El Madrid 2015/16 es el equipo de Llull y Ayón. El pico de forma del primero en febrero coincidió con los mejores momentos del grupo este curso, ese título de Copa y algunas victorias de mucho mérito a domicilio. Sin embargo, Llull encadena ahora cuatro actuaciones muy flojitas, 5 de 26 tiros de campo, y el equipo se resiente. Pareciera algo cansado, saca menos ventaja que de costumbre en penetraciones, y eso son piernas. En Tenerife el domingo además faltó Ayón, por aquello de darle descanso, lógico con siete interiores en nómina y semejante calendario. El resultado fue una derrota vergonzante en las formas, con picos de 20 puntos abajo en el último cuarto. Los sorprendentes pinchazos en casa de Baskonia y Valencia relativizan el coste clasificatorio de la derrota, que no la pobre imagen mostrada.
Se defendió poco, como es ya costumbre este curso en partidos que no son capitales. 93 puntos encajados por un equipo que promedia 75. Rudy, a falta de que tome ritmo de competición, transmite las mismas sensaciones que antes de la lesión. Habilita bien a los pívots en bloqueo y continuación, pero se le ve escaso de ideas en 1×1, poco incisivo, solo 3 faltas provocadas en 40 minutos, el recurso cuando no le entraban los tiros de campo (1 de 9 esta semana). Cuento con que mejorará necesariamente sus prestaciones, y esperemos que sea más pronto que tarde. Sin embargo, y ojala me equivoque, dudo que recupere su mejor nivel, aquel de 2012 y 2013. Lo cual tiene una incidencia solo relativa, pues nos hemos acostumbrado a vivir con su ausencia, al menos la de su versión ‘vellocino de oro’. En algún momento de 2015 cedió virtualmente a Llull el testigo de jugador franquicia, que si el menorquín comparte ahora con alguien, no es con Rudy sino con el Titán.
Como no todo van a ser malas noticias, hemos conocido que Jan Vesely estará mes y medio lesionado, con lo que se perdería en principio los cuartos de final de la Euroliga, haciendo de Fenerbahce un rival menos temible. El cuarto puesto del grupo ya no parece tanto un probable billete a la eliminación. Para lograrlo, sería clave ganar el jueves en El Pireo, o como poco, perder por menos de 12 puntos, la diferencia en la ida. El segundo y tercer puesto quedan algo lejos tras la derrota en el Palau, habría que ganar los tres partidos que restan y esperar pinchazos.





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