Luna llena en Valencia

23-0, récord igualado, y no de cualquier manera, con una atronadora victoria, remontando 15 puntos en la segunda parte a domicilio a un Valencia que acumulaba 9 victorias seguidas en ACB. Los de siempre reducirán seguramente este choque de trenes entre los dos primeros clasificados de la competición a ese pique intrascendente a 15 segundos del final y con el partido decidido. Que Rudy no es la madre Teresa de Calcuta lo sabemos todos desde que vestía de verdinegro, igual que sabíamos que estaba destinado a dominar algún día la ACB. Es en domingos como este que la profecía se cumple, con una actuación soberbia en el encuentro más duro de lo que va de temporada, liderando el toque de corneta en la reanudación cuando pintaban bastos. Duelo tenso, rival grande y ambiente adverso son como la luna llena para Rudy. Pique final aparte, deja en las malas al mejor Sato que se recuerda, 1/8tc, valoración -3.

Muy destacado Jaycee, manteniendo al equipo en los peores momentos de la empanada en el segundo cuarto. Cada uno de sus 17 puntos fueron vitales. Mirotic mejoró tras el paso por vestuario y terminó en sus números (16 tantos y 7 rebotes), aunque no llegó a dominar como lo venía haciendo. Llull cumplió en esta versión de escudero a la que nos está acostumbrando, mientras a Chacho, pese a terminar con 9 asistencias, se le vio en bastantes momentos superado por un sorprendente Lafayette. Buen papel de los niggas, que aportaron la intensidad que había faltado en la primera mitad. Uno no gana en Valencia sin remangarse. Por cierto, la lesión en la cara ha dejado grogui a Bourousis, irreconocible desde su enmascarado regreso.

A Doellman, favorito de muchos para sustituir a Mirlo, parece habérsele salido la cadena (2/8tc y 4 pérdidas en 30 minutos). Promedia valoración 6.5 en las tres últimas semanas. Siendo un gran jugador, su nivel del primer mes y medio de competición no me parecía realista. En un partido al límite contra un rival grande como el de hoy se le han saltado las costuras. Yo no termino de verlo como referencia anotadora de entre los interiores de todo un Madrid, pero para gustos los colores.

Milán, nos vemos en 5 meses

Hablamos la semana pasada de la versión 2.0 de Rudy en el Madrid, haciendo mejor al equipo sin forzar estadística, cediendo a Mirlo el testigo imaginario de jugador franquicia. Pues así, a la chita callando, con menos titulares y tiros de campo por partido que el curso pasado, el mallorquín está firmando una primera fase de Euroliga estratosférica, siendo ya el jugador blanco más valorado (20 de media), por encima incluso de Mirotic (19). Si no fuese por lo mal que cae también entre muchos periodistas, diría que es claro candidato al MVP, una puja en la que por ahora, dados los resultados colectivos, estarían también Spanoulis, Bogdanovic y Mirotic.

Con 16 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias para valoración 26, Rudy lideró la victoria en Milán con la que el Madrid se asegura matemáticamente el liderato del grupo y se queda a un solo encuentro comprometido (el de Estambul la última jornada) de firmar el pleno en la primera fase de Euroliga. Un pleno, por cierto, del que también va camino Olympiakos, reiventado un año más alrededor de Spanoulis pese a importantes bajas en verano (Papanikolau, Hines, Shermadini o Antic). El partido de Milán fue un poco como el de Bamberg pero al revés, el marcador no refleja el desarrollo del encuentro, que el Madrid dominó con notable superioridad: 14 arriba al descanso y 17 al final del tercer cuarto. Los italianos, con la obligación moral ante su público, no bajaron los brazos, dejando la diferencia final en sólo 7.

Como ya es costumbre, Chacho lideró la escapada en el segundo acto. Digna de mención también la actuación de Llull, sólido en ambos lados de la pista, aportando 7 asistencias y dejando a Keith Langford en 1/8 tiros de campo. El Madrid notó la baja por lesión de Bourousis, sin su concurso el equipo pierde un recurso ofensivo en la pintura y eso que los americanos llaman IQ, inteligencia en pista (la que no posee Mejri). Se notó especialmente su baja por el flojo partido de Felipe y Mirotic. Sí cumplió Mejri, titular en Euroliga por primera vez en su carrera: 10 puntos, 7 rebotes y 4 tapones en sólo 13 minutos en pista. Claro que también perdió 4 balones y cometió alguna falta tonta.

Paradojas del calendario, el Madrid juega mañana en Tenerife su cuarto partido seguido fuera de casa. Por cierto, que el equipo lleva 18 victorias consecutivas en encuentros oficiales, está a sólo cinco del récord de la sección, que estableció en 1960 dirigido por Ferrándiz. El partido para igualar el récord (23) lo jugaríamos en Valencia el 22 de diciembre…

Rudy 2.0

Sabemos que Rudy cae mal a muchos. Porque es un poco chulo, por su tupé tiburón o porque su novia está muy buena, aunque el motivo principal es que juega en el Madrid cuando algunos contaban con que recalase en Barcelona de regreso de la NBA. A partir de aquí, desde la envidia o el resentimiento, surgen teorías de todo tipo para desprestigiarle: la necesidad de protagonismo, el cáncer del vestuario, el «vedettismo». Todas se acaban cayendo por su propio peso. Si Rudy acompaña de vez en cuando a su esposa a eventos de gente guapa y con dinero, mejor para él, no parece que afecte a su rendimiento en pista, como sí lo hacen las fiestas serbias a la chavalada del Barca…

El vestuario del Madrid es un páramo desde que lo dirige Laso. Sólo hay que seguir el timeline de los jugadores en Twitter: excursiones de grupo al Bernabéu en día de partido, limonadas en la playabarbacoas en casa de los Carroll. Si Rudy es un cáncer de vestuario, parece lejos de metastatizar. La supuesta necesidad de protagonismo queda despejada este curso. Rudolf ha cedido sin pataletas y sin que nadie se lo pida, el papel de protagonista primero a Mirotic, un proceso natural y sin envidias, provocado por el nuevo step-ahead del hispano-montenegrino.

A Rudy se le ve relajado, dejando que le lleguen los partidos sin la urgencia estadística del jugador franquicia. Tiene una parte no menor de culpa de que el Madrid 13/14 marche invicto y funcione como un reloj suizo, sigue aportando a nivel estelar, pero desde un protagonismo ofensivo algo menor. Reparte este curso más asistencias (3.5) y ha subido sus porcentajes de acierto en tiro, 63% de dos, una cifra por cierto encomiable para un alero de 83 kilos de peso. Conviene especificar que estas estadísticas son aunando todas las competiciones, es decir, los 14 partidos oficiales que lleva jugados esta temporada.

También lanza menos triples, casi uno por actuación. El curso pasado se cascó 357 triples en 70 partidos, a una media de 5.1, mientras que esta temporada lleva 62 en 14, a una media de 4.3. Así las cosas, y aunque le queda año y medio de contrato, el club estaría pensando en un movimiento tipo Chacho: ofrecerle una ampliación de contrato en años a cambio de una cierta rebaja salarial. De confirmarse, me parecería una buena noticia.

Tiempo de rotaciones

Laso reservó el domingo a Rudy con buen criterio. Dado un calendario de 75-80 partidos entre todas las competiciones, su importancia en el equipo y la fragilidad de su espalda, no está de más guardarle en los 5-10 partidos ACB en casa más cómodos. Claro que puestos a darle descanso, preferiría que no se vistiese de corto. Lógicamente el equipo perdió algo de fluidez sin Rudy, pero igual se bastó y se sobró para enjuagar a un Bilbao en horas bajas (colista ACB con balance 0-4). Mirotic levantó el pie del acelerador en su carrera al MVP, pero los Sergios sumaron 29 puntos-17 asistencias y Felipe-Bourousis otros 23 puntos-20 rebotes. Más que suficiente. 

Me gustaron bastante los minutos de Dani Díez, cuando todavía contaban, y eché en falta más tiempo en pista de Mejri. Pese a momentos de empanada, se ganó por 17 y se volvió a superar los 90 puntos. En los 9 partidos oficiales de temporada, todos victoria, el Madrid promedia 92.1 puntos, el equipo más anotador de Europa. A lo bueno se acostumbra uno en seguida, pero merece la pena detenerse de vez en cuando un minuto para valorar dónde estamos teniendo en cuenta de dónde venimos. Empiezan a sonar comparaciones con el Maccabi de Parker-Saras-Vujcic. A todo esto, el Barcelona pierde en el Palau contra Nanterre y pasa las de Caín contra el Gipuzkoa. Jason Robinson le pintó la cara a Papanikolau en duelo directo, enchufó 26 puntos por 0 del heleno. El descartado Joe Ingles, que cobraba un tercio que Papa, promedia valoración 25 en Euroliga.

El viernes pasó por el Palacio CAM el AJMilán, un equipo deshilvanado pero con bastante talento en la línea exterior (su pintura está desierta tras la salida de Bou). Vino a dar igual, Mirlo y Rudy no concedieron opción. Por cierto, alguno hizo de menos al Brose para justificar la abultada victoria de la semana pasada. Pues ahí tenéis a los alemanes, se cepillaron al Efes y nos despejan el camino (si es que hace falta) al primer puesto del grupo. Se barrunta otra semana relajadita, propicia para seguir con rotaciones: Estrasburgo y Manresa.

El Madrid marca territorio con la Supercopa

Arranca el Madrid con buen pie el curso 2014/14, con un incontestable título de Supercopa, una victoria que más allá de su valor intrínseco viene a ratificar el cambio de poder en el basket español. Si sumamos la F4 y la final ACB, el Madrid le ha ganado al Barca los tres últimos envites de relieve.

La verbena ante Bilbao se alargó al primer cuarto de la final, 29 puntos. A Pascual se le ponían los pelos de punta viendo a Darden y Mirlo machacar al poste a Abrines y Nachbar, respectivamente. Ya puede ir acostumbrándose. Cuando el Barca conjunte las piezas, si es que las conjunta, puede llegar a defender bien colectivamente, pero en lo que respecta a defensa 1×1 siempre tendrá claras desventajas frente a este Madrid, las mismas que abundaban en la dirección opuesta hace 3-4 temporadas.

Los árbitros se empeñaron en ensuciar y equilibrar el partido en el segundo cuarto, con la expulsión de Carroll, a todas luces excesiva, más aún si dejas que Sada se vaya de rositas (¿fingir no era técnica?). Cómo sería la cosa, que el público de Vitoria, que no es sospechoso de madridista ni de poco entendido, silbó al azulgrana durante el resto de la velada. Con Carroll fuera de juego y Rudy cargado de personales, el Madrid basculó hacia Mirotic y Chacho, que están de dulce: 90 de valoración entre ambos en la Supercopa. El MVP le cayó a Rodríguez por su récord de semifinales, pero bien podía habérselo llevado también Mirlo, al que veo un poco más fuerte, voluminoso. Rudy está pleno de confianza tras su verano en Eslovenia, 79 de valoración en tres partidos (Supercopa + torneo CAM).

A parte de que tenemos a tres de los mejores jugadores de la ACB, sino de Europa, algo que ya sabíamos, la mejor noticia de la final de la Supercopa es quizá Bourousis, el madridista que más minutos pasó en pista. Sin deslumbrar, cuajó un notable debut ante el Barca, el tipo de partido para el que le hemos fichado. Muy serio en ambos lados de la pista: taponó, robó balones, se tiró al suelo, reboteó y metió las que le corresponden (y alguna que falló y habitualmente entrará). Begic nos hizo un apaño en la segunda mitad del pasado curso, pero Bourousis nos hace mejores, un competidor nato al que se le ve felizmente integrado en la dinámica del vestuario (la parte más difícil a priori). Gracias por venir.


En lo individual, Draper es el único lunar del Madrid en la Supercopa, entre ambos partidos, valoración -7 en 20 minutos. Y venía de hacer -1 en 13 minutos ante Estudiantes. Parece el único de los cinco al que le ha sentado mal el Eurobasket, precisamente el que más lo necesitaba para coger confianza tras un curso con pocos minutos. 
Díez y Mejri tuvieron una presencia testimonial, su momento llegará en los domingos de ACB ante rivales de clase medio o baja. Felipe y Slaughter cumplieron, lo mismo que un Llull sorprendentemente comedido: sólo 3 tiros de campo en 29 minutos. Parece haber entendido el rol que le corresponde dado el step ahead de Chacho: perro de presa defensivo y 4ª o 5ª opción ofensiva, es decir, no forzar tiros, sólo lanzar cuando tenga posición.

El Barca, que cuajó una soberbia semifinal, se quedó corto contra el Madrid. Si quiere darnos guerra necesitará a buen nivel a Navarro, Lorbek o a ambos. El primero tiene 33 años y una lesión crónica, aún así le doy más opciones que al segundo. A JCN le quedan baloncesto y ganas como para dar guerra todavía, siempre que Pascual aprenda a dosificarle, nada que ver con los más de 1.400 minutos en 58 partidos que se cascó el curso pasado (y que terminó como terminó). De Lorbek tengo dudas muy razonables de que vuelva si quiera a parecerse al del verano de 2012, cuando dio el pelotazo de los 9 millones. El año pasado demostró escaso carácter y profesionalidad, además su lesión es seria. No debo ir desencaminado cuando el Barca se llegó a plantear su buyout en verano.


Los fichajes azulgrana, muy caros y llamativos, sólo aportan fondo de armario. Papanikolau hace todo correctamente pero nada lo suficientemente bien como para llamarse estrella. El complemento más caro en la historia del baloncesto en Europa firmó ayer valoración 4 en 32 minutos. Nachbar y Lampe aportarán anotación desde la banca, a cambio de crear lagunas defensivas en las filas propias. Pese a lustrosos números en pretemporada, Pullen y Dorsey son lo que son, un pichabrava y un zoquete, la opción barata. Al final este es el Barca de Pascual, cuyos equipos tienen más vidas que los gatos, y de Huertas y Tomic, que mantuvieron a flote al equipo con una exhibición de bloqueo y continuación. Pero con eso no llega, no ante este Madrid.

Favoritos a pesar de todo

Queda algo menos de un mes para el Eurobasket de Eslovenia y la mayoría de selecciones ha comenzado el fragor de amistosos previos. España lo hará la semana que viene con una gira como de costumbre casera y más orientada al marketing que a la preparación del torneo. Sólo habrá un partido fuera de nuestras fronteras, en Montpellier ante Francia el día 26. Ya aclarado el panorama de las bajas por lesión y renuncias, que en muchos casos se confunden, podemos aproximar una lista de favoritos al título, que pese a las ausencias sigue liderando claramente España, sólo hay que ver cómo están las apuestas deportivas.

España tiene un backcourt de campanillas (Ricky, Rudy, Chacho, Calderón y Llull) y al mejor 5 del mundo, que a día de hoy es Marc Gasol. No quiero detenerme demasiado en el asunto Mirotic, aunque evidentemente el resultado merma nuestro juego interior. La FEB intentó convencer a la FIBA de permitir dos nacionalizados, no ha sido posible y ante la necesidad de elegir, el titular es Ibaka, como quedó claro el verano pasado. Punto, ninguna objección. Sí me parece criticable en cambio la campaña de desprestigio hacia Mirotic, especialmente de Orenga, cuyo único bagaje como entrenador (oro en Europeo sub-20 de 2011) se lo debe precisamente a Nikola. El mismo derecho tiene la FEB a elegir nacionalizado ‘titular’ que Mirotic a aceptar o no ser segundo plato de nadie, el sustituto para los torneos de baja enjundia. Posdata: ¿por qué no va Fran Vázquez? ? ¿porque renunció? ¿acaso no renunció también Mumbrú y ahí le tenemos de regreso? ¿Acaso no es mejor Vázquez que Aguilar, Rey o Gabriel? Ofrecería un perfil único (juego por encima del aro), cuenta con amplia experiencia en élite Euroliga y por algo será que cobra más que los otros tres juntos. ¿Tan asumido se tiene el veto de la pocha que los medios ya ni le mencionan entre los seleccionables? En vista del solar que llevamos de juego interior, ¿no merecía la pena intentar convencerle de nuevo?

Pese a que España es favorita, no en vano ha ganado las dos últimas ediciones de calle, los rivales también juegan, así que conviene echar una mirada a quiénes pueden ser nuestros principales competidores por el oro en este Eurobasket marcado por ausencias. En condiciones normales el gran rival sería Rusia, pero en su caso las bajas son especialmente acusadas, el juego interior al completo: Kirilenko, Kaún, Jriapa y Mozgov. Será un torneo de poca presión y para el lucimiento de la chavalada: Shved, Vorontsevich y Karasev.

Francia nos tiene ganas y va con casi todo: Parker, Batum, Diaw, Gelabale y De Colo. Y no descartaría a Grecia, donde faltará Diamantidis, pero el resto van todos: Spanoulis, Papanikolau, Calathes, Bourousis, Vasileiadis… Viendo las cuotas de las apuestas, la gran tapada me parece Croacia. Que sí, que tienen horchata en las venas, pero también mucho talento disponible, y en su caso habrá pocas o ninguna ausencia. Van Tomic, Zoric, Planinic, Bogdanovic, Draper, Rudez, Barac… Las bajas de Teodosic y Lorbek condicionan mucho a Serbia y Eslovenia. Turquía por su parte presenta un equipo muy físico (
Preldzic, Turkoglu, Ilyasova, Asik y Erden), pero cojea en los puestos de base y escolta. Omer Onan y Tunceri suman 70 primaveras…