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| H: «Mírale cómo sonríe. Este primo no se entera de que le estoy empaquetando al ‘blando’ y yo me quedo con el bueno, el negrito de Youtube» |
… Se confirma la infamia, hermanos, el expolio de talento con nocturnidad y premeditación. Nos cambian a Tomic por Slaughter. Por un lado está el evidente retroceso deportivo: volvemos a los tiempos de Molinos y Gigantes, a competir en Europa en clara inferioridad física y técnica. Regalamos a nuestra principal referencia ofensiva al poste, el center de más talento que ha vestido de blanco desde Sabonis. Además, se rompe una armonía táctica del juego interior que nos había llevado años de penitencia construir, generando un desequilibrio evidente: nos vemos con 4 ala-pívots y un solo pívot. Solíamos decir en los tiempos de Vistalegre que «no queremos a nuestros pívots fajándose contra maromos de 2.15m… ¡queremos a los maromos de 2.15m en el Madrid!». ¿No querías caldo? Pues toma dos tazas: Massey 2.0.
¿Cómo y por qué?
Por otro lado, quizá lo más grave sea el por qué y el cómo. La involución deportiva no es por incapacidad presupuestaria o mal ojo en los fichajes, no, mucho más grave, es por decisión propia, autoimpuesta. Esta operación supone oficialmente el triunfo del mangoneo y la mediocridad. Tomic se marcha para borrar todo atisbo de acierto del equipo anterior (Maceiras/Messina) y para no admitir un error, comiéndose un innecesario precontrato a destiempo a Slaughter, jugador de nivel Valencia-Unicaja por el que ningún grande de Europa pujaría este verano. Se desoye a la afición que, pese a la campaña mediática palanganera, expresaba desde hacía días en diversas encuestas en la red su deseo de que Tomic continuase. No sólo en los blogs ‘clandestinos’ como el de Brais o servidor, a los que se nos podría tachar de parcialidad, sino en la propia prensa oficialista (véase encuesta en AS.com). La afición señaló a Begic, pero su fichaje fue apuesta de Herreros y, como hemos dicho, admitir errores no está entre las grandezas de esta directiva. La excusa oficialista de evitar indemnizaciones tampoco me vale, pues aunque menor, a Tomic también se le va a pagar…
Resumiendo, que directivamente la sección también involuciona 4 años, a los tiempos de las filtraciones diarias a la prensa palanganera y de los agentes amigo campando a sus anchas por las oficinas del club (Arturo, Gorka, Quique y la chavalada). Puede que Herreros represente la mediocridad directiva en persona, pero el núcleo del problema está en el Mesonero. La grandeza del Madrid de basket se hipotecó el mismo día que Florentino le hizo responsable de la sección por sabe Dios qué compromisos personales o mercantiles.
La semana trágica se completa con la absolutamente innecesaria extensión de contrato de Laso, la autocomplacencia hecha entrenador («caímos en un grupo muy difícil de Top-16 Euroliga»). Si querían subirle el sueldo, no hacía falta ampliarle la duración. Ni que Maccabi y Panathinaikos fuesen a llamar a su puerta el próximo verano. ¿Qué se consigue con esta renovación? Que en el probable escenario de que para Navidad juntemos varias derrotas seguidas y queramos cambiarle por Obradovic (año sábatico), la indemnización por despido sea mucho mayor… En medio de este landismo crece mi desapego hacia el equipo y la entidad.
Posdata: Tomic puede fichar por el equipo que le de la real gana. Así que la opción Barcelona es una de las más probables, para mayor gloria. ¿Qué dirá la prensa palanaganera cuando sodomice al poste a los Slaughter y Reyes? ¿Que quién se lo iba a imaginar? ¿Que en el Madrid no era tan bueno? …







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