Lo tiene el Madrid a mano, por el marcador de la serie, 2-1, pero sobre todo por las sensaciones. Una derrota in extremis seguida de dos victorias incontenstables. A los puntos la eliminatoria no tiene color. El ataque blanco está superando ampliamente la defensa azulgrana, 94pts de media en la serie, un ritmo que este Barcelona no puede seguir, con Tomic y Satoransky como únicos activos fiables a día de hoy. Por la experiencia de ya unos cuantos años tengo gran respeto por el espíritu competitivo de los equipos de Pascual, pero por momentos da la sensación de que sus jugadores han tirado la toalla. Y si la serie termina el miércoles en Madrid, sospecho que será el último encuentro del entrenador azulgrana.
Protagonistas blancos Llull y Ayón, han sido el sostén del equipo durante todo el curso y no iban a fallar en la cita que lo decide. El menorquín, potencia sin control en sus primeros años de blanco, se ha convertido en un tremendo líder. Su renovación el verano pasado, dando calabazas a la NBA, fue de una importancia capital en el destino a medio plazo de la sección… igual que lo va a ser la de Ayón, que algunos periodistas dan ya por sentado, y de la que personalmente no dudo. Ambas partes se necesitan y, si os habéis dado cuenta, en realidad el mexicano nunca ha llegado a sonar para otros equipos. Será el triunfo del sentido común y de paso el movimiento más importante del club en verano. Porque, sí, los fichajes anotadores flamantes, la estrella de moda en el mercado, pues ilusionan a la afición, entretienen el verano y venden periódicos, pero cuando ya tienes cracks en casa, como lo son Llull y Ayón, lo importante es mantenerlos. Mirad a CSKA, vigente campeón, no va a fichar prácticamente a nadie, pero ha logrado mantener a De Colo, que es el mejor jugador de la Euroliga.
Y por cerrar el capítulo de renovaciones, en su caso más bien permanencia, lo mismo aún tiene alguna opción Thompkins, ¿no? Ofrece lo que ofrece, nivel homologable en el último mes y medio, consistente. Dada su edad, evolución y adaptación diesel, creo que si siguiese su segundo año sería mejor. Pero, independientemente de eso, que para gustos los colores, la respuesta requiere contexto: ¿Qué alternativas ofrece el mercado a un precio que pueda asumir el Madrid? Quizá no es la estrella flamante que alguno esperaba viendo sus números en Nizhny, pero si nos hemos quedado sin dinero para un Randolph por el esfuerzo de la renovación de Ayón, prefiero apostar por la continuidad de Trey (1mill anual) que fichar low cost de perfil bajo tipo Will Thomas (Unicaja) o Deon Thompson (Brose), dos de los nombres que se barajan y que cobrarían casi lo mismo. Un Thompkins, por cierto, muy sólido tanto en el segundo como en el tercer partido de la serie.
Aunque quien dominó por momentos el tercer encuentro (parcial blanco de 15-0), recordando su versión vellocino, fue Rudy (18pts finales), al que da gusto ver jugar cuando está así, mentalmente enchufado y rápido de piernas. Ve el basket sencillamente medio segundo por delante. Roba un balón brutal en el tercer cuarto, a media pista, lee el pase del atacante medio segundo antes de que salga de la mano. El comentarista de la tv rusa, Gomelsky hijo nada menos, se pasó un minuto alucinado, sin parar de comentar la jugada. A ver si efectivamente Rudy descansa en verano y vemos a esta versión mucho más a menudo el curso que viene. Nos lo debe. El año que viene tendrá nueva competencia en el puesto, y no es ningún fichaje, sino el niño, Luka, que se da con la cabeza en el techo como tercer base de los Sergios, así que jugará como 2-3. Se lo puede permitir sin traumas, dado su físico y variedad de repertorio. Valiosos minutos en el tercer partido, me quedo con una canasta más personal al poste que le hace a todo un Perperoglu, con sus 2.03m y su templanza de perro viejo.






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