De estos días que uno se sienta a escribir con orgullo y satisfacción, y es que ha sido un derbi redondo en todos los aspectos. No sólo se ha ganado, sino que se ha arrasado, clave de cara a la clasificación. Dada la holgadísima diferencia (+24), podemos contar con el average a favor contra el Barca, que era junto a Maccabi el único rival directo por las dos primeras plazas del grupo, que otorgan ventaja campo para cuartos, que es al final el objetivo de este maratoniano top16. Es decir, tenemos ahora dos victorias y media de ventaja respecto al Barca, habiendo visitado ambos Tel Aviv, una renta que se antoja suficiente.
El derbi fue redondo igualmente en cuanto a juego, como para ilusionar de nuevo, cristalizando la mejora que apuntaba el equipo desde comienzo de año, también mostrada en Israel pese a la derrota. Claro que, poniendo los logros en su verdadera medida, y aunque ganar al Barca en casa tenga un gran carga sentimental, no deja de ser a día de hoy un visitante ciertamente bizcochable.
Ocho jugadores blancos rayaron a gran altura, todos salvo Bourousis, que sigue out, y Carroll, Rivers y Campazzo, que sencillamente no pasan el corte ante estos rivales. Al menos Laso se percató esta vez pronto y, en vez de obcecarse como solía, limitó sus minutos.
Rudy regaló una soberana lección de baloncesto, al nivel de los históricos del basket FIBA, la habitual cuando está enchufado y por la labor. Dominó cada segmento del juego, batiendo a todos los pares, marcando diferencias en cada minuto en pista. Valoración 38 con sólo un tiro libre anotado. Cuando los haters os digan aquello de que Rudy se quedó por el camino, enseñadles vídeos de partidos como el de hoy, que no es el primero ni será el último. Casi al mismo nivel rayó Chacho, felizmente reencontrado con el aro (23 puntos, 8/10tc), que ayudó a mantener un ritmo anotador imposible para el Barca dado el nivel de intensidad de la defensa blanca.
En este apartado, en el que se cimienta en mayor medida la mejora del equipo, destaco a Ayón y Slaughter, cuya contribución supera en mucho su estadística. Pueden asumir por piernas cualquier cambio defensivo con exteriores, ponen magníficos bloqueos en ataque y saben jugar sin balón. Desquiciaron a Tomic, permitiéndole sólo 2 canastas en 33 minutos. Chapeau sobre todo por Slaughter, que partía de jugador nº13 y se está ganado por méritos propios un puesto en la rotación. También me gustaron Maciulis y especialmente Nocioni, en el papel de duros, seleccionando bien los tiros y repartiendo cera bajo tablero propio. Por último, Llull y Felipe, que no tuvieron su día más lustroso, pero suman porque son jugadores top.






Debe estar conectado para enviar un comentario.