A Londres con paso marcial

Enfila el Madrid a Londres con paso marcial, centrifugado sin paliativos Maccabi en los dos primeros duelos de cuartos. Los blancos firman su segundo encuentro a nivel campeón de Europa. Sonará exagerado, pero a esta cota de actividad defensiva, con una rotación tan amplia y semejantes recursos de ataque, podemos mirar a los ojos a todo un CSKA en un hipotética final. Nada que ver con hace 2 años, cuando regresamos a la F4 por la puerta trasera y la lengua fuera, perdiendo el 2º en casa ante un Valencia digno, pero que no es Maccabi. No puede ser casualidad que cuando se está jugando las castañas este Madrid muestre su mejor versión, un voto de confianza para Laso y un grupo del que se dudó por una sola derrota, hace un par de meses y en 2ª prórroga. Queda la eliminatoria de cuartos Euroliga muy encarrilada, con todos los respetos para La Mano de Elías, el segundo encuentro de la serie debería haber sido el último europeo que vea este curso el Palacio.

Maccabi subió de marcha respecto a la primera contienda (Logan y Hickman), pero el Madrid nunca dio opción. Intensidad y concentración. No hicieron esta vez falta alardes cuasi-heróicos como en el 2º cuarto del miércoles, la chavalada de Coach L tuvo respuesta para cada envite macabeo, lo que unido a un nuevo capítulo de defensa numantina mantuvo el partido siempre bajo control, doble mérito dado un 39% en tiros de campo (fuera prejuicios)Punto a parte merece hoy Llull, el único que sobresalió en una velada en que todos cumplieron. Mostró en plaza de primera su edición más lustrosa, la de putoamo ACB que raramente enseña en Europa: seleccionando bien los tiros y aprovechando su físico superior, un martillo con 26 puntos, en 10/13 tc y sólo un balón perdido en casi 34 minutos en pista. Tiene sus cosas, pero cuando se pone en este plan no hay quien le siga la pista, pregunten al Barca por la final de Copa’12.

Otras conclusiones que dejan los dos primeros partidos de cuartos de final de la Euroliga… El grupo de top-16 del Madrid tenía mucho más nivel. Los equipos turcos son unos losers de manual, da igual a quién fichen, cuánto dinero inviertan o con quién se crucen. Baskonia ha viajado a Moscú de turismo, el premio era estar en cuartos. Es difícil calibrar el verdadero nivel del CSKA, que en todo caso sabemos muy alto.

Diamante es una jodida leyenda de este juego, por si algún incauto aún dudaba. 1-1, los azulgrana las van a pasar realmente putas para clasificarse para la F4. Lorbek y Huertas son por ficha y traspaso dos de los jugadores más caros de la historia del baloncesto español, pero el caso es que llegada la hora de la verdad el entrenador no se fía. Del uno (Lorbek) porque le han concedido la tarjeta platino del Dunkin Donuts, del otro (Huertas) porque defiende entre poco y menos. Por otra parte, con la baja de Mickeal y aquello de que Oleson no puede jugar Euroliga, el trío exterior azulgrana es un cuadro, con Sada de capitán general. Son dos bajas muy sensibles si nos los cruzásemos en semifinales, dos jugadores históricamente muy dañinos para el Madrid: Oleson porque seca a Carroll y Mickeal porque se pone todo palote sólo de ver a la legua nuestras camisetas blancas.

¿Cuánto cuesta un asiento vacío?

El precio de las entradas para la Final Four de Londres es un despelote, y no es el primer año que sucede. Los abonos de 160 euros son poco más que un mito urbano, porque en noviembre ya no quedaban. Es decir, sacaron a la venta 4 mal contados para curarse en salud (6 filas en el gallinero), por si alguien como yo reprochaba los precios abusivos. Pero lo cierto es que el precio medio de las entradas no baja de 300 euros, es decir, que estás pagando como media no menos de 100 euros el partido, más que en una final de la NBA. Teniendo en cuenta que tres de los principales mercados de la Euroliga atraviesan crisis económicas siderales (España, Grecia e Italia), se trata de precios astronómicos, alejados de la realidad. Un evento exclusivo, pues, orientado a turcos pudientes y a israelíes acomodados.

Si estáis pensando en Rusia, olvidadlo. El CSKA lleva 4.000 personas de media al pabellón en Euroliga y el Jimki ni eso. En Rusia hay pasta pero el basket interesa bastante poco. Acudirán a Londres 10 familias pijas del CSKA a palcos VIP y para de contar. Recuerdo con indignación cuando hace 2 años Bertomeu echó en cara a la afición del Real Madrid que no llenase su sector en la F4 celebrada en Barcelona. Con semejantes precios y en esta coyuntura económica (que él como español debería conocer), lo raro es que hubiese varios miles de primos que colasen.

Ya pueden freirnos a publicidad intrusiva-spamer en la web y en la app de la Euroliga, que como no se clasifiquen Maccabi o Efes para la F4, el O2 de Londres no se llena ni de coña, el precio justo es cuestión de oferta y demanda. Por eso prefiero la filosofía de la ACB con la Copa del Rey: precios populares, gradas llenas aseguradas. En la última edición hubo 15.000 aficionados en el Buesa Arena. Entiendo que el ticketing de la F4 es la principal vía de financiación directa de la organización al cabo del año e intente maximizar beneficios, pero se equivoca inflando tanto los precios, la situación económica de Europa está cambiando y estas son cifras fuera de mercado. La asistencia y el ambiente dignifican la competición, aportan reputación. ¿Cuánto cuesta un asiento vacío?

Remar y remar, para bailar en la orilla

Por bulerías

Uno es técnico rival, prepara el partido con mimo durante días, todas las posibles variables y eso que hacen los entrenadores. Entonces te sale el Chacho en el último cuarto con esa barba perrofláutica y su aire despreocupado y empieza a hacer cosas fuera de guión. Y uno se alarma, claro, porque de Rodríguez se puede esperar que lidere una transición con un pase de sobaco, sí, pero si engancha el hábito de resolver ataques al final de la posesión con bombas heterodoxas y tiros a pierna cambiada, es entonces cuando de verdad te jode la pizarra

De su mano y de la de Carroll remontó el Madrid 14 puntos en el Martín Carpena de Málaga en la segunda parte para sacar un triunfo vital en Euroliga. Además de la sensación de competitividad mostrada, esta victoria es de las que de verdad cuentan. El Madrid se coloca 4-0 en el top16 y, lo que es más importante, suma 3 victorias a domicilio. Echando las cuentas de la lechera, si los blancos ganan todo lo que queda en el Palacio (aún invicto este curso en todas las competiciones), deberían ser segundos de grupo y tendrían pues ventaja campo en cuartos de final, objetivo primario de esta romería. Ya adivino el parpadeo de las luces de Londres que van marcando nuestro retorno a la F4…

Rudy dio la cara los tres primeros cuartos, fue el máximo anotador del equipo con 15. Pero cuando el asunto se puso realmente feo en el 3º acto, tanto como esos mencionados 14, surgió de entre la espesura la albañilería Slaughter y Suárez para mantener las constantes vitales. Aunque comenzó 7 por detrás en el marcador, el último cuarto fue un soneto de blanco nuclear: 29 puntos a domicilio a un equipo netamente defensivo como Unicaja. 12 llevaron la firma de Chacho y 9 de Carroll, dos killers amables. Pasen y vean.

Puestos a sacar alguna pega, el juego interior rayó a un nivel lamentable casi al unísono, con la honrosa excepción de ‘Masacre’ Slaguhter. Ni de Rafa ni de Mirza espero casi nada. Pero me decepcionó Mirotic en una gran cita como era la del Carpena, ya no en su desacierto cara al aro, sino en su actitud atrás, que se ganó alguna peta de Coach L en tiempo muerto. No es que se juegue mucho para ellos, pero es que los pívots de Unicaja subieron 
34 puntos por sólo 13 los del Madrid.