El Madrid marca territorio con la Supercopa

Arranca el Madrid con buen pie el curso 2014/14, con un incontestable título de Supercopa, una victoria que más allá de su valor intrínseco viene a ratificar el cambio de poder en el basket español. Si sumamos la F4 y la final ACB, el Madrid le ha ganado al Barca los tres últimos envites de relieve.

La verbena ante Bilbao se alargó al primer cuarto de la final, 29 puntos. A Pascual se le ponían los pelos de punta viendo a Darden y Mirlo machacar al poste a Abrines y Nachbar, respectivamente. Ya puede ir acostumbrándose. Cuando el Barca conjunte las piezas, si es que las conjunta, puede llegar a defender bien colectivamente, pero en lo que respecta a defensa 1×1 siempre tendrá claras desventajas frente a este Madrid, las mismas que abundaban en la dirección opuesta hace 3-4 temporadas.

Los árbitros se empeñaron en ensuciar y equilibrar el partido en el segundo cuarto, con la expulsión de Carroll, a todas luces excesiva, más aún si dejas que Sada se vaya de rositas (¿fingir no era técnica?). Cómo sería la cosa, que el público de Vitoria, que no es sospechoso de madridista ni de poco entendido, silbó al azulgrana durante el resto de la velada. Con Carroll fuera de juego y Rudy cargado de personales, el Madrid basculó hacia Mirotic y Chacho, que están de dulce: 90 de valoración entre ambos en la Supercopa. El MVP le cayó a Rodríguez por su récord de semifinales, pero bien podía habérselo llevado también Mirlo, al que veo un poco más fuerte, voluminoso. Rudy está pleno de confianza tras su verano en Eslovenia, 79 de valoración en tres partidos (Supercopa + torneo CAM).

A parte de que tenemos a tres de los mejores jugadores de la ACB, sino de Europa, algo que ya sabíamos, la mejor noticia de la final de la Supercopa es quizá Bourousis, el madridista que más minutos pasó en pista. Sin deslumbrar, cuajó un notable debut ante el Barca, el tipo de partido para el que le hemos fichado. Muy serio en ambos lados de la pista: taponó, robó balones, se tiró al suelo, reboteó y metió las que le corresponden (y alguna que falló y habitualmente entrará). Begic nos hizo un apaño en la segunda mitad del pasado curso, pero Bourousis nos hace mejores, un competidor nato al que se le ve felizmente integrado en la dinámica del vestuario (la parte más difícil a priori). Gracias por venir.


En lo individual, Draper es el único lunar del Madrid en la Supercopa, entre ambos partidos, valoración -7 en 20 minutos. Y venía de hacer -1 en 13 minutos ante Estudiantes. Parece el único de los cinco al que le ha sentado mal el Eurobasket, precisamente el que más lo necesitaba para coger confianza tras un curso con pocos minutos. 
Díez y Mejri tuvieron una presencia testimonial, su momento llegará en los domingos de ACB ante rivales de clase medio o baja. Felipe y Slaughter cumplieron, lo mismo que un Llull sorprendentemente comedido: sólo 3 tiros de campo en 29 minutos. Parece haber entendido el rol que le corresponde dado el step ahead de Chacho: perro de presa defensivo y 4ª o 5ª opción ofensiva, es decir, no forzar tiros, sólo lanzar cuando tenga posición.

El Barca, que cuajó una soberbia semifinal, se quedó corto contra el Madrid. Si quiere darnos guerra necesitará a buen nivel a Navarro, Lorbek o a ambos. El primero tiene 33 años y una lesión crónica, aún así le doy más opciones que al segundo. A JCN le quedan baloncesto y ganas como para dar guerra todavía, siempre que Pascual aprenda a dosificarle, nada que ver con los más de 1.400 minutos en 58 partidos que se cascó el curso pasado (y que terminó como terminó). De Lorbek tengo dudas muy razonables de que vuelva si quiera a parecerse al del verano de 2012, cuando dio el pelotazo de los 9 millones. El año pasado demostró escaso carácter y profesionalidad, además su lesión es seria. No debo ir desencaminado cuando el Barca se llegó a plantear su buyout en verano.


Los fichajes azulgrana, muy caros y llamativos, sólo aportan fondo de armario. Papanikolau hace todo correctamente pero nada lo suficientemente bien como para llamarse estrella. El complemento más caro en la historia del baloncesto en Europa firmó ayer valoración 4 en 32 minutos. Nachbar y Lampe aportarán anotación desde la banca, a cambio de crear lagunas defensivas en las filas propias. Pese a lustrosos números en pretemporada, Pullen y Dorsey son lo que son, un pichabrava y un zoquete, la opción barata. Al final este es el Barca de Pascual, cuyos equipos tienen más vidas que los gatos, y de Huertas y Tomic, que mantuvieron a flote al equipo con una exhibición de bloqueo y continuación. Pero con eso no llega, no ante este Madrid.

Una guerra en diez batallas

Es difícil no repetirse en la previa de un partido que se ha jugado ya 9 veces este curso: la guerra que el Madrid y el Barca vienen luchando durante todo el curso por la supremacía del basket patrio se dilucida este miércoles en la 10ª batalla. Se conocen tan bien que no hay margen a la improvisación. De perogrullo que tras el esperpento del 4º partido de la final el Madrid debería controlar esta vez el rebote, para eso tiene a Felipe y a exteriores que ayudan como Rudy, Suárez, Darden o hasta el propio Carroll. No estaría de más reencontrarse también con algo de acierto exterior, aunque este supuesto es menos probable, pues salvo el caso de Rudy tiene mucho que ver con la defensa del Barca.

Durante la temporada el Madrid promedió 9.5 triples por partido con un 40% de acierto. En la serie promedia 5 con un 25%, la broma son casi 14 puntos menos per game. Dada la igualdad, el criterio arbitral puede resultar factor clave. Un dato: Rudy no pisó la línea de tiros libres en ninguno de los partidos en el Palau, una sola falta recibida en 53 minutos en pista. Con 13.000 aficionados de nuestro lado y Felipe calentando un poquito la previa en la zona mixta tras el cuarto, espero cierta permisividad al Madrid que permita aumentar el nivel de intensidad defensiva sin cobrar demasiadas faltas, como se permitió el domingo al Barca en el Palau.

Ya el lunes por la mañana se agotó el papel para el 5º partido en el Palacio y eso que son las entradas más caras del año para un partido de ACB (entre 30 y 90 euros). Tirando por lo bajo calculo que el Madrid ingresará el miércoles unos 300k de taquillaje, es decir, alrededor de un millón de euros entre los tres partidos de la final, que no es moco de pavo para ser baloncesto y estar en crisis. Me temo que va a dar igual, que la sección verá una nueva bajada de presupuesto este verano, sólo hay que ver la categoría de los fichajes que se barajan. A diferencia del rival, el Madrid se exige cierta sostenibilidad económica, no es lo mismo presentar pérdidas del 45% que del 85%…

Debe ser que con eso del corta y pega en las redacciones de deportes no se dan cuenta de que en la previa de todos los derbis este año les cuelan el mismo titular. Hasta el último partido de la temporada va a llegar el Barca dándose importancia con la murga de las lesiones y la épica, con la enésima operación formol de Navarro, que ya fue ‘duda’ para la F4 y la Copa del Rey, en ambas ocasiones con el mismo resultado: jugó más fresco que una lechuga. En el Madrid nadie ha dicho esta boca es mía pese a que Begic jugó medio curso con el tobillo roto, Hettsheimeir se perdió 3 meses por lesión, Rudy arrastra molestias de espalda (lumbalgia) y Pocius se perdió 44 partidos. Mientras no se demuestre lo contrario, la única baja del Barca para el 5º será Mickeal, y aún así Pascual cuenta con una plantilla de 13 jugadores de primer equipo. Para mí épica es disponer de sólo 6-7 jugadores profesionales. Hacer rotaciones es una frivolidad y un lujo sólo al alcance del primer presupuesto de la competición, pintarlo de épica es una falta de respeto.

De su propia medicina

No me parece falta, en todo caso fuera de banda de Llull. Entiendo la indignación del Barcelona y de sus voceros (incluyendo ACB.com), se llama falta de costumbre. Que estén habituados a que se la piten no quiere decir que lo sea. Y si lo fuese, bienvenidos al club, que aprendan a qué sabe su propia medicina. El caso es que cierto respeto y hasta favor arbitral es el que otorga la ventaja campo, la que el Madrid se labró con un fantástico récord de 30-4 en liga regular, mientras el Barca se rascaba los huevos a dos manos, 23-11. De todas formas, no creo que un partido se decida en una fuera de banda. Errores arbitrales hubo en ambos sentidos, por ejemplo, el codazo de Tomic en el 33′ que noqueó a Slaughter deja poco lugar a dudas, quedó sin sanción y además se tradujo en 2 puntos fáciles que abortaron un primer conato de remontada blanca. Dicho lo cual, miedito me da el arbitraje del 2º encuentro con toda la maquinaria mediática de la Ciudad Condal trabajando al unísono durante dos días.

Ya recapitulando, un hecho extraordinario fuera de guión como el segundo cuarto de Sada (4 de 4 triples de un tipo que acredita un 18%) rompió el status quo, dio al Barca una distancia de alrededor de 10 puntos y ya se sabe que hay pocos entrenadores en Europa como Xavi Pascual cuando se trata de jugarcon con marcador a favor. El Madrid, en cambio, con la ansiedad del rival, el escenario y con el marcador en contra mostró no pocos defectos escondidos en dos series previas de guante blanco. Para empezar, la escasa fiablidad de Carroll y Mirotic en grandes partidos, que lamentablemente no es noticia. Mirlo se quedó en 1 de 8 tc, eligiendo casi siempre la peor opción en 1×1, contribuyendo con sólo 3 rebotes en 27 minutos y cometiendo errores claros en los minutos finales. Carroll lo de siempre contra el Barca, desactivado. Su única canasta llegó defendido por Ingles, coincidiendo con un minuto de descanso de Oleson.

Mal esta vez Laso, reaccionando casi siempre tarde en los cambios, trasluciendo sus filias-fobias, mostrando que cuando de verdad importa no confía en Begic-Suárez, independientemente de su aportación, que en ambos casos fue correcta en los pocos minutos de que dispusieron. Por cierto, si Darden se juega la renovación en esta final, va a tener que demostrar más que hoy, especialmente dada la debilidad azulgrana en el puesto de 3 con la baja de Mickeal.

Y pese a todos estos condicionantes, el Madrid se agarró al partido y se dio una oportunidad en un final apretado que salió cara. Dice la estadística que el equipo que se lleva el primer partido ha ganado siempre la final…  El encuentro lo ganan los dos Sergio’s y Rudy, que compensan muchas cosas, un lujo generacional para el Madrid disponer de tres exteriores titulares españoles de semajante nivelazo. Soy crítico con Llull porque espero mucho de él, su techo es alto con una mínima regularidad y selección de tiro, y en días como hoy nos da la razón. Su superioridad física en ataque y decisión de cara al aro (19 puntos) sostuvieron al Madrid en momentos delicados. Luego está Rudy, al que muchos insisten en evaluar con el mismo baremo que a Navarro, únicamente por los puntos y los triples. A puntos, empate técnico 14 a 15. Es verdad que Rudy falló los 6 que intentó y JC coló un par, pero ya. Navarro perdió 6 balones, no dio ni una sola asistencia en 29 minutos y el balance de su equipo con él en pista fue de -16. Rudy fue el máximo reboteador del partido con 8, dio un par de asistencias y en sus minutos en pista el Madrid +12. ¿Que Rudy no mete ni un triple esta primavera? Pues sí, pero vamos, que Navarro acredita un 33% en tc en playoffs (24/72 tc) por un Rudy 37% de (20/54).

Y dejo lo mejor para el final, Chacho (máximo anotador y asistente del partido, 21+4), con el que me voy a tirar a la piscina: a 9 de junio de 2013 me parece el mejor jugador de la ACB. Así, tal cual. Con Navarro ya un poco en cuesta abajo, Rudy completo pero desatinado, Lorbek platino Burger King y Mirlo desdibujado en grandes citas, no hay nadie como Rodríguez, cuya evolución como jugador es brutal en los últimos 12 meses, justo desde semifinales ACB del pasado curso. Son muchas cosas, su step ahead defensivo (de nuevo gran defensa a Navarro en el último cuarto), su excelsa visión de juego-manejo de balón (sobradamente versada), su capacidad anotadora (en base a muchas horas de oscuro trabajo practicando tiro), su madurez en la dirección (¡0 pérdidas en 23 minutos!) y su indiferencia a la presión cuando calienta el sol (
8 en los dos últimos minutos). Ese chaval que regresó de la NBA con el rabo entre las piernas y que se asomó al abismo de la mediocridad en la era Messina se ha convertido en un jugador desequilibrante, fiable y competitivo como ninguno.

Una mano de pintura blanca

Batiendo al Barca en un ensayo de la F4 el Madrid cierra el capítulo liga regular ACB, campeón matemático a 3 jornadas por jugar. No es que te den ningún trofeíllo, pero 7 partidos de diferencia con los azulgrana en 31 debe ser motivo de orgullo. Con esta victoria blanca el balance en los duelos directos esta temporada se equilibra (2-2), una inyección de autoestima a falta de 15 días de Londres. El Madrid, liderado por un Felipe inmenso, demostró que puede ganar al Barca sin acierto exterior (4/18 triples), pero con buena defensa en la pintura como argumento alternativo. Parece que Laso tomó nota del encuentro de Copa, cuando el equipo permitió 36 canastas de 2 con un 63% de acierto. Hoy la cosa se ha quedado en 19 canastas por debajo del 50%, gracias a ayudas interiores bien trabajadas.

Faltó Navarro, sí, pero tampoco se le echó tanto de menos, Oleson e Ingles fueron lo mejor del Barca. En un encuentro de bajos vuelos el australiano hizo 18 puntos con buenos porcentajes, tampoco Navarro hubiese hecho mucho más. Oleson coló un par de triples y, sobre todo, volvió a anular a Carroll (2/10 tc). Me preocupa un poco este tema pensando en la final ACB. En el otro lado de la balanza está la superioridad de nuestros bases, especialmente sobre Marcelinho, punto débil de la falange azulgrana. Chacho le hizo 9 puntos en el último cuarto. La prensa catalana puede excusarse en la siempre mediática ‘baja’ de Navarro (operación formol), pero la diferencia estuvo en la mencionada batalla en la zona. El juego interior blanco sumó esta vez 13 puntos y 12 rebotes más que el azulgrana, al que se le supone más físico y talento, como se intuyó en los cuartos de Copa, cuando el balance fue al revés en 23 puntos y 6 rebotes. En duelos ajustados como los derbis de los últimos años esta es una diferencia enorme.

El principal responsable del paso al frente de la pintura blanca fue Felipe Reyes, mosca cojonera en el rebote ofensivo y acertado desde la media distancia, que cuaja su mejor partido ante el Barca de los últimos 5 años: 18 puntos y 7 rebotes para valoración 25… ¡en menos de 17 minutos! Slaughter y Mirotic firmaron números menos vistosos, pero su trabajo fue igualmente digno de mención en defensa y rebote, respectivamente. Puede que el encuentro clasificatoriamente tenga poco valor, pero Xavi Pascual no escondió nada, eligó forzar 35 minutos a un desacertado Lorbek (4 de 14tc) antes que conceder la alternativa a Todorovic, ese mancebo por cuyo tránsfer se pagó cuarto de millón en verano. Los experimentos con gaseosa.

El regreso de Tomic a la capital quedó en un segundo plano. Hubo sonora pitada 
en la presentación desde el sector pipero, un recibimiento que respeto pero no comparto. Se pita a un Tomic que dio dos temporadas de buen baloncesto y no se fue, sino que le echaron, pero luego dedicamos homenajes a por ejemplo un mediocre como Hervelle, que no perdóno ni un céntimo de 1.7 millones de finiquito pero “es que le echaba cojones”.

Con el Navarrosistema a veces basta

Si el Barca necesita 33 puntos, 12/13tc y valoración 44 de Navarro para ganar por solo 7 a un Madrid normalito en el Palau, esta derrota me preocupa tirando a poco en el medio-largo plazo. El Barcelona sigue jugando a casi nada, encomendado al navarrosistema, un catacrack, sí, pero camino de los 33 y con una lesión crónica (fascitis). Colectivamente el Barca continúa en la UVI, con Lorbek y Huertas sin dar señales de vida. Hoy le das la mano a JC pero recuerdas que la final ACB se jugará a 5 partidos y este año con ventaja campo para los blancos. Sí, da rabia por la sensación de ocasión perdida, de haber podido hundir al rival directo (tras esta victoria casi seguro jugará la Copa).

Pero lo cierto es que a nivel clasificatorio para el Madrid es una derrota intrascendente. Quedan dos partidos asequibles (Joventut y Granca, ambos en el Palacio) para cerrar la primera vuelta con 16-1, el mejor balance de la historia de la competición. El primer puesto de la regular en principio no corre peligro. No nos distraigamos, la verdadera prioridad hasta que llegue la Copa pasa por Europa.

Lógicamente, hay espacio para la autocrítica en el equipo blanco tras la derrota. Hoy sobraron bastantes minutos de Slaughter (21), incapaz de cerrar el rebote defensivo ante la presencia de Tomic (¿para qué tenemos a Begic y sus 217 cms?). Tampoco ha ayudado en ese segmento Mirotic, 1 rechace en 24 minutos. En realidad, es que Tomic ha atrapado él sólo más rebotes que Hettsheimeir, Begic, Slaughter y Mirotic juntos, 7 a 6.

Suárez ha pecado de pardillo en su duelo con Mickeal, que le ha sacado del partido con varias faltas innecesarias. Esperábamos más de un Llull que llegaba en modo MVP y se cruzaba con Huertas, su par fetiche. Flojo también Draper, poco productivo emparejado con los caramelos: Saras y Navarro. Al otro lado de la balanza, Rudy y Chacho fueron de lejos lo mejor, dominaron una mitad cada uno y subieron 35 puntos a la causa.

Posdata: esta es la última entrada del año, que hace la número 100. ¡Feliz 2013 a todos!

Barca en defcon 2

El Barca pierde también con Unicaja (cómo lo ha disfrutado Fran!) y se sigue hundiendo en el fango. Lo que hace un par de semanas comenzó como casi una broma (¿y si no se clasifica para la Copa?) hoy toma ya forma como una opción real y hasta probable. Ojo, es que los azulgrana tienen con cierta diferencia el mayor presupuesto de la competición y están a tiro de piedra de quedarse fuera de la Copa por primera vez en la historia. Ni forzando la reaparición de Navarro antes de lo aconsejado y exprimiéndole casi 34 minutos salió a flote el Barca este domingo. Tomic, brutal, volvió a ser el único (22 puntos, 6 rebs), pero sólo con él no llega para ganar en Málaga. La temporada de Lorbek es directamente desvergonzada. Puedes estar más o menos fino, pero su pecado es la indolencia, especialmente sospechoso tras dar el pelotazo de su vida, el mayor sueldo de la historia de la ACB (3 millones anuales).

Huertas, el de los 5 millones, tampoco está para nadie, promedia valoración 1 en sus últimos 5 partidos, con 7 de 28 tiros de campo. Y claro, cuando malgastas toda la pasta en el quinteto, de la banca salen los pavones. No se a qué está esperando el club para mover pieza con algún fichaje, especialmente ahora que tras concluir la primera fase de la Euroliga hay género en botica. Otros clubes ACB han hecho buenas incorporaciones: Panko, Cook o Gelabale. Sucede que el Barca necesita perfiles muy concretos, donde la oferta escasea. Baynes (Olympia) es grande, barato y tiene clase, pero no da el perfil, pues defiende poco y para eso ya tienes a Jawai. Hendrix defiende algo más, pero es caro, mide sólo 2.03m y a Creus le gustan creciditos. ElCapitán suma el nombre de Mensah-Bonsu, sin equipo por una grave lesión. Al parecer destacó el año pasado en Turquía, pero a mí me pareció siempre un NAF de manual. También hace falta un exterior reserva que vea aro. Si por Pascual fuese, repescaba mañana mismo a Basile y a N’dong.

Salvo sorpresa, se jugarán una plaza de Copa entre tres equipos, que están ahora igualados en el octavo puesto con balance 7-7: Estudiantes, Barca y Blusens. Los gallegos me parecen los favoritos, pues tienen de lejos el calendario más asequible: Lagun Aro y Valladolid en casa + Joventut fuera.Estudiantes viaja primero a Murcia, pero después recibe a Baskonia y a Barca. Y los azulgranas, ya saben, reciben al líder invicto la próxima semana…

Llull consolida su candidatura al MVP

El Madrid es el reverso de la moneda. Sumó cómodamente en San Sebastián la 14ª victoria consecutiva pese a las bajas de Rudy + Pocius y visita el Palau el próximo domingo para igualar el récord de la historia de la liga. Los bases estuvieron escelsos (53 puntos), especialmente MVP Llull, que en realidad jugó casi todos sus minutos como escolta para 24 puntos con 6 triplazos. Está salvaje, brutal, con diferencia el mejor momento de su carrera, domina los partidos con suficiencia insultante. A Chacho se le fue un poco la mano con el número de tiros (20), pero subió 18 puntos y alguna jugada de circo. Draper, sólido, aportó otros 11. Y puestos a destacar, también lo hizo el canterano Dani Díez, cedido en el Lagun Aro, con 13 puntos, 5 de 6 tiros de campo.

Entiendo que la cita del próximo domingo en el Palau nos ponga muy cachondos, pero no hay que perder la perspectiva, que antes hay otro partido clave, el primero del top-16, en Berlin, de obligada victoria. Y si a la magnífica temporada del Laso team se le puede poner un ‘pero’ es precisamente la solidez a domicilio en Europa. Como diría el señor Lobo: no nos chupemos las pollas todavía.