La hora de los valientes

9 abajo bien entrado el último cuarto, con Lorbek castigando la rabadilla, ¿adiós a la final? No, era la hora de los valientes. Chacho, Carroll y Mirotic en papel protagonista, Tomic lo había sido durante el resto del partido. El Madrid mostró carácter, se levantó (parcial 3-19) y robó del Palau el partido que se dejó inexplicablemente el miércoles. Esta vez no hubo milagros ni frutas tropicales que salvasen de la quema al Barca. Al final del encuentro, consumada la derrota azulgrana, la retransmisión de TVE parecía un velatorio (‘el cortijo de San Cugat’).

La serie viaja a Madrid con la sensación de que los blancos tienen más baloncesto, con algunos jugadores pletóricos de confianza. Tomic sigue confirmando que el Barca es un caramelo. Primera opción en ataque estático y sus promedios en el Palau son lógicamente de top europeo: 14pts, 8rebs y val.18. Lo de Chacho fue glorioso, esos 3 triplazos consecutivos con 9 abajo rollo semis contra Argentina en el Mundial de 2006… Lleva 18 de 23 triples en playoffs. Por cierto, bien Laso, dando caña arbitral, aprendiendo la lección (según cierro estás líneas ambos son trending topic en Twitter). 

Mejor aún Congoleño Wallace. Ya antes de la final suponíamos que sería un flanco débil, pero es que sus 15 minutos en pista fueron un filón. Algo parecido se puede decir de un desdibujadísimo Eidson desde hace semanas (0/5 tc, val. -4). Sada, el de la ÑBA, lleva valoración 0 y 1/5tc en 30 minutos disputados en la final. Descuidad, que irá a Londres «porque ayuda al rebote». Navarro no está para jugar 2 partidos en 3 días y N’Dong arrastra problemas físicos (como que suman 66 años entre ambos). Vázquez y Huertas aguantaron la primera parte, pero cuando dejaron de entrarle los tiros a Lorbek el Barca cortocircuitó. En fin, que se huele la sangre…

La novatada del año

Regal Barcelona - Real Madrid
El Madrid se deja media final tras perder un primer partido que siempre debió ganar, que dominó de cabo a rabo, como casi todos los duelos directos de la temporada, en realidad. Las diferencias llegaron a picar 17 puntos en el tercer cuarto, pero se fallaron 5 tiros libres para dejar la puerta abierta. Permitir al Barca entrar rápido en bonus (merced a faltas innecesarias en los comienzos del último cuarto) limitó la defensa blanca y propició la remontada local: el Madrid recibió 27 puntos. Los hombres se volvieron niños. Llull se atascó en ofuscó en estático y se puso la capa de cluth-time Superman. Tomic dejó de ganar la posición para recibir el balón al poste, Velickovic cometió errores de novato en la recta final y Singler marró un par de tiros clave en buena posición. Súmenle, por supuesto, el factor chorra final de Huertas con su paraguaya (su primera canasta en un partido lamentable: val-2) y el resultado es ‘La Novatada del Año’.

Se que muchos disentirán, pero por primera vez en bastante tiempo creo que Laso no ha sido principal culpable. Pidió los tiempos muertos cuando debía, limitó los minutos a Felipe y en ataque buscó con insistencia a ‘los buenos’ Tomic/Carroll. Pero el entrenador no tiene la culpa de que a la plantilla más joven de la ACB se le encoja la mano o cometa errores infantiles cuando el Sol más aprieta. En todo caso me faltaron minutos de Chacho en el último cuarto, en lugar de un Llull acartonado ante la espartana defensa estática local. El caso es que el Madrid ha sido baloncestísticamente superior al Barca en los 5 duelos directos de la temporada y el balance es 2/3. La final se pone muy cuestarriba, con el Madrid obligado a ganar 3 de 4 partidos: se lo que estáis pensando, pero el Barca no es el Baskonia y el 5º no sería en Madrid. Difícilmente tendrá otra ocasión tan clara en Barcelona… 

En fin, frustración a parte, el partido sirvió para ver a Tomic callando bocas y reivindicarse como la estrella del basket FIBA que es, manque le pese a la prensa palanganera que nos le coloca en Bilbao. 16pts, 7rebs y la misma sensación de dominio de cada vez que se enfrenta al Barca. Marcus ‘dos pelaos’ Slaughter no es capaz de semejante actuación ante este rival y en este escenario ni aunque nazca tres veces. Pero quizá ya sea tarde: romper un precontrato supone perder dinero y, sobre todo, admitir un error de gestión. Otro que se reivindicó fue JayZ, tras su apagón absoluto en semifinales. Fue sencillamente el de siempre: triples como soles y 18 puntos saliendo de bloqueo, que es lo suyo. Cuesta encontrar motivación para pensar en un segundo round dentro de 48 horas.

La reválida de Tomic

Aunque suene a tópico, no es una simple final ACB, está en juego la supremacía del baloncesto español tras años de dominio azulgrana (camino que, por cierto, ya han abierto los hermanos del fútbol). El Madrid tiene el talento y la juventud de su parte. En su contra, el ansia y la presión del debutante: sólo Felipe y Llull han pisado una final ACB. Una derrota dejaría la prometedora temporada blanca en agua de borrajas, adornada con una Copa del Rey para salvar la cabeza de un entrenador mediocre, título al que siempre se puede hacer de menos, por el aquel de ganarse en tres partidos. El Barca cuenta con la experiencia y el factor pista. En su contra: los achaques de la edad y el abismo de un proyecto ya exprimido, el construido alrededor de Navarro. La derrota certificaría una temporada sin títulos (no cuento la pachanga de la Supercopa) para la segunda plantilla más cara del continente.

Las casas de apuestas e incluso Rudy (¡!) dan favorito al Madrid, pese al factor pista en contra. Pensé que nunca llegaría a ver este día… En fin, hablemos de baloncesto.
– Con Chacho reencontrado y Llull al nivel de los 3 últimos meses, el Madrid debe sacar ventaja en el puesto de base. Sada es un cero a la izquierda en ataque, pero jugará los finales de partido porque defiende, que es lo que de verdad le pone a Pascual. Por su parte Huertas, capricho de Chichi, recuperado para la práctica del basket en la risueña serie ante Valencia, no defiende ni a las canicas, aunque puede crear estragos en ataque jugando 2×2 junto a N’Dong, una suerte que el Madrid ha demostrado defender de pena en la serie contra Baskonia.

– Navarro, entre algodones en la previa, aparecerá en algún momento de la final, pero no está para rendir como se le supone 5 partidos en 10 días. Sin embargo, su presencia + el factor campo (¿arbitraje casero?) es un cocktail que me da miedito. Además, Ingles (que me sigue pareciendo más alero que escolta) ha hecho buena temporada. No andan finos los homónimos blancos. Quiero pensar que Carroll ha tenido sencillamente una mala serie, pero quizá Dusko ha mostrado la fórmula para su defensa: negarle el tiro de primeras y obligarle a botar, donde se maneja como un elefante en una cacharrería. Pocius, el mejor en la victoria de la primera vuelta en el Palacio, está prácticamente fuera de la rotación por motivos que desconocemos y no se puede echar muchas cuentas con él. En este escenario, es de esperar que Llull vuelva a jugar de escolta, recurso pequeñopensante, pero que ha mostrado ciertos resultados por primera vez en la semifinales.

– El Barca gasta en aleros sus dos fichas de extracomuniario y 3 millones en salario. Pero lo cierto es que Eidson viene de promediar 3 puntos en semifinales, con 7 de 27 tc. No tengo dudas de su valía, sino de su rol en el equipo. Mickeal parece que está mejor porque suma estadística (la que cede Navarro dosificado), pero si tiene que ser este Mickeal quien gane la final para el Barca, duermo mucho más tranquilo. Su mejor versión la sufrió el Madrid en sus carnes… cuando tenía enfrente aleritos de metro noventa pelao. Aquellos tiempos han pasado, hoy lucen de blanco dos mancebos de piernas jóvenes y 2.03m por cabeza. Puede que Suárez y Singler no ganen la final ellos, pero su sentido común y competitividad equilibrán cuanto menos la balanza en el puesto.

– Con Mirlo recuperado, Nole en modo Cid Campeador y Felipe (ojalá) concienciado de su rol/limitaciones, el puesto de cuatro debiera ser filón blanco. Lorbek es uno de los grandes cuatros del continente (rumbo a Spurs en verano), pero tan dotado en ataque como discreto en retaguardia. Ojo al +/- en los minutos de congoleño Wallace, a años luz del resto de cuatros de la final.

– Puede que la prensa palanganera cuestione la continuidad de Tomic, pero desde hace dos años es el activo más fiable del Madrid en los duelos contra el Barcelona, los que en general deciden títulos. Les tiene comida la moral a N’Dong y Vázquez, a los que baila al poste con alevosía. No creo que su continuidad dependa de su rendimiento en la serie (termina contrato pero el club tiene una cláusula de renovación automática), pero ayudaría a callar bocas y a ganarse un verano plácido. Si asegura el rebote defensivo y ajusta la defensa 2×2 a N’Dong, puede ser el hombre de la final. Sino, siempre estará Begic, algo desdibujado en playoffs, pero suficiente al fin y al cabo. N’Dong ha firmado una temporada formidable a sus casi 35 tacos, pero la broma de Perovic en la grada y la inconsistencia de Vázquez le dejan sólo ante el peligro, obligado a fumarse media hora por partido y llegar con la lengua fuera.

Vuelve el caballito andaluz

Cuando más falta hacía, reapareció el caballito andaluz: al trote con la cabeza bien arriba, la mirada siempre al frente, buscando el pase y repartiendo felicidad. Lució en Vitoria en una suerte que le es ajena, la anotación y el tiro (38 puntos con 8/9 triples). Pero Chachorro guardaba los muletazos para el 5º, allá en el cruce de caminos. Una clase de baloncesto ante el maestro Prigioni. Controló el tempo del partido, repartió juego (8as), dio espectáculo, anotó cuando pudo (9pts) y hasta defendió (4 robos). Lo ha disfrutado y nos lo ha hecho disfrutar a todos (que apunte Scariolo). Por lo pronto el Madrid está en la final… ¡Que pase el Barca!

Lleno y ambientazo en el Palacio, quizá el mejor desde la mudanza. Singler se bastó para hacer All-Star a Nocioni al inicio. Cierra con valoración -4 una eliminatoria muy flojita. Pocius y, sobre todo, Chacho enmendaron la plana y devolvieron al Madrid al partido en el 2º cuarto, que empezó 12 puntos abajo. Carroll escasito, perdiendo balones en bote. Mentira me parece que el Madrid llegue a la final ACB sin un sólo partido acertado de JayZ en toda la serie.

La segunda parte se le hizo sencillamente demasiado larga al Baskonia, con una rotación corta y ante un Madrid encendido desde el arco (10 triples). Bien Felipe, que aportó la brega, intensidad y rebote que se le suponen. En cambio Tomic, que tan sólido se mostrase el el 4º partido, se borró para la cita. No hizo falta, ni él ni Begic, porque el Madrid tiene el mejor puesto de ala-pívot de Europa. Mirotic, incluso sin confianza en el tiro aún, vuelve a sumar.  Y con Nole se me acaban los adjetivos. A estas alturas ya debe sentir que su continuidad no corre peligro y rebosa confianza. Máximo anotador del partido con 15 puntos en 18 minutos, muchos cuando calentaba el sol. Como el Madrid gane la ACB, el único cambio en la plantilla será Rudy por Singler, sino al tiempo…

Baskonia cayó con honor, un spárring de lujo que acusó en el último cuarto el cansancio de Prigioni (enorme a sus 35 años, ¡respect!). Nocioni todavía suma pero ya no marca diferencias, cada minuto en pista es una desinversión del mayor talento de la club baskonista: Nemanja Bjelica. No entiendo, por cierto, la actitud de Lampe, picado con el Madrid como una ex resentida. Heurtel y Ribas no tienen nivel para la rotación de todo un CajaLá. SanEme irá a Londres porque Scariolo se la tiene cruzada a Suárez, pero es una gran mentira, el peor MVP de la historia de la ACB.

La noche de los muertos vivientes

11 abajo en el tercer cuarto, junto al precipicio de las vacaciones, tocaba la hora de los valientes… De entre la niebla surgen dos figuras atípicas, dos muertos vivientes en la plantilla blanca: Nole y Chacho, descartados hace meses, que dan un paso al frente para alargar la temporada y silenciar a los 14.000. No hicieron falta polémicas arbitrales (manque le pese Lampe), una tormenta de triples fue suficiente. El Madrid acabó ganando de ley, sobrado, como aquel domingo de febrero en el Sant-Jordi…

Nole rubrica su mejor partido de blanco, sino de su carrera, dada la trascendencia de la cita: season-defining moment, que dicen los americanos. 22 puntos, 9/12 tc y 5 rebs. La guinda a lo que por ahora son unos playoffs superlativos, que digo yo que a estas alturas habrán despejado ya toda duda sobre su permanencia. Más aún sorprende lo de Rodríguez, acostumbrado a hacerse pequeño ante la adversidad. Subió 5 triples como 5 soles, en una segunda parte épica, inaudita. Igual perdía un balón por una manoletina a destiempo que se cascaba un triplazo para cerrar el tercer cuarto. En plan torero: +25 en sus minutos en pista. Hace tiempo que ya nadie le toma en serio, pero lo cierto es que avisó la noche previa con 23 puntos. Ahí lo dejo.


Cemento armado

Tomic y Suárez fueron el cemento armado en el quinteto que obró el milagro. El croata atrapó 11 rebotes y frenó la sangría Lampe en la 2ª parte. Chimpa, pues eso, modo 2.0, echando cojones, haciendo mejores a sus compañeros sin darse mayor importancia. Llull, Singler y Carroll aparecieron en momentos puntuales, aunque hoy no les tocaba papel protagonista.

Con el Madrid en la UVI mediado el segundo cuarto y Nole cargado de faltas, Laso recurrió a Mirotic como recurso desesperado. Mirlo sostuvo al equipo durante unos valiosos minutos. La nota discordante la puso de nuevo Felipe, desconcentrado y desacertado, incluso pasota, despechado por su falta de protagonismo, como en la era Messina, incapaz de asumir un rol secundario ante la aparición de Velickovic. Sus minutos fueron un desastre, por suerte Laso tuvo esta vez la decendia (o sentido de supervivencia) suficiente como para limitarlos a la mínima expresión = 7.

La euforia debe dar paso a la concentración. Queda trabajo por hacer en el Palacio. Baskonia queda muy tocado, se le saltaron las costuras en la tormenta, cuando se vio con el marcador abajo, pero aún no está hundido. El conformismo y autocomplacencia del tío Pablo son capaces de despertar al más herido de los rivales.

El Querejetazo

«¿Agustí?, oye, hora de devolver favores»


Toda competición de basket organizada desde Barcelona que se precie tiene a sus chicos para todo, esos que envías para los trabajitos sucios. La Euroliga tiene a Jurgenbrand, LaMónica o Brazauskas, entre otras perlas. La ACB no iba a ser menos. Un (ex)comentarista televisivo de Euroliga me advertía ya el pasado miércoles de la que le tenían organizada al Madrid en Vitoria, sólo con ver la planilla arbitral: Martín Bertrán, Pérez Pérez y J. Araña. Súmenle los 15.000 yihadistas de la grada como excusa, la barra libre a Ivanovic en la banda y las declaraciones de Querejeta en la previa. El resto de la historia ya la sabéis…

Naturalmente, jugando excelso el Madrid hubiese ganado igualmente (tipo final de Copa), pero en un encuentro tan igualado como el de ayer, el arbitraje resulta una losa. Baskonia lanzó el doble de tiros libres (29/15) y Begic se marchó expulsado sin comerlo ni beberlo, añadiendo 4 tiros libres y 2 posesiones a la bacanal… en un partido que se decidió en la prórroga. En fin. La ACB ha puesto su granito de arena para tener la final que buscaba, con ‘su’ Barca y el hermano vasco del ‘amic’ Querejeta. La verán cuatro gatos por la TV, pero eso qué más da, siempre podrán echarle la culpa a la cobertura de TVE. A lo mejor si hubiese llegado el Madrid (lagarto, lagarto), hasta el antibaloncesto jefe de deportes de TVE se planteaba a darla en La 1, como en otras ocasiones.


«Como te digo Jesús, pasar página, felicitar al Baskonia y que el basket es asín»


¿Del partido? Pues que mira por dónde, Chacho estuvo enorme, en el que puede ser su penúltimo partido de blanco. Que Velickovic firmó 13pts + 7rebs ya no es ni noticia. Al otro lado de la balanza Felipe again. En los 15 minutos que pasó en pista, el +/- colectivo fue -16… eso en un encuentro igualadísimo que se decidió por 3 puntos. Eso sí, renovación ya. Carroll sigue nublado (¡valoración -10!) ante la defensa de Oleson y Ribas. Van ya 3 partidos y como no despierte el jueves la serie no vuelve a Madrid…