En manos ajenas

Llevamos todo el curso esperando, con la esperanza algunos, otros más optimistas incluso convicción, de que el equipo que lo ganó todo regresará llegada La Hora. Como en esas películas de boxeo en que el protagonista se levanta de la lona cuando la cuenta del árbitro va por nueve. En el caso del Madrid, como si todo el desarrollo de la temporada formase parte de un retorcido plan para revalidar la Euroliga (o al menos volver a la F4) con el mínimo esfuerzo y el máximo número de derrotas por el camino (vamos por 11), porque hemos aprendido que “los títulos se.ganan en mayo-junio”. Pero el mito está a punto de caerse, tras una nueva hostia de realidad el jueves en Atenas, que costó hasta el average, que no era bajo (12). Aún hay opciones, sí, pero el Madrid no depende de sí mismo para estar entre los ocho mejores de Europa y eso ya no formaba parte del plan. Necesita un pinchazo de Barcelona u Olympiakos y que Brose no gane sus dos partidos.

Los catalanes viven de aquellos dos Doellmanazos. Van bastante justitos de juego, pero tienen calendario propicio: Brose baja enteros a domicilio y Kaunas es plaza abierta. No contaría con que fallen. Olympiakos es un animal competitivo, su juego viene in crescendo y, visto lo visto el viernes, no va a ceder un matchball en casa en el último partido, ni siquiera contra CSKA. No, si tuviese que apostar, las opciones del Madrid pasan el jueves por el Jimki-Olympiakos, nos jugamos probablemente más en ese partido que en el propio, la visita a Baskonia. Los rusos parece que viven en constante crisis, entrenador destituido hace 13 días, pero han ganado 4 de sus 5 en casa en el top16 (a todos salvo al Madrid) y mantienen opciones, integrantes de ese pelotón de cinco equipos empatados en balance 6-6. Si Olympiakos pinchase y el Barca cumple, al Madrid le bastaría con ganar de 1 a Jimki en el Palacio en la última jornada para pasar.

Para soñar, aparte de calculadora, carambolas y favores ajenos, haría falta que el equipo empezase a dar la talla. La victoria ante CAI el domingo rompió la racha de 3 derrotas seguidas, pero las sensaciones siguen siendo pobres. La dependencia de Ayón es ridícula, media hora en pista con la mano vendada para batir en casa al 14º clasificado de la ACB. Entiendo que Felipe y Nocioni jueguen poco por edad, que Thompkins se autodescarta con faltas tontas y que Ndour es el último de los 7 interiores, pero ¿y Lima? Dado que tácticamente es un clon del mexicano, ¿no podría asumir más minutos? Y la defensa, claro, 276 puntos encajados en los tres últimos partidos, a 92 de media. La puesta en forma de Rudy marcha bastante más lenta de lo que necesitaría el equipo en este momento de la campaña. Le hacen falta unos cuantos partidos cómodos de ACB para recuperar ritmo de competición y sensaciones, mientras tanto, casi prefiero que sus minutos en Euroliga los juegue Taylor, nuestro mejor defensor exterior por piernas y que según le da el día hasta enchufa.

Oficio de campeón

Segunda victoria consecutiva en la carretera y empieza el Madrid a ver algo de luz en este campo de minas de top16. Puede que el marcador fuese siempre ajustado, pero reinó la sensación de que los blancos guardaban una marcha más. No en vano, y aunque Brose sea un competidor dignísimo, hay bastante diferencia de plantilla, especialmente una vez el Madrid cuenta ya solo con la baja de Rudy. El desenlace no fue glamouroso, pero suma igual: varios errores locales castigados por cuatro tiros libres de Felipe, que desequilibraron el empate a 86. Se dirá que la Copa del Rey fue el punto de inflexión, pero en realidad llegó una semana antes, la victoria en Jimki, clave, en cuadro y contra pronóstico. La inercia desde entonces ha cambiado, el equipo ha salido de la barrena de aquellas dos dolorosas derrotas en casa ante Barca y Baskonia.

Llull lideró el ataque en Baviera con seis triples, los más importantes los primeros, cortando la sangría inicial (12-0), pero me gustó especialmente Reyes, su mejor actuación Euroliga de la temporada a domicilio, cuando le cuesta especialmente. Soberbio en el segundo cuarto, abriendo la pista con tres triples, y el oficio desde la línea en la recta final. Valiosa la aportación de Maciulis, que son bonos suizos, Taylor, ¿welcome back?, y también de Lima, en su debut Euroliga con el Madrid.

El brasileño cuajó en el segundo parcial sus mejores minutos de blanco hasta la fecha, explotando una prometedora sociedad con Chacho, que se fue hasta 10 asistencias, si bien volvió a cantar en defensa. Y mucho, paso de odiarle a volver a quererle lo que tarda el balón de ir de un lado a otro de la cancha. Y no fue el único, se sumaron sospechosos habituales como Carroll y Thompkins, a los que esta vez además incluyo a Ayón, que estuvo en sus númer(az)os, sí, pero hizo All-star a Radosevic y consintió muchísimas canastas de sus pares cuando hubo cambio.

Estamos terceros en solitario con balance 5-3 y las sensaciones son de que el equipo empieza a repuntar. Quizá me esté viniendo arriba por el gintonic de los caros que me he echado al coleto, pero a estas horas no me parece ya descabellado empezar a pensar, pese al calendario de aúpa que aún queda, no solo en la clasificación sino en el tercer puesto, para evitar al único coco del otro grupo, Fenerbahce, que pese a pinchar en Atenas va a ser primero y con factor cancha sería un rival temible.

Como un romance de verano

Hace 8 meses recibimos al Brose en el Palacio en el top-16 Euroliga, entonces necesitamos un triple sobre la bocina de Draper para ganar. Chacho hizo valoración -3. El Brose de este curso es el mismo de siempre, combativo, con Fleming en la banda, con Gavel-Jacobsen en las alas y unos pívots bajitos pero muy atléticos. No serán tan malos cuando en la primera jornada le ganaron de 14 al subcampeón francés, Estrasburgo. Cuento todo esto porque con el Madrid a semejante nivel uno puede caer en la tentación de hacer de menos a los rivales, buscar una excusa en un calendario amable. No. El Madrid está haciendo el mejor baloncesto que le recuerdo, un primor. Puede que no dure, no dan títulos por jugar bien en octubre, pero disfrutémoslo mientras dure, como un romance de verano.

… Y de repente Draper

Baja por lesión los últimos 10 días, surgió del fondo del banquillo para justificar inversión, un premio merecido a su paciencia y profesionalidad. Triple sobre la bocina y victoria. Lo digo así, a secas, porque un día más el resto fue para olvidar. El rival, el Brose, tan correoso como limitado, se subió a las barbas durante 33 minutos. Laso se dejó la voz en la banda, indignado con la actitud atrás. Sus broncas tuvieron a Chacho y Begic como principales destinatarios. 

Con 7 abajo y 7 por jugar, la victoria ya corría peligro (hubiese sido una debacle clasificatoria), así que Coach L convocó a los ‘niggas’. Y ya se sabe lo que sucede cuando Draper y Slaughter se juntan en el último cuarto, mejor con Rudy de compinche, como fue el caso. El Madrid del flower-power ACB se ensucia en el barro, se metamorfosea en la mejor defensa de Europa, mediante la que endosó al Brose un feroz parcial de 13-0. Pero estos alemanes son dignos como ellos solos (cómo me gusta ese entrenador gafitas: Fleming), se levantaron para forzar un final igualado que como ya hemos dicho resolvió Draper, eso sí, con notable colaboración de Rudy: canasta previa y asistencia final. Sirva como dato para la ilustrar la pobre actuación blanca esas 7 míseras asistencias en 40 minutos, la cifra más baja de la temporada, menos de la mitad que el rival hoy.

En fin, que no llegó la sangre al río, que seguimos líderes (8-1) y mañana deberíamos animar al PAO, para que gane al EFES en Atenas. En el otro grupo, el Barca encarrila el primer puesto con una apretada victoria en el Palau sobre el Jimki (con otro árbitraje digno de tipificarse en el código penal). Hace tiempo que, viendo lo que hay en el mercado, creo que Paul Davis sería un cinco magnífico para el Madrid. Le sigo mucho en Rusia y su evolución es sensacional, nada que ver con el que recordáis de Sevilla. Es el segundo jugador más valorado del top-16 Euroliga (21), siendo reserva y promediando ‘sólo’ 21 minutos. Digo ‘sólo’, porque el primero, Bogdanovic, promedia 33. Paul Davis le ganó anoche el duelo particular a todo un Tomic y en el Palau: 18 pts, 8/11 tc, 9 rebotes y valoración 23. Por cierto, que nuestro otro mancebo bizcochable, James Shawn, también se refrendó este jueves: 11 puntos, 10 rebotes y 3 tapones en la victoria de Maccabi en cancha de Baskonia. Poca, pero hay vida más allá de Lamont Hamilton.