Otra semana en la oficina: +55 a domicilio

De 35 en Sevilla y de 20 en Bamberg, otra semana en la oficina para el Madrid de Laso, que lleva ganados los 17 partidos oficiales de la temporada. Por cierto, 50% en triples entre los dos encuentros de esta semana, 26 de 52.

Una pena lo poco y mal que jugó Willy Hernangomez, que venía de cuajar una buena actuación el fin de semana anterior: 10 puntos y 4 rebotes en la victoria en Gran Canaria. Contra el Madrid partió en el cinco inicial y se le vio algo ansioso por demostrar ante sus antiguos y futuros compañeros. Pese a no tener demasiada competencia ilustre en la pintura, Willy no está disponiendo de demasiados minutos (11 de media). Pero con Aíto en el banquillo, al que considero el mejor formador/gestor de talento joven de la historia de la ACB, no me cabe duda que Willy juega ni más ni menos que los minutos que se merece. Sólo hay que ver que Cajasol, pese a la lógica derrota ante el Madrid, sigue en puestos de playoffs con una plantilla de pipiolos. Por cierto, que Porzingis me recuerda un poco al primer Vesely.

El encuentro Euroliga del jueves en Bamberg tuvo más miga que el de Sevilla. Brose enseñó el camino para dar partido a este Madrid, solidaridad defensiva y cerrar las vías de creación a los bases, que perdieron tantos balones como asistencias repartieron. Mi añorado Velickovic me dejó bastante frío. Conservo su camiseta con el 13 pero cada vez creo menos en su carrera en la élite, lastrado por las lesiones y su mala cabeza. Le dan una oportunidad en un equipo Euroliga serio y llega a la pretemporada pasado de peso y fuerísima de forma. Igualito que Mirlo, vamos. Contra el Madrid, Nole estuvo voluntarioso y participativo, pero en general desacertado: 0 de 5 triples, valoración 0 en 22 minutos.

Por su parte, el Barca enseñó los dientes a un Fenerbahce decepcionante, especialmente Bogdanovic, claro candidato a MVP Euroliga, que venía en un momento de forma rutilante y al que se vio apocopado en el duelo directo con Navarro. Como si le impresionase el apellido de su par. Pese a las limitaciones y defectos que venimos comentando, la victoria ante los turcos demuestra que el Barca es un equipo peligroso a partido único. Lo digo pensando en un posible cruce de Copa del Rey o de F4. A 5 partidos y sin ventaja campo, se me hace difícil imaginar que nadie pueda ganar al Madrid una final ACB.