Un domingo de esos

… De los de Felipe haciendo ventresca contra un equipo menor, a poder ser ante pares bajitos (digamos Mainoldi y García). Se pone el mono de basurero, empieza a rebañar los aros y el ventilador de la valoración sopla a toda máquina (27 hoy). La cosa suele alumbrar un MVP de la jornada o aproximarse. Cualquier aficionado madridista sabe a lo que me refiero, llevamos años viéndolo, a razón de 4 o 5 por temporada. El punto y final lo leemos el lunes a Iñako y a Jesús, que desempolvan sus famosas loas a la testiculina.

Naturalmente, no es lo mismo hacer estadística contra un Fuenla de la vida que en un duelo europeo en la cumbre (véase PAO). Pero al menos proporciona el asueto de una velada plácida, la ocasión para que los verdaderos jugadores franquicia se echen una merecida siesta (hoy Rudy). Poco más deja el partido del domingo, más allá de ver a los aleros reservas recuperando sensaciones cara al aro: 21 puntos entre Suárez y Pocius.

Lo importante se coció el viernes. Soberbia victoria ante Panathinaikos, de las que forjan carácter de equipo ganador y crean afición (12.000 espectadores en el Palacio). Se supo competir en un contexto desfavorable, desde recursos alternativos: defendiendo, apretando líneas de pase. Evidentemente Sofo nos hizo un hijo, pero como él nos cruzaremos pocos, ni en España ni en Europa (eso sí, ojo el miércoles a Loncar en Khimki). Siempre nos queda el consuelo de que Hettseimer llegará algún día y seguirá tan cachas como le recordamos de Zaragoza.

El resto, buenas sensaciones: Rudy y Mirlo corroborando en gran escenario las estrellas europeas que son; Draper y Slaughter justificando inversión. Por cierto, que a Llull le sienta estupendamente tener a Rudy en el equipo: un macho alfa de tipo A ante el que su ego empequeñece y su selección de tiro mejora. Paciencia con Begic, sabemos que es mejor de lo que parece (lo cual últimamente no es mucho decir). Está bajito de forma y perdido en los vertiginosos sistemas de Coach L, donde ninguna jugada termina en él. Pero el curso pasado ya le vimos 4-5 meses a buen nivel, con partidos de mucho mérito (Armani J Milán, final de Copa en Barcelona…). No veo motivos para creer que no le llegará también su momento (como le ha llegado a Draper).

Revolución INEM



El Valladolid había hecho el ridículo en cada partido de la pretemporada, quedando incluso cuarto (=último) de la copa CyL. Indigno de una plaza ACB que en realidad no le corresponde por resultados (igual que al Estudiantes). Su presupuesto es de 1.8mill, es decir, unas 15 veces menos que el del Barcelona, quizá la mayor diferencia (proporcional) de presupuesto de la historia de la competición -cosas de la crisis-. Pero de la mano de Sinanovic (28+10), ese chico grandullón que languidecía en la cola del INEM hace 15 días, los pucelanos han asaltado el Palau, donde para variar se escuchaba el eco. 3.700 espectadores, según generosísimo recuento oficial, el pabellón con peor entrada de la primera jornada junto a Sevilla (3.600). Huertas/Sada valoración conjunta -1 y Saras otra vez vestido de calle. Por cierto, Tomic el mejor (14pts + 10rebs), sucede que las estadísticas no reflejan que ha permitido 14/20 tc a su par…


En lo que al largo plazo respecta, regalos como este en partidos de 1 fijo son los que cuestan la liga regular = factor cancha en la final ACB, cuyo valor conocemos por experiencia reciente. El Madrid ha cumplido con buena nota en el debut ante un rival de peso, un renovado Unicaja con bastante talento todavía por acoplar. Cerrada ovación a Rudy durante su presentación en el Palacio, el primer encuentro oficial de regreso. El mallorquín, desacertado en el tiro (3/9), ha correspondido con el uniforme de albañil: 4 rebotes, 3 robos, 2 rebotes y 1 tapón. Una estrella del siglo XXI.

Mirlo ha sido máximo anotador con 14 puntos en un día discreto. Felipe/Slaughter de nuevo a un nivel notable, igual que Chacho/Llull. La sorpresa del día (positiva) ha sido Draper que, tras no pisar pista en la final de Supercopa, ha firmado 3/3 triples, supuestamente su gran laguna de juego. Aunque sea circunstancial, sirva para contribuir a su integración a la dinámica del equipo (ciertamente en riesgo tras la pretemporada). 17 perdidas de balón son el único pero digno de mención. Ojo, próximo partido el miércoles, precisamente ante el Valladolid…

La reválida de Tomic

Aunque suene a tópico, no es una simple final ACB, está en juego la supremacía del baloncesto español tras años de dominio azulgrana (camino que, por cierto, ya han abierto los hermanos del fútbol). El Madrid tiene el talento y la juventud de su parte. En su contra, el ansia y la presión del debutante: sólo Felipe y Llull han pisado una final ACB. Una derrota dejaría la prometedora temporada blanca en agua de borrajas, adornada con una Copa del Rey para salvar la cabeza de un entrenador mediocre, título al que siempre se puede hacer de menos, por el aquel de ganarse en tres partidos. El Barca cuenta con la experiencia y el factor pista. En su contra: los achaques de la edad y el abismo de un proyecto ya exprimido, el construido alrededor de Navarro. La derrota certificaría una temporada sin títulos (no cuento la pachanga de la Supercopa) para la segunda plantilla más cara del continente.

Las casas de apuestas e incluso Rudy (¡!) dan favorito al Madrid, pese al factor pista en contra. Pensé que nunca llegaría a ver este día… En fin, hablemos de baloncesto.
– Con Chacho reencontrado y Llull al nivel de los 3 últimos meses, el Madrid debe sacar ventaja en el puesto de base. Sada es un cero a la izquierda en ataque, pero jugará los finales de partido porque defiende, que es lo que de verdad le pone a Pascual. Por su parte Huertas, capricho de Chichi, recuperado para la práctica del basket en la risueña serie ante Valencia, no defiende ni a las canicas, aunque puede crear estragos en ataque jugando 2×2 junto a N’Dong, una suerte que el Madrid ha demostrado defender de pena en la serie contra Baskonia.

– Navarro, entre algodones en la previa, aparecerá en algún momento de la final, pero no está para rendir como se le supone 5 partidos en 10 días. Sin embargo, su presencia + el factor campo (¿arbitraje casero?) es un cocktail que me da miedito. Además, Ingles (que me sigue pareciendo más alero que escolta) ha hecho buena temporada. No andan finos los homónimos blancos. Quiero pensar que Carroll ha tenido sencillamente una mala serie, pero quizá Dusko ha mostrado la fórmula para su defensa: negarle el tiro de primeras y obligarle a botar, donde se maneja como un elefante en una cacharrería. Pocius, el mejor en la victoria de la primera vuelta en el Palacio, está prácticamente fuera de la rotación por motivos que desconocemos y no se puede echar muchas cuentas con él. En este escenario, es de esperar que Llull vuelva a jugar de escolta, recurso pequeñopensante, pero que ha mostrado ciertos resultados por primera vez en la semifinales.

– El Barca gasta en aleros sus dos fichas de extracomuniario y 3 millones en salario. Pero lo cierto es que Eidson viene de promediar 3 puntos en semifinales, con 7 de 27 tc. No tengo dudas de su valía, sino de su rol en el equipo. Mickeal parece que está mejor porque suma estadística (la que cede Navarro dosificado), pero si tiene que ser este Mickeal quien gane la final para el Barca, duermo mucho más tranquilo. Su mejor versión la sufrió el Madrid en sus carnes… cuando tenía enfrente aleritos de metro noventa pelao. Aquellos tiempos han pasado, hoy lucen de blanco dos mancebos de piernas jóvenes y 2.03m por cabeza. Puede que Suárez y Singler no ganen la final ellos, pero su sentido común y competitividad equilibrán cuanto menos la balanza en el puesto.

– Con Mirlo recuperado, Nole en modo Cid Campeador y Felipe (ojalá) concienciado de su rol/limitaciones, el puesto de cuatro debiera ser filón blanco. Lorbek es uno de los grandes cuatros del continente (rumbo a Spurs en verano), pero tan dotado en ataque como discreto en retaguardia. Ojo al +/- en los minutos de congoleño Wallace, a años luz del resto de cuatros de la final.

– Puede que la prensa palanganera cuestione la continuidad de Tomic, pero desde hace dos años es el activo más fiable del Madrid en los duelos contra el Barcelona, los que en general deciden títulos. Les tiene comida la moral a N’Dong y Vázquez, a los que baila al poste con alevosía. No creo que su continuidad dependa de su rendimiento en la serie (termina contrato pero el club tiene una cláusula de renovación automática), pero ayudaría a callar bocas y a ganarse un verano plácido. Si asegura el rebote defensivo y ajusta la defensa 2×2 a N’Dong, puede ser el hombre de la final. Sino, siempre estará Begic, algo desdibujado en playoffs, pero suficiente al fin y al cabo. N’Dong ha firmado una temporada formidable a sus casi 35 tacos, pero la broma de Perovic en la grada y la inconsistencia de Vázquez le dejan sólo ante el peligro, obligado a fumarse media hora por partido y llegar con la lengua fuera.

Vuelve el caballito andaluz

Cuando más falta hacía, reapareció el caballito andaluz: al trote con la cabeza bien arriba, la mirada siempre al frente, buscando el pase y repartiendo felicidad. Lució en Vitoria en una suerte que le es ajena, la anotación y el tiro (38 puntos con 8/9 triples). Pero Chachorro guardaba los muletazos para el 5º, allá en el cruce de caminos. Una clase de baloncesto ante el maestro Prigioni. Controló el tempo del partido, repartió juego (8as), dio espectáculo, anotó cuando pudo (9pts) y hasta defendió (4 robos). Lo ha disfrutado y nos lo ha hecho disfrutar a todos (que apunte Scariolo). Por lo pronto el Madrid está en la final… ¡Que pase el Barca!

Lleno y ambientazo en el Palacio, quizá el mejor desde la mudanza. Singler se bastó para hacer All-Star a Nocioni al inicio. Cierra con valoración -4 una eliminatoria muy flojita. Pocius y, sobre todo, Chacho enmendaron la plana y devolvieron al Madrid al partido en el 2º cuarto, que empezó 12 puntos abajo. Carroll escasito, perdiendo balones en bote. Mentira me parece que el Madrid llegue a la final ACB sin un sólo partido acertado de JayZ en toda la serie.

La segunda parte se le hizo sencillamente demasiado larga al Baskonia, con una rotación corta y ante un Madrid encendido desde el arco (10 triples). Bien Felipe, que aportó la brega, intensidad y rebote que se le suponen. En cambio Tomic, que tan sólido se mostrase el el 4º partido, se borró para la cita. No hizo falta, ni él ni Begic, porque el Madrid tiene el mejor puesto de ala-pívot de Europa. Mirotic, incluso sin confianza en el tiro aún, vuelve a sumar.  Y con Nole se me acaban los adjetivos. A estas alturas ya debe sentir que su continuidad no corre peligro y rebosa confianza. Máximo anotador del partido con 15 puntos en 18 minutos, muchos cuando calentaba el sol. Como el Madrid gane la ACB, el único cambio en la plantilla será Rudy por Singler, sino al tiempo…

Baskonia cayó con honor, un spárring de lujo que acusó en el último cuarto el cansancio de Prigioni (enorme a sus 35 años, ¡respect!). Nocioni todavía suma pero ya no marca diferencias, cada minuto en pista es una desinversión del mayor talento de la club baskonista: Nemanja Bjelica. No entiendo, por cierto, la actitud de Lampe, picado con el Madrid como una ex resentida. Heurtel y Ribas no tienen nivel para la rotación de todo un CajaLá. SanEme irá a Londres porque Scariolo se la tiene cruzada a Suárez, pero es una gran mentira, el peor MVP de la historia de la ACB.

La noche de los muertos vivientes

11 abajo en el tercer cuarto, junto al precipicio de las vacaciones, tocaba la hora de los valientes… De entre la niebla surgen dos figuras atípicas, dos muertos vivientes en la plantilla blanca: Nole y Chacho, descartados hace meses, que dan un paso al frente para alargar la temporada y silenciar a los 14.000. No hicieron falta polémicas arbitrales (manque le pese Lampe), una tormenta de triples fue suficiente. El Madrid acabó ganando de ley, sobrado, como aquel domingo de febrero en el Sant-Jordi…

Nole rubrica su mejor partido de blanco, sino de su carrera, dada la trascendencia de la cita: season-defining moment, que dicen los americanos. 22 puntos, 9/12 tc y 5 rebs. La guinda a lo que por ahora son unos playoffs superlativos, que digo yo que a estas alturas habrán despejado ya toda duda sobre su permanencia. Más aún sorprende lo de Rodríguez, acostumbrado a hacerse pequeño ante la adversidad. Subió 5 triples como 5 soles, en una segunda parte épica, inaudita. Igual perdía un balón por una manoletina a destiempo que se cascaba un triplazo para cerrar el tercer cuarto. En plan torero: +25 en sus minutos en pista. Hace tiempo que ya nadie le toma en serio, pero lo cierto es que avisó la noche previa con 23 puntos. Ahí lo dejo.


Cemento armado

Tomic y Suárez fueron el cemento armado en el quinteto que obró el milagro. El croata atrapó 11 rebotes y frenó la sangría Lampe en la 2ª parte. Chimpa, pues eso, modo 2.0, echando cojones, haciendo mejores a sus compañeros sin darse mayor importancia. Llull, Singler y Carroll aparecieron en momentos puntuales, aunque hoy no les tocaba papel protagonista.

Con el Madrid en la UVI mediado el segundo cuarto y Nole cargado de faltas, Laso recurrió a Mirotic como recurso desesperado. Mirlo sostuvo al equipo durante unos valiosos minutos. La nota discordante la puso de nuevo Felipe, desconcentrado y desacertado, incluso pasota, despechado por su falta de protagonismo, como en la era Messina, incapaz de asumir un rol secundario ante la aparición de Velickovic. Sus minutos fueron un desastre, por suerte Laso tuvo esta vez la decendia (o sentido de supervivencia) suficiente como para limitarlos a la mínima expresión = 7.

La euforia debe dar paso a la concentración. Queda trabajo por hacer en el Palacio. Baskonia queda muy tocado, se le saltaron las costuras en la tormenta, cuando se vio con el marcador abajo, pero aún no está hundido. El conformismo y autocomplacencia del tío Pablo son capaces de despertar al más herido de los rivales.

El Querejetazo

«¿Agustí?, oye, hora de devolver favores»


Toda competición de basket organizada desde Barcelona que se precie tiene a sus chicos para todo, esos que envías para los trabajitos sucios. La Euroliga tiene a Jurgenbrand, LaMónica o Brazauskas, entre otras perlas. La ACB no iba a ser menos. Un (ex)comentarista televisivo de Euroliga me advertía ya el pasado miércoles de la que le tenían organizada al Madrid en Vitoria, sólo con ver la planilla arbitral: Martín Bertrán, Pérez Pérez y J. Araña. Súmenle los 15.000 yihadistas de la grada como excusa, la barra libre a Ivanovic en la banda y las declaraciones de Querejeta en la previa. El resto de la historia ya la sabéis…

Naturalmente, jugando excelso el Madrid hubiese ganado igualmente (tipo final de Copa), pero en un encuentro tan igualado como el de ayer, el arbitraje resulta una losa. Baskonia lanzó el doble de tiros libres (29/15) y Begic se marchó expulsado sin comerlo ni beberlo, añadiendo 4 tiros libres y 2 posesiones a la bacanal… en un partido que se decidió en la prórroga. En fin. La ACB ha puesto su granito de arena para tener la final que buscaba, con ‘su’ Barca y el hermano vasco del ‘amic’ Querejeta. La verán cuatro gatos por la TV, pero eso qué más da, siempre podrán echarle la culpa a la cobertura de TVE. A lo mejor si hubiese llegado el Madrid (lagarto, lagarto), hasta el antibaloncesto jefe de deportes de TVE se planteaba a darla en La 1, como en otras ocasiones.


«Como te digo Jesús, pasar página, felicitar al Baskonia y que el basket es asín»


¿Del partido? Pues que mira por dónde, Chacho estuvo enorme, en el que puede ser su penúltimo partido de blanco. Que Velickovic firmó 13pts + 7rebs ya no es ni noticia. Al otro lado de la balanza Felipe again. En los 15 minutos que pasó en pista, el +/- colectivo fue -16… eso en un encuentro igualadísimo que se decidió por 3 puntos. Eso sí, renovación ya. Carroll sigue nublado (¡valoración -10!) ante la defensa de Oleson y Ribas. Van ya 3 partidos y como no despierte el jueves la serie no vuelve a Madrid…