Pargo y Kyle Hines, sus particulares Clay Tucker. Es decir, negros atléticos, defensores aguerridos, bajitos para sus puestos y que no van sobrados de talento ofensivo. En este caso, con el agravante de un importante sobreprecio, unos 3.3 millones de euros anuales entre ambos (aquello de fichar a la rusa pasó a mejor vida). A cambio, la plantilla más cara del continente carece de lanzamiento exterior, 31% en triples en Euroliga. Fridzon y Micov son los únicos tiradores fiables del equipo, pero distan de ser estrellas continentales como las que sí tienen en ese puesto los rivales directos: Bogdanovic, Rudy, Navarro, Spanoulis o Diamantidis.


Con Messina el equipo no juega a absolutamente nada, ni el año pasado ni este. Queda la sensación de estar muy poco trabajado en ataque. Y no vale la excusa de un grupo complicado de Euroliga. En la VTB (mal llamada Liga Báltica) ha ganado los 6 partidos disputados porque el calendario ha sido benévolo, pero el equipo promedia sólo 72 puntos (equivalente al 3º peor ataque de la ACB). Eso ante vitorinos como el Tsmoki Minsk, los Tigres de Astaná o las Alas Rojas de Samara. Su media de puntos en Euroliga es exactamente la misma, 72. ¿Terminará Messina la temporada? Sí, salvo espantada motu proprio, como en Madrid. Sí, porque su contrato es altísimo y los rusos en basket tienen poca cultura de cambiar de entrenador a mitad de curso.

Puestos a dar nombres, Kaun, Hines, Weems y Micov están más o menos tirando del carro. En cambio, dos de los tres fichajes del verano no están aportando absolutamente nada: Fridzon y Pargo. El primero porque sorprendentemente cuenta poco y el segundo porque no pinta nada en una plantilla que ya tiene dos bases que requieren mucho balón. Y así llegamos al cáncer del equipo este curso: los dos serbios. La temporada de Krstic es para echar de comer a parte, promedia 3 puntos y 33% en tiros. Cuesta creer que sea el mismo pívot que firmase en septiembre un magnífico Eurobasket y quinteto ideal de la Euroliga el curso pasado. Arrastra algún problema físico, igual que Jriapa, pero tampoco es excusa para semejante dispendio, del que sigue siendo el jugador mejor pagado de Europa. ¿Y qué decir de Teodosic? En vez de hacerse sabio con los años, como los buenos bases, se pierde más y más en su esquizofrenia, que ya toca picos de delirium tremens. Se superó a sí mismo en el apretado final de partido ante Fenerbahce, con tres triples de 9 metros en escorzo errados en el último minuto. En esas manos están.

Milán, nos vemos en 5 meses

Hablamos la semana pasada de la versión 2.0 de Rudy en el Madrid, haciendo mejor al equipo sin forzar estadística, cediendo a Mirlo el testigo imaginario de jugador franquicia. Pues así, a la chita callando, con menos titulares y tiros de campo por partido que el curso pasado, el mallorquín está firmando una primera fase de Euroliga estratosférica, siendo ya el jugador blanco más valorado (20 de media), por encima incluso de Mirotic (19). Si no fuese por lo mal que cae también entre muchos periodistas, diría que es claro candidato al MVP, una puja en la que por ahora, dados los resultados colectivos, estarían también Spanoulis, Bogdanovic y Mirotic.

Con 16 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias para valoración 26, Rudy lideró la victoria en Milán con la que el Madrid se asegura matemáticamente el liderato del grupo y se queda a un solo encuentro comprometido (el de Estambul la última jornada) de firmar el pleno en la primera fase de Euroliga. Un pleno, por cierto, del que también va camino Olympiakos, reiventado un año más alrededor de Spanoulis pese a importantes bajas en verano (Papanikolau, Hines, Shermadini o Antic). El partido de Milán fue un poco como el de Bamberg pero al revés, el marcador no refleja el desarrollo del encuentro, que el Madrid dominó con notable superioridad: 14 arriba al descanso y 17 al final del tercer cuarto. Los italianos, con la obligación moral ante su público, no bajaron los brazos, dejando la diferencia final en sólo 7.

Como ya es costumbre, Chacho lideró la escapada en el segundo acto. Digna de mención también la actuación de Llull, sólido en ambos lados de la pista, aportando 7 asistencias y dejando a Keith Langford en 1/8 tiros de campo. El Madrid notó la baja por lesión de Bourousis, sin su concurso el equipo pierde un recurso ofensivo en la pintura y eso que los americanos llaman IQ, inteligencia en pista (la que no posee Mejri). Se notó especialmente su baja por el flojo partido de Felipe y Mirotic. Sí cumplió Mejri, titular en Euroliga por primera vez en su carrera: 10 puntos, 7 rebotes y 4 tapones en sólo 13 minutos en pista. Claro que también perdió 4 balones y cometió alguna falta tonta.

Paradojas del calendario, el Madrid juega mañana en Tenerife su cuarto partido seguido fuera de casa. Por cierto, que el equipo lleva 18 victorias consecutivas en encuentros oficiales, está a sólo cinco del récord de la sección, que estableció en 1960 dirigido por Ferrándiz. El partido para igualar el récord (23) lo jugaríamos en Valencia el 22 de diciembre…

Otra semana en la oficina: +55 a domicilio

De 35 en Sevilla y de 20 en Bamberg, otra semana en la oficina para el Madrid de Laso, que lleva ganados los 17 partidos oficiales de la temporada. Por cierto, 50% en triples entre los dos encuentros de esta semana, 26 de 52.

Una pena lo poco y mal que jugó Willy Hernangomez, que venía de cuajar una buena actuación el fin de semana anterior: 10 puntos y 4 rebotes en la victoria en Gran Canaria. Contra el Madrid partió en el cinco inicial y se le vio algo ansioso por demostrar ante sus antiguos y futuros compañeros. Pese a no tener demasiada competencia ilustre en la pintura, Willy no está disponiendo de demasiados minutos (11 de media). Pero con Aíto en el banquillo, al que considero el mejor formador/gestor de talento joven de la historia de la ACB, no me cabe duda que Willy juega ni más ni menos que los minutos que se merece. Sólo hay que ver que Cajasol, pese a la lógica derrota ante el Madrid, sigue en puestos de playoffs con una plantilla de pipiolos. Por cierto, que Porzingis me recuerda un poco al primer Vesely.

El encuentro Euroliga del jueves en Bamberg tuvo más miga que el de Sevilla. Brose enseñó el camino para dar partido a este Madrid, solidaridad defensiva y cerrar las vías de creación a los bases, que perdieron tantos balones como asistencias repartieron. Mi añorado Velickovic me dejó bastante frío. Conservo su camiseta con el 13 pero cada vez creo menos en su carrera en la élite, lastrado por las lesiones y su mala cabeza. Le dan una oportunidad en un equipo Euroliga serio y llega a la pretemporada pasado de peso y fuerísima de forma. Igualito que Mirlo, vamos. Contra el Madrid, Nole estuvo voluntarioso y participativo, pero en general desacertado: 0 de 5 triples, valoración 0 en 22 minutos.

Por su parte, el Barca enseñó los dientes a un Fenerbahce decepcionante, especialmente Bogdanovic, claro candidato a MVP Euroliga, que venía en un momento de forma rutilante y al que se vio apocopado en el duelo directo con Navarro. Como si le impresionase el apellido de su par. Pese a las limitaciones y defectos que venimos comentando, la victoria ante los turcos demuestra que el Barca es un equipo peligroso a partido único. Lo digo pensando en un posible cruce de Copa del Rey o de F4. A 5 partidos y sin ventaja campo, se me hace difícil imaginar que nadie pueda ganar al Madrid una final ACB.

Rudy 2.0

Sabemos que Rudy cae mal a muchos. Porque es un poco chulo, por su tupé tiburón o porque su novia está muy buena, aunque el motivo principal es que juega en el Madrid cuando algunos contaban con que recalase en Barcelona de regreso de la NBA. A partir de aquí, desde la envidia o el resentimiento, surgen teorías de todo tipo para desprestigiarle: la necesidad de protagonismo, el cáncer del vestuario, el «vedettismo». Todas se acaban cayendo por su propio peso. Si Rudy acompaña de vez en cuando a su esposa a eventos de gente guapa y con dinero, mejor para él, no parece que afecte a su rendimiento en pista, como sí lo hacen las fiestas serbias a la chavalada del Barca…

El vestuario del Madrid es un páramo desde que lo dirige Laso. Sólo hay que seguir el timeline de los jugadores en Twitter: excursiones de grupo al Bernabéu en día de partido, limonadas en la playabarbacoas en casa de los Carroll. Si Rudy es un cáncer de vestuario, parece lejos de metastatizar. La supuesta necesidad de protagonismo queda despejada este curso. Rudolf ha cedido sin pataletas y sin que nadie se lo pida, el papel de protagonista primero a Mirotic, un proceso natural y sin envidias, provocado por el nuevo step-ahead del hispano-montenegrino.

A Rudy se le ve relajado, dejando que le lleguen los partidos sin la urgencia estadística del jugador franquicia. Tiene una parte no menor de culpa de que el Madrid 13/14 marche invicto y funcione como un reloj suizo, sigue aportando a nivel estelar, pero desde un protagonismo ofensivo algo menor. Reparte este curso más asistencias (3.5) y ha subido sus porcentajes de acierto en tiro, 63% de dos, una cifra por cierto encomiable para un alero de 83 kilos de peso. Conviene especificar que estas estadísticas son aunando todas las competiciones, es decir, los 14 partidos oficiales que lleva jugados esta temporada.

También lanza menos triples, casi uno por actuación. El curso pasado se cascó 357 triples en 70 partidos, a una media de 5.1, mientras que esta temporada lleva 62 en 14, a una media de 4.3. Así las cosas, y aunque le queda año y medio de contrato, el club estaría pensando en un movimiento tipo Chacho: ofrecerle una ampliación de contrato en años a cambio de una cierta rebaja salarial. De confirmarse, me parecería una buena noticia.

7 razones para la mejora

La Firma Invitada – David

1) Step-Ahead de Sergio Rodríguez: Sí, ya sé que el curso pasado cuajó una notable temporada, pero lo de este año es escandaloso. Su manera de romper los partidos en el segundo cuarto, mas basándose en la generosidad que en su propia anotación, eleva al Madrid a otra dimensión.

2) Adaptación de Bouroussis: Estaba harto de jugar en equipos perdedores. Seguro que irse al Armani y ver a su exequipo ganar 2 euroligas consecutivas le ha dolido. Y ha cortado por lo sano: apuesta a acaballo ganador. Y para ello ha sido capaz de rebajarse el caché y adaptarse a su nuevo rol sin rechistar, como si de un rookie se tratara. Y no nos engañemos, la diferencia entre Begic y Bouroussis es abismal, y el equipo lo nota.

3) Nueva variedad de registros de Mirotic: El cambio de este año de Mirotic es menos visible, pero más trascendental que el del año pasado. Aumento de fuerza y masa muscular. Eso se traduce en mayor dureza defensiva, más canastas debajo del aro, mejores posiciones para el rebote ofensivo y más faltas recibidas. Vamos, ideal para el Madrid y para la Supermanager.


4) Defensa “ofensiva”: Es el factor clave en el ritmo de juego. La rapidez de manos y buenas piernas de nuestros exteriores, mas Mirotic y Bousoussis, hacen que el Madrid sea sobrado líder en recuperaciones tanto en Liga como en Euroliga. Eso desencadena el juego de contraataque. Al final, TODO EMPIEZA DESDE LA DEFENSA.

5) Competencia interna: Si los “presuntamente titulares” ponen el listón muy alto, los que no tienen asegurados los minutos no pueden quedarse atrás. Suena fácil, pero no lo es. Se trata de crear un círculo virtuoso de competencia, y no marginar jugadoresque, antes o después, pueden hacer falta. Mérito de Laso, sin duda…

6) Dinámica ganadora: El sufrido título de Liga ha sido una inyección de moral para el grupo. Antes, podían jugar bien, pero se encomtraban “bajo sospecha” en partidos importantes. Ya no. Y se nota que se han liberado de esa carga.

7) Asunción de roles: En contraposición a la “colección de cromos” de Chichi en la plantilla del Barcelona este año, la del Madrid parece hecha en la “búsqueda del bien común”. Grandes estrellas combinadas con especialistas dispuestos a hacer una labor más sucia. Una buena combinación en la que todos parecen sentirse cómodos con su rol.