¿Vuelve el mejor Rudy?

Cuajó un encuentro paupérrimo en el debut ante Croacia (en todo caso, igual que el resto del equipo), pero desde entonces ha mejorado cada partido hasta explotar ayer, en el más importante. ‘Y con Rudy a este nivel, ya puede gastarse el Barca el presupuesto entero de la Generalitat’. La frase es de mi hermano y viene a resumir la sensación del match-ball contra Argentina. Fernández estuvo excelso: rompió el conato de escapada inicial de la albiceleste, atrapó 7 rebotes por pura intuición y concentración, y le entraron los tiros (8/10 de campo), no por simple acierto puntual, sino porque los supo seleccionar, dejando que el partido le llegase. Un nivel ‘vellocino de oro’ que, confieso, llegué a temer que hubiese perdido y nunca volveríamos a ver, pues en el Madrid parece cada vez más aburguesado en un papel de semi-especialista, con la excusa de las lesiones y el paso al frente de Llull. Pero no, aún lo tiene dentro, si es capaz de desplegarlo en un duelo de peso de los JJOO, seguro puede repetirlo de blanco. El club le dio el curso pasado mucho margen tras la cirugía en la espalda antes de regresar y después tuvo meses para entonarse. Quizá somos unos cagaprisas y simplemente necesitaba aún más tiempo para recuperar su mejor versión.

Se borrará en partidos intrascendentes y será el teatrero de siempre, pero con Rudy a este nivel o parecido en los encuentros clave, más el presumible step-ahead de Doncic, el Madrid no debería echar en falta la ausencia de Rodríguez el curso que viene. Simplemente será un juego exterior diferente, pero no peor, mientras que en la pintura los refuerzos ya sabemos que son de calidad. Por cierto, parece por fin solucionado el affair Othello y debería ser oficialmente anunciado en las próximas horas. Una pintura que completará Alex Suárez, al que se reclama para un rol absolutamente marginal, el de completar convocatorias ACB en caso de lesión de un cupo nacional. No jugará apenas minutos, de hecho será una temporada perdida en su progresión, se le va a quemar, pero al menos así se da alguna utilidad a la calamitosa inversión en sus derechos (300k al Joventut el pasado verano).

Quien no está cuajando definitivamente buenos JJOO es Llull, pero en su caso nos preocupa cero a los madridistas, que nos hemos acostumbrado ya a verle patinar con la selección en verano y despuntar de nuevo con la primeras hojas del otoño. Francia en cuartos el miércoles y si pasamos EEUU, nadie dijo que fuese fácil.

El mercado de verano, la primera victoria del Madrid 16/17

Mediados de julio y el Madrid tiene ya los deberes hechos y, a tenor del resultado, podemos hablar de otro verano de buen tino desde los despachos. La consigna ha sido la continuidad, pues este grupo mostró en la recta final del pasado curso que con el regreso de Rudy y una vez recuperado el tono físico, tras meses a matacaballo por aquello de no tener pretemporada, sigue siendo uno de los rivales a batir en Europa. El único cambio en el juego exterior, la marcha de Chacho, es lógicamente una pérdida sensible, si bien deja mucha pasta en caja y de los cuatro baluartes de la plantilla (los Sergios, Rudy y Ayón) era la baja menos dramática. Lo era porque sigue Llull y porque Luka Doncic, no olvidemos, el mejor joven de Europa, se estaba dando ya con la cabeza en el techo en ese rol de tercer base.

Tenemos que disfrutarle antes de que se marche a la NBA en 2018. Como complemento tiene mucho sentido repescar a Draper, asequible, comunitario, apreciado por la plantilla, buen defensor y tras una destacada campaña en Krasnodar. Igual que tiene sentido ejercer la cláusula de renovación de Campazzo, aunque vaya a seguir por ahora cedido en Murcia, para no perder unos derechos cuyo valor apunta al alza, regrese o no algún día a Madrid.

En el juego exterior, dos renovaciones, las de Jeffery Taylor y Maciulis, que quizá no son los activos más sexy del plantel, pero que aportan piernas atrás y experiencia, respectivamente, necesarias para equilibrar un grupo sobrado de puntos. No me olvido de la ampliación de contrato de Carroll, que firmó la pasada quizá su mejor temporada de blanco y que salvo sorpresa se retirará en Madrid.


Y dejo lo mejor para el final, el juego interior, quizá el más lustroso de la historia de la sección: Chapu, Thompkins, Randolph, Ayón, Hunter y Felipe. Lógicamente la pareja titular Sabonis-Arlauckas es insuperable pero, si contamos a todos los interiores de la plantilla, uno por uno, la suma de talento de este año me parece al menos al nivel. Resumiendo, cambiamos a Lima, cedido a Murcia, por Randolph y al infrautilizado Willy por Hunter, muy del perfil Laso, al que el club seguía los pasos desde hacía un par de veranos. El único ‘pero’ a priori sería la escasez de centímetros en el puesto de cinco, sin ningún jugador por encima de 2,10m y con los dos metros pelados de Felipe y Hunter.

Ahora está por ver el uso que dé Laso a semejante Ferrari, especialmente al fichaje estrella, Anthony Randolph, de los mejores agentes libres de la Euroliga este verano y con el que Herreros llevaba largo tiempo encaprichado. Defiende más que Thompkins, renovado por dos años, pero en ataque se parecen bastante, versátiles, igual pueden anotar de fuera que poner el balón en el suelo y ocasionalmente postear. En otras palabras, no es un definidor tras pickandroll, sino que necesita balón para crear y ya sabemos cuánto le cuesta a Laso crear sistemas para que reciban los pívots. El drama del verano, la renovación de Ayón, concluyó con final feliz, el triunfo del sentido común. Ningún equipo necesita al mexicano tanto como el Madrid y en ningún otro destino lucirían sus cualidades como en nuestro peculiar sistema.

Volvemos a tener 3 pasaportes extracomunitarios, al menos hasta que Ayón se saque la doble nacionalidad, que parece ya la obra del Escorial y mejor no echar cuentas con ella. En todo caso, dado el calendario del curso, con ese todos contra todos de la Euroliga, no sobra nadie. Menos aún en el juego interior, con Felipe y Chapu en 36 primaveras por cabeza. Al fin y al cabo, la prioridad es la Euroliga y en esa podrán jugar todos.

Cuando se analiza el éxito o fracaso de los equipos lo más recurrente es hablar de jugadores y entrenador, pero en el éxito del Madrid en los últimos años tiene mucho que ver la gestión directiva, que tanto criticásemos aquí en su día y por tanto de ley reconocer ahora. Hace ya varios veranos que todos los movimientos se gestan con tiempo, para evitar la escasez y sobreprecio de la puja veraniega, para cerrar a los agentes libres antes de que comience la puja: la renovación de Ayón se negoció desde la Copa y con Hunter y Randolph había principios de acuerdo en primavera. En el caso de Chacho, que se marchó sin preaviso con esa súbita oferta de los 76ers, el club apenas tardó 48 horas en cerrar la incorporación de Draper. Hay muchas variables que no se pueden controlar desde los despachos, pero los ingredientes son de primera, dan como para ilusionar. Además, miro hacia la ciudad Condal, rival directo en todas las competiciones, sin un solo base a 18 de julio, con Abrines rumbo a Oklahoma y que acaba de pagar 2 millonacos de transfer por Claver, y pongo aún más en valor el trabajo de los directivos blancos.

No es tarde para hacer las paces

El tiempo juega a favor del Madrid. La relación entre el club y Ayon sigue siendo tensa, los meses de negociaciones entre las partes culminaron la semana pasada con el esperpento que narré en la anterior entrada, con el mexicano apagando el móvil y negándose a firmar un contrato con la cantidad que él mismo había demandado, episodio seguido de la respuesta de dignidad del club firmando a Randolph. Pero lo días pasan y a Ayon se le van cerrando puertas. Si queda algo de sentido común y no se han quemado todos los puentes, aún debería ser factible su permanencia. El único club para que el verdaderamente ha sonado en este tiempo, Fenerbahce, se retira de la puja después de atar la renovación de su rutilante pareja interior titular, Udoh-Vesely, mortadela mediante.

No hay muchos más equipos Euroliga que puedan poner encima de la mesa las cifras que pide Ayon. CSKA tiene cerrado su juego interior con el fichaje de Augustine y el Barca, que ya paga más de 3 millones anuales a un pívot, Tomic, tendría además que comprar al Madrid sus derechos para España. Por descarte, solo se me ocurre Darussafaka, que ya pujase por Udoh, como único equipo Euroliga con la capacidad económica y la necesidad de plantilla para mejorar la oferta del Madrid a Ayon. Quiero pensar que el jugador no está tan mal aconsejado como para cambiar por unos pocos euros de diferencia un proyecto estable en Madrid, ciudad donde conoce el idioma y el entrenador le idolatra, donde hay un proyecto de éxito estable y en el que tiene un rol protagonista, por la aventura en el último nuevo rico del basket europeo.

No, a estas alturas la principal amenaza a la continuidad de Ayon es la NBA. Ninguna franquicia ha mostrado por ahora un interés claro, pero los cambios allí son frenéticos estos días y de la noche a la mañana puede llegar una ‘oferta irrechazable’, pregunten a Chacho. El agente de Ayon sabe que el grueso de las contrataciones en la NBA se cierra en julio. El tiempo juega a favor del Madrid, cada día sin oferta de una franquicia al mexicano acerca su renovación.

Estos días de incertidumbre, a la espera de llamadas de USA con propuestas concretas, esperamos sirvan como cura de humildad para el mexicano, para que entienda su verdadero valor de mercado. Que esos numerazos Euroliga este curso, su principal carta de presentación en el mercado, son difícilmente extrapolables a otro ecosistema. En ningún equipo va a lucir tanto como en el peculiar sistema Laso, que explota sus virtudes y oculta sus carencias. Las preferencias de los scouters NBA no siempre coinciden con las del basket FIBA, desde luego no con las de coach L. Visión de juego, anticipación, juego sin balón, manos rápidas… Todo eso está muy bien, pero aparece en la parte inferior de sus informes. Los scouters NBA ven en Ayon a un pívot de 2.08m, por debajo de la media allí, que no tira de media distancia ni lanza ganchos con la zurda y que en su día salió rebotado de la liga. De lo contrario, y dado cómo está el mercado USA, especialmente de pívots, hace ya 2-3 semanas que hubiese firmado un contrato multianual por entre 5 y 10 millones de dólares.

De la renovación de Ayón y la dignidad del club

Tras varios días frenéticos de rumores e informaciones contradictorias, parece que Anthony Randolph ficha efectivamente por el Real Madrid, como me chivaron algunas fuentes hace más de un mes y, confieso, me costaba entonces creer. Aunque la confirmación oficial del club tardará semanas (ni siquiera se ha anunciado a Othello aún…), la información publicada por un medio de máxima credibilidad como ESPN la considero una confirmación de facto. Firma por un año, pero la pregunta del millón en este punto es ¿por quién llega? Por perfil de jugador, la lógica decía que desembarcaría por Thompkins, al que algunos medios dieron ya por renovado. De nuevo, imposible de confirmar dada la opacidad informativa de la sección respecto a fichajes.

Randolph llega probable y lamentablemente por Gustavo Ayón, y es aquí donde la historia se espina. El club lleva desde la Copa del Rey, nada menos, negociando con el mexicano su renovación, tiempo en el que le ha presentado hasta cuatro ofertas, cada una mayor que la anterior. Como ya comenté en la anterior entrada, el Madrid se ha movido con prudencia en este asunto pues, lógicamente Ayón es un activo capital en el sistema Laso, pero tampoco se debe romper a la ligera el equilibrio presupuestario de la plantilla. El mexicano sin embargo no se bajó de la burra y el club, ya a la desesperada, claudicó hace unos días y aceptó pagarle los 2,7 millones anuales que exigía, lo mismo que cobra Rudy y más que Llull, el jugador franquicia. Se envió un contrato al mexicano con ese salario para que lo firmase, pero durante 10 días ni lo firmó ni tan siquiera se dignó a responder a las llamadas del club, que finalmente se hartó y activó la opción Randolph. Lo sé, Randolph no es Ayón, que literalmente había nacido para jugar en el sistema Laso, pero es de lejos el mejor interior disponible este verano en el mercado Euroliga. Como mal menor no me parece nada mal…

Para cuando Ayón, imaginamos nervioso al no recibir propuestas en firme de la NBA, ha hecho el honor de llamar al club, la respuesta es que la oferta de 2,7 millones anuales ya no está encima de la mesa. No hay dinero para pagar lo que se ha firmado a Randolph más ese sueldazo a Ayón. Así que, si el mexicano quiere seguir en el Madrid, la oferta son 2,2 millones de euros. Sinceramente, de chapeau en este caso la gestión del club, moviéndose rápido y poniendo una línea roja: una cosa es tener paciencia ante las circunstancias de un jugador importante y otra es dejarse torear. Si el Madrid es el segundo plato de Ayón, un tequila barato, es su decisión, pero que lo diga y sea franco. Su hijo no nació ayer, la situación no es nueva. Es comprensible que su prioridad sea vivir en EEUU para estar cerca del niño (o porque allí pagan más), pero que lo diga claro al Madrid, el club que mejor le ha tratado en su carrera. «Lo siento, no contéis en principio conmigo». En vez de eso, ha hecho la goma, quería dejarse todas las puertas abiertas y ha estirado artificialmente la negociación con el Madrid, amparado en supuestas diferencias económicas, que eran en realidad solo una excusa para ganar tiempo, a ver si entre tanto cae una ofertilla de la NBA. La dirección debe velar por los intereses y dignidad de la sección. No puede arriesgarse a que Randolph recale en el Barca (como ha sonado) y a que Ayón se marche a finales de julio, dejando el juego interior cojo y ya sin capacidad de reacción en el mercado.

Equilibrio salarial

En abril, tras el batacazo Euroliga, bien parecía que el verano sería de muchos cambios en los actores secundarios de la plantilla. Sin embargo, el equipo enderezó el rumbo a tiempo, cerró con buen sabor de boca y el lema en los despachos ha cambiado. La palabra que más se escucha es continuidad, incluida de algunos que tenían pie y medio fuera. Cuento entre esos a Nocioni, Thompkins y Taylor. Los dos estadounidenses no cumplieron tal vez las expectativas que levantó su incorporación, pero al menos se acabaron convirtiendo en piezas homologables del engranaje Laso. Más allá de su rendimiento, la decisión sobre su continuidad se toma también en contexto, en base a las alternativas que ofrece el mercado en su puesto a un precio similar.

Taylor es un jugador con un IQ bajo en pista y por momentos canta su falta de confianza en el tiro de tres, ya sabéis, pecado capital para los exteriores en este sistema. Sin embargo, tiene un físico absolutamente diferencial para Europa, midiendo 2.01m puede emparejarse en defensa con escoltas y hasta bases, y tapar así las miserias de Chacho o Carroll, según proceda. Su condición de comunitario y su sueldo razonable, alrededor del millón de euros bruto, le convierten en una pieza difícil de sustituir en el mercado. Por comparar, Fenerbahce pagó un millón de cláusula por Kalinic, del mismo perfil y que tampoco marca diferencias, además de arrearle un millón de dólares neto al año, es decir, 2 en fiscalidad española. Entiendo que es el mismo motivo por el que se ha renovado al otro alero de la plantilla, Maciulis, cuyo rendimiento este curso, tras su despampanante Eurobasket, ha sido igualmente discretito.

La contribución de Thompkins, si contamos su notable recta final, ha sido quizá mayor que la de Taylor, de ahí la relativa unanimidad en la afición sobre su continuidad. Sucedía en su caso que el mercado sí ofrecía algunas alternativas potenciales, como Claver, en un perfil más defensivo pero pasaporte nacional, y Anthony Randolph, interior de moda en Europa y me dicen que objeto de deseo de Herreros. Ambas operaciones parecen haberse torcido. La primera, por la actitud ‘perro del hortelano’ de Valencia, cerrado en banda a negociar por su transfer un precio de mercado razonable. En el caso de Randolph entran en juego dos factores. Por una parte, que su prioridad es intentar regresar a la NBA, al fin y al cabo la liga de su país y donde con el nuevo contrato de TV atan a los perros con longaniza. El Madrid no tendría respuesta hasta entrado el verano, ya sin capacidad de reacción en caso de negativa. Por otra, pide un sueldo muy alto, un riesgo con el historial de talento interior malgastado por Laso y que desequilibraría el ya de por sí complejo ecosistema salarial de la plantilla.

Y digo ya de por sí complejo porque está condicionando las negociaciones para la renovación de Ayón, para la que en todo caso mantengo el optimismo. El club está plantado en 2,2/2,3 millones por temporada, mientras que el mexicano quiere llegar a los 3. La cuestión no es si el club puede o no llegar a esas cifras, que puede, sino si debe, pues supondría el doble de salario que Chacho y un 20% más que Llull, que es el jugador franquicia. No me olvido de Rudy. Sus 2,7mill anuales son a día de hoy excesivos para su rendimiento, pero las circunstancias de su fichaje fueron las que fueron, venía con mucho cartel de la NBA y hubo que pujar con el Barca. Aún así, el club es consciente de que cobra de más y le ha ofrecido ampliar años a cambio de bajarse el sueldo.

Hegemonía nacional


Cierra el Madrid con doblete nacional un curso que comenzó muy torcido, con lesiones sensibles como la de Rudy, jugadores que llegaron fuera de forma tras el Eurobasket y una escasa aportación de los fichajes. Pero el balance final de la temporada es positivo porque, pese a una pobre defensa del cetro continental, el club mantiene la hegemonía en casa, repite título ACB por primera vez en 22 años y se consolida así como el referente del basket nacional del último lustro. Enhorabuena.

En el cuarto partido se apareció por momentos el fantasma de 2012, con ventajas del Barca de hasta 11 puntos en los compases iniciales. Pero 40 son muchos minutos y más a domicilio cuando la diferencia de dinámica de los equipos es tan amplia. Sin cuajar esta vez el Madrid un encuentro excelso se terminó imponiendo por decantación, haciendo valer un parcial 17-4 en el tercer cuarto, con Llull y Thompkins encendidos. El primero es un MVP incuestionable, jugador franquicia de la sección desde hace más de un año. El americano cierra la final con 17/22 tiros de campo y pone a la directiva en un brete. Me dicen por un lado que se había decidido ya su salida pero, más allá de sus números, Laso parece que confía en él, con 19 minutos de media en la serie, incluidos los 4 últimos del cuarto partido, en los que metió una canasta tras reverso que sellaba la serie. He publicado una encuesta en Twitter, han votado ya 322 personas y el 93% aboga por su continuidad…


Y no será la de Thompkins la única decisión sensible de las próximas semanas. Nocioni quiere seguir, está dispuesto a bajarse el salario de los 1,6 millones actuales hasta (dicen) 700.000 euros. Cumple 37 en noviembre y está para pocos minutos, pero son de mucha calidad, un chute contagioso de carácter y defensa. Me cuentan que Valencia se está enrocando por Claver, que pide hasta 5 millones, unas cifras a años luz de los aproximadamente 300k que ofrece el club blanco. Desconozco si es una estrategia negociadora, una pataleta de dignidad de cara a la afición o si realmente esperan quedarse con el jugador, a riesgo de que este les vuelva a dar calabazas, porque quiere jugar Euroliga y/o cobrar más dinero, para lo que no le faltarán ofertas en Turquía o Rusia. Sabéis que vengo sugiriendo desde hace tiempo el fichaje de Claver, pero no a cualquier precio, nunca más de medio millón de transfer. Así que si Valencia se enroca, abogaría por sencillamente no fichar a nadie sino mantener a Trey y Chapu en ese puesto.

Ayón no tuvo su mejor día en el cuarto partido, pero es el pilar de la pintura blanca. Nuestro verano no será completo hasta que se anuncie su renovación. Felipe, en otro día en la oficina, sumó estadística y nuevos hitos estadísticos, mientras Willy tuvo una gris despedida de la afición. Jaycee no pudo lucir por lesión, demasiado esfuerzo hizo vistiéndose de corto, pero igual cierra quizá su mejor campaña desde que viste de blanco, por tanto una parte importante del éxito del equipo este curso. Tan contento estaba, que hasta se arrancó con unos capotazos en la celebración. Me alegro de que Chacho, que seguirá seguro, se quitase un poco el mal sabor de boca de sus horrendos playoffs con su mejor actuación de la final, 14 puntos y 6 asistencias, a destacar dos triples clave en el último cuarto. Y cierro con Rudy, que no enseñó los picos de juego del tercer partido, pero que igual terminó con el mejor +/- del encuentro (+54 en la serie). Definitivamente con su reaparición ha dado el Madrid el salto de calidad que pone tierra de por medio con el Barcelona. ¡Feliz verano a todos!