
Me parece digno de estudio en las facultades de publicidad y opinión pública el hype que hemos vivido este verano con los jugadores de la G-League. Mis amigos me preguntaban, ¿pero por qué no fichamos a Quiñones? ¿está ya hecho? Algunos se enfadaban y casi se ofendían cuando les decía que no, según mi info solo fue un nombre en un listado preliminar. No convencía a Pedro Martínez, además el Madrid buscaba un perfil más alto, tenía guardado el dinero para pagarlo y estaba dispuesto a esperar. Daba igual, de repente la vida de muchos aficionados no merecía la pena sin Quiñones, pese a que nunca le habían visto jugar.
La cosa tomó tintes Berlanguianos cuando el vicepresidente de la fed. Dominicana de basket terminó de inflar el globo a mediados de agosto, diciendo que sí, que le sonaba que “posiblemente” Quiñones jugaría en España. Claro que le sonaba: ¡¡porque lo habría leído en Twitter!! La turra cruza océanos. Marca tituló: “La pista dominicana que acerca a Quiñones al Madrid”…
La bola de nieve empezó con Javier Molero, de Eurohoops, al que mando un saludo, que con buena intención hizo una lista de opciones de exteriores G-League que le parecían interesantes para el RM. No era información, solo su opinión, interesante y muy respetable. Chema de Lucas, al que mando también un saludo, publicó el nombre de Quiñones como opción, pero sin mencionar que hubiese negociaciones en marcha ni que el fichaje estuviese cerca. Dio igual, la suma de ambos fue la chispa que necesitó la jauría del clickbait para lanzarse a la piscina y darlo por fichado.
El contexto importa, claro, la opción Quiñones tenía más sentido en un verano en que Madrid y Barca han recurrido como nunca al caladero de la G-League. Como se están quedando un poco rezagados en la carrera de inversión respecto a otros grandes de Euroliga, pues no pueden pujar por jugadores contrastados en la élite continental, y tiran de apuestas baratas y de riesgo para el banquillo y fondo de armario. Insisto, baratas, esa es la variable clave en esta ecuación.
Se levanta el telón
El problema, y a esto viene el artículo, es que se han generado unas expectativas poco realistas y, una vez se ha levantado el telón de la temporada, a muchos de los llegados de la G League se les están viendo costuras, sobre todo de dureza y competitividad. No es que la G League tenga menos nivel que la NBA o la Euroliga, es que se parece más a la LEB que a la ACB. Pienso por ejemplo en el hype con McLung (Girona), MVP de la G-League 25-26, con el segundo precio de partida más alto de toda la Supermanager. No entre los bases, en general de la ACB. Pues 1 de valoración en la primera jornada, en contraste con el 30 de su compañero Jassel Pérez, jugador por cierto interesantísimo pero sin el hype USA, al llegar procedente de Granada-Vaqueros.
Tyrese Martin, el gran fichaje exterior del FCB este verano, con experiencia a caballo entre NBA y G-League, debutó el jueves en Euroliga con un -2 en 18 minutos. No me entendáis mal, me parecen jugadores interesantes, con una relación potencial-precio difícil de encontrar en la Euroliga. Unos acabarán cuajando, otros no. Lo que veo claro es que están verdes y necesitan tiempo. Les falta mili, porque la G League es una verbena de inflar estadísticas para pescar contratos 2way. Táctica y defensivamente a otro nivel.
Y así llegamos al Madrid, a los Sarr y Shulga, que firmaron una pretemporada curiosa pero ha sido arrancar la competición oficial y hacérseles de noche. Sarr, en concreto, es otro que aterrizó con tremendo hype. Aficionados que no le habían visto ni un partido me sermoneaban en Twitter explicando que claramente sería el segundo pívot de la rotación, por delante de Damian Jones y amenazando la titularidad de Tavares. Pues no. Damian Jones tiene el aura de una farola pero casi 4.000 minutos de experiencia NBA, y se notan. Es ese fontanero cincuentón de Carabanchel que desayuna en el bar y te arregla el calentador sin regalarte una sonrisa. Pero lo arregla.
Sarr por ahora arregla poco, es blando atrás y eso es pecado para los pívots. Cuando un jugador de teóricamente tanto potencial apenas ha pisado la élite a los 27 años es que alguna tara arrastra, de las que no salen en los highlights de Youtube. No digo que no pueda acabar saliendo bueno, ojalá, sino que va a hacer falta bastante paciencia. Y mientras tanto, pues minutos en ACB en partidos cómodos, y el de ayer contra Unicaja no lo fue.
Y con Shulga parecido, flojea atrás y pierde muchos balones. Llevará tiempo, pero en su caso, al ser cupo nacional, la paciencia es más fácil de digerir, viendo el precio del gramo de talento nacional.
Viable la opción cortar a Sarr y meter a Poirier ?
a mi parecer un juicio un poco rápido, Shulga demostró los minutos que estuvo, pocos, un alto potencial, hizo varios pases de muy alto nivel y unas penetraciones, nada fáciles, que el resolvió bien