Rudy y Mirotic son oficialmente y en ese orden los jugadores franquicia del Madrid presente, pero una tercera vía se abre camino por derecho propio ya desde hace semanas: Sergio Llull.
Selección de tiro. Necesita menos para anotar lo mismo (12,8). Ha dejado atrás su complejo de superhéroe y aquellos tiros salvapatria (algunos de los cuales nos costó bastante caro…). La presencia de otro macho alfa en el juego exterior como Rudy Fernández atempera su fuerte carácter y racionaliza su selección de tiro. Llull ha entendido que a veces ‘menos es más’.
Físico. Nada que no supiésemos. Más alto, más rápido y más fuerte que sus pares en el puesto de base (¿a excepción de Planinic?). En Euroliga genera diferencias, en ACB sencillamente es una motosierra. Su presencia en pista coincide estructuralmente con la ruptura de los partidos en favor del Madrid, parciales obscenos. Lidera con un margen abismal la siempre esclarecedora clasificación de +/-, parcial del equipo durante su tiempo en pista: ¡¡¡+16,5 en 21 minutos!!!
Madurez. La llegada de un tercer base (Draper) no ha supuesto una amenaza, más bien un acicate, respaldado por la reciente extensión de contrato. Tampoco ha supuesto, gracias a Dios, su regreso al puesto de escolta, como algunos temíamos. Buena labor de Laso. ¿Qué mejor que ese promedio de 5 asistencias (entre ACB y Euroliga) en lo que va de temporada para demostrar que puede dirigir un equipo? A Marcelinho Huertas nos lo vendieron como John Stockton y reparte 3,7 en más tiempo de juego.
Regularidad. Sólo en uno de los 10 partidos de la temporada ha bajado de valoración 13, la derrota en Atenas. Registra un formidable 82% en tiros de 2 en la ACB (14/17) y sólo ha perdido 3 balones en 126 minutos en pista. En un tiempo similar, Chacho ha perdido 19…
Defensa. Llull es de por sí un buen defensor, una cuestión de físico y concentración. Pero lo parece todavía mucho más en contraste con su compañero de puesto, Sergio Rodríguez. Un segmento clave para entender la estadística +/- mencionada anteriormente.
Medicina antiazulgrana. Puede que el Madrid y el Barca se enfrenten unas 8-9 veces este año, que así dicho parece mucho, algo menos en el contexto de un curso a 70 partidos. Sucede que en esos 8-9 encuentros directos se deciden salvo sorpresa 3 títulos (finales Supercopa, Copa y ACB), así que por ellos pasa impepinablemente el éxito de la temporada. Llull aporta en este sentido un importante valor añadido, la superioridad en el duelo directo al base titular del Barca, Marcelinho Huertas, como demostró la pasada temporada y en la Supercopa de septiembre. Al brasileño, ya de por sí limitado atrás, le cuesta contener a un par físicamente tan superior. Xavi Pascual es consciente del problema y se ve obligado (o tiene excusa) para aumentar los minutos en pista de Sada. Que sí, que defiende mejor, pero es un cero a la izquierda en ataque.
Foto: aitorbouzo.com






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