Pretemporada a finales de octubre

Por las bajas de los lesionados y un notable déficit de entrenamientos y amistosos con la plantilla al completo, el Madrid ha tenido que finalizar su pretemporada a últimos de octubre, en este guiño de tres partidos en el calendario, que concluye ya este viernes en Estambul, con la visita a Fenerbahce. +83 ante GBC, Estrella Roja y Tenerife, 101 puntos de media y minutos para todos. Lo que se dice pretemporada, vaya, recuperando sensaciones tras varias derrotas ante rivales de entidad e integrando a los cuatro nuevos, incluido Jeffery Taylor, que debutó por fin el domingo. 

Tiene aún que definir su rol en la rotación, claro está, pero parece un activo de quilates por los destellos que dejó en el arranque, con 9 puntos en 13 minutos. Me consta que el club ha sido extremadamente conservador con su lesión, y solo ha debutado una vez recuperado completamente del problema muscular que arrastraba, y del que por cierto sufrió una pequeña recaída antes de la intercontinental.

Quien parece cada vez más acoplado es Thompkins, que ha enchufado el ventilador de estadística, firma 11/12 tiros de 2 en esos tres partidos, medias de 13 puntos y, esto es noticia, 7 rebotes. Willy empieza también a sumar (14/18tc), una vez se va entendiendo con los bases y conociendo los sistemas. Seamos pacientes, su adaptación es diésel, pero su techo es alto. Tiene hasta enero (probable desembarco de Lima) para ganarse galones en la rotación. La aportación conjunta de ambos, que aún debe aumentar, es superior a la de Bourousis y Mejri el curso pasado. Lo sé, el griego está firmando numerazos en Baskonia donde, todo sea dicho, tiene nula competencia en la pintura. Su caso me recuerda al de Tomic, ‘mejor por separado’, un gran jugador que sencillamente no encaja en el sistema Laso. Un sistema que, con sus imperfecciones, nos ha traído grandes éxitos, así que no ha lugar para ponernos histéricas y echar la vista atrás.

En estos duelos amables Chacho ha recobrado cierta frescura mental y enseñado la versión que más nos gusta, la de repartir felicidad, 27 asistencias en 3 partidos. Llull se picó y se fue hasta 10 en la berbena contra Tenerife. También recupera sensaciones Carroll, con 50 puntos en tres duelos, tras un comienzo de curso horrendo. A los rústicos, Maciulis y Nocioni, los tenemos hibernando. Nos preocupa entre poco y nada, sabemos que darán un paso al frente en los partidos a cara de perro que deciden títulos.

Transcurrido un mes de competición nadie pone ya en duda la apuesta por Doncic en la plantilla pese a su juventud. Mejora a Facu (‘progresa adecuadamente’ Murcia) y no desentona en los 13 minutos que promedia entre ACB y Euroliga. Confieso que seguir su evolución, junto a las gotas de ortodoxia ofensiva que nos regala Thompkis, son personalmente dos de mis motivaciones principales al ver los partidos del equipo en el comienzo de curso.

La factura del verano FIBA

Se veía venir, el Madrid arranca el curso con la cadena fuera. Tras el meneo de Unicaja en la Supercopa y de los Celtics en el amistoso, no sorprende el pinchazo en casa ante un Valencia engrasado. Racha que bien podría continuar el viernes en Moscú ante un Jimki bastante rodado en el debut en Euroliga.

Paga el Madrid el verano FIBA, la falta de frescura, tanto física como mental, de los Sergios, que son el motor del equipo. Carroll desapareció soprendentemente del mapa tras su gran pretemporada (-2), pero el dato del partido fue el balance de -19 del equipo durante los 12 minutos que pasó por el banquillo Ayón, el mejor defensor interior blanco. Sí, Hamilton y Dubljevic son muy buenos, pero el boquete que abrieron (45 puntos) es desproporcionado. Se echa de menos un Slaughter, así que contaremos las semanas hasta que los Reyes Magos nos traigan a Lima. Felipe y Nocioni pusieron más ganas que acierto y Thompkins, en esa línea de ver el aro como una piscina pero escasamente implicado en otros segmentos.

Exactamente lo contrario que Maciulis, que secó a sus pares (0 puntos y -7 entre Sato y Lucic) pero fue un cero a la izquierda en ataque. La mejor noticia fue el regreso a buen nivel de Rudy (val 23), que pese a no estar al 100% fue el principal motivo para que el Madrid mantuviese opciones hasta casi el último minuto. Por cierto, lo de los isquitibiales de Taylor empieza a mosquear ya un poco, lleva 32 días de baja y al parecer le quedan otro par de semanas, aunque como esto es expediente X tampoco me atrevo a ponerle fecha.

Ninguna de las derrotas es trascendental, pero igual conviene coger mas pronto que tarde la velocidad crucero para no perder opciones a los primeros puestos de ambas competiciones, que facilitan luego el camino como sabemos por el año pasado. Ya se entró en la vorágine de dos partidos por semana hasta junio, así que a falta de un alto en el camino para descansar y entrenar todos juntos, bueno será un respiro en el calendario, es decir, una pequeña serie de encuentros ante rivales cómodos para reagrupar tropas y recoger heridos.

Liga supermanager del blog

Arranca en unas horas la temporada de la liga ACB y como cada año os invito a la liga supermanager privada del blog. Como veréis, no me he devanado los sesos pensando nombre y contraseña…
– Nombre de la liga: karusito
– Contraseña: karusito
– Máximo de equipo por usuario: 3

Domingo debuta el Madrid contra un Valencia muy reforzado (3ª mejor plantilla de la competición, con más potencial en mi opinión que la de Unicaja), que ha repartido sopa con ondas en pretemporada, ganando sus últimos cuatro partidos a equipos de playoffs ACB por una media de 20 puntos. El Madrid, en cambio, arrastra piernas cansadas tras el verano FIBA, la falta de entrenamientos con la plantilla completa y las bajas en puestos exteriores. Palizas ante Unicaja y Celtics. No eran partidos trascendentes, hemos aprendido los dos últimos cursos que lo importante es llegar fino a febrero (por la Copa) y muy especialmente a mayo (Euroliga y playoffs ACB). Pero igual convendría no dejarse llevar, no entrar en dinámica negativa. Se pueden perder partidos por el camino, pero importante competir.

ACB publicó ayer su encuesta a entrenadores y me llamaron principalmente tres cosas la atención: casi todos dan a uno de los Sergios como favorito a MVP, a Ribas en el quinteto ideal y a Obradoiro en playoffs. Personalmente, espero bastante de Justin Hamilton (Valencia) y Juancho Hernangomez (Estudiantes), llamados a ser jugador revelación y mejor joven de la competición, y que difícilmente seguirán en sus equipos el curso que viene. Debe ser también el año de la explosión, entre otros, de Waczynski (25 años, gran Eurobasket y sin la sombra de Corbacho), de Dubljevic, si le respeta la salud, y de Satoransky, aunque de este tercero sospecho que como no renueve (el club se lo ha ofrecido, termina contrato en junio) puede tener la cabeza más en Washington que en Barcelona según avance la campaña, como lo ha pasado a otros cuando saben que son sus últimos meses en Europa: Hezonja, Mirotic, Ricky… 

Seguiré con interés los partidos del Murcia, por la evolución de Campazzo con mando en plaza y la de Lima, llamado a vestir de blanco a partir de navidad. 
Siento curiosidad, lo confieso, por ver a Bourousis en un sistema de juego diferente al de Laso y con bastante protagonismo, dado que la pintura de Baskonia es un solar.

Lima por navidad

Los títulos no llegan solos, el año del repoker es fruto de mucho trabajo bien hecho en todos los rincones de la sección, también en la planta noble, con operaciones llenas de sentido. Lo demuestra la última incorporación, AC Lima, que sustituye a Slaughter. En otra época se hubiese fichado un Pietrus de la vida, con todos sus contras y sus 34 años, simplemente porque lo ofreció un agente amigo y era lo fácil. Pero el actual Madrid sabe lo que quiere, busca un perfil concreto y no se conforma con menos. El que mejor se ajustaba en este caso no es otro que Lima, un 4-5 muy físico, que juega por encima del aro, con buenas piernas y gran presencia defensiva. Si además tiene experiencia ACB y pasaporte de formación, pues el remate. Me diréis que no es exactamente Slaughter, ya, y el propio Marcus tampoco era el Slaughter que conocimos antes de ponerse a las órdenes de Laso.

La operación tiene todavía más mérito habida cuenta de que Slaughter se marchó el 31 de agosto y sin apenas aviso previo, obligando a buscar sustituto contrarreloj y cuando en el mercado no quedaban ya ni las sobras.

Firma el brasileño por cuatro temporadas y el club blanco desembolsa 250k euros por sus derechos, según adelantaba Encestando, un precio a mi parecer bajo dada la edad (24 recién cumplidos), hechuras e incluso caché presente del jugador, recordamos, el tercero más valorado de la ACB la pasada campaña, 16,6 de media. El principal contra de la operación es que seguirá por ahora cedido, si bien el Madrid puede reclamar sus servicios a partir de enero. En otras palabras, se concede al club Murcia, club con el que median buenas relaciones, como demuestra la cesión de Campazzo, un periodo de gracia de tres meses para que encuentre sustituto. Era un palo dejarles sin su jugador franquicia a una semana del comienzo de la ACB y el Madrid puede sobrevivir tres meses con sus cinco pívots. Habrá minutos para el desarrollo de Willy y la adaptación de Thompkins. En todo caso, recordemos que Slaughter, por asunto de pasaportes tras la contratación de Ayón, no jugó la temporada pasada hasta precisamente enero.


Se completa con este fichaje un plantel de campanillas, el mejor que recuerdo desde que sigo al Madrid. No significa que se vaya a repetir otro año como el pasado en resultados, hay mil variables que la directiva no puede controlar, cómo se acoplen las incorporaciones al sistema, la salud de los veteranos y la química de un vestuario con cuatro nuevos. Pero sobre el papel, en cuanto a potencial, talento y complementariedad de perfiles, es una plantilla redonda.

La hora de Luka

No estaba muy convencido, lo reconozco, cuando supe por primera vez que Doncic formaría parte del primer equipo el curso 2015/16. Se me vinieron a la cabeza los precedentes de Willy Hernangomez y Dani Díez, que básicamente cortaron su progresión durante un año para completar cupos/convocatorias y calentar banquillo en la primera plantilla. Fue cedidos en Sevilla y San Sebastián cuando dispusieron de minutos de calidad y desarrollaron su talento. Sin embargo, según pasan las semanas me voy convenciendo del sentido de la ‘Operación Lukita’. 

Primero, porque directiva y cuerpo técnico se han ganado un cierto margen de confianza tras varios años de aciertos. De un tiempo a esta parte no se da puntada sin hilo, incluso en los fichajes de menos relumbrón, digamos Darden o Rivers, que a su llegada nos parecieron planes B o apaños, resultó que se trataba de jugadores a los que el club seguía hacía tiempo y estaban destinados a cumplir funciones muy concretas para el funcionamiento del engranaje. Son la misma directiva y cuerpo técnico, que han seguido semana a semana la evolución de Lukita, los que deciden subir al muchacho este curso. Junto a Doncic aterriza quien mejor le conoce, Paco Redondo, su entrenador los últimos años en el junior, que sustituye a Zan Tabak como asistente de Laso. La presencia de una cara conocida será seguro un punto de apoyo para el chaval, recordamos, de solo 16 primaveras.

Respecto a su papel en el equipo, dispondrá en
 el peor de los supuestos de los mismos minutos que Campazzo el curso pasado, 475, la mayoría en en ACB (380). Una cifra no despreciable teniendo en cuenta la presencia de un escolta que podía ejercer de base (Rivers) y dada la buena salud de los Sergios. El Madrid disputó exactamente 80 partidos oficiales, que se dice pronto, de los que el Chacho se perdió 7 y Llull solo 3. En todo caso, ya no por lesiones sino por una cuestión de descanso, Willy y Luka deberían jugar muchos minutos los domingos, especialmente en casa. 

El rendimiento de Doncic me genera pocas dudas, más aún con lo bajo que dejó Facu el listón, lo que no fue impedimento para una temporada redonda del equipo. Los terceros bases no ganan ni pierden títulos, no al menos en el Madrid de los Sergios. Además este curso hay mucha menos presión de resultados, la deuda histórica más acuciante quedó ya saldada. Puestos a sacar punta, tengo dudas del puesto en el que debe jugar Doncic (1.98m), que por lo poco que le he visto no me parece un base puro, un combo siendo generoso, o más bien un escolta con gran manejo de balón. En todo caso, es una preocupación menor, pues el talento se acaba abriendo paso y a Luka le sobra, además de ambición. Estos días previos a la pretemporada no descansa bajo ninguna palmera sino que los dedica a perfeccionar el tiro con un afamado entrenador especialista de EEUU, Mike Penberthy. Una ambición que me recuerda a los veranos en Montenegro del Mirlo con el ‘maestro Shaolín’. Reclutado con 13 años, Doncic es el producto más perfecto de la nueva era de la cantera blanca. Su lugar a medio plazo está en la NBA, disfrutémosle mientras dure.

Jeffery Taylor, un melón por abrir

A uno se le queda un poco cara de tonto sabiendo que los recién renovados Colton Iverson y Mike James jugarán en Baskonia con pasaporte de Guinea. Claro que tampoco debería sorprendernos, es Querejeta, ‘mago’ de la ingeniería legal y niño consentido de los estamentos del basket nacional. Es él quien desde hace años tira la primera piedra y sienta precedente: recuerdo a botepronto el matrimonio de conveniencia de Will McDonald con una stripper en 2007 y el pasaporte búlgaro de Pete Mickeal en 2009. No son casos únicos, pero sí ‘los primeros en su especie’. Jurisprudencia que ha convertido la ACB en este ingobernable desmadre de pasaportes que tenemos hoy, la ley de la selva, de la que saca ventaja aquel que desafía el espíritu de la norma a través de las porosidades en su redacción.

En el caso presente, la jugada de Baskonia ha sido cambiar la fecha de inicio del nuevo contrato de Iverson y James a una anterior a la entrada en vigor del endurecimiento de las condiciones para los pasaportes cotonou. Movimiento que por prudencia los servicios jurídicos del Madrid desaconsejaron en el caso de KC Rivers y que ha costado la marcha del jugador, que no será una estrella pero sí contribuyó al delicado equilibrio en el ecosistema que fraguó el mejor Madrid de la historia. Una perdida por tanto sensible, como lo sería cualquiera de la rotación del curso pasado.

A cambio, ya confirmado, llega Jeffery Taylor, que firma por un año, a razón de 820.000 euros brutos. Independientemente del rendimiento futuro, parece una (nueva) buena gestión directiva: operación relámpago, adelantándose a Maccabi, además llega gratis (agente libre) y con un salario a mi parecer razonable. Pasaporte sueco (allí nació), producto de la desconocida universidad de Vanderbilt, alero nato (más minutos de escolta para Rudy) y con margen de mejora (26 años). Destacado defensor, físico privilegiado, el tiro exterior no le viene de fábrica, pero lo ha mejorado a lo largo de su carrera, partiendo de un paupérrimo 9% de acierto en su segundo año universitario. En las dos últimas temporadas solo ha jugado 55 partidos, debido a una lesión en el tendón de Aquiles, primero, y a una sanción por violencia doméstica, después, con lo que su nivel actual es una incógnita. Si le sumamos su nula experiencia en el baloncesto europeo, hablamos de un melón por abrir de manual.

La plantilla está cerrada salvo contratiempos, que pasarían por una oferta desorbitada de Denver a Chacho y por el pasaporte cotonou de Slaughter. Campazzo sale cedido, probablemente al Murcia, Bourousis ya está desvinculado tras cobrar una indemnización y Mejri, al que no se renovó, está cerca de firmar por los Mavs. Franquicias NBA fichando descartes de equipos Euroliga. Caso similar al de Pleiss. Laso ha marcado estilo y los pívots de siete pies cotizan a la baja en el viejo continente.