Houston, tenemos un problema

… Y no de los pequeños. Derrota en el Palacio ante Jimki y balance 2-4 que, no es que nos garantice un siguiente grupo bien cargadito, es que directamente nos complica de forma seria la presencia en el top16. Hacen falta dos victorias más para pasar de fase. En condiciones normales no sería problema, pero estamos como estamos, nos cuesta un mundo ganar cada partido. Queda Belgrado, Fenerbahce en casa, Munich y Estrasburgo en casa para cerrar. A este nivel competitivo veo difícil ganar a los turcos, que son otro vitorino, y la visita a Munich es también un hueso. Estrasburgo en el Palacio debe ser asequible, pero igual nos obliga a ganar la semana que viene en Belgrado ante 16.000 espectadores. Un Estrella Roja que, sí, le dimos un agua en la ida, pero que viene de ganar en Baviera…

Más con corazón que con cabeza, conscientes de lo que nos jugábamos y al calor de la afición, pero al menos esta vez se defendió. Pasa que ante determinados rivales solo con testiculina no alcanza. Jimki es uno de los 5-6 mejores equipos de la competición, te puede jugar de tú a tú en el Palacio porque tiene el talento en la plantilla suficiente como para meter tiros con la mano del defensor en la cara, como Rice en el tercer cuarto o Monya en la recta final. Y cuando eso pasa, necesitas que alguien se salga del guión para dar réplica, pero esa nunca llegó. Al contrario, nos quedamos en un paupérrimo 36,7% de campo, más 10 tiros libres fallados, algunos en momentos clave.

Con la cantinela de que los titulos se ganan en mayo, olvidamos que algunos se pueden perder mucho antes. En diciembre pasado, el peor momento de La Temporada, el Madrid se dejó 4 derrotas en ACB, donde la liga regular cuenta verdaderamente poco, pero sabía que con la Euroliga no se juega, pues por formato casi cada partido importa. Es más, los últimos tres años hemos llegado a la final apabullando en estos encuentros, como el de Jimki, de grupo en casa ante grandes rivales, mandando un mensaje. Se suponía que teníamos aún mejor plantilla esta temporada y estamos con el agua al cuello en la primera fase, regalando el prestigio que tantos años nos costó recuperar.

A Rudy hay que pedirle más. Ya no está lesionado, ya no está en la selección, aquí no hay un Gasol, él debe ser nuestro Pau. Recordemos que este mismo Rudy, el sueldo más alto de la historia del club, se paseaba por Europa en sus dos primeros cursos tras regresar de América, dominaba en ambos aros, cambiaba partidos; echad un ojo a mis crónicas de entonces y a los comentarios de Turpin. Hoy cumple en los encuentros de Euroliga (en ACB ni se digna a presentarse), firma estadísticas potables, pero no marca diferencias, ni se acerca. ¿Qué ha sido de nuestro vellocino de oro?

Y no es el único. Hay un tío de 1,6mill de salario que no está ni para jugar 10 minutos, que es Nocioni. No nos sirve suponer que dará un paso al frente en los partidos por el título si no llegamos a jugarlos porque nos quedamos por el camino. El puesto de alero no suma: a Taylor le secó su némesis, Honeycutt, mientras Maciulis sigue regañado con el aro, con los árbitros y con el mundo general. A Felipe en ataque le cuesta mucho más producir en Euroliga (45%tc frente a 50% en ACB) y Willy sencillamente no está aún para estas lides, lo que nos deja en manos de Ayón, titánico con 14pts y 15rebs. Restan 42 días para que termine el año, que espero sean los mismos que queden para el desembarco de Lima que, por cierto, ha puesto velocidad crucero en Murcia tras un comienzo titubeante. No cuento con que sea ningún mesías, pero sí al menos una quinta pieza presentable de rotación interior para los partidos más duros, la que por ahora no es Willy.

Y hoy se lleva también un pescozón Laso. Tiene la mala suerte de que la televisión ha mostrado dos de sus últimos tiempos muertos, clave, con el partido en el alambre. No hay lugar a interpretaciones, el sonido era cristalino… Y ha dado penita. La mitad del minuto de tiempo muerto, farfullando, sin decir nada coherente, sobando la pizarra, para terminar colocando a la guardia pletoriana (los Sergios, Rudy, Felipe y Ayón) cual tablero del Battle Master. «Pero Mister, es que nos van a hacer falta», le ha replicado Rudy, de perogrullo, verbalizando lo que estaban pensando todos. No ha dado tiempo a más, la bocina de final de tiempo muerto había sonado hacía ya 10 segundos. Total, que a falta de un plan estábamos en manos de la virgen de Lourdes, y esta noche no apareció por el Palacio.

A milagros desde noviembre

Levantando dudas, con piezas aún por acoplar y algún milagro por el camino, el Madrid entra al menos en dinámica ganadora, con 5 victorias en los 6 últimos partidos. El último, la visita del Bayern, fue neurasténico, un regalo para el espectador. Defendiendo así no somos ni F4, pensaréis con razón, pero tampoco me preocupa demasiado, pues este grupo ha demostrado en las últimas temporadas que en general cuando lo necesita y quiere puede elevar el nivel atrás una y hasta dos marchas. 

Ayer hubo decenas de tiros liberados del rival, tanto exteriores como en la pintura, a lo que se suma, pongamos todo en perspectiva, que los alemanes no son mancos. Dieron un agua al Jimki y mandaban por 7 en Estambul al final del 3º cuarto. Vamos, que lo de ayer no fue flor de un día. Djedovic y Renfroe son élite continental, y sabemos por porque le disfrutamos que Rivers es uno de los mejores exteriores de rotación de la competición. Me tocó la patata la entrevista en la previa, un verdadero madridista, estoico, discreto, sin necesidad de alardes en Instagram ni Twitter: «Viví mi salida con desazón y desconsuelo, con el corazón roto, mucha gente no lo supo, pero me hizo daño. Había encontrado un equipo al que pertenecer, al que sentirme vinculado, sentí que el Madrid era de verdad mi casa. Siempre estará en mi corazón». El deporte profesional es así, pero este tipo siempre tendrá mi aplauso.

Volviendo al Madrid, y tratando de ver el vaso medio lleno, me quedo con el carácter que mostró el equipo en ese rush final que obró la remontada, principalmente Llull, así como con la pizarra de Laso en la jugada final, cuya circulación de balón terminó con nuestro mejor tirador liberado, Carroll. Una victoria imprescindible de cara a la clasificación en el grupo. Además, Felipe dominó la primera mitad y Rudy se reencontró con el triple, 5 de 6, incluyendo uno clave, el penúltimo.

Me genera en cambio dudas la confianza de Laso en Thompkins. Se le ha fichado para ser importante, hechuras tiene, y porque se supone que se ajustaba al sistema, en ese perfil de cuatro abierto. Sin embargo, cuando se empina la carretera Laso confía solo en la guardia pretoriana, lo que limita la rotación interior a tres, dos en este comienzo de curso dado que Nocioni está para los leones. 58 minutos ayer entre Ayón y Felipe, eso deja 22 minutos para los otros tres interiores. Thompkins no jugó bien, claro está, pero con 7 minutos en pista tampoco da tiempo a demostrar demasiado y menos a resarcirse. Puedo entender que Willy carece de horas de vuelo en Euroliga y sea en ACB, en primera instancia, donde disponga de más minutos, pero no es el caso de Thompkins, que el año pasado jugó 633 minutos en la máxima competición europea, casi 28 de media.

Pretemporada a finales de octubre

Por las bajas de los lesionados y un notable déficit de entrenamientos y amistosos con la plantilla al completo, el Madrid ha tenido que finalizar su pretemporada a últimos de octubre, en este guiño de tres partidos en el calendario, que concluye ya este viernes en Estambul, con la visita a Fenerbahce. +83 ante GBC, Estrella Roja y Tenerife, 101 puntos de media y minutos para todos. Lo que se dice pretemporada, vaya, recuperando sensaciones tras varias derrotas ante rivales de entidad e integrando a los cuatro nuevos, incluido Jeffery Taylor, que debutó por fin el domingo. 

Tiene aún que definir su rol en la rotación, claro está, pero parece un activo de quilates por los destellos que dejó en el arranque, con 9 puntos en 13 minutos. Me consta que el club ha sido extremadamente conservador con su lesión, y solo ha debutado una vez recuperado completamente del problema muscular que arrastraba, y del que por cierto sufrió una pequeña recaída antes de la intercontinental.

Quien parece cada vez más acoplado es Thompkins, que ha enchufado el ventilador de estadística, firma 11/12 tiros de 2 en esos tres partidos, medias de 13 puntos y, esto es noticia, 7 rebotes. Willy empieza también a sumar (14/18tc), una vez se va entendiendo con los bases y conociendo los sistemas. Seamos pacientes, su adaptación es diésel, pero su techo es alto. Tiene hasta enero (probable desembarco de Lima) para ganarse galones en la rotación. La aportación conjunta de ambos, que aún debe aumentar, es superior a la de Bourousis y Mejri el curso pasado. Lo sé, el griego está firmando numerazos en Baskonia donde, todo sea dicho, tiene nula competencia en la pintura. Su caso me recuerda al de Tomic, ‘mejor por separado’, un gran jugador que sencillamente no encaja en el sistema Laso. Un sistema que, con sus imperfecciones, nos ha traído grandes éxitos, así que no ha lugar para ponernos histéricas y echar la vista atrás.

En estos duelos amables Chacho ha recobrado cierta frescura mental y enseñado la versión que más nos gusta, la de repartir felicidad, 27 asistencias en 3 partidos. Llull se picó y se fue hasta 10 en la berbena contra Tenerife. También recupera sensaciones Carroll, con 50 puntos en tres duelos, tras un comienzo de curso horrendo. A los rústicos, Maciulis y Nocioni, los tenemos hibernando. Nos preocupa entre poco y nada, sabemos que darán un paso al frente en los partidos a cara de perro que deciden títulos.

Transcurrido un mes de competición nadie pone ya en duda la apuesta por Doncic en la plantilla pese a su juventud. Mejora a Facu (‘progresa adecuadamente’ Murcia) y no desentona en los 13 minutos que promedia entre ACB y Euroliga. Confieso que seguir su evolución, junto a las gotas de ortodoxia ofensiva que nos regala Thompkis, son personalmente dos de mis motivaciones principales al ver los partidos del equipo en el comienzo de curso.

Moscú no cree en lágrimas

¿Se acuerdan de la gran pretemporada de Carroll? Yo tampoco, es como si se la hubiese llevado el viento. Hace exactamente un mes le coló 33 puntos a este mismo Jimki, pero claro, era un amistoso. Cuando la tripleta exterior del Jimki (Rice, Shved, Koponen) se pone las pinturas de guerra es mucha tela, más si cuentan con el viento a favor de un arbitraje caserete. ¿Se acuerdan del Eurobasket de Chacho? Yo tampoco. De entre las estrellas blancas es la que peor ha empezado el curso, lamentable en ambos aros tanto en Moscú como el domingo ante Valencia. Sin ninguna chispa en la creación desde bote, que al fin y al cabo es lo suyo (6 asistencias en 44 minutos).

Todo lo contrario que Tyrese Rice, 12pts, 8rebs, que es muy bueno, sí, (menos mal que no cayó en el Barca, que le pretendió en verano), pero además me consta que tiene cruzado al Madrid por cierto roce en la F4 de Milán. Al parecer fue un comentario de Carroll en el túnel de vestuarios en el entrenamiento del día previo a la final, un comentario inofensivo pero que el base se tomó a mal, como un hacer de menos al Maccabi. Rice, animal competitivo, juró venganza, y hasta hoy.

Maciulis, Ayón y Llull fueron los únicos que le echaron bemoles en Moscú, pero ni eso sirvió para dar partido, nunca hubo opciones. Nos falta ahora mismo una marcha, probablemente dos, para optar a sacar algo positivo de una plaza del nivel del Jimki de este curso (roster de campanillas, paga Usmanov, el hombre más rico de Rusia). A Thompkins se le vio algo más implicado en intendencia que en ocasiones previas, especialmente en la segunda parte (5 rebotes, 3 asistencias, 2 tapones), pero en cambio pinchó en lo suyo, anotar. Le secó, tanto a él como a Felipe, un Augustine que cada año me gusta más. Verle en directo impresiona, defensor y reboteador durísimo, una roca, en ataque no es manco, pero sabe limitarse estrictamente a su jurisprudencia. Me consta que el Madrid preguntó en su día por él, pero su sueldo de 800k netos (en Rusia solo se paga un 13% de impuestos) era inalcanzable para lo que el club estaba dispuesto a gastarse por un perfil así.

Lo único positivo del debut Euroliga es que pone fin al arranque de temporada, es decir, a esta tachuela del calendario que ha enseñado todas, toditas las vergüenzas del equipo a estas alturas, que son bastantes. Tres partidos oficiales, tres derrotas, dos estrepitosas y la otra en el Palacio. Nos aguarda una semana reconstituyente, con tres duelos a priori asequibles, Tenerife y Estrella Roja en casa, más la visita este domingo a San Sebastián, por plantilla una de las cenicientas de la competición. Aunque, desde la perspectiva y sabiduría que me aporta este Bombay Sapphire, la verdadera buena nueva de la jornada es que las cheerleaders del Jimki hayan recuperado su mítico número con música de Depeche Mode (Personal Jesus) al final del tercer cuarto. Verlo en primera fila ha justificado más el safari en transporte público a Jimki que el despropósito de nuestros chicos de blanco. Llevo casi cuatro años viviendo en Rusia, vienen cada año y nunca les he visto ganar. Moscú no cree en lágrimas.

La factura del verano FIBA

Se veía venir, el Madrid arranca el curso con la cadena fuera. Tras el meneo de Unicaja en la Supercopa y de los Celtics en el amistoso, no sorprende el pinchazo en casa ante un Valencia engrasado. Racha que bien podría continuar el viernes en Moscú ante un Jimki bastante rodado en el debut en Euroliga.

Paga el Madrid el verano FIBA, la falta de frescura, tanto física como mental, de los Sergios, que son el motor del equipo. Carroll desapareció soprendentemente del mapa tras su gran pretemporada (-2), pero el dato del partido fue el balance de -19 del equipo durante los 12 minutos que pasó por el banquillo Ayón, el mejor defensor interior blanco. Sí, Hamilton y Dubljevic son muy buenos, pero el boquete que abrieron (45 puntos) es desproporcionado. Se echa de menos un Slaughter, así que contaremos las semanas hasta que los Reyes Magos nos traigan a Lima. Felipe y Nocioni pusieron más ganas que acierto y Thompkins, en esa línea de ver el aro como una piscina pero escasamente implicado en otros segmentos.

Exactamente lo contrario que Maciulis, que secó a sus pares (0 puntos y -7 entre Sato y Lucic) pero fue un cero a la izquierda en ataque. La mejor noticia fue el regreso a buen nivel de Rudy (val 23), que pese a no estar al 100% fue el principal motivo para que el Madrid mantuviese opciones hasta casi el último minuto. Por cierto, lo de los isquitibiales de Taylor empieza a mosquear ya un poco, lleva 32 días de baja y al parecer le quedan otro par de semanas, aunque como esto es expediente X tampoco me atrevo a ponerle fecha.

Ninguna de las derrotas es trascendental, pero igual conviene coger mas pronto que tarde la velocidad crucero para no perder opciones a los primeros puestos de ambas competiciones, que facilitan luego el camino como sabemos por el año pasado. Ya se entró en la vorágine de dos partidos por semana hasta junio, así que a falta de un alto en el camino para descansar y entrenar todos juntos, bueno será un respiro en el calendario, es decir, una pequeña serie de encuentros ante rivales cómodos para reagrupar tropas y recoger heridos.

Compuesto y sin Marcus

A cuadros me quedo, lo confieso, ante la noticia del fichaje de Marcus Slaughter por el Darussafaka Dogus turco. Por el momento, a alturas de septiembre, pero especialmente por las cifras de la operación, propias de una estrella continental, status que no atribuíamos a Masacre. El jugador tenía contrato en vigor, le restaba una temporada, así que pasa por caja, dejando alrededor de medio millón, según Encestando, cifra que me cuesta un poco creer. Su nómina en Estambul, donde jugará Euroliga, rondará el millón de euros limpios anual, el equivalente a dos millones brutos en España, donde ganaba unos tampoco despreciables 800k. Desde el punto de vista estrictamente económico es una operación redonda para el Madrid, no deja de ser un activo de rotación, que solo iba jugar Euroliga porque ocupaba plaza de extracomunitario y del que el club trató de desprenderse en diciembre. Maccabi, si recordáis, le rechazó a última hora por su salario «demasiado elevado» (!)… ahora se marcha dejando un pellizco en la hucha.

En lo deportivo, sin embargo, considero su salida una baja sensible. Lo dije a la marcha de KC Rivers (que ficha por Bayern Munich) y lo repito ahora, todo cambio en el frágil ecosistema de un equipo campeón es cuanto menos un riesgo, sino directamente un paso atrás. Aunque estos dos parezcan jugadores de perfil medio-bajo, alguna tecla tocaron con la que no acertaron otros para hacer del Madrid un equipo más competitivo. Se marcha Slaughter contra criterio de Laso, junto a Carrol su jugador fetiche, clave en su concepción de juego, de pívots bajitos, móviles y sin grandes pretensiones. Su reincorporación a la rotación en enero fue un momento clave la pasada temporada. Sí, era un espantapájaros en ataque, obsceno por momentos, pero también el mejor defensor de Europa en su puesto (con permiso de Dunston), su desplazamiento lateral no tiene parangón.

Era el joker de nuestra pintura, listo pero generoso en el esfuerzo, compensaba desequilibrios con sus ayudas e infinitas posibilidades en los emparejamientos. Cualidades las suyas que no aparecen en las estadística ni saltan a la vista al aficionado, pero que son el cemento de un equipo campeón. Los que no aprecien esas peculiares aptitudes pensarán que Slaughter tiene fácil recambio, que en la NCAA das una patada a un bote y salen 20 iguales, o que los turcos son gilipollas (un poco primos quizá sí) y se hipotecan por un nigga del montón.

A botepronto no parece que el Madrid tenga prisa por buscar un sustituto. Bien Maciulis bien Jeffery Taylor, dadas sus condiciones físicas (2.01m, 102kgs) y ese cartel de destacado defensor, pueden por piernas asumir en momentos puntuales el rol defensivo de Slaughter, al menos en el puesto de ala-pívot, pero igual me parece una apaño circunstancial. No olvido que nos fue muy bien con la plantilla de 13 jugadores, diferencial en una temporada a 80 partidos y con dos de los pilares interiores (Felipe y Nocioni) en 35 primaveras por cabeza. Se demostró clave que llegasen frescos y sanos a los meses de la verdad. Hernangomez, además, está verde en la élite.

Definitivamente hace falta un recambio. A riesgo de vuestra incomprensión, no me disgusta la opción Claver, que aún no ha rubricado con Kuban. No es una estrella, pero es que la plantilla del Madrid no necesita una. Cumplió ayer 27 años, tiene pasaporte nacional y buenas piernas para defender por dentro y por fuera. No saldría caro a estas alturas del verano (Valencia no podría igualar la oferta) y encontraría un ecosistema muy favorable, pues le une buena relación con los capos del vestuario. La alternativa es esperar a descartes del mercado USA, pero no todos los días surgen oportunidades como Taylor cuando las necesitas.