No es tarde para hacer las paces

El tiempo juega a favor del Madrid. La relación entre el club y Ayon sigue siendo tensa, los meses de negociaciones entre las partes culminaron la semana pasada con el esperpento que narré en la anterior entrada, con el mexicano apagando el móvil y negándose a firmar un contrato con la cantidad que él mismo había demandado, episodio seguido de la respuesta de dignidad del club firmando a Randolph. Pero lo días pasan y a Ayon se le van cerrando puertas. Si queda algo de sentido común y no se han quemado todos los puentes, aún debería ser factible su permanencia. El único club para que el verdaderamente ha sonado en este tiempo, Fenerbahce, se retira de la puja después de atar la renovación de su rutilante pareja interior titular, Udoh-Vesely, mortadela mediante.

No hay muchos más equipos Euroliga que puedan poner encima de la mesa las cifras que pide Ayon. CSKA tiene cerrado su juego interior con el fichaje de Augustine y el Barca, que ya paga más de 3 millones anuales a un pívot, Tomic, tendría además que comprar al Madrid sus derechos para España. Por descarte, solo se me ocurre Darussafaka, que ya pujase por Udoh, como único equipo Euroliga con la capacidad económica y la necesidad de plantilla para mejorar la oferta del Madrid a Ayon. Quiero pensar que el jugador no está tan mal aconsejado como para cambiar por unos pocos euros de diferencia un proyecto estable en Madrid, ciudad donde conoce el idioma y el entrenador le idolatra, donde hay un proyecto de éxito estable y en el que tiene un rol protagonista, por la aventura en el último nuevo rico del basket europeo.

No, a estas alturas la principal amenaza a la continuidad de Ayon es la NBA. Ninguna franquicia ha mostrado por ahora un interés claro, pero los cambios allí son frenéticos estos días y de la noche a la mañana puede llegar una ‘oferta irrechazable’, pregunten a Chacho. El agente de Ayon sabe que el grueso de las contrataciones en la NBA se cierra en julio. El tiempo juega a favor del Madrid, cada día sin oferta de una franquicia al mexicano acerca su renovación.

Estos días de incertidumbre, a la espera de llamadas de USA con propuestas concretas, esperamos sirvan como cura de humildad para el mexicano, para que entienda su verdadero valor de mercado. Que esos numerazos Euroliga este curso, su principal carta de presentación en el mercado, son difícilmente extrapolables a otro ecosistema. En ningún equipo va a lucir tanto como en el peculiar sistema Laso, que explota sus virtudes y oculta sus carencias. Las preferencias de los scouters NBA no siempre coinciden con las del basket FIBA, desde luego no con las de coach L. Visión de juego, anticipación, juego sin balón, manos rápidas… Todo eso está muy bien, pero aparece en la parte inferior de sus informes. Los scouters NBA ven en Ayon a un pívot de 2.08m, por debajo de la media allí, que no tira de media distancia ni lanza ganchos con la zurda y que en su día salió rebotado de la liga. De lo contrario, y dado cómo está el mercado USA, especialmente de pívots, hace ya 2-3 semanas que hubiese firmado un contrato multianual por entre 5 y 10 millones de dólares.

Puntilla al campeón

La crónica de una eliminación anunciada y bien merecida, macerada a fuego lento desde el primer partido, en Jimki allá por octubre. La puntilla fue fea y sin pizca de épica que echarse a la boca, porque ya no es perder y jugar fatal, es caer ante tu público y sin orgullo, sin dar partido, 63-75. Más que creer en la remontada el equipo pareció con ganas de terminar el calvario de temporada Euroliga.

El tercero tuvo poca historia, el vigente campeón jugando otra vez y cada vez más cual equipo pequeño, como local para más inri, “a ver si entran hoy los triples”. Y no, tampoco esta vez entraron, se empezó con un 1/13, maquillado en los minutos de la basura hasta ese 9 de 33 final. Súmenle la batalla perdida del rebote, 10 menos, y otro arbitraje antipático, que vaya añito también en ese tercio. El resultado es el tercer y último repaso de los turcos, un equipo con mayúsculas, dicho sea de paso, construido con una plantilla probablemente peor que la del Madrid hombre por hombre. Pero claro, ellos tienen a Zeljko y nosotros…

Leo en muchos análisis que una de las claves del mal año son los fichajes errados. Mira, pues no. ¿Acaso Campazzo, Mejri o Bourousis pintaban algo el curso pasado? Nueve minutos sumaron entre los tres en toda la F4 de Madrid. Entonces poco puede importar que sus sustitutos, Doncic, Thompkins y Willy, respectivamente, aporten más o menos. La única verdadera baja en la rotación del equipo campeón es Slaughter, que se ha cubierto con Lima, en cuyo fichaje gastó el club 300k, con un perfil supuestamente parecido pero al que por ahora Laso no utiliza demasiado. Así de sibarita se ha vuelto con los pívots, el mismo entrenador, no olvidemos, que cuando llegó al club pidió a Lishchuk y a Panko… Puestos a analizar, no nos quedemos solo en que el año pasado se ganó y este no, pensemos también en términos de balance, como en NBA. El Madrid, en su competición de referencia, la Euroliga, en la que se enfrenta a equipos de ‘su liga’, ha pasado en un año de balance 24-6 a 12-15. ¿Cómo, porque falta Masacre?

Un factor es la lesión de Rudy, que entre su comienzo de temporada renqueante, los 3-4 meses que se perdió tras la operación más ahora hasta que coja la forma, es un año perdido del activo más caro del roster. Me plantearía darle un toque para que renuncie a los JJOO, ya está bien de hacer el primo el club. Porque no es ya solo Rudy, es que nos estamos jugando la temporada y no hay un solo jugador de la plantilla en pico de forma física. Ni uno, la diferencia con Fenerbahce en ese sentido ha sido vergonzante. Eso sí, agosto y septiembre tres cuartas partes de la plantilla con el acelerador a fondo, “por amor a la patria”, incluidos algunos entraditos en la treintena. Y al final las piernas frescas son defensa, que ha sido el principal lastre del equipo este curso. El compromiso y el amor por los colores no se demuestran solo con frases grandilocuentes en las redes sociales, sino haciendo sacrificios tangibles.

Me preocupa que la eliminación, por la forma, deje muy tocado al equipo de cara a la ACB, que podría salvar la temporada pero no va a estar nada barata, con dos equipos F4 en la puja. Y es que hay derrotas que espolean para hacer piña y otras que resquebrajan un grupo. Temo que el baño de Fenerbahce sea de las segundas y los jugadores empiecen a pensar en singular: “en verano me vuelvo a la NBA”, “no puedo hacer nada si el entrenador no me quiere”, “en junio me jubilo”, “tengo que comprar la Lonely Planet de Nueva York”…

Hora de cerrar filas

No me parece el día de sacar la sierra y despedazar al equipo, cebarme a críticas, aunque sea el primer impulso. Sí, es muy duro ver hacer semejante ridículo a un equipo vigente campeón, pero este grupo, incluido el entrenador al que tanto atizo, nos ha dado un ciclo de alegrías y devuelto el sentimiento de orgullo. No sé si estamos en el ocaso del ciclo o solo en un bache profundo, pero no voy a olvidarlo todo, llevado por la vergüenza de una de las derrotas más severas de los últimos años. Hoy, a las duras, toca cerrar filas y estar con el equipo, se han ganado ese crédito al menos. Por eso no me voy a molestar en bajar al detalle, repartir culpas y señalar apellidos.

Lo cierto es que ni con la baja de Vesely estamos para dar eliminatoria a Fenerbahce, mucho más equipo a día de hoy, uno que juega con intensidad y sentido. Me recuerda un poco, confieso con envidia, al Madrid rústico del año pasado. Nadie en la historia de la Euroliga ha remontado un 0-2 y no tiene ninguna pinta de que este Madrid pueda romper ese hito. El objetivo ahora debe ser intentar ganar al menos un partido en el Palacio, para despedirse con hidalguía, reagruparse para ACB y, sí, llegado el momento hacer autocrítica de una tan pobre temporada Euroliga.

Porque las dos derrotas en Estambul, competida al menos la primera, con sonado estrépito la segunda, son una bofetada de realidad con la mano abierta, una vara de medir del verdadero nivel del equipo en la élite continental. Lokomotiv ganó el primero al Barca y hasta el modesto Estrella Roja ha tenido balón para ganar hoy en pista de CSKA, así que no, no es solo cuestión de que el Madrid cayese en un grupo ‘infernal’ de top16. Ha sido una de las peores defensas durante toda la competición y ha seguido una deriva en ataque hacia un delirio de triples, dos de los varios síntomas que culminan en estas dos derrotas inapelables con la temporada en juego. Intuyo cambios profundos en verano, atasco en la operación salida, pero el curso no ha terminado. Creo en el orgullo y el corazón de este grupo para terminar la temporada con dignidad.

La primera al palo

Primera batalla, derrota. Se dio al menos la cara, se remontaron 14 puntos tras otra primera mitad para el olvido, condicionada en cierta medida por el criterio arbitral, que fue en esos 20 primeros minutos tan casero como suponíamos dada la cita y lo que aprieta el recinto. Con un partido completo al nivel de la segunda parte hubiese dado para ganar, pero es una derrota igual y condiciona la eliminatoria. Como no rasque el Madrid algo de Estambul, la serie es casi Misión Imposible y para evitarlo ya solo queda una bala en la recámara, la del jueves.

Viendo el vaso medio lleno, la segunda parte enseñó el camino: se defendió razonablemente y se aunó corazón con cabeza, sin tirar la toalla ni descentrarse con los árbitros. Pero sabíamos que Fenerbahce es un rival de aúpa y para robar algo de Turquía no alcanza con una versión de potable tirando a buena. Ya no vale retrasar el matchball y esperar alguna carambola del grupo, estamos solos ante el espejo. Con la misma versión irregular y chuchera que nos ha traído hasta aquí, al balance 12-12 y a cruzarnos con un victorino, la temporada europea se termina en una semana, una muerte con temporizador.

Necesita el Madrid su mejor cara, la de vigente campeón, y esa pasa, por ejemplo, por que Ayón vuelva a ser el titán, que Udoh no se le vuelva a comer con patatas. Pasa por no permitir a ningún rival venirse arriba y firmar el partido de su vida, en este caso Sloukas, con ese 7 de 8 de campo. Pasa por detener la esquizofrenia en la distribución de tiros, esa nueva norma de lanzar en cada encuentro Euroliga alrededor de 10 triples más que de dos. Esta vez fueron nueve, incluyendo 17 entre Rudy y Llull. ¡¿Pero qué obscenidad es esta?!

Chacho enchufó 12 puntos, pero no repartió una sola asistencia y en esa versión ya sabemos que el Madrid rara vez gana (-19 en sus minutos en pista). Los secundarios tampoco aportaron soluciones. A Lima le viene grande el escenario y le faltan kilos para emparejarse con Udoh, podría Laso probar con Willy. Sueco Taylor se cascó 25 minutazos siendo un cero a la izquierda en ataque, pero claro, es que Carroll mucho tiene que enchufar para compensar las lagunas que genera atrás. Al final lo mejor fue Felipe (13+6), que con Vesely estaría anulado en para anotar pero dada la baja del checo es un recurso muy válido.

La vida en el alambre

Fue un drama de primera fase y lo ha sido también de top16, nos ha costado casi la salud, pero ya está el Madrid en cuartos, el mínimo homologable para el campeón vigente. Parece mentira colarse entre los ocho mejores habiendo ganado solo la mitad de los partidos (balance 12-12), pero llegado el último se puso el equipo el mono de faena para evitarse otro final dramático. La primera parte ante Jimki fue tan bonita para el espectador como irreal. El matchball se decide en el tercer cuarto y desde la fealdad, con defensa, como el año pasado, aunque sea a cuentagotas. El quinteto Llull-Rudy-Jonas-Felipe-Ayón firmó los mejores minutos del Madrid atrás en bastantes semanas, cemento armado, permitiendo solo 3 puntos rusos en los primeros ocho minutos. Soberbio en concreto Llull, que dejó en valoración -5 en el cuarto a Rice, que nos había desangrado con 29 al descanso. La mayoría, todo sea dicho, en el segundo cuarto cuando se emparejó con Chacho… También ayudó el calamitoso encuentro de Shved, que se borró él solito, 1/8 triples, irreconocible tras una estupenda temporada.

Sin ánimo de aguafiestas, el equipo me gustó bastante menos en ataque, pese al festival anotador de la primera parte. Se sigue dependiendo del triple cual equipo pequeño, lanzó 38 por solo 27 de dos, y así será difícil robar algo de Estambul. Zeljko no va a permitir tanto triple liberado como Jimki.

Carroll y Felipe tiraron del carro en ataque. Enorme mérito el capitán, 18+8, derroche de corazón pero también de cabeza. Lanzó (y acertó) de tres cuando le defendieron Davis o Augustine, y castigó al poste cuando se emparejó con Monia o Boone. ‘Reapareció’ Carroll tras un mes flojete, en su mejor versión de brazo ejecutor, enchufando de fuera las que se le suponen, pero además eligiendo bien cuando romper hacia dentro y jugar la baza de su bombita patentada (4/4). Buenas noticias que Rudy empiece a aportar también en partidos duros, ya apuntó maneras en Murcia. No desequilibra como otrora, no cuento con que lo vuelva a hacer, de hecho sus números siguen siendo muy discretos, pero ya no desentona como en los primeros encuentros tras su regreso. De hecho, va tan sobrado de baloncesto en ambos aros que su sola presencia suma, su anticipación atrás y esos pases a los pívots en estático. Además, como nos habíamos acostumbrado a (sobre)vivir sin él, cualquier cosa que aporte parece un extra.

El sacrificado es Taylor, como era de esperar, al menos para los encuentros a cara de perro, pues por muy mal que pueda estar Maciulis, que lo está, su IQ es más importante que las piernas del sueco, más útiles en remontadas. No han sido clave, pero igual sorprenden esos minutos de Willy como cuarto pívot, al que entre lesión de rodilla y asunto no-renovación dábamos casi por perdido para la causa. Unos minutos que dejaron a Lima inédito en la banca, supuestamente un perfil mucho más Laso. Quizá el brasileño arrastraba algún problema físico (no me consta), o quizá simplemente haya sido una variante táctica, alinear un pívot más pesado en los minutos que coincidió la pareja Ausgustine-Davis. Si es así, bienvenido sea un gesto de mínima flexibilidad táctica de coach-L, especialmente en lo que a juego interior se refiere.

El martes primer partido contra Fenerbahce. La baja de Vesely equilibra a priori la eliminatoria, su jugador franquicia, tras De Colo el de mayor impacto en la competición. Pero igual es una plantilla larga, con el mejor entrenador en dirección de partido, el factor cancha y el step-ahead de Datome en el top16: 15pts de media con 60% de campo. En principio favoritos los turcos, por respeto a su primer puesto y por las debilidades del Madrid, pero es imposible calibrar el verdadero nivel de Fenerbahce partiendo de un grupo tan netamente inferior. Para bien o para mal, nos seguiremos dejando la salud en las dos próximas semanas y aquí estaremos para co(me)ntarlo.

Adivina quien viene a cenar esta noche

Se mueve por fin el avispero y en los próximos días tendremos desenlace al sainete de la última pieza del juego interior blanco. Faverani ganó la encuesta del blog, eso sí, por un escaso margen. También era la opción preferida por Laso, pero parece casi totalmente descartado. Tras la berborrea de tipos duros, Valencia estaba dispuesto a negociar su transfer, negociar por debajo del millón de euros, porque igualmente resulta un buen pellizco y es conocida la mala relación del jugador con Perasovic. Sin embargo, Faverani pone rumbo a USA, lógico por otra parte. Si Lucas Nogueira, que no sabe hacer la o con un canuto, es elegido nº 15 del Draft, cuando las franquicias viesen entrenar a Faverani, con 25 años, 120 kilos y esa agilidad, no deberían faltarle propuestas. San Antonio o Boston parecen sus destinos más probables.

Y aquí es donde la cosa se complica cual novela de Le Carré. El Real Madrid presentó hace ya 8 días una oferta cualificada de renovación por Mirza Begic, una oferta supuestamente inferior a las cifras que manejaba Fenerbahce (especialmente en las cantidades netas, pues la fiscalidad turca para estos sueldos es la mitad que la española). El plazo para mejorar la oferta blanca se cierra este sábado día 13. En caso de que alguien suba la puja (como era el plan), el club tendría 5 días para igualarla. Pero el Madrid lo que parece que tiene es un plan de contingencia. Anoche lunes Eurohoops publicó que el club blanco ha llegado a un principio de acuerdo con el griego Ioanis Bourousis, agente libre, 2 temporadas a razón de millón de euros bruto anual. Una información confirmada posteriormente por otros medios de diversa fiabilidad.

Puede que Bourousis no sea el perfil concreto que buscaba Laso, que tenga un fuerte carácter y que Felipe se la tenga cruzada por aquellos cuartos de final de Euroliga en abril de 2009, pero desde un punto de vista financiero la operación de concretarse no admite dudas. Dada la limitación presupuestaria de la sección, la escasez de pívots en Europa, la calidad del jugador y sus númerazos en Milán la pasada temporada, un millón bruto anual me parecería un buen negocio. Lo retorcido del asunto es que el otro pretendiente de Bourousis es el propio Fenerbahce que, evidentemente, cuenta con más dinero que el Madrid pese a su reducción presupuestaria. Así que lo mismo el agente de Bourousis está utilizando al Madrid como farol para sacar más pasta a los turcos, como el curso pasado hiciese David Andersen.

Sea como fuere, Bourousis y Begic jugarán en Madrid y Estambul, esto es piedra, papel o tijera, lo que no sabemos aún es dónde lo hará cada uno, la decisión la tiene probablemente Zeljko Obradovic. En todo caso, creo que con todo este trasiego el Madrid sale ganando, los agentes pueden tensar menos en las negociaciones si la otra parte tiene plan B. Sólo quedan dos posibles resultados: la renovación de Begic a un precio justo (el de la primera oferta) o la incorporación de Bourousis por un sueldo muy competitivo. Coincidiréis conmigo en que ambos escenarios mejoran la perspectiva de pagar no menos de medio millón de transfer por ‘huevo kinder’ Faverani.

A la comparación deportiva de Begic y Bourousis responde el tópico “malo conocido y bueno por conocer”. Mirza es un jugador paciente, dócil y con escaso ego, por eso gusta en el vestuario. Si coge la forma es limitado pero resultón. No le verás un mal gesto si juega poco o no recibe balones. El cuñado perfecto. Bourousis en dinámica supondría un salto de calidad, pero es todo un carácter. Meterle en vereda sería uno de los mayores retos de Laso desde que entrena al Madrid. Sobre las aptitudes del griego no caben dudas. Viene de firmar los mejores números de su carrera, pero que no han servido para evitar otra pore temorada del AJ Milán. Valoración 19 en 24 minutos en Euroliga y 15.3 en 20 minutos en Lega. Tiene mucho más baloncesto que Begic, mide 2.13m, pesa 120 kilos, puede tirar de fuera, rebotea como si no hubiese un mañana y tiene clase al poste. Me asusta su compromiso competitivo, parece estar un poco de vuelta, claro que en esa jaula de grillos que ha sido el AJ Milán de Scariolo todos lo parecían un poco.