Ley del mínimo esfuerzo

Lo mejor que se puede decir de la semana que termina es que se sacaron adelante dos partidos a domicilio con un nivel mínimo de desgaste. Porque lo que es jugar, el Madrid jugó de pena. En Kaunas merecimos perder, así, sin paliativos. Nos salvamos principalmente por lo pardillos que fueron los lituanos en los minutos finales, unido a varias canastas bajo presión de mérito de Llull y Nocioni (menudo killer hemos fichado). Pero el nivel mostrado fue aún más bajo que en la derrota en Estambul la semana anterior. Los síntomas, los mismos. Defendemos a tirones, y en esto culpo más a los jugadores, porque veo a Laso desgañitarse en los tiempos muertos, abroncando al grupo por no aplicarse atrás, y cómo castiga con sus cambios al que no agacha el culo. Sí señalo a Coach L por la falta de repertorio ofensivo a poco que nos suben la intensidad, un clásico ya de su trayectoria en el banquillo blanco. David Blatt está al borde del despido en Cleveland…

Sólo habían transcurrido 36 horas desde que terminó el partido en Lituania cuando saltamos al San Pablo de Sevilla, por lo que se entendía cierta economía de esfuerzos. No es el primer partido de Cajasol que veo este curso y llego a la conclusión de que Hernangómez se ha estancado con la marcha de Aíto (igual que Porzingis), especialmente tras lo alto que apuntaba en pretemporada. No le faltan minutos ni tiros, pero se le ve lento y tosco. Mucho tendrá que evolucionar de aquí a final de curso si quiere jugar en la capital el año que viene. Claro que tampoco es que Mejri esté dando el step-ahead que suponíamos y esperábamos. Con el partido en el alambre en Kaunas, se tiró en el último cuarto 4 pedradas consecutivas desde el tiro libre que le condenaron irremediablemente al banquillo. Es que no pasaron ni cerca.

Empieza a preocupar Rivers, que firma otra semana muy flojita y pronto se le va a acabar el crédito ganado en octubre. Carroll, como es costumbre, destacó en el partido fácil, el de Sevilla con 14 puntos, y se borró en el complicado, el de Lituania. Un poco como Felipe, que suma estadística contra las cenicientas (valoración media 25 contra Sassari, Fuenlabrada y Sevilla), pero ni se presentó en Estambul y Kaunas (val 2). El que sin hacer mucho ruido se está poniendo en forma por momentos es Maciulis. Nunca será un crack, pero se acerca a la mejor versión que podemos esperar de él: buena selección de tiro, solidez atrás e intendencia. Bourousis bajó el listón esta semana, vacante bien cubierta por Ayón.

¿Es Bou el mejor pívot de Europa a día de hoy?

El viernes, 13 partidos después, nos dejamos en Estambul la virginidad 2014/15. No es el fin del mundo, se perdió sobre la bocina en cancha de un rival Euroliga de entidad, estas cosas pasan, y mejor que pasen ahora, antes de que nos lo creamos y con tiempo para corregir errores. ¿Que volvió a dejar que desear la gestión de Laso en los minutos finales? Ciertamente, nunca será su fuerte, pero con el título de Supercopa tiene crédito garantizado hasta la Copa en febrero, así que ni os lo planteéis. La pizarra en los últimos ataques fue de mear y no echar gota, nos comimos dos veces el balón. Tampoco entendí los cambios, lo de jugarse las castañas con un Ayón claramente mermado (val -2 en 17 mins), en vez de con un Bourousis en estado de gracia. Y qué decir de los minutos de Masacre en el último cuarto, un brindis al sol.

Queda la sensación de que, pese a fichar en verano perfiles rocosos, nos siguen pintando la cara en cuanto sube el nivel de intensidad. En realidad, el Efes sin Krstic tampoco es un vitorino, pero jugaron con más corazón, especialmente su chavalada. Osman, con 19 años, retrató a nuestros aleros. Lógicamente echamos de menos a Rudy, en ambos aros. Y ante la duda, ya sabéis, servilleta: 34 minutos de Llull y 23 de Carroll. Me gusta Rivers, pero 26 minutos en Estambul me parecen demasiados. Fue el máximo asistente con 6, pero anda con la pólvora mojada. La ausencia de Rudy debería servir para integrar a Maciulis, uno de los fichajes a los que más le está costando adaptarse. Llegó para ser alero titular y como tal cobra. No es santo de mi devoción, pero puede y debe aportar más, como demostró el domingo en un partidazo de campanillas.

Enchufa a corriente alterna y contra el Murcia entró en dinámica. Las metió de todos los colores (4/4 triples), sí, pero todavía más me gustó verle aportar en otros apartados: 6 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 2 tapones. Aún así, el nombre propio de la semana es Bourousis, probablemente el mejor jugador blanco en lo que va de curso. Se le ve finito de forma, echando el balón al suelo tras fintar triple, posteando con criterio y asistiendo. Me quedo con una jugada defensiva contra el Murcia, en la que se aparta cuando Arteaga le va a postear y fuerza sus pasos. Lo que los americanos llaman IQ, una rara avis entre pívots, especialmente fuera de la NBA. La temporada es larga, pero creo no tirarme a ninguna piscina si afirmo que a 17 de noviembre es el mejor pívot de la Euroliga, un podio que compartiría con Tomic y Krstic. 

Y hablando de centers, el que dio un paso atrás después de varias semanas en dinámica ascendente fue Mejri, inédito en Turquía y desenfocado contra Murcia, enseñando los errores de siempre, exceso de ímpetu, faltas infantiles… potencia sin control. Laso castigó el domingo a Chacho sin jugar en la segunda mitad por su pobre defensa en el segundo cuarto: Neto le pasó por encima y Murcia remontó. El beneficiario fue Campazzo, que (dichosos los ojos) se fue hasta 30 minutos en pista. Progresa adecuadamente. Todavía combina jugadas de torero con errores de bulto (que confieso me ponen algo nervioso), pero el saldo de la balanza es en general positivo por su actividad e intensidad defensiva.

Borrachera ofensiva con lunar

Con una borrachera de 221 puntos en dos partidos confirma el Madrid el estirón ofensivo que anunció la semana pasada, un showtime 2.0 algo sorprendente dado el toque rústico de la plantilla que se suponía con las incorporaciones de verano. Sucede que, aunque cambien los secundarios, se mantiene la línea argumental, con Laso en la banca y Chacho como quitaesencia del sistema. Firma 39 asistencias en los últimos cuatro encuentros y en esa, su mejor versión, no tenemos rival en Europa, además de pasárnoslo pipa. No, en serio, paraos a pensarlo. Ricky, que tiene ciertamente menos baloncesto, va a cobrar de los Wolves 11,2 millones de euros anuales mientras nosotros disfrutamos de Chacho dos veces por semana por un salario 8 veces menor…

La borrachera de puntos del equipo tiene sin embargo trampa, el lunar que asoma: la defensa, 188 tantos encajados ante dos equipos a priori flojetes. Si con una plantilla con mejores mimbres defensivos recibimos más puntos que el curso pasado significa que patinamos en disciplina y conjunción, y en esto miro al entrenador. Hace un par de años lo pasaríamos por alto, pero a base de hostias hemos aprendido que los puntos a favor llenan pabellones y cosechan elogios, pero para ganar títulos hay que defender también. En este apartado se notaron por cierto las bajas de Rudy y Ayón.

El miércoles contra Sassari fue un entrenamiento con público. 115 puntos sin prórroga, 16 triples y 33 asistencias. Carpe Diem. Puestos a destacar, me quedo con Campazzo, marginal la semana previa y que ante los italianos dispuso de 18 minutos, que regó con 4 asistencias, 3 robos y un par de triples.

La visita del domingo al vecino madrileño tuvo más miga. El tercer cuarto fue de campanillas, Chacho mediante (+21), pero Fuenla se agarró al partido con varios triples circenses y la relajación del Madrid atrás (¡36 puntos encajados en el último parcial!). Descomunal Felipe (22p,10r, val29), en una de sus clásicas mañanas de domingo. Las echaremos de menos cuando no esté.

Lo que sí es nuevo es la regularidad de Bourousis (14p,11r), perezoso en su primer año ante rivales de poco lustre y que este curso en cambio es el más valorado del equipo con 13,3 de media. Se ha tomado en serio su rol como primera opción ofensiva al poste tras la marcha de Mirlo. Rivers, gracias a que defiende y aporta intendencia, sigue contando con la confianza de Laso pese a que (como era de esperar) va perdiendo efectividad cara al aro. Por cierto, Maciulis, que falló varios tiros claros el domingo previo ante Valencia, 7 de 7 de campo esta semana.

Posdata: precontrato a Luke Sikma, ¡YA!

Showtime 2.0?

202 puntos y 57 asistencias es el balance de una plácida semana del Madrid en el Palacio. Puede que artísticamente no sea el showtime del curso pasado (ni falta que hace), pero igual es una forma con estilo de alcanzar balance 10-0, que sabe especialmente rico al coincidir con el pinchazo del Barca en casa contra la Penya. El encuentro del jueves contra el Nizhni tuvo poca historia ya desde antes de empezar, con la baja del jugador franquicia rival, Tarence Kinsey. Fue la noche de Caroll, que aprovechó su coyuntura predilecta: partido intrascendente, en casa, contrincante de escaso nivel, especialmente atrás. Le dejaron espacios (menudo ojeador tienen los rusos) y se fue hasta 32 puntos con 7 triples. Se dio un homenaje para romper una dinámica horrenda en el arranque de campaña. Esperamos, eso sí, que el partido sirva a Jaycee para coger confianza (y producir con cierta regularidad desde la banca, que es todo lo que se le puede pedir ante rivales serios) y no como coartada a Laso para imponer minutos de su protegido.

El que me preocupa ahora es Campazzo, del que coach L parece haberse olvidado por completo. Sólo ha dispuesto de 13 minutos entre los dos partidos de la semana, pese a que el Madrid gozó en ambos de rentas abultadas ya desde los primeros compases. No entiendo para qué fichar a un tercer base joven y de proyección (extracomunitario para más inri) si no le vas a dar oportunidades para foguearse, ni si quiera cuando vienen de cara. No olvidemos que Facu llegó con buen cartel pero sin ninguna experiencia en grandes ligas. Si este era el rol del tercer base, se podía haber traído en su lugar a un director experimentado y con pasaporte comunitario. ¿Para qué complicarse la vida? La única diferencia con Draper es que aquel estaba lesionado y Campazzo está marginado.

Del que sí me gusta la evolución es de Mejri, que confirmó esta semana la mejoría que apuntó en la anterior. En los últimos 4 partidos promedia valoración 13 en 15 minutos. La estadística de Nocioni no luce como la de Mirlo, pero su aportación al equipo crece también, con paso lento pero firme. Además de enchufar de fuera, crea desde bote fuera-dentro, repartiendo buenos pases. Valencia no está como el curso pasado y se llevó un duro correctivo del Palacio (23 abajo al descanso). Por los blancos, protagonismo coral, con 10 jugadores en valoración 8 o más. Deslució únicamente KC, en una semana gris, con sólo 5 tiros de campo lanzados en 33 minutos.

Y KC cogió su fusil

Su mecánica es deliciosamente ortodoxa. Le da una parábola pronunciada a los tiros, que caen como con nieve, mientras él mantiene el brazo extendido. Un regalo para los sentidos… Contra la Penya además entraron. Con cinco triplazos de KC en el último cuarto pudo el Madrid sacar adelante un partido a cara de perro. Joventut, por cierto, bastante más rodado y competitivo que Zalguiris, por muy Euroliga que sea. La adaptación y aportación de Rivers me parece la mejor noticia para el Madrid en estas primeras semanas de competición. Una adaptación con doble mérito, dado que llegaba sin un rol definido ni galones a la sobrepoblada línea exterior blanca. Conviene recordar que KC es el 3º que menos cobra de los 13 jugadores de la plantilla, sólo por delante de Campazzo y Mejri. Lo de hoy no debe servir de publicidad engañosa. Las puede meter, pero Rivers sigue sin ser ni anotador ni tirador, es un jugador de equipo, sin ego y multiusos, que igual que te defiende a un alero que te sube el balón como un base.

Dicho lo cual, bastante flojete el Madrid esta semana. Contra Zalguiris el viernes, pero especialmente contra Joventut. 88 puntos encajados y 7 asistencias menos que el rival. Se salvan sólo Ayón y Felipe, además del mencionado Rivers. Muy mal Campazzo en su primer partido oficial como titular con el Madrid (val -3). Pero más me preocupa Mejri, en el que debía ser su curso de eclosión. Tras una pretemporada ilusionante, parece habérsele salido la cadena con la llegada de Ayón. Tiene Laso una labor sensible en este flanco y no valen servilletas.

Tampoco me gustó contra la Penya la actitud de los jugadores hacia los árbitros. Protestando todo, crispados, más pendientes del silbato que de jugar. Como no mejoremos, la primera derrota del curso caerá más pronto que tarde. Sin ir más lejos, el viernes en Rusia,Kazán. No es que nos importen la imbatibilidad y los récords, que de eso ya nos curamos el año pasado. Importa la integración de los jugadores y la evolución del equipo, pero las señales son contradictorias.

El camino hacia la Novena

Tras una victoria cómoda en San Sebastián, con los Sergios al frente y detallazos de KC (y Dani), el Madrid arranca el viernes lo importante, el camino hacia La Novena, recibiendo a Zalguiris a las 19:30h en el Palacio. Si el dicho es cierto y a la tercera va la vencida, este es necesariamente El Año, tras dos derrotas consecutivas en la final. Los ingredientes están ahí, un proyecto rodado, una plantilla completa y la ventaja campo. Veo a priori como rivales directos a CSKA, Barca, Fenerbahce y, en bastante menor medida, a Olympiakos y Efes.  

No me he olvidado del campeón, Maccabi, pasa no le doy opciones reales al título en tanto que pierde a los dos MVP de la F4, el de la pista (Tyrese Rice jugará Eurocup en Jimki) y al más importante, el del banquillo, David Blatt, que dirigirá en Cleveland al trío lalalá. Tampoco incluyo a PAO, que desde que se marchase Zeljko tiene cada año peor plantilla (¡su fichaje estrella este verano ha sido Batista!), top-16 es non plus ultra. Sí concedo alguna opción a Olympiakos, que básicamente mantiene el bloque (cambia a Perperoglu por Darden), al que añade un par de americanos conocidos de la ACB, como Lafayette y Othello Hunter.

CSKA no se ha reforzado copiosamente este verano, De Colo, Nichols y Markoishvili por Pargo, Micov y Krstic. Así dicho pesa más la balanza del talento saliente, si bien ninguno de los tres rindió como se esperaba en Moscú. Tampoco es que el problema de los rusos fuese de recursos de plantilla, sino más bien de gestión. A veces un poco menos puede ser más. Si una vez liberados de Messina, Teodosic se centra (modo Mundial es el mejor jugador del continente) y Vorontsevich da por fin un step-ahead, la plantilla es igual la más potente de Europa. Será clave el papel de Itudis, un entrenador poco experimentado pero que, a diferencia del Messina 2.0, sí habla el mismo lenguaje que los jugadores. 

El otro gran plantel (Madrid y Barca aparte) es Fenerbahce, no incluirlo en la terna de candidatos sería un sacrilegio. Ha sumado a dos anotadores exteriores de campanillas, como Bogdanovic y Goudelock, además de a Jan Vesely, que en Euroliga puede ser un factor en ambos tableros. Se marchan Kleiza y BojanB, cuya competitividad queda bajo sospecha tras el pertardazo del curso pasado en el top16. Cambios también en el puesto de base, con la llegada de Hickman por McCalebb y en el de center, con la adquisición del sólido Samih Erden. Sin olvidar a los que siguen, Bjelica y Preldzic, que son caviar. Si esta gente, dirigida por Zeljo, no llega lejos, pensaré que lo del baloncesto turco y la F4 es verdaderamente un mal de ojos. 

Los otros reyes midas del basket europeo este verano han sido Efes y Barca. Los otomanos han fichado nada menos que a Saric, Krstic, Lasme, Peperoglu y Draper, al frente de los que se pone Dusan Ivkovic. El Barca, a mi juicio principal candidato junto al Madrid, ha derrochado dinero en el juego interior. El mayor gasto fueron esos casi 3 millones de euros a Lorbek para que se vaya. El sustituto, Doellman, ha firmado por otros 2 millones anuales. Pleiss cobra el triple (1.8mill) que Dorsey, al que sustituye, además de los 600k que se pagaron al Baskonia en concepto de traspaso. Por último, veo a Milán, Valencia, Unicaja y Kazán como alternativas para colarse hasta en cuartos de final.

En cuanto a nombres propios, seguiré este curso con interés los muletazos en Kazán del dúo Jerrels-Langford, así como la evolución de la chavalada de Milán, Gentile-Melli, y el debut Euroliga de Darío Saric.