Previa de Copa

Los más resultadistas, aquellos a los que los récords, los pabellones llenos y el juego vistoso de los cuatro meses previos les han sabido a poco, están de enhorabuena esta semana. En apenas cuatro días se decide un título, el primero de peso en la temporada. Por si acaso, la Supercopa, cuatro en discordia, ya está en el zurrón. El Madrid acude a Málaga como claro favorito (cifraría como en un 65% sus opciones de victoria), pero igual de cierto es que los torneos que se deciden a partido único tienden a igualar fuerzas. Xavi Pascual, que de tonto no tiene un pelo, sabe que su mejor y casi única opción de título (con el que volver a justificar la temporada) pasa por la Copa del Rey. Además, el Barca llega en el mejor momento del curso, asumido ya que Lampe ha sido un gatillazo millonario y recuperados Oleson-Lorbek a un nivel homologable. Le avalan victorias en Atenas, Estambul y El Pireo, todas en enero. Su cruce de cuartos es un regalo, más aún con la baja de Sekulic, pero a cambio se cruza con Valencia en semifinales.

Doy como favorito a Unicaja en su duelo con el CAI, más por actuar como local, el ambiente y el listón arbitral que por motivos puramente de juego, pues me parece el duelo más equilibrado de cuartos. Granca es un equipo apañado, aguerrido, pero le falta potencial para sorprender a un Madrid en una cita así. Llull y Darden llegan como motos, aunque no estaría de más recuperar a Carroll, por aquello de la variedad de recursos. Por su parte, Mirlo y Chacho llevan un par de semanas un poquito más apagados de lo que nos habían acostumbrado, aunque sin llegar a preocuparme. Sí me empieza a preocupar un poco Bourousis, su temporada va de más a menos, ojo su defensa en un hipotético duelo con el Barca en la final.

Leo con orgullo y agrado que el Madrid será el equipo con más representación de aficionados en las gradas del Carpena (1.200), si descontamos al anfitrión Unicaja. Cierto que Málaga es un destino amable para un madrileño, pero aquí no hay casualidades. No quedan tan lejos los tiempos en que íbamos a la Copa como una minoría de furtivos. Dos años y medio de binomio Laso-Palacio han cristalizado en un aumento de la masa social de la sección, que a su vez se refleja en este tipo de datos. El Barca, en cambio, llevará a los cuatro gatos de siempre. La mitad, es decir, 600. ¿Qué esperar de un equipo que apenas congrega 3.500 personas de media al pabellón en ACB? En fin, los resultadistas llorarán con cualquier desenlace que no sea levantar el título, pero el camino nos va dejando otras pequeñas victorias. Los que recordamos de dónde venimos las sabemos paladear.

Los posibles recambios de Mirotic

LA FIRMA INVITADA – por Ángel Martín (@zinexine)



Una de las grandes incognitas para la próxima temporada es la continuidad o no de Nikola Mirotic. El jugador ha reiterado que es una posibilidad: «La NBA es una opción para mi futuro, pero aún soy joven y no tengo prisa”, comentó en una entrevista a Encestando.es en octubre de 2013. A pesar de los impedimentos económicos sobre su salida a los Bulls el próximo verano, muchas voces ya le sitúan fuera del conjunto blanco. Pini Gershon, ex técnico de Maccabi, aseguró el pasado jueves, a consecuencia del encuentro entre el Madrid y su ex equipo, que Mirotic firmará la temporada que viene por Chicago. Por tanto, no es de extrañar que el club blanco ya esté pensando en posibles sustitutos del ‘Mirlo’. Los analizamos:

1. Bojan Dubljevic
(22 años, Valencia Basket). Es una de mis debilidades. Ayer, frente a todo un Barcelona, demostró una gran personalidad al anotar 8 de sus 26 puntos en el decisivo último cuarto. Jugador muy del estilo de Mirotic, con gran facilidad para tirar desde más allá del 6,75. Tiene contrato hasta 2016. Será difícil su salida debido a los últimos rumores que sitúan a Justin Doellman en el Barça la próxima temporada.

2. Víctor Claver
(25 años, Portland Trail Blazers). Personalmente, le considero un jugador bastante sobrevalorado. Y no digamos ya para la NBA. Aun así, varias webs ya han escrito sobre un posible acuerdo del Madrid con el jugador. En el Eurobasket jugó de cuatro algunos minutos de calidad, pero a mí no me termina de convencer. Su regreso a Europa es prácticamente seguro el próximo verano.

3. Jan Vesely
(23 años, Washington Wizards). Jugador físico, con una gran capacidad reboteadora, que corre muy bien el contraataque. Promedió un doble-doble en el último Eurobasket (17+11). Su experiencia en Europa con Partizan le permitió dar el salto a la NBA. Sin embargo, su papel en los Wizards es bastante residual: su contrato expira el próximo verano. Será agente libre. Difícil que una franquicia le ofrezca algo más interesante que el mínimo. Por tanto, su regreso a Europa es factible. Perfil diferente a Mirotic.

4. Zoran Erceg
(28 años, Galatasaray). Típico jugador que debería fichar el Madrid sólo por su rendimiento ante los blancos. No solo por su partido en el Palacio hace unas semanas, sino también por el triple que anota en 2009 en aquel famoso partido ante el Olympiacos de Papaloukas. Bromas aparte, es un jugador contrastado en Europa -ex compañero de Bourousis- que cumple bastante con el perfil requerido. Tiene contrato hasta 2015 con el conjunto turco.

5. Robin Benzing
(25 años, Bayern de Munich). Para terminar este breve repaso, completo la lista con este jugador del baloncesto alemán. Veremos si se queda sólo en una eterna promesa. Su Eurobasket fue bastante bueno con Alemania (13 puntos y 5,6 rebotes), pero su rol en el Bayern dificulta presagiar una progresión. Tiene contrato hasta 2015.

Llull, el redentor

Confieso que subestimé a Maccabi, incluso aunque llegase a Madrid como líder invicto. Lo recordaba de los cuartos de final del año pasado, un quiero y no puedo, y atribuía ese 3-0 a un calendario amable. Tiene la misma columna vertebral, una plantilla curiosona pero limitada. Pero, claro, denle una plantilla curiosona y cierta estabilidad a David Blatt y verán la que lía. El Maccabi que pasó ayer por el Palacio es un equipo pulido: duro y compacto, que sabe a lo que juega. Y aunque diese un agua el domingo a un Unicaja que vino de turismo, al Madrid se le apareció por momentos el ‘síndrome Moscú’. El encuentro me deja sensaciones encontradas. Por una parte me preocupa que suframos tanto para sacar un partido en casa ante Maccabi. No llegamos a la Copa en nuestro mejor momento, mientras el Barca progresa adecuadamente y ha enjuagado parte de la sideral distancia que mediaba hace un mes. Por otro lado, está bien que aprendamos a sufrir, a ganar partidos en situaciones adversas, que serán cada vez más habituales según avancemos en la competición y mejore el nivel de los rivales.

Contra Maccabi llegamos a estar 8 abajo en la segunda parte y aguantamos a flote con defensa, más que otra cosa, con la testiculina de los niggas y Felipe, impagables. Los israelíes tienen poco banquillo y sus hombres llegaron al final con la lengua fuera. Rudy, sin necesidad de lucir excelso, firmó números de la estrella que es: 16 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias. Pero el mejor fue/volvió a ser Llull, decidió con esos 8 puntos en los dos últimos minutos, terminó con 20 y 4 asistencias. Y no es sólo eso, transmite desde hace 2-3 semanas muy buenas sensaciones, lo venimos comentado. Da gusto verle cuando está así, fino de tiro, concentrado en el juego y tomando buenas decisiones. Me pone la idea de ver a este Llull emparejarse con Huertas en la final de Copa.

Mirotic y Chacho, aunque siempre suman estadística, tuvieron una velada de lo más gris. Mirlo acredita 37% en tiros de campo en el top-16 y Rodríguez parece menguar según crece Llull… Y no gris sino directamente negras son las dos últimas actuaciones Euroliga de Bourousis, especialmente atrás, amplísimamente superado por Krstic y Sofo. Para estos partidos le hemos fichado, quiero que meta la mano y no rehuya el contacto. Los partidillos ACB, como el del sábado en Valladolid, ya tiramos con Mejri. Por cierto, el equipo echa de menos a Carroll, que entre lesiones y demás lleva un mes desaparecido. Sus rachas nos ayudaban a abrir parciales que sepultaban al enemigo.

Primera vuelta inmaculada

Con una comodísima victoria en el Palacio ante un rival top-16 Euroliga cierra el Madrid una primera vuelta de la ACB inmaculada, 17-0, el primer equipo de la historia que lo consigue. No es que sea muy fan de esta clase de efemérides, pero nunca está de más pararse aunque sea un minuto a saborearlas, que venimos de pasar mucha hambre en esta sección.

El Madrid, al que no le pesó la primera derrota de la temporada el jueves en Moscú, rompió ante Unicaja el partido ya en el primer cuarto. Y no vale hacer ahora de menos al rival que, oiga, venía de aguantarle 39 minutos al Barca a domicilio. Llull ha pasado directamente de una crisis de juego a un pico de forma. Está impresionante, especialmente desde el triple: 19 de 28 en los últimos cinco partidos. 12.000 personas acudieron al Palacio, así como el que no quiere la cosa. Me alegra que la afición recibiese con aplausos a Carlos Suárez en su primer regreso a la capital con otra camiseta. Chimpa es un madridista de corazón, será siempre uno de los nuestros.

Cura de humildad en Moscú

Nos dieron un baño, no de baloncesto, que un poco también, pero principalmente de ganas, intensidad, concentración y de preparación táctica, que en esto último señalo a Laso. El Madrid fue a Moscú con el piloto automático, y con eso aquí no llega. Remontamos al final del segundo cuarto y comienzo del tercero, la mayoría de equipos de Europa se hubiese deshecho como un azucarillo con nuestro aliento en el cogote. Los periodistas rusos en la tribuna me miraban con cara de susto según se encendía el Chacho. Pasa que el CSKA no es la mayoría, si no juegas 40 minutos serios aquí no ganas, punto. Sin apelativos entonces, nos hemos dejado en Moscú la honrilla esa de la imbatibilidad. Viendo el vaso medio lleno, seguimos siendo el mejor equipo de Europa. Puestos a verlo medio vacío, hemos caído de ley en el primer partido a domicilio ante un candidato a la Euroliga. Y pensando en la clasificación, en el duelo por el primer puesto del grupo, ojo al average, que 14 puntos no son moco de pavo como se nos ocurra volver pinchar y lleguemos igualados a la jornada 11º.

Denunciable la actitud de Rudy, ya desde antes del partido, calentando a medio gas, rollo sobrado. Se barruntaba que el Madrid podía salir desvirgado de Rusia, pero tampoco es plan de ir de turismo, Rodolfo. Y mira que se lo pusieron facilito, con la baja de última hora de Weems, con el que se hubiese emparejado muchos minutos. Ya en juego, se me viene a la cabeza un contraataque en que, bien defendido por Jriapa, Rudy falla una bandeja a aro pasado. Se cae al suelo y, en vez de incorporarse y bajar a defender, se queda espatarrado sobre el parquet, mirando a un chaval a su lado con cara de «¿te puedes creer que no hayan pitado falta?». Para cuando finalmente se digna a ponerse en pie, el CSKA ya ha circulado el balón en la otra pista y encontrado al hombre libre para colarnos un triple, Teodosic, el único que metió. El 2 de 13 tiros de campo de Rudy es casi lo de menos. Quien me lee de seguido sabe que le he defendido en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, pero hoy le he visto en directo y os aseguro que al menos por una noche bien se merece aquel apelativo de vedette. Se lleva de Moscú una cura de humildad.

El otro primer espada blanco que regresa con un revolcón es Mirlo, pese a números finales homologables. En su caso no fue por actitud, sino el reflejo del repaso que nos dio su juego interior, pese a la baja de Hines. Valoración 66 a 14. Es que un Jriapa renqueante nos repartió 9 asistencias… Por cierto, ya os lo decía el tío karuso desde antes del Eurobasket: «ojo a la progresión de Vorontsevich». 14 puntos como puñales nos clavó. Lo de Krstic no hay que tomárselo en plan personal, es el mejor cinco de la Euroliga, como tal cobra, y ha despertado tras una primera fase flojilla. El amic promedia 17 puntos y valoración 22 en el top 16, que es lo normal. Aí, se cenó a Bourousis, básicamente porque puede.

Y para cerrar el capítulo de la pintura, el que decidió el encuentro, quiero romper hoy una lanza en favor de Felipe, precisamente en su peor actuación que le recuerdo, con alguna acción tirando a vergonzante. Más de uno cargará contra él las tintas, y está en su derecho. Lógicamente en un escenario como éste le cuesta más, contra el mejor juego interior de Europa y a domicilio, con lo que significa eso de contacto arbitral permitido a los locales. Pero que los árboles no os impidan ver el bosque, este -7 es sólo un borrón en una magnífica temporada como cuatro reserva. Lo mejor del Madrid fue Darden (del que eché en falta más minutos) y, sobre todo, los dos Sergio’s (34 puntazos), que dejaron en evidencia a Teodosic, sumido en una esquizofrenia irreversible. Llull confirmó en plaza de primera su repunte de forma.

Ya en otro orden de cosas, os cuento que la visita de los chicos de Laso consiguió colgar el cartel de ‘no hay entradas’, una rara avis en Moscú, ciudad con un problema galopante de asistencia a eventos deportivos. Projorov en primera fila, como de costumbre, y mucha vieja gloria en los pasillos. Por acudir, acudió hasta un fogoso grupo de aficionados locales del Real Madrid (fondo ruso), que se sabían al dedillo los vítores oficiales: el «¿cómo no te voy a querer?», el «adelante força mágico real» y el «hasta el final, vamos real», que por cierto suenan la mar de monos cantados por unos rusos sin idea de castellano. Antes de salir del pabellón, más de una hora después del partido, me he acercado a despedirme de las azafatas porque, oiga, lo primero es lo primero. Me han puesto ojitos, que es lo que hacen las rusas, y por un momento se me han pasado todos los males. He andado cinco metros y abierto la puerta. Los 16 bajo cero me han dado una hostia con la mano abierta y me han devuelto a la realidad de la derrota.

La batalla de Moscú

Si alguna cita en el calendario de enero amenaza de forma real la imbatibilidad (31-0) del Madrid de Laso esa es la visita a Moscú. Hemos ganado en Milán, Valencia o Estambul, que está muy bien, pero el de la capital rusa será nuestro primer envite de la temporada a domicilio ante un candidato real a la Euroliga. También lo consideran así al parecer las apuestas deportivas, que dan al CSKA como tercer favorito al título, tras RM y Barca. Porque por muy mal que esté jugando, exactamente lo mismo que el curso pasado cuando llegó a la F4, CSKA es siempre un rival de consideración, aunque sólo sea por semejante arsenal infrautilizado por Messina, una bestia dormida. Hace ahora un año en esta misma pista el Madrid recibió un buen repaso en el top-16. Yo no recuerdo haber visto a Messina tan feliz como en aquella rueda de prensa postpartido desde que regresó a Moscú hace año y medio.

A nivel clasificatorio, el Madrid acude con red de seguridad gracias a la derrota del CSKA el pasado viernes ante Partizan. El Madrid sí ganó en Belgrado, que me dejó la sensación de que, pese a la inferioridad manifiesta de potencial, más de uno iba a pagar peaje. 15.000 yihadistas son muchos yihadistas. Un pecado el de Messina de jugar a pocos puntos con una plantilla tan larga y contrastada, sólo consigue meter en el partido a rivales inferiores, digamos Partizán.

Para el Madrid, perder en Rusia por escaso margen (remontable en la vuelta) supondría un pinchazo asumible. La imbatibilidad queda muy bonita, sí, pero me consta que más de uno preferiría llegar desvirgado a la Copa del Rey, por aquello de espantar el gafe. Por lo demás, CSKA es enemigo conocido, pero bien merece detenerse un minuto ante uno de los pocos rivales de todo el continente que nos puede tutear. Nombres en la mano, el equipo del Ejército Rojo mantiene el mejor juego interior de la Euroliga, con Jriapa, Hines, Krstic, Kaun y Vorontsevich. Claro que este año el Madrid sí puede plantar cara en el puesto de pívot, para días así hemos fichado a Bourousis. Atrás queda la dupla Hettsheimeir-Begic, lógicamente vapuleada por Krstic-Kaun, que nos coló 44 puntos en los dos partidos del curso pasado. Por cierto, Krstic ha dado un estirón, suma 5 partidos seguidos en doble dígito de anotación tras un arranque de curso infame. Ojo, 11 de 14 tiros de campo en Belgrado.

Todo lo contrario que Jriapa que, lastrado por lesiones, parece que ha envejecido 5 años desde la pasada temporada, cuando bien podría haberse merecido el MVP de la regular. A cambio, Hines rinde como un reloj desde sus limitaciones, exactamente igual que en Grecia, y Vorontsevich (el talento más desaprovechado de la plantilla en mi opinión) progresa adecuadamente en los pocos minutos de que dispone. En el juego exterior, Fridzon se está haciendo importante según avanza la temporada, como no podía ser de otra manera. Más jugador que Micov, sin ser ninguno una estrella. Tras un titubeante inicio de curso, Fridzon promedia 13.5 puntos en el último mes.

El que no levanta cabeza es Teodosic, al que Messina se comió en verano ante la imposibilidad de encontrar nada mejor en el mercado. Sus casi dos millones netos anuales de salario y sobre todo su nefasta dirección en finales apretados son un hándicap para el club. Aaron Jackson, que está cumpliendo en Liga Báltica donde cuenta con más minutos, carece del empaque para dirigir las operaciones de un CSKA en Euroliga. Y Jeremy Pargo no es más que un Pullen en caro y super mazao’, que anota por rachas pero no ve un pase ni al lucero del alba. En fin, que veo un problema de concepción de plantilla (por dinero no será), si juegas a pocos puntos sin un base de garantías.