Cuarto menguante

Por inocencia y dejadez perdonó el Madrid la vida al Barca, obligándose a ganar un cara o cruz el miércoles en el Palacio para justificar la temporada. Se escapó una oportunidad más franca de lo que parece, con sólo 2 puntos abajo a 5 minutos por jugar y Navarro out el Barca estaba tiernito, a punto de caramelo, al más mínimo golpe se hubiese caído como un castillo de arena. Pero al Madrid de Laso le falta y siempre le faltará instinto asesino. Si Todorovic y Mavro te quitan los rebotes es que sencillamente no estás por la labor.

Faltó tensión competitiva en la filas blancas, se perdió con cierto estrépito la batalla bajo el aro (36 a 23 rebotes) y se consintió en exceso a Tomic en la recta inicial, que por desconcimiento no será. Cuando se apagó el croata, y a falta de argumentos ofensivos, el Barca le echó los arrestos propios de quien juega sin red de seguridad, defendió como si no hubiese un mañana (siempre al borde de la falta, pero para eso jugaba ante su público), diluyendo sin necesidad esta vez de inventos tácticos la supuesta fluidez ofensiva del Madrid, que se quedó en unas irrisorias 5 asistencias. No se salvó casi nadie en las filas blancas, Felipe, Darden y Draper estuvieron al menos presentables. Gente como Carroll, Chacho, Begic o Mirotic directamente ni se presentó. Tirón de orejas, por cierto, para Mirlo en el capítulo rebote, en la final promedia 2.8 en 23 minutos. No me ha gustado su actitud hoy, con la suficiencia de quien viene con los deberes hechos. Este chico responde mejor a la crítica que al halago.

Me voy a la cama con impresiones contradictorias 
pensando ya en el 5º partido. Creo que al fin y al cabo el Madrid tiene más baloncesto y que el factor campo nos favorecerá, igual que lo hizo para el Barca hace un año. Para jugar el miércoles en casa hemos ganado 30 de 34 partidos en liga regular, caramba. El Madrid se juega mucho más que el rival, el proyecto presente de la sección que tanto nos ha ilusionado durante tramos de las últimas dos temporadas necesita como el comer ganar esta ACB para justificarse, especialmente con el sabor de boca del curso pasado cuando se pudo (inclusó se debió) haber ganado. Señalo directamente a Laso, Mirlo y, especialmente, Rudy, cuya competitivad y status quedarían claramente bajo sospecha en caso de derrota.

Felipe y Mirlo asaltan el Palau

Aunque volvió a lanzar más tiros libres el Barca, nadie se tendrá que acordar esta vez del arbitraje, pues el Madrid ganó de ley (72-84) y en el Palau el 3º partido de la final ACB, victoria con la que se asegura como poco que la serie se decidirá en el Palacio. La final vuelve a estar franca para los blancos, que dominaron el marcador casi la práctica totalidad de los 40 minutos, eso sí, siempre con ventajas de un solo dígito. Felipe y Mirotic, en ese orden cronológico, reventaron la resistencia local.

Con Reyes este curso se me acaban los adjetivos, reconozco que escribo esta crónica con su camiseta puesta, nadie se me altere. Recuerdo cuando le acusábamos, entre muchas otras lindeces, de egoísmo y limitarse a inflar estadísticas en partidos cómodos de liga nacional (las mañanas de domingo). Pues bien, Felipe fue el mejor en la semifinal de la F4, en el segundo partido de esta final (13+6) y hoy se ha superado, sacando al equipo a flote cuando más achuchaba el Barca, barriendo los aros como de costumbre y reventando al poste a sus pares en 1×1, esta segunda es nueva, al menos contra el Barca. 20 puntos para 26 de valoración en 22 minutos en pista. Felipe ha entendido con Laso que se puede brillar sin ser titular ni primer referencia ofensiva, ha renunciado a su ego vedette Vistalegre, algo que no entendió o no quiso entender con Messina. Su estado físico para 33 años es primoroso, maneja como pocos su volumen corporal en la pintura y, todo hay que decirlo, la plantilla de este año del Barcelona ha perdido enteros en la defensa interior, igualitas son las ayudas de Tomic y Mavro/Jawai que las de Vázquez y N’Dong.

Mirotic calcó su segundo partido de la serie, buen comienzo, disperso en el tramo central pero sacando la cabeza en el último cuarto (12 puntos de sus 19 puntos), esta vez sí, para resolver, callando las bocas que cuestionaban su MVP (¿Iturriaga?). Su caso era diferente al de Carroll. Al americano ya no se le espera, porque su apagón tiene profundas razones técnico-tácticas. Lo de Mirlo, en cambio, era sencillamente un cuadro de ansiedad e inexperiencia, nada que no se cure con minutos en pista y un buen Valium. Dos triplacos y una canasta frontal de 5 metros resolvieron en la recta final, evitando apreturas de marcador en las que el Madrid se dejó el partido el martes. 

Lo veníamos reclamando enérgicamente desde este foro y Laso claudicó esta vez ante la evidencia: muy a su pesar prescindió de Carroll en la recta final en favor de Darden, que volvió a brillar por encima de lo que dicen sus números. Oleson es un primor pasando bloqueos, pero los envites en la zona de ‘El Predicador’ requieren más fuerza que maña. Darden le colocó al de Alaska dos valiosísimos 1×1 al poste en el último cuarto, uno resuelto en canasta y otro en tiros libres, se barrunta renovación. Begic llega tarde a lo de la renovación, pero se está ganando un contratito cercano a los 7 dígitos en algún primo de la Europa oriental, que tampoco es moco de pavo. Promedia 7 puntos y 4 rebotes en la final, que así dicho puede sonar a poca cosa, pero es lo mismo que su par (Tomic, quinteto ideal Euroliga, doble sueldo) en 10 minutos menos de media. Diria que al Madrid el emparejamiento le sale a cuenta.

Sin ser protagonista, bien esta vez Llull, que se cascó otra minutada (35) pero la gestionó con algo más de temple, dejando que el partido le llegase. Su mera presencia en pista impide a Pascual, que es muy amarrategui, alinear a Huertas, limitando así las alternativas ofensivas del Barca (27 minutos de Sada = 14 tc de Navarro). Por cierto, que un triplazo del propio Llull al final del 3º cuarto allanó mucho el camino. Chacho apagado de nuevo (correcto en la dirección, desastroso en el tiro: 1 de 9), lo mismo que un Rudy al que le empieza a pesar como una losa el apagón de triples, 0 de 13. No olvidar que este tipo coló 159 triples en su temporada rookie en la NBA, quiero decir, que o se le ha olvidado o sólo puede ser una mala racha. El día que cuele el primero cerramos la final, y será más pronto que tarde.

Las filias de Laso

Cada uno que se de la importancia que quiera, pero no seamos tan primos de comprar desde la capital que si el Barca ganó el segundo partido de la final ACB «pese a las bajas». Lorbek se perdió dos cuartos, sí, y eso que salió ganando el Barca, porque fue precisamente Wallace quien nos crujió con aquel 3+1. Jawai no le incluyo porque tiene sustituto (igual que Pocius) y además uno bueno como Mavro, que viene de promediar 16 puntos y 6 rebotes en Liga Báltica. Resumiendo, que el Barca cuenta con 13 de los 14 jugadores de su plantilla e igualmente sigue tieniendo que hacer rotaciones. Descartado por cierto Abrines, ya se sabe, la apuesta por la cantera. La única baja real es Pete Mickeal, el resto es literatura de bolsillo para elfos lobotomizados, vosotros no lo sóis.

Desde un punto de vista técnico, el debate en la previa del tercer partido gira en torno a la distribución de minutos en el juego exterior blanco. Laso sigue obcecado en su querido Carroll (que definitivamente ni está ni se le espera), en detrimento de Darden-Suárez, que generan más desequilibrios por superioridad física. La broma deja de serlo en una serie tan igualada, que se decide en detalles. Las filias de Laso y las fobias de Pascual. Los equipos se conocen al dedillo y los partidos se mueven en distancias cortas, cualquier aportación fuera de guión rompería el status quo. Se me ocurre que a Laso le de por entrenar un rato el ataque contra zona o que Rudy se digne a enchufar por fin algún triple (0 de 8). La intendencia como recurso alternativo está muy bien, pero sin Carroll y Mirlo a cuentagotas en el mejor supuesto, necesitamos step-ahead de nuestro vellocino de oro.

Víctor Sada, el mismo que veía manos negras el domingo a mediodía, confesó a Tubasket el martes después del partido que sí: «Pudo haber falta sobre Carroll en la última jugada». ¿Escuchasteis a algún miembro de la plantilla del Madrid hacer lobby o decir esta boca es mía en la zona mixta? Ni pío. Nada más que declarar, su señoría.

Ganas de complicarse

El Madrid se complica y no poco una serie que tenía muy encarrilada a cincos minutos del final del segundo partido. Hubo relajación en pista (26 puntos recibidos en el último cuarto), Laso desde el banquillo sonó como un disco rayado y actores de reparto azulgrana (Wallace, Mavro) nos comieron la tostada. Oleson, por cierto, de crack, para mí el mejor del Barca, aunque los periodistas de banderola corran a entorchar a Navarro, que llevaba unos playoffs de penita. El de Alaska brilla con bastante menos necesidad de balón, protagonismo y aspavientos: 14 puntos, 4 asistencias y secando de nuevo a Carroll, que está que se quiere abrir las venas. Al César lo que es del César, Oleson vale cada céntimo del millón de euros que costó su transfer a mitad de curso. Otro asunto es cómo se puede permitir semejante dispendio una sección que lleva 3.500 aficionados de media al pabellón y con apenas un 15% de retorno de inversión.

El Madrid dominó el marcador 38 minutos con los pívots como principal argumento, no siempre los Sergios van a ver el aro tan grande como en el primer partido. Felipe se zampó a cada par que le pusieron delante porque tendrá 33 palos pero está físicamente como un toro el cabrón (los hunde bajo el aro), Begic produjo siempre que pasó por pista y Mirotic se redimió con dos canastones en la recta final de otro encuentro mediocre. Pero a cambio Laso estuvo mal, muy mal, recordando a tiempos pretéritos, rígido, obcecado en soluciones del día anterior. Mientras Pascual se adaptó a cada circunstancia de partido, modulando la defensa en función de las limitaciones del quinteto blanco (con la zona el Barca remontó… en dos ocasiones), Laso reacció siempre tarde, si es que reaccionaba at all. Viendo al equipo perdido atacando contra zona me cuesta mucho creer que hayamos dedicado ni un minuto a entrenar esa variante, y mira que no hacía falta bola de cristal para imaginarse a Pascual recurriendo a la 2-3.

Laso se enrocó en sus preferidos, a saber, Carroll, que promedia 4 míseros puntos y valoración negativa en los último cuatro duelos ante Barca. Si le niegas recibir-tirar triple o cortar y soltar bomba, como es el caso, Carroll es una rémora, porque defiende como una madre y variedad argumental la justita (¿conocéis algún jugador de menos de metro noventa que maneje peor el balón?). Pascual se ha aprendido el libreto y no hay más tela que la que arde. Aún así Laso nos castiga con 15 minutos de Carroll contra el Barca como 1ª o 2ª opción ofensiva llueva o truene simplemente porque es de sus preferidos, como queriendo creer que el apagón de Jaycee es sólo coyuntural. Los damnificados son los aleros, Suárez y Darden (20 minutos entre ambos), que siempre que pasan por pista generan desequilibrios en base a superioridad física sobre sus pares en un Barca sin Mickeal. Pero como a Laso no le pone cachondo ganar metiendo balones al poste, cada error de alero se cobra con banquillazo (especialmente de Chimpa). El doble rasero de Laso choca con la meritocracia que exige el basket de élite. Sigo siendo optimista, creo que la final se decidirá en Madrid, pues no veo a este Barca ganándonos 3 partidos seguidos. Pero pecar de pardillos en el 2º nos condena a una serie larga y sufrida.

El encuentro también ha demostrado, por cierto, que los lloriqueos dan resultado, lógicamente más si vistes de azulgrana y la sede de la liga está a 4 paradas de metro de tu pabellón. El Barca, en la figura de Sada, Huertas, Navarro y Pascual, rabió desconsolado tras el primer partido, les salía espuma por la boca en la zona mixta, que si el bonus y los tiros libres mantuvieron al Madrid, etc. Dicho y hecho, de casi el doble de tiros libres dispusieron los azulgrana en el segundo encuentro (24 por 13), la mayoría tras la reanudación cuando, adivinen, mandaba el Madrid. Y claro, nadie del Madrid en la zona mixta lloriquea esta vez sobre la jugada final, sobre esa posible falta a Carroll, hasta en eso somos pardillos. Nos creemos que el tercer partido empieza el viernes a las 22:00h.

De su propia medicina

No me parece falta, en todo caso fuera de banda de Llull. Entiendo la indignación del Barcelona y de sus voceros (incluyendo ACB.com), se llama falta de costumbre. Que estén habituados a que se la piten no quiere decir que lo sea. Y si lo fuese, bienvenidos al club, que aprendan a qué sabe su propia medicina. El caso es que cierto respeto y hasta favor arbitral es el que otorga la ventaja campo, la que el Madrid se labró con un fantástico récord de 30-4 en liga regular, mientras el Barca se rascaba los huevos a dos manos, 23-11. De todas formas, no creo que un partido se decida en una fuera de banda. Errores arbitrales hubo en ambos sentidos, por ejemplo, el codazo de Tomic en el 33′ que noqueó a Slaughter deja poco lugar a dudas, quedó sin sanción y además se tradujo en 2 puntos fáciles que abortaron un primer conato de remontada blanca. Dicho lo cual, miedito me da el arbitraje del 2º encuentro con toda la maquinaria mediática de la Ciudad Condal trabajando al unísono durante dos días.

Ya recapitulando, un hecho extraordinario fuera de guión como el segundo cuarto de Sada (4 de 4 triples de un tipo que acredita un 18%) rompió el status quo, dio al Barca una distancia de alrededor de 10 puntos y ya se sabe que hay pocos entrenadores en Europa como Xavi Pascual cuando se trata de jugarcon con marcador a favor. El Madrid, en cambio, con la ansiedad del rival, el escenario y con el marcador en contra mostró no pocos defectos escondidos en dos series previas de guante blanco. Para empezar, la escasa fiablidad de Carroll y Mirotic en grandes partidos, que lamentablemente no es noticia. Mirlo se quedó en 1 de 8 tc, eligiendo casi siempre la peor opción en 1×1, contribuyendo con sólo 3 rebotes en 27 minutos y cometiendo errores claros en los minutos finales. Carroll lo de siempre contra el Barca, desactivado. Su única canasta llegó defendido por Ingles, coincidiendo con un minuto de descanso de Oleson.

Mal esta vez Laso, reaccionando casi siempre tarde en los cambios, trasluciendo sus filias-fobias, mostrando que cuando de verdad importa no confía en Begic-Suárez, independientemente de su aportación, que en ambos casos fue correcta en los pocos minutos de que dispusieron. Por cierto, si Darden se juega la renovación en esta final, va a tener que demostrar más que hoy, especialmente dada la debilidad azulgrana en el puesto de 3 con la baja de Mickeal.

Y pese a todos estos condicionantes, el Madrid se agarró al partido y se dio una oportunidad en un final apretado que salió cara. Dice la estadística que el equipo que se lleva el primer partido ha ganado siempre la final…  El encuentro lo ganan los dos Sergio’s y Rudy, que compensan muchas cosas, un lujo generacional para el Madrid disponer de tres exteriores titulares españoles de semajante nivelazo. Soy crítico con Llull porque espero mucho de él, su techo es alto con una mínima regularidad y selección de tiro, y en días como hoy nos da la razón. Su superioridad física en ataque y decisión de cara al aro (19 puntos) sostuvieron al Madrid en momentos delicados. Luego está Rudy, al que muchos insisten en evaluar con el mismo baremo que a Navarro, únicamente por los puntos y los triples. A puntos, empate técnico 14 a 15. Es verdad que Rudy falló los 6 que intentó y JC coló un par, pero ya. Navarro perdió 6 balones, no dio ni una sola asistencia en 29 minutos y el balance de su equipo con él en pista fue de -16. Rudy fue el máximo reboteador del partido con 8, dio un par de asistencias y en sus minutos en pista el Madrid +12. ¿Que Rudy no mete ni un triple esta primavera? Pues sí, pero vamos, que Navarro acredita un 33% en tc en playoffs (24/72 tc) por un Rudy 37% de (20/54).

Y dejo lo mejor para el final, Chacho (máximo anotador y asistente del partido, 21+4), con el que me voy a tirar a la piscina: a 9 de junio de 2013 me parece el mejor jugador de la ACB. Así, tal cual. Con Navarro ya un poco en cuesta abajo, Rudy completo pero desatinado, Lorbek platino Burger King y Mirlo desdibujado en grandes citas, no hay nadie como Rodríguez, cuya evolución como jugador es brutal en los últimos 12 meses, justo desde semifinales ACB del pasado curso. Son muchas cosas, su step ahead defensivo (de nuevo gran defensa a Navarro en el último cuarto), su excelsa visión de juego-manejo de balón (sobradamente versada), su capacidad anotadora (en base a muchas horas de oscuro trabajo practicando tiro), su madurez en la dirección (¡0 pérdidas en 23 minutos!) y su indiferencia a la presión cuando calienta el sol (
8 en los dos últimos minutos). Ese chaval que regresó de la NBA con el rabo entre las piernas y que se asomó al abismo de la mediocridad en la era Messina se ha convertido en un jugador desequilibrante, fiable y competitivo como ninguno.

Contienda generacional sin excusas

El Real Madrid afronta ya sin excusas una lucha generacional con el Barca por la supremacía del baloncesto patrio. El balance de la temporada favorece 3-2 a los blancos, incluyendo los dos últimos. Digo sin excusas porque el curso pasado el titular era el mismo (lucha generacional) pero Rudy estaba en Denver, la ventaja campo pertenecía al Barca (se demostró importante) y éramos un año más jóvenes e inexpertos (miren la evolución de Chacho y a Mirlo). El Barca ha ganado los 2 últimos títulos ACB, mientras que el Madrid lleva 5 años de sequía… con más motivo el de este curso es un must. La gran temporada del equipo se convertiría en decepción si no somos capaces de cristalizar el step ahead que se ha dado en la segunda campaña de Laso en el título nacional.
El Madrid llega como una moto a la final, tras arrollar en las dos rondas previas. Con arrollar no me refiero sólo a ese balance inmaculado, al fin y al cabo el Barca llega 5-1, sino a ganar los partidos por una media de 16,2 puntos de diferencia mientras el Barca las pasaba putas (tercero contra Bilbao), sino directamente con ayuda arbitral (reloj no marques las horas). Por ese momento de forma y por la ventaja campo doy favorito al Madrid, pero a la vez me alejó de posiciones eufóricas de 3-0. Respeto al Barca (que no miedo), no deja de ser semifinalista de la Euroliga por méritos propios y cuenta con un 25% más de presupuesto que el Madrid (30 mill a 23, aproximadamente). ¿Claves de la final?
– El duelo Carroll-Oleson, cuyo balance en enfrentamientos directos de esta temporada favorece claramente al azulgrana, experto en pasar los bloqueos en defensa. Carroll necesita reivindicarse en gran plaza tras el batacazo de Londres (correcto en las series previas) y en frente tendrá a su particular criptonita.
-Llull centrado jugando de base es la peor pesadilla de Marcelinho «patacoja» en toda la ACB. Pero en lo que va de playoffs, el menorquín está un poco a uvas, irregular, en modo salvapatria. Si recupera el karma es el jugador más desequilibrante para el Madrid en la serie, dada la plantilla azulgrana (obliga a minutadas de Sada, que es un cero a la izquierda en ataque). Si no recupera el karma, recemos porque Laso tenga al menos los huevos de poner cierto coto a sus minutadas en pista.
– El desequilibrio en el puesto de 5 de anteriores citas de este año queda diluido con el paso al frente de Begic y la baja de Jawai. Mavrokefalidis cumple y es habilidoso, pero su perfil lo podemos defender fácil con lo que tenemos en plantilla, mientras el de Jawai y sus 140kgs no.
Posdata. Gran victoria de la diplomacia blanca, encabezada por Florentino himself, logrando cambiar la hora del segundo partido, basta de agravios comparativos desde Iradier. Del martes a las 19:15h en Tve-1 a las 21:00h en Tdp, un cambio que al Madrid lo mismo le supone unos 100.000€ más de taquilla (por no pagar 50.000€ perdimos los derechos de Ayón).

Postada2. Hoy 7 de junio de cumplen 20 años de la muerte del probablemente jugador más carismático y legendario del baloncesto FIBA, el genio de Šibenik, Drazen Petrovic. Podemos afirmar sin temeridad que su camiseta número 5 actualmente está en buenas manos.