Ndour, ¿jornalero o apuesta de futuro?

El ultimo fichaje del Madrid, Maurice Ndour, 23 años, no ha disputado ni un solo partido oficial como jugador profesional. Cero, nada. Tiene una envergadura de 2.23m, rastas y le gusta el reggae. Habla cinco idiomas, incluido japonés, donde estudió el instituto. Allí comenzó su formación como jugador, más europea que americana, es decir, no especializada sino enfocada a técnica individual all-around. Concluyó el periplo universitario completo de cuatro años, una rara avis en estos tiempos (como Singler), más siendo uno de los referentes de su universidad, Ohio, donde el último curso promedió 16 puntos, 8 rebotes y 2 tapones. 

No fue drafteado, probó con Knicks y Mavs en verano, pero ambos le cortaron antes de que empezase la temporada. ¿Por qué? Los managers USA tienen alergia a la indefinición de puestos. El juego y altura (206m) de Ndour son de ala-pívot, pero le falta muchísimo peso para ocupar ese puesto en la NBA, está en 91 kilos, eso es menos que por ejemplo Pau Ribas. Como que no alcanza para aguantar las embestidas al poste de Blake Griffin o Zach Randolph, ¿no?

El problema del peso no es tal en Europa, donde sus pares serán Doellman, Claver, Brown, Datome, Printezis y cosas así. Mirando vídeos y estadísticas, queda claro que Ndour tiene buena mano. Quizá no es Thompkins, pero puede enchufar y es ciertamente más atlético. Las escasas referencias que he encontrado sobre su defensa se refieren a ligas de verano y pretemporada NBA, y son en general positivas, destacan su intensidad y brazos largos. Parece un interior del gusto de Laso. Unicaja estaba hace 10 días como loco por ficharle, su pasaporte cotonou es goloso.

En fin, tengo pocas dudas acerca de sus aptitudes, pero no sé si hacía realmente falta su incorporación. Dadas sus características, parece una apuesta a medio plazo por un jugador joven con techo alto, un melón por abrir más que un jornalero para cubrir bajas, con experiencia y que sabes lo que te va a aportar desde el día 1. Además, ni siquiera parece que hiciese falta un jornalero en ese puesto. La lesión de hombro de Nocioni se ha quedado en susto y el jueves estará en la final de Múnich, muy necesaria su competitividad contagiosa. Tampoco nos consta que los problemas de muñeca de Thompkins sean serios. Con Ndour suma el Madrid seis fichas interiores, sin olvidar que pagó 300k euros por Lima tras la marcha de Slaughter y le puede reclamar una vez concluya la primera vuelta ACB, el 24 de enero. Un jugador, Lima, que pese a ser joven tiene ya una amplia experiencia y su rendimiento a corto plazo es probablemente más fiable. Desconocemos la duración del contrato de Ndour, si es por dos meses o hasta final de curso.

Quizá más que un alapívot, si se trataba de fichar un jornalero hubiese hecho falta un jugador exterior de rotación, dado que Rudy pasará tres meses de baja y Maciulis está para los leones. Sea como fuere, el talento nunca sobra, así que Maurice Ndour sea bienvenido.

Defensa, supervivencia y heroísmo

Nunca subestimes el corazón de un campeón, dijo una vez Tomjanovich. Y con eso, corazón, pese a las baja sensibles de Rudy y Thompkins, logró el vigente campeón alargar su vía crucis europeo, batiendo a Fenerbahce tras varias desventajas alrededor del doble dígito en distintos tramos del partido.

Se defendió al fin, no en el primer cuarto, que se encajaron 28, pero sí el resto de la velada, a rebufo de la afición y con el eliminación en el retrovisor. Un ejercicio de supervivencia, presionando el bote y punteando tiro, para dejar en 40% de campo y 73 puntos finales a uno de lo gallos del continente, 13 puntos por debajo de la media que veníamos recibiendo. Y en el capítulo defensa sobresale un nombre, Jeffery Taylor, sobrio en ataque y soberbio en cancha propia, sirva como botón de muestra esa estadística de +15 el equipo en su minutos en pista. Apagó la luz a Datome, que se zampó en cambio a Maciulis en el arranque del partido. Dada la lesión de Rudy y el vergonzante estado de acierto y confianza de Jonas, Taylor está para no sentarse salvo para mear.

Ayón (15pt) cumplió en su línea de referente interior desde que comenzase el curso, fajándose con quizá el interior más determinante del continente si sumamos ambo aros como es Vesely.

Heroica la segunda parte de Llull, en la que metió todos sus 17 puntos, enseñando quién es el jugador franquicia, pese a jugar tocado (el entrenamiento previo lo tuvo que hacer a medio gas). Acierto, sí, pero contagió al equipo de compromiso y actitud, madridismo puro. Y no olvido a la chavalada, Doncic y Willy, que prendió la mecha de la ilusión en un mágico arranque de segundo cuarto.

Doy por hecho la victoria en casa en la última jornada ante Estrasburgo, con lo que el top16 pasa por ganar el próximo viernes en Múnich al Bayern, que encima es rival directo. Los precedentes no invitan al optimismo, pues no solo no hemos ganado aún a domicilio… es que ni siquiera hemos competido. Para ello habría que volver a defender, esta vez sin el aliento del Palacio, a enseñar carácter de campeón.

My name is Luka

No pensaba hoy escribir entrada. Con la que está cayendo en Euroliga, un partido de ACB me parecía intrascendente, por mucho que fuese en Bilbao, una salida siempre picante. Pero no fue intrascendente, es una fecha y un encuentro que en unos años bien lo recordaremos en las efemérides: la primera gran actuación de Luka Doncic con el primer equipo del Madrid, su puesta de largo en sociedad con solo 16 años.

No solo por el escenario y el rival, ambos de prestigio, tampoco por los números fríos, que son magníficos (15pts, 6rebs y 4as), sino porque decidió el encuentro en el último cuarto con canastas soberbias. Así, a botepronto, se me viene a la cabeza un triple sobre la bocina de posesión, a ocho metros, sin bajar el balón. Se cascó otro triple con paso atrás a dos minutos del final que dio portazo a las opciones locales. Nocioni que ha visto ya de todo se le abrazó según bajaban a defender, su cara no era de alegría por la victoria sino de admiración por lo que estaba haciendo el chaval.

Pero me quedo con una penetración en la que deja sentado a la ayuda con un eurostep de ciencia ficción. El Bilbao Arena enmudeció, no sabía si pedir pasos o había visto a un alienígena. Eso no se enseña, es talento puro, intuición, creatividad, desparpajo. Eso es, os confieso, el principal motivo de ilusión de esta temporada del Madrid que tan negra pinta.

Luka no es que esté llamando a la puerta, es que va camino de echarla abajo. Cada vez que ha tenido minutos los ha aprovechado. El jueves nos jugamos la vida y la dignidad en el Palacio ante todo un Fenerbahce. Si Rudy no está físicamente presentable, apostemos por Lukita, muramos con las botas puestas.

El horror

Con la clasificación en la mano, aún quedan opciones matemáticas. Pasan al parecer por ganar los tres partidos y que no haya un triple empate a cinco victorias entre Jimki, Estrasburgo y Estrella Roja. Pero claro, para pensar en la segunda premisa hay que cumplir la primera, ese ganar los tres encuentros que restan, para lo que haría falta una revolución que me río yo de la bolchevique.

Con el corazón os diría que creo en este grupo que tantas alegrías nos ha dado, que siempre ha llegado lejos y dado la cara, que entenderá la gravedad del momento y se levantará. Es lo mismo que me he repetido a mí mismo antes de cada uno de los tres últimos partidos Euroliga, pero todos resultaron un calco del anterior. Desde un frío análisis baloncestístico, con lo demostrado en lo que va de curso, se me hace muy difícil que el Madrid gane al Fenerbahce y/o en Múnich la semana siguiente, un Bayern que por cierto el jueves asaltó Jimki. Resumiendo, estamos con pie y tres cuartos fuera de la Euroliga. Caer en primera fase, sin paños calientes, sería el mayor descalabro de la sección en una década.

El último naufragio fue en Belgrado, concediendo 94 puntos a un equipo que promediaba 71 y al que ganamos por 27 hace cinco semanas. Luego me detendré en algunos nombres, pero empiezo en la defensa porque es la clave, el motivo principal de la falta de competitividad. Somos ya la peor con cierta diferencia, 86.2 encajados de media, con los que no hace falta ser un lince para entender que no vamos a ningún lado. Y la defensa es colectiva. Faltan piernas, intensidad, compromiso, solidaridad y orden, y en esto último miro a Laso. No entiendo la falta de reflejos de no emparejar a Taylor con Miller en el tercer cuarto, cuando metió 12 puntos seguidos (todos en penetración o triples) que dieron la vuelta al partido, como tampoco entiendo que no hubiese ayudas para contener en el último parcial a Zirbes (10/12tc), al que hicimos parecer al Shaquile O’neal del año 2000. Para remate, con el encuentro en el alambre el Madrid concedió posiciones cómodas, canastas bajo el aro o tiros liberados desde la bombilla. Así es imposible.

Hay jugadores que parecen física y/o mentalmente agotados, algún tocado, pero básicamente tenemos al completo la mejor plantilla en cuanto a potencial y talento de la que hemos dispuesto desde que me alcanza la memoria, así que no hay excusas. A 28 de noviembre ya no cuela el síndrome FIBA o la falta de pretemporada. Solo Felipe y Nocioni tienen una edad como para que les costase más coger el ritmo, y tampoco es el caso. El capitán, como ya dijimos, marca menos diferencias en Europa, pero su nivel general de la temporada es homologable, mientras que el argentino (lamentable comienzo de curso el suyo) sí ha dado la cara en los dos últimos encuentros. La pintura respondió en Belgrado, fue la que nos mantuvo a flote, 53 puntos, pues Ayón y Thompkins rayaron también a buen nivel, al menos en ataque. Pero el juego exterior, donde al final triunfa o muere el sistema Laso, fue un erial salvo Chacho.

Nos lastra Llull, llamado este año a tomar el timón, tras su renovación millonaria y su asombroso final de curso pasado. Se le ve desfondado, sin chispa, y no me refiero principalmente al aspecto físico. Tiene 28 años y el Eurobasket terminó hace casi dos meses y medio, tiempo suficiente a esa edad para recuperar la forma y la dinámica. Toma muchas malas decisiones y elige mal sus tiros (4/21 de campo en los dos últimos partidos Euroliga), un contraste brutal con su versión de la temporada previa, potencia bajo control. Le recetaría una escapada a un balneario sin internet, televisión ni baloncesto.


Quien lea este blog hace tiempo sabrá que he defendido siempre a capa y espada a Rudy, restando por ejemplo importancia a 
sus gestos a veces poco deportivos cuando el establishment le sometía a un consejo de guerra público. Le defendía porque veía compromiso y rendimiento, porque incluso cuando no le entraban los tiros sumaba en ambos aros, en todas las facetas del juego. Pero a estas alturas sería de necios negar su decadencia, si le comparamos con el jugador que regresó de América y que se paseó por Europa en su primer año y medio de blanco. Es un superclase, el mejor pagado de la historia de la sección, y me jode ver cómo cae en la intrascendencia, eludiendo responsabilidad escondido tras los Sergios y unos supuestos problemas de espalda de los que solo nos acordamos cuando juega mal. Tocado estaba en semifinales y final del Eurobasket e igual aportó, de una manera u otra. En Belgrado restó. No estoy negando que haya una limitación física, pero veo también una cuestión de actitud e implicación. Tiene el contratazo, se casó en verano y colectivamente ya hizo cima el curso pasado, se está aburguesando.

Destellos rústicos

La vida nos la jugamos el viernes en Belgrado ante 16.000 «yihadistas» (expresión cariñosa de nuestro añorado Turpin para los aficionados serbios), pero no está de más romper ya desde antes la espiral negativa. Badalona era una salida sensible, rival de nivel Eurocup, tercero en la clasificación con balance 5-1. Fue sin embargo una victoria de ley, incluso cómoda, con la misma receta de la campaña pasada, la que el Madrid parece haber olvidado en el arranque de curso: defensa y rústicos. Se dejó al Joventut en 69 puntos (24 al descanso!), 37% de campo y más pérdidas que asistencias. Por comparar, somos la segunda peor defensa de los 24 equipos de la Euroliga, con 84 puntos encajados por partido…

Y la defensa llega resultado del compromiso de todos y el retorno a la rotación útil de los rústicos, Maciulis y sobre todo Nocioni. «Le falta un poco de pimienta a mi juego. Llevo todavía un poco de resaca de la competición internacional, promedié 35 minutos y eso a mi edad pasa factura», reconoció Chapu hace unos días. El argentino presentó en Badalona la mejor estadística +/- del partido (+12) en solo 14 minutos en pista, sus puntos e intensidad en el tercer cuarto dejaron el duelo visto para sentencia. Quiero pensar que entiende el delicado momento que atraviesa el equipo y dará un paso al frente. Le necesitamos como el comer en las cuatro finales que nos quedan de grupo Euroliga. 

Felipe, un ventilador de estadística en ACB, donde su desventaja física es menor, brilló con 16+9, bien secundado por Ayón, erigido sin discusión en el mejor del equipo en lo que va de temporada. Chacho y Taylor contribuyeron en lo suyo. Desconcertados me tienen Rudy y Llull. Ante la Penya defendieron bien, pero siguen negados con el aro, 35% y 31% de campo en siete jornadas ACB, respectivamente. Quiero pensar que, como a Nocioni, simplemente les dura la resaca FIBA, de lo contrario el problema es cojonudo, pues por talento, experiencia, galones y salario son los jugadores franquicia. Además, Willy, Carroll y Thompkins firmaron minutos muy flojitos, aunque el mayor lunar fueron las pérdidas de balón, hasta 20, muy repartidas, eso sí.

No entendí que con el marcador tan a favor, 17 arriba al final del tercer cuarto, ni compareciese en pista Lukita. Lo que ha enseñado en lo que va de curso ha sido bastante positivo, más desentona por ejemplo Willy y solo se ha quedado sin jugar un partido de 13. Puedo comprender que Doncic no salga contra Jimki o Fenerbahce, pero debería ser un fijo en ACB. Si solo va a tener minutos en casa contra Manresa quizá sea mejor una cesión (miren a Campazzo qué bien le va) y se busque un base defensivo experimentado.

Houston, tenemos un problema

… Y no de los pequeños. Derrota en el Palacio ante Jimki y balance 2-4 que, no es que nos garantice un siguiente grupo bien cargadito, es que directamente nos complica de forma seria la presencia en el top16. Hacen falta dos victorias más para pasar de fase. En condiciones normales no sería problema, pero estamos como estamos, nos cuesta un mundo ganar cada partido. Queda Belgrado, Fenerbahce en casa, Munich y Estrasburgo en casa para cerrar. A este nivel competitivo veo difícil ganar a los turcos, que son otro vitorino, y la visita a Munich es también un hueso. Estrasburgo en el Palacio debe ser asequible, pero igual nos obliga a ganar la semana que viene en Belgrado ante 16.000 espectadores. Un Estrella Roja que, sí, le dimos un agua en la ida, pero que viene de ganar en Baviera…

Más con corazón que con cabeza, conscientes de lo que nos jugábamos y al calor de la afición, pero al menos esta vez se defendió. Pasa que ante determinados rivales solo con testiculina no alcanza. Jimki es uno de los 5-6 mejores equipos de la competición, te puede jugar de tú a tú en el Palacio porque tiene el talento en la plantilla suficiente como para meter tiros con la mano del defensor en la cara, como Rice en el tercer cuarto o Monya en la recta final. Y cuando eso pasa, necesitas que alguien se salga del guión para dar réplica, pero esa nunca llegó. Al contrario, nos quedamos en un paupérrimo 36,7% de campo, más 10 tiros libres fallados, algunos en momentos clave.

Con la cantinela de que los titulos se ganan en mayo, olvidamos que algunos se pueden perder mucho antes. En diciembre pasado, el peor momento de La Temporada, el Madrid se dejó 4 derrotas en ACB, donde la liga regular cuenta verdaderamente poco, pero sabía que con la Euroliga no se juega, pues por formato casi cada partido importa. Es más, los últimos tres años hemos llegado a la final apabullando en estos encuentros, como el de Jimki, de grupo en casa ante grandes rivales, mandando un mensaje. Se suponía que teníamos aún mejor plantilla esta temporada y estamos con el agua al cuello en la primera fase, regalando el prestigio que tantos años nos costó recuperar.

A Rudy hay que pedirle más. Ya no está lesionado, ya no está en la selección, aquí no hay un Gasol, él debe ser nuestro Pau. Recordemos que este mismo Rudy, el sueldo más alto de la historia del club, se paseaba por Europa en sus dos primeros cursos tras regresar de América, dominaba en ambos aros, cambiaba partidos; echad un ojo a mis crónicas de entonces y a los comentarios de Turpin. Hoy cumple en los encuentros de Euroliga (en ACB ni se digna a presentarse), firma estadísticas potables, pero no marca diferencias, ni se acerca. ¿Qué ha sido de nuestro vellocino de oro?

Y no es el único. Hay un tío de 1,6mill de salario que no está ni para jugar 10 minutos, que es Nocioni. No nos sirve suponer que dará un paso al frente en los partidos por el título si no llegamos a jugarlos porque nos quedamos por el camino. El puesto de alero no suma: a Taylor le secó su némesis, Honeycutt, mientras Maciulis sigue regañado con el aro, con los árbitros y con el mundo general. A Felipe en ataque le cuesta mucho más producir en Euroliga (45%tc frente a 50% en ACB) y Willy sencillamente no está aún para estas lides, lo que nos deja en manos de Ayón, titánico con 14pts y 15rebs. Restan 42 días para que termine el año, que espero sean los mismos que queden para el desembarco de Lima que, por cierto, ha puesto velocidad crucero en Murcia tras un comienzo titubeante. No cuento con que sea ningún mesías, pero sí al menos una quinta pieza presentable de rotación interior para los partidos más duros, la que por ahora no es Willy.

Y hoy se lleva también un pescozón Laso. Tiene la mala suerte de que la televisión ha mostrado dos de sus últimos tiempos muertos, clave, con el partido en el alambre. No hay lugar a interpretaciones, el sonido era cristalino… Y ha dado penita. La mitad del minuto de tiempo muerto, farfullando, sin decir nada coherente, sobando la pizarra, para terminar colocando a la guardia pletoriana (los Sergios, Rudy, Felipe y Ayón) cual tablero del Battle Master. «Pero Mister, es que nos van a hacer falta», le ha replicado Rudy, de perogrullo, verbalizando lo que estaban pensando todos. No ha dado tiempo a más, la bocina de final de tiempo muerto había sonado hacía ya 10 segundos. Total, que a falta de un plan estábamos en manos de la virgen de Lourdes, y esta noche no apareció por el Palacio.