Y con todo jugó el Madrid en el derbi uno de sus partidos más completos de las últimas semanas (ciertamente mejor que ante Zalguiris y Fuenlabrada), pero eso tampoco es decir demasiado. Secó a Tomic, ganó la batalla del rebote, dio más asistencias y perdió menos balones, pero ni por esas. Nos condenaron los errores propios, principamente defensivos, concediendo demasiados tiros liberados a un sorprendentemente acertado Perperoglu, arquitecto de la remontada en el tercer cuarto, y también el acierto ajeno, la soberbia actuación de un superclase como Doellman.
Tampoco nos hagamos los sorprendidos o agraviados a estas alturas. Fue MVP de la ACB en la 2013/14 y hemos tenido la mala suerte de que en el Palacio le dio por justificar buena parte de los dos millones anuales que cuesta. Cuando el ala-pívot rival te cuela 6 de 6 triples y un buzzer beater en carrera a cinco metros con dos manos en la cara, pues le das la mano y le felicitas, aunque duela, porque el partido pareció por momentos controlado y era de gran importancia clasificatoria, en casa, ante un rival directo y en un grupo tan apretado.
El caso es que Willy sí contuvo esta vez a Samardo, sacándose la espina clavada de aquellos tres minutos fatídicos de diciembre, y Carroll mantuvo la nave a flote en el último cuarto con varios canastones de enorme mérito. Chacho jugó ofensivamente un partido primoroso. Regresó además Llull, forzando en plan Cid Campeador, colando alguna mandarina contagiosa de infarto, pero también tomando en la segunda parte bastantes malas decisiones de dirección (-14 en sus minutos). Pero lo peor fueron los aleros, Maciulis, que cometió varios errores defensivos ante Perperoglu impropios de su experiencia, y un desacertadísimo Taylor, 0/5 de campo, desdibujado en el comienzo de año.
Tampoco me entusiasmó la gestión de Laso. No me cebaré con las decisiones de los últimos 15 segundos, de si falta sí o falta no, es fácil criticarlas a posteriori. Si Felipe hubiese metido el primero de sus dos tiros libres finales estaríamos hablando de otra historia. Peor lo que no entiendo es la rotación interior, que descarte a Thompkins en vez de a Ndour, que Nocioni (quien mejor puede defender a Doellman) no pisase la pista en el último cuarto y que Ayón solo regresase con menos de 3 minutos por jugar.
En todo caso, tampoco quiero dramatizar esta vez, bastante tenemos en un día así. En cuanto Llull recupere la forma, si el equipo muestra este acierto y corazón, deben llegar victorias. El objetivo realista es el tercer puesto, pues en el otro grupo, salvo Fenerbahce, ante cualquiera tendríamos opciones razonables en una serie incluso sin factor cancha. Además en este grupo nadie se libra de la quema, Olympiakos perdió en casa con Brose la semana pasada y CSKA (castigado también por las lesiones) marcha 2-2 tras caer en Jimki y Vitoria.






Debe estar conectado para enviar un comentario.