Cabalga de nuevo

Alivio y orgullo. Alivio por haber esquivado la debacle, que estuvo realmente cerca (recordad desventajas de doble dígito contra Fenerbahce) y hubiese sido de proporciones bíblicas, y orgullo por comprobar que el carácter de este grupo sigue intacto. La plantilla, igual que el curso pasado, ha entendido la gravedad de la situación y hecho piña, apretando el culo en defensa, el único camino posible de regreso a la cima.

Una victoria en Múnich por abrasión en el encuentro más importante de lo que iba de temporada, que a falta de sellar el trámite de Estrasburgo (ya eliminado), vale el tercer puesto del grupo. Malas noticias para todos los gallos de la Euroliga, no solo que el Madrid vigente campeón no caiga eliminado, como viendo la clasificación y el nivel del equipo resultaba lógico hace solo dos semanas, es que vuelve a ser candidato al título, pues parece haber recobrado parte de su juego, como muestra el clínic de la segunda parte en Alemania (+21), pese a las bajas, conviene recordarlo, de Rudy y Nocioni. Se dejó en 67 a domicilio un rival de nivel y, salvo algunos minutos de la primera mitad, cuando Llull tuvo que sacar las castañas del fuego con un par de triples salvavidas, el balón fluyó en ataque: 25 asistencias para 31 canastas.

Llull, que sigue lastrado por una tendinitis en la rodilla, se fue hasta 18 puntos y 5 asistencias, es nuestro jugador franquicia y lo sabéis. Clave fue Chacho, que enseñó por primera vez en lo que va de curso lejos del Palacio esa versión que nos hace mejores, la de director clarividente. 10 asistencias repartió, metrónomo en mano. Pero el protagonista fue el titán de Nayarit (¡valoración 41!), cuyo fichaje en setiembre 2014, como descarte de la NBA y del Barca, entiendo ahora con la perspectiva del tiempo que fue la piedra que faltaba para culminar la casa, la que equilibra al resto. El interior perfecto para el sistema Laso, cual diseñado por ordenador. Corre contraataque, no requiere protagonismo 1×1, roba balones, asiste, juega sin balón, pone buenos bloqueos y define aún mejor las continuaciones. 22 puntos, 6 robos, 9 rebotes, 4 asistencias, 3 tapones… No hace falta ser un prodigio técnico o físico, es decir Tomic o Vesely, hay que entender el juego y ser más listo.

Buena nueva el regreso de Thompkins, tras una lesión por cierto de muñeca que no parece haber afectado a su puntería, 3 de 3 triples en Baviera. Debutó NDour, cuyo fichaje una vez vuelva Nocioni y con Thompkins en forma no entiendo del todo. Menos aún con el espléndido rendimiento de Taylor, otro diseñado para el Laso sistema. Los parciales son siempre positivos en sus minutos en pista, toma buenas decisiones en ataque, defiende como una hiena y contagia. Por precio (agente libre, algo menos de un millón de salario) y circunstancias (llegó bien entrado el verano y tiene pasaporte sueco), me parece una de las mejores operaciones de la temporada en la Euroliga. Por comparar, Fenerbahce pagó un millonaco de euros por el transfer de un alero de similares características, como Kalinic, bastante menos jugador y solo dos años más joven (24 a 26). Taylor llegó para suplir a KC Rivers, un perfil bastante distinto pero que volvió a demostrar que es un escolta de bandera, además de elegante y buen tipo. 6 de 7 triples enchufó, algo de nostalgia siento al verle, os confieso. Aunque hoy puede la ilusión, vuelve el Madrid a cabalgar, queda tanta temporada…

Destellos rústicos

La vida nos la jugamos el viernes en Belgrado ante 16.000 «yihadistas» (expresión cariñosa de nuestro añorado Turpin para los aficionados serbios), pero no está de más romper ya desde antes la espiral negativa. Badalona era una salida sensible, rival de nivel Eurocup, tercero en la clasificación con balance 5-1. Fue sin embargo una victoria de ley, incluso cómoda, con la misma receta de la campaña pasada, la que el Madrid parece haber olvidado en el arranque de curso: defensa y rústicos. Se dejó al Joventut en 69 puntos (24 al descanso!), 37% de campo y más pérdidas que asistencias. Por comparar, somos la segunda peor defensa de los 24 equipos de la Euroliga, con 84 puntos encajados por partido…

Y la defensa llega resultado del compromiso de todos y el retorno a la rotación útil de los rústicos, Maciulis y sobre todo Nocioni. «Le falta un poco de pimienta a mi juego. Llevo todavía un poco de resaca de la competición internacional, promedié 35 minutos y eso a mi edad pasa factura», reconoció Chapu hace unos días. El argentino presentó en Badalona la mejor estadística +/- del partido (+12) en solo 14 minutos en pista, sus puntos e intensidad en el tercer cuarto dejaron el duelo visto para sentencia. Quiero pensar que entiende el delicado momento que atraviesa el equipo y dará un paso al frente. Le necesitamos como el comer en las cuatro finales que nos quedan de grupo Euroliga. 

Felipe, un ventilador de estadística en ACB, donde su desventaja física es menor, brilló con 16+9, bien secundado por Ayón, erigido sin discusión en el mejor del equipo en lo que va de temporada. Chacho y Taylor contribuyeron en lo suyo. Desconcertados me tienen Rudy y Llull. Ante la Penya defendieron bien, pero siguen negados con el aro, 35% y 31% de campo en siete jornadas ACB, respectivamente. Quiero pensar que, como a Nocioni, simplemente les dura la resaca FIBA, de lo contrario el problema es cojonudo, pues por talento, experiencia, galones y salario son los jugadores franquicia. Además, Willy, Carroll y Thompkins firmaron minutos muy flojitos, aunque el mayor lunar fueron las pérdidas de balón, hasta 20, muy repartidas, eso sí.

No entendí que con el marcador tan a favor, 17 arriba al final del tercer cuarto, ni compareciese en pista Lukita. Lo que ha enseñado en lo que va de curso ha sido bastante positivo, más desentona por ejemplo Willy y solo se ha quedado sin jugar un partido de 13. Puedo comprender que Doncic no salga contra Jimki o Fenerbahce, pero debería ser un fijo en ACB. Si solo va a tener minutos en casa contra Manresa quizá sea mejor una cesión (miren a Campazzo qué bien le va) y se busque un base defensivo experimentado.

También intercontinentales

Y con la consecución de la intercontinental completa el Real Madrid de Laso el répoker de títulos de un año para enmarcar. Puso picante a la serie la intrascendente derrota in extremis del primer partido, con un desorbitado acierto exterior local, así como la connivencia arbitral. Uno de los colegiados es todo un hooligan del Barca en redes sociales, la FIBA ha abierto una investigación… El Bauru, además, se destapó pese a su escaso apellido como un rival de nivel de playoffs ACB o 1ª fase Euroliga, con una defensa aguerrida y una rotación corta pero muy apañadita. Me apunto a Leo Meindl y Ricardo Fischer, 22 y 24 años, respectivamente.

Sin embargo prevaleció la lógica y se impuso el Madrid pese a las bajas sensibles de Rudy y Taylor, y al apagón de Chacho y Felipe, desactivados por el arbitraje. Cuatro pilares tuvo la victoria blanca, Llull, Carroll, Thompkins y Ayón. El primero, MVP con 38 puntos y 12 asistencias, se ha erigido desde el final de la pasada campaña en jugador franquicia del equipo. Sí, todo es muy coral, cualquiera puede dar un paso al frente como demostró la F4, Rudy y Chacho son también estrellas y los ‘rústicos’ son bonos del estado suizo. Que sí, pero nuestro go-to-guy es ahora Llull. Su status y su confianza han subido otro peldaño. No me importa su rendimiento los veranos con la selección, vistiendo de blanco es cada año mejor jugador, ha pulido sus dos principales defectos, la selección de tiro y la lectura de juego en estático, hasta convertirse en una indiscutible estrella continental.

Carroll, que bien podía haber sido también MVP, está sencillamente al mismo nivelazo al que terminó la pasada campaña, solo que con las bajas de Rudy y Taylor dispone de aún más tiros por partido y su anotación se dispara (40 entre ambos partidos). Digna de elogio su profesionalidad, siendo cada verano el que más en forma llega a la pretemporada. Ayón ofreció una exhibición rústica, con 15 rebotes y 0 pérdidas en 31 minutos. Sin destacar, contribuyó también a la victoria la intendencia de Maciulis, que retoma su rol deslucido tras un verano de guitarrazos con Lituania, y Doncic, que cumplió en los 16 minutos de que dispuso por la expulsión de Chacho.

Y dejo para el final la novedad, Thompkins, que ha enseñado en su debut oficial el enorme talento ofensivo que atesora y por el que se le fichó. Quizá no fuese tan desencaminado cuando que vaticiné en junio que bien podía ser el mejor americano interior en el Madrid desde Arlauckas. Por estética y ortodoxia suple a Rivers como mi jugador fetiche. 12/15 de campo entre ambos partidos, con canastas de todos los colores, siempre tiros bien seleccionados: al poste, de media distancia, echando el balón al suelo o desde la cruz que tiene puesta en los triples desde la esquina. Sus 17 puntos tras el descanso del segundo partido declinaron la balanza. Correcto en defensa, debe poner mejores bloqueos al base para habilitar situaciones de picknroll e implicarse más en el rebote, sabemos que puede dar más en ese segmento por sus números en Nizhny (8,1 de media en Euroliga). En todo caso, tampoco nos vengamos arriba, si con 2.08m, 25 años y ese repertorio ofensivo, además defendiese y rebotease como Ayón, no estaría en el Madrid sino en la NBA cobrando 8-10mill$ anuales. Con una versión parecida a esta de Brasil, Thompkins supone ya una mejora sensible respecto al Bourousis del curso pasado. El griego, por cierto, que ha fichado por CajaLá.

A 40 minutos de La Novena

Un estratosférico segundo cuarto de semifinales, 35-14, coloca al Madrid a ya solo 40 minutos de baloncesto de La Novena, del santo grial. Los ‘Rústico Brothers junto a Rivers abrieron la brecha, justificando de nuevo cuando calienta el sol los movimientos de despachos del pasado verano. El primer tiempo finalizó con una sublime estadística colectiva de 18 asistencias y cero pérdidas. Poesía, vaya.

Machete Ayón, que ya decíamos que llegaba a la cita en plena forma, reventó a la cacareada pintura turca con sus atributos ya conocidos: colocación, intensidad, buenas manos, anticipación… Durante muchos minutos apareció siempre en el momento adecuado en el sitio adecuado, fuese con un robo, un palmeo o una asistencia. Salió por la puerta grande del Palacio con esos 30 de valoración (¡27 al descanso!), las dos orejas y el rabo.

Clave también para romper el encuentro en ese mágico segundo cuarto, que no olvidar, se comenzó por debajo en el marcador, fue ‘Chapeau’ Nocioni, que impartió una lección de baloncesto a su ex compañero, MVP Bjelica (que perdió el duelo… y las formas). Los ‘Rústico Brothers’ dejaron en un segundo plano la calamitosa actuación del capitán, Felipe, que se vio físicamente superado por la exigencia del partido, y cuyo -6 de valoración es la peor marca de su carrera Euroliga (11 temporadas y 230 partidos).

El tercer puntal blanco de la noche fue KC Rivers (val 21), que destrozó desde el arco con 5 de 6 triples, cuatro de ellos en el segundo acto. Siga o no el curso que viene, su serie de cuartos y este partidazo de semis justifican el medio millón de su ficha. Los Sergios fueron el combustible colectivo con 18 asistencias entre ambos, y Rudy (12 puntos y 4 rebotes) cumplió aunque no brilló de otras grandes citas.

El rival por el título será un temible Olympiakos, que batió a CSKA en otro final ajustado y tiene los mismos ingredientes que en los títulos de 2012 y 2013. Spanoulis hizo de Spanoulis, decisivo tras 35 minutos negado con el aro (empezó con 0 de 11 tiros de campo). La final no podría tener más morbo. Fue ante Olympiakos la última final de Euroliga que ganó el Madrid, hace 20 años en Zaragoza, y la penúltima perdida, la de 2013 en Londres. Pero los griegos también nos tendrán ganas, tras apearles el curso pasado.

No es con Spanoulis con quien tenemos una cita el domingo, sino con Turpin, que nos mira desde su Cibeles del cielo.

Mira quién baila

Le dábamos ya por amortizado. Llegó a finales de verano como fondo de armario, sin levantar grandes expectativas, baratito y con pasaporte comunitario. Destacó en los dos primeros meses, antes de que se adaptase Maciulis y del resurgir del mejor Carroll. Desde entonces andaba perdido, el aro se le hacía más pequeño cada día, y yo, pese a mi debilidad por la estética de su tiro en suspensión, había perdido la esperanza de verle en titulares antes de su marcha en junio. Pero mire usted por donde, KC Rivers se ha erigido en factor X en dos de los partidos más importantes de lo que va de temporada. Esos 21 de valoración (12pts y 9 rebotes) la pasada semana ante Zalguiris para asegurar el primer puesto del grupo, a los que suman los 21 puntos de ayer (6 de 7 triples) para abrir la serie de cuartos frente a Efes, ambos duelos que pintaban feos al descanso.

Ante los turcos notó el Madrid el desacierto de los Sergios y Carroll, además a Rudy le pesaron esos 10 días out por la lesión de espalda. Por eso resultó aún más crucial la inesperada aparición de KC, que encontró pareja de baile en Ayón: 14 puntos, 10 rebotes y 4 robos para valoración 29. En partidos así, importantes, sacados adelante pese al desacierto de las primeras espadas, marca diferencias el presupuesto bien gastado y la profundidad de banquillo. El concepto navaja suiza. Efes no se va a ver en otra igual para robarnos el factor cancha…

Mejora desde la defensa

El Madrid de la era Laso, independientemente de a quien se fiche cada verano, sigue dependiendo casi completamente del físico e inspiración de Rudy, Felipe y los Sergios. Que visto en perspectiva histórica no está nada mal, oiga. La visita de Panathinaikos fue un espejo, el cuarteto lideró con valoración 78 en 90 minutos. Los otros 8 jugadores se quedaron en 25 en 110 minutos, con un pobre 9 de 29 en tiros de campo.

Ahora bien, no todos son números y no todos contribuyen igual. Ayón y Slaughter no anotan, pero su contagiosa actividad defensiva tiene mucho que ver en la evidente mejoría colectiva en ese segmento desde el arranque del año. Mientras dejemos a los rivales en el barrio de los 60 puntos se perderán muy poquitos partidos. Bourousis sigue fuera de servicio, Maciulis necesitará unas semanas para estar al 100%, Rivers fue un cero a la izquierda y Carroll restó hasta los minutos de la basura, cuando maquilló con un par de triples. Por cierto, bien Laso ayer, especialmente con ese tiempo muerto que hizo reaccionar al grupo cuando los griegos se acercaron a 4 puntos en el tercer cuarto. 

Frente a Panathinaikos cuajó el equipo un partido bastante completo, la mejoría es sensible respecto al final de 2014, si bien es pronto para chuparnos las pollas. Hay que poner la valoración del partido en el contexto del rival, un PAO a día de hoy con más nombre que talento y que acudía además con cuatro bajas. La plantilla, más allá de un Diamantidis limitado a lecciones magistrales de pase en estático, la lideran Gist y Batista, potencia sin control, descartes de Unicaja y Baskonia, respectivamente.

Los verdaderos rivales directos, no lo olvidemos, son Barca y el campeón Maccabi, los dos próximos contendientes, con los que nos jugaremos los dos primeros puestos del grupo, la ventaja campo en cuartos, que calculo se consiga seguro con 11 victorias y con 10 en función de average. Así visto, y con 4 de 4 en la buchaca, un pinchazo por escaso margen en Tel Aviv la semana que viene tampoco sería ningún drama. Antes de eso, ojo al partido ACB, que la salida a Gran Canaria es probablemente más dura que la visita del PAO ayer.