Dudas sobre los pívots

Esta semana he podido seguir de cerca a tres de los nombres que más suenan para el juego interior blanco el próximo curso y los tres me han suscitado más dudas que certezas.

Empezamos por el final, Salah Mejri, que pasó el domingo por el Palacio con más pena que gloria: 2/6 tc y 4 pérdidas en 25 minutos. En su haber, 4 tapones, incluyendo uno decisivo en ayuda sobre Rudy en el último ataque blanco. He seguido con lupa los 4 partidos de Mejri desde que se anunció su acuerdo con el Madrid. Más allá de las estadísticas puntuales (3 actuaciones flojas y una destacada), me quedo con las sensaciones generales. Mejri tiene notables lagunas en varios departamentos del juego, las propias de un jugador de escasa experiencia y conocimiento del juego, la de alguien que empezó tarde en el baloncesto (18 años). Conocía sus virtudes (altura, movilidad) y sus limitados recursos en 1×1, pero no sus malas manos: 8 asistencias por 54 pérdidas, un ratio de casi 1/7. Me preocupa si esperamos meterle algún balón al poste. La misma estadística en otros pívots de 7 pies destacados de la liga (Tomic, Norel y Kuzmic) no llega ni a 1/2. El Mejri que he visto no me convence más que el Begic al nivel del úlimo mes y medio, aunque vaya por delante que ninguno me entusiasma. Mejor no darle más vueltas porque, salvo brusco giro de acontecimientos, el futuro está escrito. Mejri por Begic a partir del 30 de junio.

Hettsheimeir fue el que más jugó (28mins) contra Obradoiro y el Madrid perdió, yo no veo casualidad sino causalidad. Una pena lo de este chico. En fin, que dos nombres que vienen sonando como recambio han tenido partidos importantes esta semana con el mismo resultado: decepción.

Lamont Hamilton firma números la mar de vistosos contra equipos ucranianos y tal, pero patinó con estrépito en la final de la Eurocup, el partido más importante de su carrera. En un encuentro que Bilbao perdió por 9 puntos, el balance del equipo durante los minutos de Hamilton en pista fue de -29. Una estadística que, aunque a veces exagerada, esta vez refleja de forma fidedigna el papelón de Lamont frente a Richard Hendrix, un par de nivel Euroliga, de los que se cruzará cada jueves si le fichase el MadridA mí me habían vendido a Hamilton como un nigga que martirizaba los aros y colocaba tapones como rosquillas, pero le he visto ya 6-7 partidos este curso y lo de jugar por encima del aro lo ha debido dejar para mejor vida. Le sobra algún kilo en el tren superior y se dedica a tiros cada vez más lejanos, proceso ‘habitual’ de los pívots llegada cierta edad, en su caso 29 años. Me gusta su carácter combativo, pero me preocupan su defensa y esos tiros «porque yo lo valgo», que pasan en Bilbao pero no en Madrid. Desde luego mejoraría a Hettsheimeir, pero no me parece un top.

– A James Shawn le hemos visto de cerca en el Palacio y por partida doble. Zoquete con el balón en las manos, pero conoce sus limitaciones, jugador de pintura. Carece del tirito de Hamilton, pero es que no es tiro de media-larga distancia lo que Laso pretende para este puesto. Aunque Shawn mide lo mismo que Hamilton, no lo parece, pues sus brazos son mucho más largos y al basket no se juega con la cabeza. Intimida más y tiene experiencia Euroliga, a cambio saldría más caro. Le prefiero, pues me parece más pívot nato y de Mejri no me fío lo suficiente para dejarle como único cinco de la plantilla. Shawn me inspira serenidad, mientras Hamilton desprende un ligero tufo a NAF.

– Viendo el panorama yo insistiría en Paul Davis. Si nos vamos a desprender de Begic, vamos a necesitar alguien a quien meter algún balón en la pintura de tanto en cuanto con ciertas garantías, el equipo ha demostrado en las últimas 3 semanas que cuando hay un mínimo balance interior-exterior juega más fluido. Paul Davis pasa bien y ve aro fácil, tanto 1×1 al poste como de media distancia. A cambio tiene lagunas de concentración defensivas, pero lo que lastra de veras su candidatura son los prejuicios por su etapa en Sevilla. Da igual que este año se haya salido en Euroliga, la gente que decide sobre fichajes en el Madrid no ve necesariamente tantos partidos como nosotros, este mundillo funciona así. Un agente amigo o una estadística vistosa en el partido correcto pueden abrirte las puertas, igual que lo contrario cerrártelas. La evaluación contínua importa poco. Si Herreros le puso la cruz a Paul Davis en las semis de Copa del año pasado (una actuación efectivamente desafortunada), da igual su increíble evolución este año en Jimki que ése no vestirá de blanco.

Insisto en estos 3 nombres porque dada su situación contractual (Shawn) o los apuros financieros de sus clubes (Davis, Hamilton) los considero «en el mercado». Si conocéis otros que se ajusten medianamente a lo que gusta a Laso y estén «en el mercado» somos todo oídos.

A Londres con paso marcial

Enfila el Madrid a Londres con paso marcial, centrifugado sin paliativos Maccabi en los dos primeros duelos de cuartos. Los blancos firman su segundo encuentro a nivel campeón de Europa. Sonará exagerado, pero a esta cota de actividad defensiva, con una rotación tan amplia y semejantes recursos de ataque, podemos mirar a los ojos a todo un CSKA en un hipotética final. Nada que ver con hace 2 años, cuando regresamos a la F4 por la puerta trasera y la lengua fuera, perdiendo el 2º en casa ante un Valencia digno, pero que no es Maccabi. No puede ser casualidad que cuando se está jugando las castañas este Madrid muestre su mejor versión, un voto de confianza para Laso y un grupo del que se dudó por una sola derrota, hace un par de meses y en 2ª prórroga. Queda la eliminatoria de cuartos Euroliga muy encarrilada, con todos los respetos para La Mano de Elías, el segundo encuentro de la serie debería haber sido el último europeo que vea este curso el Palacio.

Maccabi subió de marcha respecto a la primera contienda (Logan y Hickman), pero el Madrid nunca dio opción. Intensidad y concentración. No hicieron esta vez falta alardes cuasi-heróicos como en el 2º cuarto del miércoles, la chavalada de Coach L tuvo respuesta para cada envite macabeo, lo que unido a un nuevo capítulo de defensa numantina mantuvo el partido siempre bajo control, doble mérito dado un 39% en tiros de campo (fuera prejuicios)Punto a parte merece hoy Llull, el único que sobresalió en una velada en que todos cumplieron. Mostró en plaza de primera su edición más lustrosa, la de putoamo ACB que raramente enseña en Europa: seleccionando bien los tiros y aprovechando su físico superior, un martillo con 26 puntos, en 10/13 tc y sólo un balón perdido en casi 34 minutos en pista. Tiene sus cosas, pero cuando se pone en este plan no hay quien le siga la pista, pregunten al Barca por la final de Copa’12.

Otras conclusiones que dejan los dos primeros partidos de cuartos de final de la Euroliga… El grupo de top-16 del Madrid tenía mucho más nivel. Los equipos turcos son unos losers de manual, da igual a quién fichen, cuánto dinero inviertan o con quién se crucen. Baskonia ha viajado a Moscú de turismo, el premio era estar en cuartos. Es difícil calibrar el verdadero nivel del CSKA, que en todo caso sabemos muy alto.

Diamante es una jodida leyenda de este juego, por si algún incauto aún dudaba. 1-1, los azulgrana las van a pasar realmente putas para clasificarse para la F4. Lorbek y Huertas son por ficha y traspaso dos de los jugadores más caros de la historia del baloncesto español, pero el caso es que llegada la hora de la verdad el entrenador no se fía. Del uno (Lorbek) porque le han concedido la tarjeta platino del Dunkin Donuts, del otro (Huertas) porque defiende entre poco y menos. Por otra parte, con la baja de Mickeal y aquello de que Oleson no puede jugar Euroliga, el trío exterior azulgrana es un cuadro, con Sada de capitán general. Son dos bajas muy sensibles si nos los cruzásemos en semifinales, dos jugadores históricamente muy dañinos para el Madrid: Oleson porque seca a Carroll y Mickeal porque se pone todo palote sólo de ver a la legua nuestras camisetas blancas.

Tormenta perfecta

Llegó la hora de la verdad y el Madrid retoma, como intuimos hace una semana contra Efes, las magníficas sensaciones de juego de la mayor parte de la temporada. Barrió al Maccabi en el Palacio (79-53) y se adelanta 1-0 en la serie de cuartos de final de la Euroliga. Tras un primer cuarto de zozobra, los blancos pasaron por la derecha al rival en un segundo parcial cual tormenta perfecta (24-4), jugando como legítimo candidato al título, status que al parecer perdimos en tres funestas semanas de marzo. Desde luego, el Madrid es lo mejor de la primera jornada de cuartos, junto al CSKA, que no encontró rival en un Baskonia acomplejado.

Rudy y Chacho lideradon la feria en Goya. El mallorquín, 15pts & 6rebs, sostuvo al equipo cuando al comienzo pintaban vastos, Laso con buen criterio le reservó en los minutos de la basura, que no fueron pocos. Chacho, por su parte, centrifugó con su dirección al Maccabi en el segundo acto: 10 puntos, 10 asistencias, 5 rebotes y felicidad por doquier, mucho mejor que el Prozac. Rodríguez ha experimentado este curso tramos de bastante anotación, pero su versión verdaderamente diferencial es ésta, la de asistente, catalizador. Más allá de Rudy y Chacho, la clave de la victoria es colectiva, la defensa blanca (que sigue demostrando que cuando quiere puede) ha sacado los colores a todo un Maccabi, que venía de ganar 6 de sus últimos 7 partidos Euroliga. Los israelíes se han quedado en 53 puntos (incluidos 6 de maquillaje en el último minuto), 9 menos que su anotación más baa de la temporada.

Es una serie aún larga, sí, pero el primer partido es clave y cuesta imaginar a este Maccabi ganándonos 3 de los próximos 4 partidos. Por cierto, que James Shawn me ha dejado bastante frío. Físicamente un animal, pero un zoquete con el balón en las manos. Algo que intuíamos, pero que hoy hemos constatado de primera mano y con cierto dramatismo. Le quedan 2-3 partidos para cambiar nuestra opinión y convencernos.

Cuando el Madrid levantó marejadilla en el segundo cuarto, los israelíes no opusieron ninguna resistencia, se desnudaron al primer envite, algo escasos de recursos, dicho sea de paso. El Real no ha ganado, ha apabullado, insuflado congoja en las filas rivales. Aunque oficialmente la serie está 1-0 y el viernes hay partido nuevo, soy de los que piensa que las sensaciones crean poso. Maccabi regresa al hotel abrumado, con ese segundo cuarto en la retina, con los triples en transición, la barba desaliñada de Chacho y el jolgorio del Palacio. Buenas noches.

¿Contra quién nos jugamos las castañas?

Tras la intrascendente derrota en Valencia, llega la hora de la verdad para el Real Madrid de Laso. Meses de conjeturas y debate cristalizan en un puñado de partidos. Dos objetivos en la temporada blanca (clasificación para la F4 y título ACB) que dependen de sendas series a 5 partidos, la final nacional contra el Barca en un par de meses… y los cuartos de final de Euroliga que comienzan este miércoles contra el Maccabi.

Aunque algunos madridistas piensan que jugamos solos y los rivales son poco más que atrezzo, resulta que nos medimos al Maccabi, una de las organizaciones de baloncesto más importantes de Europa, lo mismo hasta merece una entrada del blog, vamos, digo yo. Dejémos de mirarnos el ombligo por 2 días y conozcamos algo mas de con quien nos jugamos las castañas. Para empezar el Maccabi presente es el equipo de David Blatt, uno de los mejores entrenadores del continente, para mí el mejor tras Zeljko y Ettore. En comparación con un novato en estas lides como Laso, la presencia de Blatt implica respeto arbitral y experiencia en élite.

«El Madrid tiene más talento y recursos ofensivos, pero la serie llega en un gran momento para Maccabi, tras un pequeño milagro, no olvidar que tenía pie y medio fuera tras un comienzo 2-5 en el top-16. El mismo equipo que a alturas de enero no era digno de la élite europea, hoy está acoplado y compite con corazón. Este Maccabi puede eliminar a equipos de más talento». No lo digo yo, me lo cuenta Elaad Zeevi, compañero de Deportes de la agencia israelí de noticias Haaretz.

Maccabi va a jugar con una rotación muy corta, tanto como 6-7 jugadores, de los que 5 son americanos (sin comentarios). Por medias de minutos, tiros de campo y valoración habría tres jugadores franquicia. Dos son casi idénticos, afroamericanos bajitos, calvos y con perilla, Ricky Hickman y Devin Smith, escolta y falso-alero, respectivamente, aunque ambos se dedican a exactamente lo mismo: anotar. Son habilidosos y tienen buena mano, racheados, que diría Andrés. Entre los dos se cascan 20 tiros de campo por partido. Me preocupan un poco los minutos que Carroll defienda a Hickman, que penetra y saca faltas con cierta facilidad (líder en esa categoría estadística en el top-16). Importante la labor defensiva de Llull, una pena no disponer de Pocius.

El tercer jugador franquicia es conocido por los habituales del blog pues está en las quinielas del Madrid para sustituir a Hettesheimer, me refiero a James Shawn. Pívot atlético, ligero, gran taponador, limitado de recursos en 1×1 pero con buena mano y movilidad, juega fácil por encima del aro. Es decir, un Fischer D’Or 2.0. Ejerce como 5 nato en Maccabi, para lo que le falta quizá algún kilo/cm (2.09m). Si Begic mantiene lo demostrado en las últimas semanas, puede hacerle daño al poste. Claro que, a cambio, sufrirá para salir a puntear los tiros de Shawn. El americano se juega mucho en esta serie, un gran escaparate. Termina contrato en verano y todo apunta a que no seguirá en Israel, donde este año cobra sólo $400k y Maccabi tiene política de no pagar sobresueldos a extranjeros. Ni pugnó por retener a Langford, Hendrix, Anderson, Fischer, Pargo o Sofo.

Dos viejos conocidos de la ACB como David Logan y Caner-Medley forman también parte de la rotación de David Blatt. El primero, trotamundos de la Euroliga (Prokom, Baskonia, PAO y Maccabi en cuatri años), primer y casi único reserva exterior, no le faltan minutos aunque su rol se limita a quedarse en la esquina y tirarse lo que le caiga. Aunque sabemos que es capaz de crear en 1×1, el balón en Maccabi no pasa por sus manos, sirvan como dato únicamente 5 tiros libres en 335 minutos del top-16. Caner-Medley ha estado perdidísimo casi toda la temporada hasta hace un par de meses (coincidiendo con el repunte del equipo), cuando le ha comido la tostada al mismísimo Eliyahu como ala-pívot titular, por intensidad y cojones. El base titular sería el israelí Yogev Ohayon, limpio y aseado él, tirador correcto y buen pasador. De bastantes menos minutos que los anteriores disponen dos veteranos del club, los anotadores Guy Pnini y Eliyahu, y la joven promesa, el pívot croata Darko Planinic.

Un factor tabú de la eliminatoria es el económico. Maccabi es de largo el club que más afluencia de público garantiza en Londres, importante en un año en que la mayor preocupación de Euroliga es el ticketing de la F4, que por ahora va de pena (normal con esos precios). Por decirlo finamente, a la organización no le importaría que Maccabi pasase la eliminatoria. En principio somos bienpensantes y no dudamos del árbitraje, aunque no tampoco esperamos precisamente connivencia, especialmente en la ‘Mano de Elías’. Resumiendo: será una eliminatoria larga, a estas alturas no hay rival fácil, pero si ganamos el primer partido pondremos un pie en Londres. Al toro pues.

Con ventaja campo y por la puerta grande

Objetivo conseguido: el Real Madrid jugará los cuartos de final de la Euroliga con ventaja campo, el rival será el Maccabi. Los blancos se sacudieron la empanada de los 2-3 últimos meses y firmaron un triunfo sin ‘peros’ contra el Efes en el Palacio (86-66) para corroborar el segundo puesto de grupo en el top-16. Las sensaciones fueron magníficas, un partido redondo de principio a fin. En la velada más trascendente de lo que va de temporada (junto a los cuartos de Copa y la final de Supercopa), el Madrid recuperó su mejor versión, la de los primeros meses de competición y que había aparcado tras la derrota copera, que sucumbió al equipo en un periodo de irregularidad y zozobra.

No se trata de que entren o dejen de entrar los triples (8 de 20 es otro día en la oficina), sino de fluidez y convencimiento en el método. Los blancos  jugaron esta vez sí con corazón e intensidad desde el minuto 1, y destrozaron al Efes ya en la primera mitad. Una vez quedó claro que la victoria no corría peligro, allá por el segundo cuarto, el encuentro sirvió como catarsis colectiva y concurso de highlights, un regalo para los sentidos (manque pese a la Euroliga).

Del castillo de fuegos artificiales que fue el Madrid destaca una pieza sobre el resto, la que pone el reloj en hora, nuestro vellcino de oro se llama Rodolfo Fernández. Se come 2.7 millones anuales de presupuesto pero vale cada céntimo que cuesta, como demuestra en cada partido de los que cuenta, como el de hoy. Suma 56 de valoración entre Moscú y Efes. Destaco a propósito su valoración y no su anotación porque a diferencia de Navarro, con el que sus detractores (que no son pocos) le suelen comparar, Rudy es un jugador total: el que mejor asiste a Begic, el mejor ladrón de balones de la plantilla y un currante del rebote. Reencontrado con el sentido común en la selección de tiro exterior se convierte en diferencial a nivel FIBA. Que Rudy llegue sano y enchufado al tramo decisivo de la temporada es un motivo claro de optimismo.

Mirotic mantuvo un animado duelo con Savanovic y, al revés de lo que viene siendo costumbre, brilló más de lo que dicen sus números. Demostró que cuando quiere, puede: todos sus puntos llegaron cuando aún contaba, algunos para abajo (vaya mate remontando línea de fondo) y hasta colocó algún tapón (la defensa, su segmento de juego más cuestionado). Llull fue el tercer destacado claro, 16 puntos, 6 rebotes y una notable defensa sobre la estrella rival, Farmar.

Tras 5 partidos a buen nivel podemos afirmar en voz alta que lo de Begic no es flor de un día. Sabíamos que era un jugador diesel, al que le cuesta horrores coger la forma y que además empezó el curso con un tobillo maltrecho, pero una vez dentro se trata de un jugador bastante aprovechable, incluso para un equipo nivel F4 como el Madrid. Puede que nos arrepintamos, pero mucho me temo que su suerte en el Madrid ya está echada: Mejri ya firmó y para sustituir a Hettsheimeir se busca otro perfil (¿Hamilton?). Los actores de reparto cumplieron todos con creces: Slaughter, Carroll, Felipe o Chacho. El único borrón de la noche fue la lesión de Suárez que, al igual que Begic, se había reenganchado a la temporada y cotizaba al alza en las últimas semanas, más por sensaciones que por números. Por suerte, es un gople más aparatoso que grave y sólo será baja unos pocos días.

Queda mucho por comentar sobre el cruce con el Maccabi y los otros duelos de cuartos, pero habrá tiempo en los próximos días / semanas. Hoy es un día para celebrar uno de los objetivos cumplidos: clasificarse para cuartos de final de la Euroliga con ventaja campo y por la puerta grande.

¿Cuánto cuesta un asiento vacío?

El precio de las entradas para la Final Four de Londres es un despelote, y no es el primer año que sucede. Los abonos de 160 euros son poco más que un mito urbano, porque en noviembre ya no quedaban. Es decir, sacaron a la venta 4 mal contados para curarse en salud (6 filas en el gallinero), por si alguien como yo reprochaba los precios abusivos. Pero lo cierto es que el precio medio de las entradas no baja de 300 euros, es decir, que estás pagando como media no menos de 100 euros el partido, más que en una final de la NBA. Teniendo en cuenta que tres de los principales mercados de la Euroliga atraviesan crisis económicas siderales (España, Grecia e Italia), se trata de precios astronómicos, alejados de la realidad. Un evento exclusivo, pues, orientado a turcos pudientes y a israelíes acomodados.

Si estáis pensando en Rusia, olvidadlo. El CSKA lleva 4.000 personas de media al pabellón en Euroliga y el Jimki ni eso. En Rusia hay pasta pero el basket interesa bastante poco. Acudirán a Londres 10 familias pijas del CSKA a palcos VIP y para de contar. Recuerdo con indignación cuando hace 2 años Bertomeu echó en cara a la afición del Real Madrid que no llenase su sector en la F4 celebrada en Barcelona. Con semejantes precios y en esta coyuntura económica (que él como español debería conocer), lo raro es que hubiese varios miles de primos que colasen.

Ya pueden freirnos a publicidad intrusiva-spamer en la web y en la app de la Euroliga, que como no se clasifiquen Maccabi o Efes para la F4, el O2 de Londres no se llena ni de coña, el precio justo es cuestión de oferta y demanda. Por eso prefiero la filosofía de la ACB con la Copa del Rey: precios populares, gradas llenas aseguradas. En la última edición hubo 15.000 aficionados en el Buesa Arena. Entiendo que el ticketing de la F4 es la principal vía de financiación directa de la organización al cabo del año e intente maximizar beneficios, pero se equivoca inflando tanto los precios, la situación económica de Europa está cambiando y estas son cifras fuera de mercado. La asistencia y el ambiente dignifican la competición, aportan reputación. ¿Cuánto cuesta un asiento vacío?