A la deriva

Si el viernes no nos sacó de dudas la raquítica victoria en casa frente a la cenicienta del top16, la derrota el domingo en Fuenlabrada las confirma y reaviva. Queda el Madrid cuarto clasificado de la ACB a un partido de terminar la primera vuelta, con Barca y Valencia inalcanzables, es decir, semifinales y (si llega) final ACB con desventaja campo.

Los síntomas son los ya habituales, empezando por la defensa, 91 puntos encajados de un rival que promedia 78. Mención especial a Josep ‘patapalo’ Sobin, el último all-star de una larga lista: 12/13 tiros de campo firmó, que no los repite ni en el calentamiento sin defensa. Una sangría que empezó por Willy (modo Samardo) pero continuó emparejado con Ndour y Ayón. La convocatoria del mexicano, imaginamos que para recibir el aplauso de su antigua afición, dejó fuera a Thompkins. Tanto Trey como Willy y Ndour pueden irse preparando para banquillazo sino directamente ropa de calle a partir del día 25, que aterriza Lima, anillo para el dedo del sistema Laso. Un Lima, por cierto, que firmó valoración 23 y victoria en su último encuentro como local en Murcia.

Si la defensa hace aguas, en ataque el Madrid se hace previsible, insistiendo machaconamente en el bloqueo y continuación frontal de Chacho con Ayón. Por otra parte, KC Rivers ha llegado en un gran momento y su aportación está siendo vital para salvar los muebles, pero no perdamos de vista su rol de complemento. Si se tiene que lanzar 10 tiros y jugar 27 minutos como en Fuenlabrada, está el Madrid apañado. La guinda al despropósito fueron esas 20 pérdidas de balón, a destacar las 6 de Rodríguez y las 4 de Carroll, en solo 10 minutos.

Además, Luka Doncic encadena varios partidos grises en la dirección (el ‘rookie wall’, que dicen los americanos) y el equipo pide como el comer el regreso al menos de Llull, al que le debe quedar poco, si bien parece improbable que llegue al derbi el jueves, que además de piedra de toque se me antoja clave en nuestras opciones de clasificación.

Cura de humildad

Resulta que no estaba el Madrid todo lo bien que suponíamos tras esas ocho victorias consecutivas con las que llegó al clásico. Nos dejamos llevar, tal vez, por el optimismo, dando por sentado un remake del curso pasado, con aquel atronador resurgir de enero tras besar la lona en diciembre. El Barca nos pintó la cara en el Palacio, dominó ambos aros desde el primer minuto, y la diferencia final de 7 puntos hasta se me queda corta. Una derrota de escasa trascendencia clasificatoria, pero un aviso a navegantes para el inminente top-16 Euroliga, que empieza tan pronto como este martes, donde los rivales son todos de aúpa y el margen de error nulo.

Pascual se preparó a conciencia el derbi y logró cerrar esta vez las vías de creación de los Sergios, los pulmones del ataque blanco, obligándoles a forzar 1×1, la versión que nos hace más vulnerables. La baja de Arroyo resultó a la postre positiva para el Barca, pues obligó a Ribas a jugar minutos de base, un puesto para el que está capacitado y encima es una lapa atrás, a diferencia del puertorriqueño. Otros en el Madrid simplemente no tuvieron su día, como Ayón y Taylor, dos de los baluartes en los últimos partidos, que marraron precisamente en su especialidad: definir en las inmediaciones del aro, 4/12 de dos entre ambos.

Menos noticia es el clínic de Doellman (17pts, 6/7tc), que está en un momento de forma extraordinario, el mejor desde que viste de azulgrana. Finísimo. Sus tiros caen con nieve, en muchos casos en situaciones forzadas. Thompkins debería ser nuestro Doellman, clase tiene para ello, pero le faltan confianza y balones. En 16 minutos no dispuso de una sola situación de 1×1. Sus tres tiros de campo fueron un triple desde la esquina, una canasta tras rebote ofensivo y otra tras pick and roll, punto. No participa apenas en el juego, en muchos ataques no toca la pelota. Y si no le nutres de balones, su presencia en pista se hace intrascendente, sino innecesaria, pues tampoco destaca por su trabajo de intendencia. Y el caso es que no podemos sorprendernos a estas alturas, los pívots (salvo Reyes por galones) no juegan 1×1 en el sistema Laso. Si el entrenador va a seguir hasta 2018, deberíamos quizá dejar de chocar contra el mismo muro, el de fichar interiores con talento 1×1 para desperdiciarlos, y sencillamente juntar a 5 Ayones o sucedáneos.

Y hablando de pívots… Willy, que venía en línea ascendente, dispuso de solo tres minutos pero fueron dramáticos, le metió Samuels cuatro canastas, todas bajo el aro. Le dio el biberón, vaya. Y es que el verdadero problema del equipo volvió a ser la defensa: se consintió un 71% en tiros de dos y se encajaron 91 puntos en casa, 10 más que la media del rival. Consiguió el Madrid que Satoransky y Ribas parecieran por momentos los splash brothers: Steph Curry y Clay Thompson.

My name is Luka

No pensaba hoy escribir entrada. Con la que está cayendo en Euroliga, un partido de ACB me parecía intrascendente, por mucho que fuese en Bilbao, una salida siempre picante. Pero no fue intrascendente, es una fecha y un encuentro que en unos años bien lo recordaremos en las efemérides: la primera gran actuación de Luka Doncic con el primer equipo del Madrid, su puesta de largo en sociedad con solo 16 años.

No solo por el escenario y el rival, ambos de prestigio, tampoco por los números fríos, que son magníficos (15pts, 6rebs y 4as), sino porque decidió el encuentro en el último cuarto con canastas soberbias. Así, a botepronto, se me viene a la cabeza un triple sobre la bocina de posesión, a ocho metros, sin bajar el balón. Se cascó otro triple con paso atrás a dos minutos del final que dio portazo a las opciones locales. Nocioni que ha visto ya de todo se le abrazó según bajaban a defender, su cara no era de alegría por la victoria sino de admiración por lo que estaba haciendo el chaval.

Pero me quedo con una penetración en la que deja sentado a la ayuda con un eurostep de ciencia ficción. El Bilbao Arena enmudeció, no sabía si pedir pasos o había visto a un alienígena. Eso no se enseña, es talento puro, intuición, creatividad, desparpajo. Eso es, os confieso, el principal motivo de ilusión de esta temporada del Madrid que tan negra pinta.

Luka no es que esté llamando a la puerta, es que va camino de echarla abajo. Cada vez que ha tenido minutos los ha aprovechado. El jueves nos jugamos la vida y la dignidad en el Palacio ante todo un Fenerbahce. Si Rudy no está físicamente presentable, apostemos por Lukita, muramos con las botas puestas.

Destellos rústicos

La vida nos la jugamos el viernes en Belgrado ante 16.000 «yihadistas» (expresión cariñosa de nuestro añorado Turpin para los aficionados serbios), pero no está de más romper ya desde antes la espiral negativa. Badalona era una salida sensible, rival de nivel Eurocup, tercero en la clasificación con balance 5-1. Fue sin embargo una victoria de ley, incluso cómoda, con la misma receta de la campaña pasada, la que el Madrid parece haber olvidado en el arranque de curso: defensa y rústicos. Se dejó al Joventut en 69 puntos (24 al descanso!), 37% de campo y más pérdidas que asistencias. Por comparar, somos la segunda peor defensa de los 24 equipos de la Euroliga, con 84 puntos encajados por partido…

Y la defensa llega resultado del compromiso de todos y el retorno a la rotación útil de los rústicos, Maciulis y sobre todo Nocioni. «Le falta un poco de pimienta a mi juego. Llevo todavía un poco de resaca de la competición internacional, promedié 35 minutos y eso a mi edad pasa factura», reconoció Chapu hace unos días. El argentino presentó en Badalona la mejor estadística +/- del partido (+12) en solo 14 minutos en pista, sus puntos e intensidad en el tercer cuarto dejaron el duelo visto para sentencia. Quiero pensar que entiende el delicado momento que atraviesa el equipo y dará un paso al frente. Le necesitamos como el comer en las cuatro finales que nos quedan de grupo Euroliga. 

Felipe, un ventilador de estadística en ACB, donde su desventaja física es menor, brilló con 16+9, bien secundado por Ayón, erigido sin discusión en el mejor del equipo en lo que va de temporada. Chacho y Taylor contribuyeron en lo suyo. Desconcertados me tienen Rudy y Llull. Ante la Penya defendieron bien, pero siguen negados con el aro, 35% y 31% de campo en siete jornadas ACB, respectivamente. Quiero pensar que, como a Nocioni, simplemente les dura la resaca FIBA, de lo contrario el problema es cojonudo, pues por talento, experiencia, galones y salario son los jugadores franquicia. Además, Willy, Carroll y Thompkins firmaron minutos muy flojitos, aunque el mayor lunar fueron las pérdidas de balón, hasta 20, muy repartidas, eso sí.

No entendí que con el marcador tan a favor, 17 arriba al final del tercer cuarto, ni compareciese en pista Lukita. Lo que ha enseñado en lo que va de curso ha sido bastante positivo, más desentona por ejemplo Willy y solo se ha quedado sin jugar un partido de 13. Puedo comprender que Doncic no salga contra Jimki o Fenerbahce, pero debería ser un fijo en ACB. Si solo va a tener minutos en casa contra Manresa quizá sea mejor una cesión (miren a Campazzo qué bien le va) y se busque un base defensivo experimentado.

Con todos ustedes, Jeffery Taylor

Foto de Virginia Pacheco, planetaacb.com

Iba a dejarlo para el final del texto, pero es lunes y está Moscú ya cubierto de nieve, así que mejor empezar la semana con lo único bueno, el ilusionante despertar de Jeffery Taylor, esos 33 puntos en los dos últimos partidos, de lejos el mejor en el naufragio de Estrasburgo. Se le supone un factor defensivo, pero demostró que también está equipado para el ataque. Sabe buscar espacios, brutal en la definición, con varios mates de concurso. Elije bien sus tiros, yendo con decisión al aro, suerte en la que luce su apabullante superioridad física. Este era el jugador que imaginábamos, un perfil muy diferente al de Rivers, pero que igual puede convertirse en un activo valioso de la rotación. 

Por lo demás, hay pocos motivos para la alegría, porque a mí, personalmente, el atracón de desayuno dominical me dio un poco igual. Sí, 38 puntos de diferencia y valoración 152 contra Manresa, números propios del Madrid de Laso hace dos años a estas alturas. Una exhibición intrascendente que no alcanza para tapar el incontestable revés en el partido importante de la semana, el viernes en Estrasburgo. Se cayó de ley, 15 abajo al final del tercer cuarto, haciendo por momentos el ridículo, sobre todo en defensa, y con actuaciones calamitosas de los interiores, donde se echó de menos a Thompkins, baja por lesión. A mediados de noviembre ya no cuela la excusa de que no hubo pretemporada, y tampoco Estrasburgo es un vitorino continental estilo Fenerbahce o Jimki.

Una derrota con secuelas de clasificación. Cerramos la primera vuelta cuartos de grupo, con más derrotas que victorias (2-3) y 85 puntos recibidos de media. El resultado es que nos quedamos sin margen de maniobra si aspiramos al primer o segundo puesto de grupo y evitar así un top16 ‘cargadito’. Por comparar, el curso pasado, que parece que no se puso el Madrid a jugar hasta enero, arrancó la Euroliga 17-3.


Nocioni se ganó el cielo con su MVP de la F4, pero la rotación interior nota su calamitoso estado de forma actual. Promedia 2,8 de valoración en Euroliga, con 3 de 14 triples. Si encima falta Thompkins, quedamos a la merced del dúo Ayón-Felipe, normalmente un seguro de vida, pero que no tuvo su día en Francia. Se nota también que Chacho, que está cuajando una buena ACB, no mete una en Euroliga, donde las defensas son menos amables. Medias de 5 puntos con un 28% de campo del, no olvidemos, MVP de la competición en 2014.

Operación repatriar a Juancho

No veo ninguna inversión en futuro tan evidente en la ACB como la de Juancho Hernangomez, verdaderos bonos suizos del Estado. Hermano de Willy, recuerdo, pasó en su día por las categorías inferiores blancas, y solo fue en 2013, con 18 años, cuando le pesca el vecino Estudiantes. No sorprende a nadie su eclosión, 16+14 nos hizo ayer, cuarto partido consecutivo en más de 20 de valoración. Ha despuntado con la selección en categorías inferiores, liderando este verano a la sub20 que se colgó la plata continental. Sus números en pretemporada ya apuntaban que era su año. Una brutal combinación de altura, agilidad y coordinación le dan una enorme presencia en el juego: rebotea, juega por encima del aro, tapona, roba balones, corre el contraataque…. Tiene además un IQ alto y un lanzamiento exterior en ciernes. Salvando las distancias, me recuerda por estilo a Anthony Davis. 

Este sí vale esos 300k, y probablemente más, aunque de hecho quedará libre a final de curso, salvo que renueve antes, por aquello de dejarle un pico a Estudiantes. Quiero pensar que cundirá el sentido común y que, a pesar de que salió al parecer descontento del club blanco en su día, pesará la presencia de su hermano y seguir en la misma ciudad. Sería un error tomar una decisión trascendental en su carrera en base a un despecho de juventud. Puestos a imaginar plazos, podría recalar el próximo verano ya, en caso de que se marche Nocioni, que en tres semanas cumple 36. Habrá seguro hostias por el muchacho, lo que encarecerá la operación (Barca ya pujó en verano), pero los últimos años nos han demostrado que la clave del éxito es una columna vertebral de jugadores nacionales de recorrido. Felipe, Rudy y en menor medida Chacho requirieron en su día un esfuerzo extra en su día, después recompensado con creces. Veo a Juancho como una pieza relevante en la continuidad de la misma política.

Sobre el derbi, Estudiantes apretó como de costumbre en su partido más importante del año. El arbitraje caserete de la primera mitad y un reparto de tiros esquizofrénico, con ese 4/17 tiros de campo de Llull, mantuvo el duelo abierto hasta los últimos minutos. Pero volvió a aparecer Carroll cuando calentaba el sol y Thompkins brilló con luz propia, 12 puntos y 9 rebotes (muy mejorado en este segmento respecto a pretemporada, promedia 6,4 capturas).

Y hablando de inversiones de futuro, no entiendo en qué estaba pensando el Madrid este verano cuando, si las noticias no fallan, desembolsó 300.000 euros por los derechos de Álex Suárez. Las comparaciones son odiosas. Quizá dispongan de información de scouting que a todos se nos escapa viéndole jugar, o simplemente se vinieron arriba con aquel titular de Marca, el de ‘heredero de Garbajosa‘. Vaya por delante que no tengo nada contra el chaval, no tiene la culpa de lo que se pague por él. Pero, personalmente, no le veo atributos para la élite, un ala pívot tirillas (92 kgs) con tiro exterior apañado y buena lectura de juego, punto. Le falta cuerpo para defender a pares Euroliga y no genera desde bote. Además no ha demostrado nada, no fue ningún tornado en categorías inferiores y desde luego no lo es por ahora en la élite.

Sí, aún puede explotar, pero los melones por abrir no cuestan 300k, el transfer más alto que paga el Madrid desde Tomic. Con 22 años, como los que tiene hoy Suárez, Aguilar, mismo puesto y canterano blanco para más inri, acreditó 10 puntos y 5 rebotes en Zaragoza, al Madrid ni pestañeó. Suárez promedió 4,7pts y 1,9rebs el curso pasado en Badalona, y este en Bilbao, sin demasiada competencia en el puesto, firma 3,8pts y 2,2rebs. Ayer se quedó en valoración -5 en Murcia, donde JA Antelo se le comió con patatas (val 27 en 21 minutos). Un partido en el que cumplió Lima (valoración 17) y volvió a brillar con luz propia Campazzo, que no es que progrese adecuadamente, es que avanza a pasos agigantados. Parece haber mejorado su tiro exterior, una de sus principales lagunas en la capital, y sabemos que no le faltan descaro, explosividad y piernas. Su estilo de juego requiere mando en plaza, algo que a día de hoy no le puede ofrecer el Madrid pero sí el Murcia, destino idílico para su cesión. Dependiendo de su evolución y del devenir de los Sergios y Lukita (NBA?), no descarto que pueda regresar en 2016 o 2017.