Plácida resaca copera

Pues sigue el Madrid viento en popa, tras una semana plácida de calendario con las visitas de Estrella Roja y Tenerife, aún de resaca copera. Destaco el esfuerzo colectivo contra los croatas, duros atrás y circulando el balón en ataque (hasta 9 jugadores dieron una asistencia), que valió ganar por 21 el partido pese a 4/19 triples y 12 rebotes menos que el rival.

Conclusiones a botepronto de la semana, que Rudy y Chacho están de dulce, a diferencia de Llull. Que los chicos Laso, es decir Carroll y Slaughter, también atraviesan buen momento, plenamente integrados en la rotación y produciendo, algo de lo que había ciertas dudas a comienzos de curso, con la llegada de Rivers y Ayón, respectivamente.

El principal pero es la defensa interior, sobre todo en el puesto de 5. Nos hizo un traje Sikma en la primera parte (a mí me sigue gustando este chico para el Madrid, que queréis que os diga) y el jueves hicimos all-star, no sólo a Marjanovic, que tiene un pase porque es una bestia (val 35), pero también a su suplente, Zirbes, que mire usted qué casualidad, ha firmado los dos mejores partidos Euroliga de su carrera contra el Madrid (val20), en la ida y la vuelta de este top16.

A Marjanovic, por cierto, le coloca la rumorología como favorito para sustituir a Tomic en el Barca, que termina contrato y apunta a la NBA. El croata pide 2 millones netos para renovar (4,2 brutos con fiscalidad catalana), es decir, el mismo sueldo que Rudy y Chacho juntos. Es una salvajada, pero es el jugador franquicia de Pascual y de la capacidad financiera del Barca ya estamos curados de espanto, basta recordar los 9 millones en tres años que firmó a Lorbek en una situación similar.

Por cierto, el CSKA (llamado a ser el rival a batir en la F4) da por fin señales de debilidad, con su segunda derrota en tres partidos, esta semana en casa, ante Fenerbahce, en el estreno de un Kirilenko muy fuera de forma. Y para cerrar capítulo Moscú, aterriza en Jimki Víctor Claver. Firma sólo hasta final de curso, en verano dios dirá. No me sorprendería que el Barca pujase por él para suplir a un Nachbar crepuscular y la opción Valencia siempre estará ahí, si bien el club taronja no puede pujar económicamente en las mismas cifras. ¿El Madrid? No le cuadra en la plantilla ni andan las arcas para muchas alegrías, pero lo de fichar españoles rebotados de la NBA ya sabemos que es muy del gusto de Herreros y Florentino, así que…

Un Madrid para ilusionar

A veces necesitas verte en una situación límite para reaccionar, para tomar una decisión y comprometerte con ella. El Madrid se vio en una en los últimos días de 2014. No eran sólo las derrotas, era la falta defensa, que traslucía un problema de compromiso de la plantilla con el entrenador, algo que no era nuevo, que se arrastraba desde la derrota en la F4 de Milán. Con un empujón de los jugadores Laso no habría llegado a Reyes, pero al verse ante el abismo algo cambió. No sabremos nunca el motivo, pues no tenemos cámaras en el vestuario. Quizá fue simplemente la inercia de un par de resultados favorables con el calendario de cara o quizá se conjuraron los capos del vestuario (Felipe, Rudy y los Sergios) para tirar del resto y salvar el proyecto Laso, que por distintos motivos tanto ha traído a los cuatro.

El resultado es que desde comienzos de año el equipo viene creciendo a pasos agigantados y el cambio llega desde la defensa, el segmento del juego que más depende de la actitud. Como en ataque somos muy buenos, si los rivales se quedan en el barrio de los 60-70 puntos, es muy difícil que nos ganen. Así, la única derrota en la primera vuelta del top16 fue en Tel Aviv, único partido en el que se encajaron más de 80 puntos. Un Maccabi, por cierto, que pinchó ayer en casa contra el Alba y despeja para el Madrid el camino al primer puesto del grupo.

La última víctima de este renacido Madrid fue Zalguiris a domicilio. Se llegó igualados al descanso merced al elevado acierto lituano en tiros de bajo porcentaje, bien defendidos, pero esos nunca duran. Llegó el tercer cuarto y Rudy se sacó la chorra. Está firmando un top16 de campanillas, va directo a repetir quinteto ideal Euroliga por tercera vez en tres años. Nocioni (15pts en 16mins) tomó el testigo en el último acto, pero no se trataba sólo de acierto individual, el balón fluía en ataque, lo que se traducía en tiros liberados. De hecho, jugando así lo normal era haber metido más de 88. Pero la clave, siento repetirme, fue la defensa… un espectáculo, sólo 24 puntos recibidos en la 2ª parte. Ayón por los suelos, KC y Rudy robando balones y lanzando al séptimo de caballería.

Y qué decir de Slaughter. Impartió un verdadero clinic atrás en la segunda parte: igual le aguantaba el envite a robocop Javtokas al poste que te secaba a J. Anderson a 7 metros del aro tras un cambio después de un bloqueo. Se le ve en un estado físico primoroso que recuerda al primer Slaughter en el Madrid, el que te cambiaba partidos desde su actividad defensiva contagiosa. Su estadística +/- debe ser espectacular en el top16. Que no se despisten Mejri y Bourousis, que al parecer Marcus está a punto de conseguir un pasaporte Cotonou…

Blanco por aplastamiento

De estos días que uno se sienta a escribir con orgullo y satisfacción, y es que ha sido un derbi redondo en todos los aspectos. No sólo se ha ganado, sino que se ha arrasado, clave de cara a la clasificación. Dada la holgadísima diferencia (+24), podemos contar con el average a favor contra el Barca, que era junto a Maccabi el único rival directo por las dos primeras plazas del grupo, que otorgan ventaja campo para cuartos, que es al final el objetivo de este maratoniano top16. Es decir, tenemos ahora dos victorias y media de ventaja respecto al Barca, habiendo visitado ambos Tel Aviv, una renta que se antoja suficiente.

El derbi fue redondo igualmente en cuanto a juego, como para ilusionar de nuevo, cristalizando la mejora que apuntaba el equipo desde comienzo de año, también mostrada en Israel pese a la derrota. Claro que, poniendo los logros en su verdadera medida, y aunque ganar al Barca en casa tenga un gran carga sentimental, no deja de ser a día de hoy un visitante ciertamente bizcochable.

Ocho jugadores blancos rayaron a gran altura, todos salvo Bourousis, que sigue out, y Carroll, Rivers y Campazzo, que sencillamente no pasan el corte ante estos rivales. Al menos Laso se percató esta vez pronto y, en vez de obcecarse como solía, limitó sus minutos.

Rudy regaló una soberana lección de baloncesto, al nivel de los históricos del basket FIBA, la habitual cuando está enchufado y por la labor. Dominó cada segmento del juego, batiendo a todos los pares, marcando diferencias en cada minuto en pista. Valoración 38 con sólo un tiro libre anotado. Cuando los haters os digan aquello de que Rudy se quedó por el camino, enseñadles vídeos de partidos como el de hoy, que no es el primero ni será el último. Casi al mismo nivel rayó Chacho, felizmente reencontrado con el aro (23 puntos, 8/10tc), que ayudó a mantener un ritmo anotador imposible para el Barca dado el nivel de intensidad de la defensa blanca.

En este apartado, en el que se cimienta en mayor medida la mejora del equipo, destaco a Ayón y Slaughter, cuya contribución supera en mucho su estadística. Pueden asumir por piernas cualquier cambio defensivo con exteriores, ponen magníficos bloqueos en ataque y saben jugar sin balón. Desquiciaron a Tomic, permitiéndole sólo 2 canastas en 33 minutos. Chapeau sobre todo por Slaughter, que partía de jugador nº13 y se está ganado por méritos propios un puesto en la rotación. También me gustaron Maciulis y especialmente Nocioni, en el papel de duros, seleccionando bien los tiros y repartiendo cera bajo tablero propio. Por último, Llull y Felipe, que no tuvieron su día más lustroso, pero suman porque son jugadores top.

Calendario analgésico

Las bondades del calendario han allanado el camino a 6 victorias seguidas que dan aire a Laso: tres partidos seguidos en ACB contra equipos no playoff y abrir el top16 frente a los tres rivales a priori más flojos del grupo. No se puede hablar de una mejoría neta hasta corroborarla frente a contrincantes top, pero igual estos encuentros de transición han servido para recuperar sensaciones, principalmente atrás, reduciendo la sangría hasta 70,1 puntos encajados de media.

Coyuntural pero siempre bienvenido es el acierto ofensivo de Llull, decisivo ante Baskonia y en Berlín, exuberante el domingo en Manresa (¡salió aplaudido!). Importante, en todo caso, que Laso mantenga bajo control sus impulsos de superhéroe y que esta racha de acierto no sirva de coartada.

El Nou Congost también aplaudió a Nocioni, pero en este caso en tono de mofa, pues necesitó 7 intentos para meter su primer y único triple del partido. Y no es lo malo que falle, que cualquiera tiene un mal día, sino que cuando no enchufa su presencia en pista directamente resta al equipo (en eso se parece a Carroll), pues apenas genera juego, rebotea poco y sufre atrás ante cualquier rival que le lleve al poste, inferioridad que ‘disimula’ con durísimas faltas, antideportivas de no ser por su apellido.

Desconocemos el motivo del escaso tiempo en pista de Bourousis: problemas físicos, descanso, desavenencias con el técnico… El caso es que canta ver a nuestro pívot teóricamente titular promediar sólo 7 minutos en los últimos cuatro partidos. Por suerte, coincide con un repunte de Ayón, que si bien sigue sin confianza de cara al aro, suma en el resto de segmentos, principalmente defensa y rebote. Dos de fondo de armario que apuntan también ligera mejoría son Rivers (18 puntos y 0 pérdidas esta semana) y Mejri, el descartado en Euroliga en favor de Slaughter, pero que ha cumplido en ACB en este tramo amable de calendario.

En todo caso, estas líneas pueden quedarse en papel mojado en función de cómo transcurran los próximos tres partidos Euroliga, ante PAO, Maccabi y Barca, de si el equipo cierra filas con Laso y responde colectivamente en las rampas del nuevo puerto, o si regresan los fantasmas que encerramos a final de año en el armario.

A flote

Lo primero una disculpa, por casi dos semanas de silencio, enganchado en viajes navideños y enfermedad. Y sin más preámbulo, al toro. Finalmente Laso sí se comió las uvas, y es que el equipo, a falta de jugar bien, saca adelante los partidos relevantes contra equipos inferiores, que así dicho parece una obviedad, pero lo es menos viendo los pinchazos de Barca y Maccabi para arrancar el top16. Saca el Madrid adelante los partidos por lo civil o por lo militar, como fue el caso ante Baskonia en el Palacio, jugando más mal que bien, por debajo en el marcador todo el encuentro y gracias a un par de heroicidades postreras de Llull.

Las sensaciones que transmite el equipo no son mucho mejores que la última vez que hablamos, si bien el calendario da un respiro tras un final de año en rampa, con Llull, Felipe y Rudy tirando del carro, suficiente según el rival. Por otra parte, con Ayón intrascendente y Bourousis oficialmente en huelga de brazos caídos (valoración media 3 en los últimos 4 partidos), Laso ha rescatado a Slaughter. Un toque de atención al mexicano y al griego, y una inyección de intensidad defensiva, que tampoco está de más vista la pasividad del equipo atrás en el último mes.

No anda muy católico el Chacho, que firma un pobre 34% de campo este curso en competición doméstica, tras habernos acostumbrado mal el pasado, por encima del 50% en tiros, forzados en su mayoría. 

Sabéis que tengo debilidad por KC Rivers, por la plasticidad de su mecánica de tiro, pero con la baja por lesión de Maciulis resulta aún más evidente su pérdida de confianza en ataque, tanto cuando se levanta de fuera como desde bote. Firma valoración negativa en 5 de los últimos 9 partidos ACB y no se atisba luz al final del túnel. No puedo pasar este capítulo sin mencionar a nuestro cedido Dani Díez, encaramado a lo más alto del ránking de reboteadores de la ACB, con 7,8 por partido, incluidos ¡39! en los tres últimos. Hacía años que un no-pívot lideraba este apartado estadístico. Su progresión, junto a la de Willy y Lukita, es probablemente la mejor noticia de lo que va de temporada para el Madrid de basket.

Por cierto, Hugo López, asistente de Laso hasta verano, debutó el pasado domingo al frente del Fuenlabrada, y lo hizo con una sólida victoria. Me dice un pajarito que Fuenla preguntó inicialmente al Madrid por la disponibilidad de Tabak y que recibió negativa por respuesta, porque tiene contrato en vigor, lógicamente, pero también porque al parecer sería el elegido para suplir a Laso si las cosas se complican de aquí a final de curso…

Domingo con sabor argentino

Lo destaco como noticia porque no es por ahora habitual ver al dúo argentino brillar en el Madrid, menos aún al alimón. Campazzo cuajó en la cómoda victoria ante Obradoiro su partido más redondo de blanco, ya no sólo por esos 18 de valoración sino porque apenas perdió balones (1 en 22 minutos) ni cometió faltas innecesarias, su habitual talón de Aquiles, que asocio al exceso de ímpetu y la falta de experiencia. Ha aprovechado los minutos por la baja de Chacho, progresa adecuadamente. No estoy seguro de que tenga hechuras de jugador top (si mides 1.79m necesitas tirar muy bien de fuera para asentarte en la élite, y no parece el caso), pero me pasa el corte en el cometido de 3º base bueno-bonito-barato para el que se le fichó.

Nocioni me genera dudas precisamente por lo mismo, el rendimiento en función del precio (1,6mill anuales) y el rol para el que se le fichó (sustituto de Mirotic). Su temporada es por ahora irregular, muy dependiente del acierto exterior. Ante Obradoiro, eso sí, lucio concentrado, intenso y afinado (17pts, 7/8tc). Necesita unas cuantas mañanas de estas para hacernos olvidar a Mirlo.

Tranquiliza comprobar que, si bien el Madrid atraviesa un periodo de zozobra, tampoco 
anda mejor el rival directo, al que visitamos el domingo y con el que nos cruzamos en el top-16. La excusa fácil son las lesiones de Oleson y Abrines, pero en todas partes cuecen habas: Chacho se ha perdido ya 4 partidos y Rudy 8, y estos dos fueron ‘Quinteto Ideal Euroliga’ el curso pasado. El problema azulgrana, bajas aparte, hay que buscarlo en la zozobra de Satoransky y en el trío interior Tomic-Pleiss-Lampe, una máquina de sumar estadística pero también un coladero atrás, como por otra parte ya sabíamos todos menos Chichi, cuando decidió no pujar por retener a Dorsey. Los 102 puntos encajados por el Barca ante Estudiantes instauran un nuevo récord en la era Xavi Pascual, que en febrero cumple 7 años.

¡Feliz Navidad a todos!