Felipe y Chacho enseñan el camino a la final

No me considero felipista, ni siquiera sospechoso. Al archivo del blog (7 años) me remito, podéis consultarlo a la derecha de estas líneas. Me considero más bien un madridista falible, permeable a la evidencia porque al fin y al cabo no soy tan listo. En contra de lo que se estila en el periodismo vocinglero, no creo que escribir sobre deporte implique establecer una teoría de buenos/malos (en muchos casos basada en fobias personales de origen ancestral), enrocarse en ella y modular la realidad para que te de la razón, un modus operandi que conduce a extremos absurdo. Como el antifelipismo, en evidencia hoy, día después de que Felipe liderase al Madrid a la final de la Copa de Europa 18 años después con una ventresca de 17 puntos (11 en el último cuarto), +22 en sus minutos en pista en un encuentro que se ganó por 7.

Yo estoy encantado de equivocarme, de que mis teorías no se cumplan si con ello gana el Madrid. Felipe Reyes venía de firmar 3 temporadas flojas, muy especialmente en la etapa Messina, por una mezcla de limitaciones físico/técnicas, actitud y problemas físicos de espalda, si no recuerdo mal. Pero llegó Laso y asumió el rol que le correspondía, el de cuatro reserva, escudero del Mirlo pujante. Ya sin su bestia negra Fran Vázquez en las filas rivales y en una verdadera segunda juventud física (buena ética de trabajo – igualito que Lorbek- y bien dosificado por Laso), Reyes se ha convertido partidendo desde la banca en decisivo en los duelos contra el Barca, esos en los que el Madrid se juega el éxito de la temporada. A sus 33 años y en puertas de ganar la Euroliga, es hora de enterrar fobias heredadas y dedicarle cierto reconocimiento.

Dicho lo cual. el sábado dejó muchas otras conclusiones…
– Chacho salió caro e hizo falta mucha paciencia para que cuajase, pero aquel chaval confundido y a la deriva que regresó de la NBA ha mutado en un jugador sensacional, desequilibrante, un activo claro de la sección. Su segundo cuarto es top, valiosísimo, sacando al Madrid de barrena (junto a Llull) tras unos preocupantes primeros diez minutos. Pero la verdadera noticia fue su defensa secando a Navarro (0 puntos en el último cuarto), un ejemplo de concentración y compromiso. Talentazo aparte, hay muchas horas de oscuro trabajo detrás de su step ahead.
– Rudy es tan crack que aporta mucho aunque tenga un mal día y no las meta. No es el caso de Carroll. Resulta que no es sólo Oleson, sino la defensa que le planta Pascual, Jaycee se desenfoca contra el Barca. Repito que me preocupa de cara a la final ACB, pero también creo que mañana será clave ante Olympiakos.
– Aunque Mirotic anduvo desacertado de cara al aro -2/8 tc- como de costumbre ante el Barca (falló varios 1×1 fuera-dentro que se le suponen de alto %), me gustó su compromiso defensivo, no todos los días interpreta uno el papel protagonista. El Madrid sufrió con Tomic, porque es muy bueno, pero también por los problemas de faltas de Begic, su mejor defensor en la plantilla blanca.
– Con la baja de Mickeal y Lorbek a este nivel el Barca queda muy limitado en recursos ofensivos, obliga a Tomic y Navarro a pasar minutadas en pista, consecuentemente terminan los partidos con la lengua fuera.
– Suárez metió dos triples pero si no puede contener las penetraciones de Ingles porque le falla el movimiento lateral, no puede jugar contra el Barca más de lo que jugó ayer. Llull y Slaughter cumplieron bien, son dos vitorinos.
– De perogrullo, pabellón a dos tercios de entrada, confirmado debacle organizativo.
– Contra todo pronóstico, el CSKA hizo un ridículo notorio ante Olympiakos. Los griegos son extremadamente competitivos, defienden como perros y llegan en un gran momento, pero igualmente me parecen para el Madrid el mejor rival posible de los tres para una final. Pívots pequeños.

Posdata. Habréis notado que he introducido publicidad en el blog, he intentado que sea de la forma lo menos intrusiva posible, aunque entiendo que algo siempre afea. Se aceptan consejos o críticas. Por cierto, si clickáis de vez en cuando en alguno de los anuncios/ventanas me hacéis un favor (no cuesta nada, podéis cerrar la ventana de inmediato).

Una mano de pintura blanca

Batiendo al Barca en un ensayo de la F4 el Madrid cierra el capítulo liga regular ACB, campeón matemático a 3 jornadas por jugar. No es que te den ningún trofeíllo, pero 7 partidos de diferencia con los azulgrana en 31 debe ser motivo de orgullo. Con esta victoria blanca el balance en los duelos directos esta temporada se equilibra (2-2), una inyección de autoestima a falta de 15 días de Londres. El Madrid, liderado por un Felipe inmenso, demostró que puede ganar al Barca sin acierto exterior (4/18 triples), pero con buena defensa en la pintura como argumento alternativo. Parece que Laso tomó nota del encuentro de Copa, cuando el equipo permitió 36 canastas de 2 con un 63% de acierto. Hoy la cosa se ha quedado en 19 canastas por debajo del 50%, gracias a ayudas interiores bien trabajadas.

Faltó Navarro, sí, pero tampoco se le echó tanto de menos, Oleson e Ingles fueron lo mejor del Barca. En un encuentro de bajos vuelos el australiano hizo 18 puntos con buenos porcentajes, tampoco Navarro hubiese hecho mucho más. Oleson coló un par de triples y, sobre todo, volvió a anular a Carroll (2/10 tc). Me preocupa un poco este tema pensando en la final ACB. En el otro lado de la balanza está la superioridad de nuestros bases, especialmente sobre Marcelinho, punto débil de la falange azulgrana. Chacho le hizo 9 puntos en el último cuarto. La prensa catalana puede excusarse en la siempre mediática ‘baja’ de Navarro (operación formol), pero la diferencia estuvo en la mencionada batalla en la zona. El juego interior blanco sumó esta vez 13 puntos y 12 rebotes más que el azulgrana, al que se le supone más físico y talento, como se intuyó en los cuartos de Copa, cuando el balance fue al revés en 23 puntos y 6 rebotes. En duelos ajustados como los derbis de los últimos años esta es una diferencia enorme.

El principal responsable del paso al frente de la pintura blanca fue Felipe Reyes, mosca cojonera en el rebote ofensivo y acertado desde la media distancia, que cuaja su mejor partido ante el Barca de los últimos 5 años: 18 puntos y 7 rebotes para valoración 25… ¡en menos de 17 minutos! Slaughter y Mirotic firmaron números menos vistosos, pero su trabajo fue igualmente digno de mención en defensa y rebote, respectivamente. Puede que el encuentro clasificatoriamente tenga poco valor, pero Xavi Pascual no escondió nada, eligó forzar 35 minutos a un desacertado Lorbek (4 de 14tc) antes que conceder la alternativa a Todorovic, ese mancebo por cuyo tránsfer se pagó cuarto de millón en verano. Los experimentos con gaseosa.

El regreso de Tomic a la capital quedó en un segundo plano. Hubo sonora pitada 
en la presentación desde el sector pipero, un recibimiento que respeto pero no comparto. Se pita a un Tomic que dio dos temporadas de buen baloncesto y no se fue, sino que le echaron, pero luego dedicamos homenajes a por ejemplo un mediocre como Hervelle, que no perdóno ni un céntimo de 1.7 millones de finiquito pero «es que le echaba cojones».

La hora de los hombres

Pese a cierta relajación en el tercer cuarto, fue una victoria muy clara la del Madrid ante el Cajasol. Un partido obviamente de transición, con la vista puesta en la visita del EFES el jueves en la última jornada del top-16 Euroliga. El Cajasol no anda para muchos trotes, así que  la mañana tampoco da para demasiadas conclusiones. Una de ellas es la esperanzadora tendencia de meter más balones a los pívots para que jueguen 1×1, al menos en ACB, donde sí gozan de superioridad (evidentemente no ante el CSKA). Un recurso normal en cualquier equipo, pero no en el sistema Laso.

El experimento arrojó esperanzadores resultados en Zaragoza hace una semana y este domingo volvió a funcionar. Begic y Felipe fueron los mejores del Madrid, aunando 23 puntos y valoración 34. Mirotic, por contra, encadena su tercer partido ACB de vacaciones, pese a que fue el pívot que dispuso de más minutos, 23, por 17 de Slaughter y Felipe, y 15 de Begic. Por cierto, se dice se comenta que hubo bronca entre Laso y Mirotic en el vestuario tras la derrota en Moscú. Necesitamos su mejor versión el jueves, es la hora de los hombres.

Hettseimeir corroboró, por si hacía falta, que no está para jugar ni un minuto en un equipo Euroliga. Una pena lo de este chico, que apuntó muy buenas cosas en Zaragoza hasta la lesión. Se le ve falto de confianza en ataque y lentísimo en el movimiento lateral defensivo, lo que le lleva a cometer falta al primer envite. No es el Madrid el club adecuado para reencontrarse. Predicador Darden sigue en un plan modoso, que muy profesional sí, pero no le llevará más lejos de junio. Si para algo va servir su fichaje es para espavilar a Chimpa, que efectivamente repunta en las 2-3 últimas semanas.

Posdata: sería bastante aconsejable que Unicaja no termine octavo la liga regular ACB, llega entonadísimo a la recta final de curso y sería un rival peligroso a una serie corta (3 partidos). Ha ganado en Estambul y barrido al Baskonia en sólo 4 días.

Un Madrid grogui

Por si cabían dudas, el Panathinaikos se encargó de confirmar que el Madrid de Laso ha gripado motor (73-74). Esto no es sólo un tropezón anecdótico es un bache de juego en toda regla, por lo menos. El equipo mostró esta vez sí coraje y defendió razonablemente dados los precedentes, pero faltó frescura de piernas e inspiración ofensiva, un plan alternativo quizá. Los datos cantan: 6 asistencias y 2/17 triples en 40 minutos. El Madrid no está aún en la lona noqueado, pero sí bastante grogui contra las cuerdas. Son tres derrotas consecutivas en casa, dos en Euroliga ante rivales no directos que empiezan a comprometer nuestra posición clasificatoria.

Por suerte, Darjus Lavrinovic nos echó una mano y lideró con 24 puntos en 21 minutos la victoria de Zalguiris sobre Efes que pone un tirple empate en cabeza. Las cuentas para el Madrid son claras: ganando alguno de los dos partidos que restan de top-16 (da igual cual), salvamos los muebles, seremos al menos segundos y jugaremos cuartos de final con ventaja campo. En principio no es mal negocio, pero es que este nivel difícilmente llega para meter mano a CKSA en Moscú o a Efes en el Palacio, que en 7 días ha perdido toda aureola de inexpugnabilidad.


Ante PAO, tras una primera parte reñida y un tercer cuarto notable, el barco blanco se hundió en el úiltimo parcial en el que falló casi todo, especialmente en ataque: confianza y claridad de ideas, se ha salido la cadena en ataque estático. Rudy, que cuajó una digna actuación en su regreso, perdió el Norte en su selección de tiro, intentando triples valleinclanescos en momentos clave. Felipe aportó buena intendencia, rebotes y defensa (lo más aplaudido por el Palacio ¿?), pero alguien debería decirle que se corte cara al aro ante determinados rivales contra los que carece de superioridad (3/8 tiros). No me parce que Laso tenga galones suficientes. 
A todo esto, Draper, Suárez, Slaughter y Rafa en modo nulidad, intrascendentes.

Esta vez sí que eché en falta más tiros de campo del Mirlo (sólo 5), que volvió a defender regular (Tsartsaris all-star) y a rebotear poco (3 en 29 mins en un partido con poco acierto). De repente lo que ha funcionado durante meses deja de hacerlo, se nos ven las costuras, y además todas a la vez. Llull, desenfocado como escolta (seguimos en selección de tiro modo salvapatria) e intrascendente en sus minutos como base. Carroll es un magnífico jugador ofensivo, pero tiene una importante limitación: depende de los sistemas para producir. Si no obtiene espacio tras salir de bloqueo, después no genera en 1×1. No es cuestión de que entren o no, es que bien defendido no puede ni tirar, esaparece si se cruza con un perro de presa. Ukic le secó ayer, igual que lo hizo Oleson en Copa. Chacho, sin llegar a brillar, volvió a salvarse del suspenso general. Destacó Begic, al que los tiros libres y una pérdida en el último minuto afearon la faena.

La visita a Zaragoza de este domingo no parece precisamente una cita analgésica para recuperar sensaciones. Como no veo al Madrid ganando en Moscú la semana que viene (CSKA sacó un partido a cara de perro en Málaga y creo que será 1º de grupo), nos jugaremos las castañas en el Palacio contra Efes en la última jornada, 4 de abril. Quedan 13 días para recomponer filas, para demostrar de qué pasta está hecho este equipo que encandiló durante 5-6 meses.

Decimotercera sufrida

Por Dick_Turpin

FR9 de merienda-cena

Un partidito sufrido ganó el Real Madrid al Valencia Basket (87-84) y colocó el 13-0 en la clasificación ACB, que gobierna con mano de hierro. Nos presentábamos en el Palacio sin Fernández, baja preventiva de última hora por un golpe en la espalda, y que con la tranquilidad clasificatoria, Coach L decidió no arriesgar con buen criterio de cara al Top16.

Empezamos con ventajas gracias sobre todo a Mirotic y Hetts en la zona, que no tenían contestación ante los pivots blanditos en defensa taronjas. Gran trabajo también de Suárez que sacó faltas, pasó bien el balón y reboteó contra pares no fáciles: Kelati y Gelabale. Llull si bien no anotando, trituraba a San Miguel sin piedad y el Madrid se despegaba en el marcador. 

Salieron FR9-Begic y la sangría interior continuaba, solo respondida en ataque por un gran Dubljevic, que mostraba su repertorio y clase en Madrid. La segunda unidad supo mantener las distancias por encima de los +10 gracias a una gran defensa, con Draper y Suárez (30 min, 9 reb, 5 faltas recibidas) a la cabeza ya que sin Rudy y con Carroll bien defendido 2/7 TC y 4 pérdidas (Baskonia y Valencia son sus peores clientes: Oleson, Ribas, Martinez, sus mejores defensores, piernas rápidas e intensidad), el Madrid no iba a tener el día en el triple. 41-28 al descanso y sensación de solidez de equipo con la cara B.

Empezó el 3er cuarto Sergio Rodríguez de titular como  es habitual: Llull y Draper torean la vaquilla y luego sale Curro Romero a dar los capotazos con el animal cansado, pero esta vez la vaquilla todavía tenía energía, y tras un triple gratis esquinado y una buena asistencia a Hetts, en vez de darnos happiness nos dió el peor momento del partido (-11 con él en pista), esfumándose la ventaja de puntos y el Valencia apretó el partido, ya hasta el final. Se fueron Rodríguez y Hetts (defiende mucho con las manos, normal tanta falta) para evitar mayor sangría y FR9 nos mantuvo en el partido (18+9, 26 val), mientras que Carroll seguía negado: bien defendido y sufriendo atrás, muchos puntos en el parcial en contra vinieron de su par. 

El Madrid se vió obligado a tirar a Llull y Mirotic nuevamente y empezamos a carburar otra vez. Llull anotó un par de triples decisivos y Mirotic arrancó la 5º de Dubljevic en un contraataque, que junto con Draper atrás, le devolvió el mando en el partido al Madrid. Al final se mantuvo la cabeza fría, se apretó atrás y arreglamos los tiros libres, que íbamos con menos de un 50% mediado el 3er cuarto y acabamos con 23 anotados y un 68%. Victoria sufrida, sí… pero ahora el Madrid ve siempre el vaso medio lleno.

Medio vacío o casi vacío lo tiene que ver el Seguros Regal, que marcha con 7-6 empatados con Obradoiro, Estudiantes y Unicaja, metiendo 50 puntazos en casa y con Navarro y Jawai lesionados, a 4 partidos del corte para La Copa. Ya sabemos que los sicarios de la calle Iradier acudirán a su ayuda si es necesario, pero casi de vida o muerte este domingo en Málaga y después llega al Palau un Real Madrid invicto el próximo día 30… ¿les dejaríamos otra vez con vida?



El Madrid, campeón oficioso de la regular

 Enhorabuena chavalada. A costa de sonar arrogante estando a alturas de la jornada 9, creo que podemos declarar al Real Madrid oficiosamente ganador de la regular ACB, gustazo que no nos damos desde hace un lustro. El único posible rival a 34 partidos, el Barca, va haciendo amigos por los campos de Castilla. Hoy tocaba Valencia, pese a las bajas de dos titulares taronja (Faverani y Markovic). Las 4 victorias de diferencia son insalvables para los chicos de Pascual, que difícilmente podrán ser ya ni cabezas de serie en la Copa.

El Madrid cuenta 9 victorias, la última en Sevilla sin demasiada historia. El Cajasol no está para más que un sustillo de primer cuarto, aprovechando la resaca del euro-viernes. Chacho echó una mano, para variar, y Felipe trincó 12 rebotes ( eso sí, 3/9 tiros). 
Me cae bien el muchacho, pero lo de Slaughter con los tiros libres roza lo poco profesional: 1/11 esta semana. Haríamos la vista gorda si fuese un pívot tronco de 2.20m, por el aquel de la coordinación. Pero coño, es que es más bajo que Carlos Suárez. En fin, partido de bajo desgaste en Sevilla, que también falta hace. Un segundo cuarto pintón, regreso en el AVE y el café en casa a media tarde.

Como ya es costumbre en las semanas de la temporada, el plato principal llegó primero, una victoria atronadora el viernes, enseñando matrícula a un Khimki top. Los amics Mirlo y Rudy enchufaron la guitarra y convirtieron el tercer acto en una suerte de instant-classic, un vinilo de coleccionista. El resto de la banda sonó acorde y el entusiasmo alcanzó al palco. Tito Floro bajó al vestuario tras el encuentro: «el baloncesto, este año sí». A día de hoy somos el rival a batir en Europa, un título honorífico a destiempo que vale tanto como nada. Pero disfrutemos mientras la cosa funcione, que dice Woody Allen.