Vía de agua en el barco

Tampoco nos puede coger por sorpresa el gatillazo contra el Unics, que más que otra cosa refrenda los síntomas que venía apuntando el equipo. Cayó el Madrid hace dos semanas en Estambul, pero fue sobre la bocina, a domicilio y ante un rival de entidad. Perdimos la imbatibilidad, pelillos a la mar, «este año no nos interesan los récords». En Kaunas nos vino Dios a ver, remontamos 9 puntos en los últimos 3 minutos. Se jugó fatal pero 
«nos agarrramos al partido», pelillos a la mar. Para lo de ayer frente Kazán no hay atenuantes posibles. Se perdió de ley como local contra un rival que, si bien tiene un quinteto de mucho talento, no por casualidad acudía como penúltimo de grupo con balance 2-4. Los títulos se deciden en mayo, pero el barco tiene un boquete en el casco. Laso debe estar contando, ya no los días, sino las horas para que regrese Rudy, enderece el entuerto y parezcamos un equipo F4, porque lo que es a día de hoy… Como siga quemando crédito a este ritmo, Coach L va a llegar a la Copa del Rey con el agua al cuello. Win or go home.

D’Or Fischer, que os recuerdo cobra la mitad que Slaughter, se merendó a nuestros pívots con sus 33 años (25 puntos, 8 rebotes, 5 tapones). Se ve que Bourousis lee el blog y se ha relajado con los elogios de hace dos semanas. Ayer ni se presentó. Nuestro interior más enchufado, Ayón, vio el último cuarto entero desde la banca. Es que Laso es así de alternativo. Mejri, que firmó un gran segundo cuarto, volvió sin embargo a demostrar, igual que en Kaunas, que le falta templanza para finales calientes. Se desconcentra con el vuelo de una mosca, no se pierde una bronca. Se picó con Fischer y le pintó la cara. Los minutos de Slaughter en la recta final, en fin, una astracanada. Felipe sigue teniendo un imán para los rebotes, pero está en modo ‘yo me mi conmigo’ y no da un pase ni por equivocación. Jugó 20 minutos y fue el que más tiró a canasta, se comió por cierto tres tapones. Laso provó de inicio con Nocioni de tres, una variante que en principio nos pone, pero el experimento duró 4 minutos, los que hicieron falta para entender que al Chapu alero le pesan los años o la falta de costumbre. Y a todo esto Erceg en el mercado…

El juego exterior sin Rudy es como unos Rolling sin Mick Jagger. Me diréis que Chacho jugó un 2º cuarto de campanillas y nos lo hizo pasar pipa, sucede que este deporte se juega a dos canastas y su ‘no defensa’ a Jerrels nos costó medio partido. Salvo a Llull, con criterio en ataque (7 asistencias, 0 pérdidas), y la brega de Maciulis, que de todas formas tampoco es la alegría de la huerta. De Carroll sabemos lo que esperar en partidos exigentes y el Rivers de octubre quedó definitivamente atrás, como un romance de verano. Poco incisivo desde bote y desatinado en el tiro. Al final, nadie ha dado un paso al frente aprovechando la baja de Rodolfo. En sus manos estamos.

Ley del mínimo esfuerzo

Lo mejor que se puede decir de la semana que termina es que se sacaron adelante dos partidos a domicilio con un nivel mínimo de desgaste. Porque lo que es jugar, el Madrid jugó de pena. En Kaunas merecimos perder, así, sin paliativos. Nos salvamos principalmente por lo pardillos que fueron los lituanos en los minutos finales, unido a varias canastas bajo presión de mérito de Llull y Nocioni (menudo killer hemos fichado). Pero el nivel mostrado fue aún más bajo que en la derrota en Estambul la semana anterior. Los síntomas, los mismos. Defendemos a tirones, y en esto culpo más a los jugadores, porque veo a Laso desgañitarse en los tiempos muertos, abroncando al grupo por no aplicarse atrás, y cómo castiga con sus cambios al que no agacha el culo. Sí señalo a Coach L por la falta de repertorio ofensivo a poco que nos suben la intensidad, un clásico ya de su trayectoria en el banquillo blanco. David Blatt está al borde del despido en Cleveland…

Sólo habían transcurrido 36 horas desde que terminó el partido en Lituania cuando saltamos al San Pablo de Sevilla, por lo que se entendía cierta economía de esfuerzos. No es el primer partido de Cajasol que veo este curso y llego a la conclusión de que Hernangómez se ha estancado con la marcha de Aíto (igual que Porzingis), especialmente tras lo alto que apuntaba en pretemporada. No le faltan minutos ni tiros, pero se le ve lento y tosco. Mucho tendrá que evolucionar de aquí a final de curso si quiere jugar en la capital el año que viene. Claro que tampoco es que Mejri esté dando el step-ahead que suponíamos y esperábamos. Con el partido en el alambre en Kaunas, se tiró en el último cuarto 4 pedradas consecutivas desde el tiro libre que le condenaron irremediablemente al banquillo. Es que no pasaron ni cerca.

Empieza a preocupar Rivers, que firma otra semana muy flojita y pronto se le va a acabar el crédito ganado en octubre. Carroll, como es costumbre, destacó en el partido fácil, el de Sevilla con 14 puntos, y se borró en el complicado, el de Lituania. Un poco como Felipe, que suma estadística contra las cenicientas (valoración media 25 contra Sassari, Fuenlabrada y Sevilla), pero ni se presentó en Estambul y Kaunas (val 2). El que sin hacer mucho ruido se está poniendo en forma por momentos es Maciulis. Nunca será un crack, pero se acerca a la mejor versión que podemos esperar de él: buena selección de tiro, solidez atrás e intendencia. Bourousis bajó el listón esta semana, vacante bien cubierta por Ayón.

¿Es Bou el mejor pívot de Europa a día de hoy?

El viernes, 13 partidos después, nos dejamos en Estambul la virginidad 2014/15. No es el fin del mundo, se perdió sobre la bocina en cancha de un rival Euroliga de entidad, estas cosas pasan, y mejor que pasen ahora, antes de que nos lo creamos y con tiempo para corregir errores. ¿Que volvió a dejar que desear la gestión de Laso en los minutos finales? Ciertamente, nunca será su fuerte, pero con el título de Supercopa tiene crédito garantizado hasta la Copa en febrero, así que ni os lo planteéis. La pizarra en los últimos ataques fue de mear y no echar gota, nos comimos dos veces el balón. Tampoco entendí los cambios, lo de jugarse las castañas con un Ayón claramente mermado (val -2 en 17 mins), en vez de con un Bourousis en estado de gracia. Y qué decir de los minutos de Masacre en el último cuarto, un brindis al sol.

Queda la sensación de que, pese a fichar en verano perfiles rocosos, nos siguen pintando la cara en cuanto sube el nivel de intensidad. En realidad, el Efes sin Krstic tampoco es un vitorino, pero jugaron con más corazón, especialmente su chavalada. Osman, con 19 años, retrató a nuestros aleros. Lógicamente echamos de menos a Rudy, en ambos aros. Y ante la duda, ya sabéis, servilleta: 34 minutos de Llull y 23 de Carroll. Me gusta Rivers, pero 26 minutos en Estambul me parecen demasiados. Fue el máximo asistente con 6, pero anda con la pólvora mojada. La ausencia de Rudy debería servir para integrar a Maciulis, uno de los fichajes a los que más le está costando adaptarse. Llegó para ser alero titular y como tal cobra. No es santo de mi devoción, pero puede y debe aportar más, como demostró el domingo en un partidazo de campanillas.

Enchufa a corriente alterna y contra el Murcia entró en dinámica. Las metió de todos los colores (4/4 triples), sí, pero todavía más me gustó verle aportar en otros apartados: 6 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 2 tapones. Aún así, el nombre propio de la semana es Bourousis, probablemente el mejor jugador blanco en lo que va de curso. Se le ve finito de forma, echando el balón al suelo tras fintar triple, posteando con criterio y asistiendo. Me quedo con una jugada defensiva contra el Murcia, en la que se aparta cuando Arteaga le va a postear y fuerza sus pasos. Lo que los americanos llaman IQ, una rara avis entre pívots, especialmente fuera de la NBA. La temporada es larga, pero creo no tirarme a ninguna piscina si afirmo que a 17 de noviembre es el mejor pívot de la Euroliga, un podio que compartiría con Tomic y Krstic. 

Y hablando de centers, el que dio un paso atrás después de varias semanas en dinámica ascendente fue Mejri, inédito en Turquía y desenfocado contra Murcia, enseñando los errores de siempre, exceso de ímpetu, faltas infantiles… potencia sin control. Laso castigó el domingo a Chacho sin jugar en la segunda mitad por su pobre defensa en el segundo cuarto: Neto le pasó por encima y Murcia remontó. El beneficiario fue Campazzo, que (dichosos los ojos) se fue hasta 30 minutos en pista. Progresa adecuadamente. Todavía combina jugadas de torero con errores de bulto (que confieso me ponen algo nervioso), pero el saldo de la balanza es en general positivo por su actividad e intensidad defensiva.

Borrachera ofensiva con lunar

Con una borrachera de 221 puntos en dos partidos confirma el Madrid el estirón ofensivo que anunció la semana pasada, un showtime 2.0 algo sorprendente dado el toque rústico de la plantilla que se suponía con las incorporaciones de verano. Sucede que, aunque cambien los secundarios, se mantiene la línea argumental, con Laso en la banca y Chacho como quitaesencia del sistema. Firma 39 asistencias en los últimos cuatro encuentros y en esa, su mejor versión, no tenemos rival en Europa, además de pasárnoslo pipa. No, en serio, paraos a pensarlo. Ricky, que tiene ciertamente menos baloncesto, va a cobrar de los Wolves 11,2 millones de euros anuales mientras nosotros disfrutamos de Chacho dos veces por semana por un salario 8 veces menor…

La borrachera de puntos del equipo tiene sin embargo trampa, el lunar que asoma: la defensa, 188 tantos encajados ante dos equipos a priori flojetes. Si con una plantilla con mejores mimbres defensivos recibimos más puntos que el curso pasado significa que patinamos en disciplina y conjunción, y en esto miro al entrenador. Hace un par de años lo pasaríamos por alto, pero a base de hostias hemos aprendido que los puntos a favor llenan pabellones y cosechan elogios, pero para ganar títulos hay que defender también. En este apartado se notaron por cierto las bajas de Rudy y Ayón.

El miércoles contra Sassari fue un entrenamiento con público. 115 puntos sin prórroga, 16 triples y 33 asistencias. Carpe Diem. Puestos a destacar, me quedo con Campazzo, marginal la semana previa y que ante los italianos dispuso de 18 minutos, que regó con 4 asistencias, 3 robos y un par de triples.

La visita del domingo al vecino madrileño tuvo más miga. El tercer cuarto fue de campanillas, Chacho mediante (+21), pero Fuenla se agarró al partido con varios triples circenses y la relajación del Madrid atrás (¡36 puntos encajados en el último parcial!). Descomunal Felipe (22p,10r, val29), en una de sus clásicas mañanas de domingo. Las echaremos de menos cuando no esté.

Lo que sí es nuevo es la regularidad de Bourousis (14p,11r), perezoso en su primer año ante rivales de poco lustre y que este curso en cambio es el más valorado del equipo con 13,3 de media. Se ha tomado en serio su rol como primera opción ofensiva al poste tras la marcha de Mirlo. Rivers, gracias a que defiende y aporta intendencia, sigue contando con la confianza de Laso pese a que (como era de esperar) va perdiendo efectividad cara al aro. Por cierto, Maciulis, que falló varios tiros claros el domingo previo ante Valencia, 7 de 7 de campo esta semana.

Posdata: precontrato a Luke Sikma, ¡YA!

Showtime 2.0?

202 puntos y 57 asistencias es el balance de una plácida semana del Madrid en el Palacio. Puede que artísticamente no sea el showtime del curso pasado (ni falta que hace), pero igual es una forma con estilo de alcanzar balance 10-0, que sabe especialmente rico al coincidir con el pinchazo del Barca en casa contra la Penya. El encuentro del jueves contra el Nizhni tuvo poca historia ya desde antes de empezar, con la baja del jugador franquicia rival, Tarence Kinsey. Fue la noche de Caroll, que aprovechó su coyuntura predilecta: partido intrascendente, en casa, contrincante de escaso nivel, especialmente atrás. Le dejaron espacios (menudo ojeador tienen los rusos) y se fue hasta 32 puntos con 7 triples. Se dio un homenaje para romper una dinámica horrenda en el arranque de campaña. Esperamos, eso sí, que el partido sirva a Jaycee para coger confianza (y producir con cierta regularidad desde la banca, que es todo lo que se le puede pedir ante rivales serios) y no como coartada a Laso para imponer minutos de su protegido.

El que me preocupa ahora es Campazzo, del que coach L parece haberse olvidado por completo. Sólo ha dispuesto de 13 minutos entre los dos partidos de la semana, pese a que el Madrid gozó en ambos de rentas abultadas ya desde los primeros compases. No entiendo para qué fichar a un tercer base joven y de proyección (extracomunitario para más inri) si no le vas a dar oportunidades para foguearse, ni si quiera cuando vienen de cara. No olvidemos que Facu llegó con buen cartel pero sin ninguna experiencia en grandes ligas. Si este era el rol del tercer base, se podía haber traído en su lugar a un director experimentado y con pasaporte comunitario. ¿Para qué complicarse la vida? La única diferencia con Draper es que aquel estaba lesionado y Campazzo está marginado.

Del que sí me gusta la evolución es de Mejri, que confirmó esta semana la mejoría que apuntó en la anterior. En los últimos 4 partidos promedia valoración 13 en 15 minutos. La estadística de Nocioni no luce como la de Mirlo, pero su aportación al equipo crece también, con paso lento pero firme. Además de enchufar de fuera, crea desde bote fuera-dentro, repartiendo buenos pases. Valencia no está como el curso pasado y se llevó un duro correctivo del Palacio (23 abajo al descanso). Por los blancos, protagonismo coral, con 10 jugadores en valoración 8 o más. Deslució únicamente KC, en una semana gris, con sólo 5 tiros de campo lanzados en 33 minutos.

Una Supercopa para renovar la ilusión

Gran victoria del Madrid en la Supercopa (3ª consecutiva) para arrancar la temporada con buen pie. Un balón de oxígeno para Laso, que compra crédito hasta por lo menos la Copa del Rey. Pese a los cambios en a plantilla, las señas de identidad del equipo siguen intactas: ritmo ofensivo alto (99 puntos), dependencia del juego exterior (Sergios+Rudy) e intensidad defensiva. En este último punto (y en el rebote) es en el que más aportan las nuevas caras. Ni si quiera se sufrió en la final contra el Barca, gracias en buena parte a la soberbia actuación de Llull, que atraviesa un estado de forma exuberante. Al menorquín hay que quererle por lo que es, un base top, si bien bastante irregular. Igual que no metió ni un punto en la final de la Euroliga, media Supercopa se la debemos a él, igual que los dos últimos títulos de Copa. El baño hoy a Huertas y Satoransky ha sido antológico, no sólo por su acierto, sino por su interpretación del juego (5 asistencias), sus cambios de ritmo, su selección de tiro (¡9 de 11!), su lectura de las ventajas… Todo ello en sólo 20 minutos en pista, y es que a veces menos es más. Olvídense de sus minutadas de treintaitantos del curso pasado. Aquí sale a relucir una de las principales virtudes de la plantilla este curso, la extensión. Alternativas desde el banquillo significan minutos más repartidos y jugadores clave frescos en los finales de partido.

Rudy no le va a la zaga, ha rayado a gran nivel en ambos partidos: el más valorado del torneo con 43. Chacho, con 7 asistencias desde la banca, ha mostrado mejoría, antes incluso de lo que esperábamos. El sacrificado ha sido lógicamente Campazzo, que como tercer base le corresponderán pocos minutos en las finales. Bourousis no está físicamente (3 rebotes en 25 minutos), pero ha sacado a relucir toda su clase en ataque (17 puntos), como siempre cuando nos jugamos algo y ante rivales de entidad. Este no es sospechoso de inflar estadística los domingos por la mañana ante rivales de baja estofa, más bien al contrario. Su gran partido, unido a la sólida aportación de Ayón, ha limitado a la mínima expresión los minutos en pista de Mejri, que ha salido de titular y se ha visto muy superado por Tomic. En los exteriores, KC Rivers brilló de menos a más, dejando destellos de mucha clase en el último cuarto, en el que anotó 11 puntos. No ha sido el día de Maciulis, relegado a una labor muy gris (sólo 1 tiro de campo intentado en 16 minutos), si bien ha contribuido al buen nivel defensivo general. En este caso, y sin que sirva de precedente, se puede decir lo mismo de Carroll, que se ha emparejado con Satoransky, al que ha mantenido bajo control.

El Barca sigue dependiendo de la conexión Tomic-Huertas, si bien se nota la presencia de Ayón en la defensa de situaciones de 2×2. Thomas ha enseñado detalles interesantes, pero a Navarro le caen los años como losas. Satoransky, por su parte, se ha llevado una lección de baloncesto de Llull y en menor medida de Chacho. Barcelona no es Sevilla, donde su estadística importaba igual o más que las victorias. Doellman es muy bueno, pero debe definir aún su rol en semejante plantillón (1º, 2º, o 3º espada). Lo mismo que Pleiss, pero en su caso no es tan bueno, y si Lampe se confirma a este nivel, le corresponden pocos minutos. En fin, ha sido sólo el primero de los duelos en la cumbre entre estos equipos que nos esperan este curso, pero las sensaciones son muy buenas para el Madrid.