Que Gustavo Ayón jugará de blanco esta temporada parece meridianamente claro a estas alturas. Ahora bien, quedan flecos sensibles por cerrar. El primero de ellos es el precio, asunto sobre el que estos días se ha publicado información algo confusa, excusable hasta cierto punto, pues no existía ningún precedente. Al parecer la libertad del mexicano cuesta tanto como su deuda pendiente con el Barcelona, que pagará el Madrid (es decir, no sale del sueldo del jugador) y que, según información de Encestando, asciende a 290.000 euros. Florentino habló personalmente con Ayón el 21 de agosto, tras un amistoso contra Croacia en Badalona, de lo que deducimos que el dinero no será problema, pues las raras veces en que el presidente se remanga para el basket no escatima en gastos. En todo caso, esos 290k parecen un precio razonable dada la categoría del fichaje y las alturas del verano a las que estamos.
Otro asunto sensible son los cupos, donde el rompecabezas es importante. Durante su etapa en Fuenlabrada el mexicano comenzó los trámites para la obtención de pasaporte español, unos trámites que aparcó a su marcha a la NBA, pues no pensaba volver y allí no le hacían falta. Esos trámites se han retomado pero tardarán meses en cristalizar. La buena nueva es que KC Rivers no ocupará plaza de extracomunitario, tras haber obtenido pasaporte cotonou de sabe dios qué república bananera africana (no me entusiasma este mercadeo, pero repito, no fue el Madrid el que abrió la puerta). La mala nueva es que los papeles de Campazzo van más lentos de lo esperado y probablemente no tenga el pasaporte italiano listo para el comienzo de la competición. Así que arrancamos con tres extracomunitarios, pudiendo convocar sólo a dos en liga nacional.
Suenan rumores de que el club se plantea, hasta que se arreglen los papeles de Facundo, dejar a Ayón para Euroliga y a Slaughter para ACB. Otros rumores apuntan directamente al despido de Masacre, escenario improbable, pues la indemnización sería un rejonazo, dado que tiene dos años garantizados de contrato por un total de 1.5mill. Su renovación fue una cagada, sí, pero ya que nos le comemos con patatas, tratemos de sacarle algún provecho. Por la experiencia del año pasado, cuando pagamos caro llegar con la lengua fuera al desenlace, sabemos que 13 fichas no son un lujo para una temporada a 75 partidos. No hay que irse muy lejos, nuestro rival directo va a tener 15 jugadores, se queda Eriksson. Una vez se solucione el pasaporte italiano de Campazzo (dando por entendido que un 3º base es más importante que un 6º pívot), el Madrid podría alinear a Slaughter y Ayón juntos en ACB, abriendo la puerta a que descansen ocasionalmente Felipe o Nocioni, que suman 69 primaveras. En fin, que el proceso ha sido verdaderamente chapucero (y más caro de lo esperado), pero el resultado no deja de suponer una mejora del plantel, que a mí, como aficionado, es lo que más me importa. Hace 10 días teníamos a Slaughter de 5º pívot en una plantilla de 12 jugadores, y hoy sumamos a Ayón y tenemos 13 fichas. ¿Pelillos a la mar?






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