A flote

Lo primero una disculpa, por casi dos semanas de silencio, enganchado en viajes navideños y enfermedad. Y sin más preámbulo, al toro. Finalmente Laso sí se comió las uvas, y es que el equipo, a falta de jugar bien, saca adelante los partidos relevantes contra equipos inferiores, que así dicho parece una obviedad, pero lo es menos viendo los pinchazos de Barca y Maccabi para arrancar el top16. Saca el Madrid adelante los partidos por lo civil o por lo militar, como fue el caso ante Baskonia en el Palacio, jugando más mal que bien, por debajo en el marcador todo el encuentro y gracias a un par de heroicidades postreras de Llull.

Las sensaciones que transmite el equipo no son mucho mejores que la última vez que hablamos, si bien el calendario da un respiro tras un final de año en rampa, con Llull, Felipe y Rudy tirando del carro, suficiente según el rival. Por otra parte, con Ayón intrascendente y Bourousis oficialmente en huelga de brazos caídos (valoración media 3 en los últimos 4 partidos), Laso ha rescatado a Slaughter. Un toque de atención al mexicano y al griego, y una inyección de intensidad defensiva, que tampoco está de más vista la pasividad del equipo atrás en el último mes.

No anda muy católico el Chacho, que firma un pobre 34% de campo este curso en competición doméstica, tras habernos acostumbrado mal el pasado, por encima del 50% en tiros, forzados en su mayoría. 

Sabéis que tengo debilidad por KC Rivers, por la plasticidad de su mecánica de tiro, pero con la baja por lesión de Maciulis resulta aún más evidente su pérdida de confianza en ataque, tanto cuando se levanta de fuera como desde bote. Firma valoración negativa en 5 de los últimos 9 partidos ACB y no se atisba luz al final del túnel. No puedo pasar este capítulo sin mencionar a nuestro cedido Dani Díez, encaramado a lo más alto del ránking de reboteadores de la ACB, con 7,8 por partido, incluidos ¡39! en los tres últimos. Hacía años que un no-pívot lideraba este apartado estadístico. Su progresión, junto a la de Willy y Lukita, es probablemente la mejor noticia de lo que va de temporada para el Madrid de basket.

Por cierto, Hugo López, asistente de Laso hasta verano, debutó el pasado domingo al frente del Fuenlabrada, y lo hizo con una sólida victoria. Me dice un pajarito que Fuenla preguntó inicialmente al Madrid por la disponibilidad de Tabak y que recibió negativa por respuesta, porque tiene contrato en vigor, lógicamente, pero también porque al parecer sería el elegido para suplir a Laso si las cosas se complican de aquí a final de curso…

Un Madrid a la deriva

Entró en 2014 como una apisonadora de baloncesto y enfilado a la Novena, y lo despide con una Copa del Rey sobre la bocina y un equipo que hace aguas. Visto así, esta derrota sin paliativos en el Palau viene a ser un broche representativo del año blanco.

Las comparaciones son odiosas. El Barca que deja en 68 puntos al Madrid es el mismo que recibió 102 de Estudiantes hace exactamente una semana. Lo raro es que aguantásemos en el partido hasta el último cuarto con un 36% en tiros de campo y 14 rebotes menos que el rival. Los problemas no son nuevos, seguimos haciendo aguas en defensa, vergonzante en la primera parte, concediendo 70% en tiros de dos al rival, 32 puntos en la pintura. Nos enganchamos en el tercer cuarto con la aportación de Maciulis (de lejos el mejor) y bajando el culo atrás, pero entonces falló el ataque, una mezcla de desacierto pero sobre todo falta de criterio. Poquísimos balones en buenas condiciones para los pívots, de 2×2 ni hablamos, y mira que el plantel interior azulgrana de este curso invita a cargar el juego ofensivo sobre la pintura. Todo made in Laso, poco trabajado y fiado a milagros de los exteriores en cuanto el rival presiona. Según lo escribo me parece un déjà vu.

Venga quemar segundos de posesión buscando a Carroll, que sí, mete alguna, pero no compensa el estropicio que supone en defensa. Pascual lo tiene clarinete desde hace ya tiempo: balón al que defienda Carroll, con descaro. Da igual que sea un debutante, como Jackson, que terminó como el azulgrana con más tiros de campo lanzados (10).

Rudy pasó por el Palau en modo ‘me la trufa todo porque yo soy una estrella’ y Llull, como en sus peores tiempos: sin ver un mal pase en estático y a mandarina limpia a final de posesión. El problema es que hoy no había Chacho para cambiar de tercio. Salió 4 minutos en el segundo cuarto y se vio que aún no estaba para volver. Campazzo cumplió dentro de lo que se le puede pedir, pero seamos sinceros, no tiene nivel para partidos contra rivales top Euroliga. No se fue ni una vez en dribbling o velocidad (que se supone su principal arma), pese a que le defendía un par 25 centímetros más alto.

Nocioni aportó defensivamente en el 3º cuarto. Le echa coraje, sí, no sobra un tipo así en el vestuario, pero tampoco marca ninguna diferencia, que es para lo que se le contrató a precio de estrella. Porque si es por huevos, esos también los ponía Hervelle. El fichaje de Chapu me empieza a recordar al de Garbajosa, a destiempo, aplicando el criterio de mejor viejo y caro pero conocido que bueno por conocer. Entre Chapu y Slaughter se van 2,5 millones de masa salarial. Bien, Alber, bien.

Laso en la cuerda floja

Problemas hay evidentemente varios, pero el principal está atrás. Bilbao, que promediaba 74, se fue hasta 89, y esta vez no valen la excusa del arbitraje y los 51 tiros libres como la semana previa contra el vecino. La historia se repite a menudo: a domicilio es casi rutina, cualquiera nos hace un traje. 98 Nizhni, 89 Estudiantes, 85 Unics… El Madrid es la 5º peor defensa de la ACB, cuando el año pasado a estas alturas era la mejor. Hay boquetes a título individual, como Jaycee, cuyo marcaje ayer a mancebo Borg en el último cuarto es de consejo de guerra. Ni un mísero dribling necesitó el sueco para dejarle atrás, botando por la derecha y hasta la cocina. No una ni dos, tres veces seguidas se repitió el esperpento que, en todo caso, no nos coge por sorpresa en el caso de Carroll, al que (gracias, Pablo) le quedan dos años y medio de hipoteca.

De todas formas, con la excepción de Jaycee y en menor medida Chacho, la plantilla tiene excelentes mimbres defensivos, mejores que el curso pasado, así que si concedemos 90 puntos día sí día también es por falta de implicación y actitud. Y en este punto miramos al banquillo. A Laso le falta autoridad, ya ni si quera abronca como a principio de curso en los tiempos muertos al jugador que no defiende. Se le ha ido de las manos la situación, hace meses que la plantilla y el presidente dejaron de creer en él, y pareciera que le están haciendo la cama. Quizá en la planta noble pensaron que el problema desaparecería barriéndolo debajo de la alfombra (la opción barata), con el nuevo curso y la marcha de Mirotic, que en la recta final escenificó el divorcio plantilla-técnico.

La derrota en Bilbao, un baño, deja a Laso al borde del abismo por primera vez este curso. De aquí en adelante juega sin red de seguridad. 
Si alguno va a decirme que no me precipite, que mire al Barca, que los títulos se ganan en junio, le respondo desde ya que somos el Madrid, y ni tenemos 30 millones de presupuesto ni un estratega como Pascual en la banda. Informa Eurohoops (y cito textual) que, según sus fuentes, «si no hay un cambio radical, el año nuevo podría traer nuevo entrenador al banquillo del Madrid». Pienso en Djordjevic, Katsikaris y Tabak como principales candidatos. Sabéis que me encanta Erceg pero, dadas las circunstancias, quizá convendría guardar el dinero ahorrado por la probable cesión de Slaughter (unos 400k hasta final de curso) como fondo de contingencia para el eventual finiquito a Laso.

Ley del mínimo esfuerzo

Lo mejor que se puede decir de la semana que termina es que se sacaron adelante dos partidos a domicilio con un nivel mínimo de desgaste. Porque lo que es jugar, el Madrid jugó de pena. En Kaunas merecimos perder, así, sin paliativos. Nos salvamos principalmente por lo pardillos que fueron los lituanos en los minutos finales, unido a varias canastas bajo presión de mérito de Llull y Nocioni (menudo killer hemos fichado). Pero el nivel mostrado fue aún más bajo que en la derrota en Estambul la semana anterior. Los síntomas, los mismos. Defendemos a tirones, y en esto culpo más a los jugadores, porque veo a Laso desgañitarse en los tiempos muertos, abroncando al grupo por no aplicarse atrás, y cómo castiga con sus cambios al que no agacha el culo. Sí señalo a Coach L por la falta de repertorio ofensivo a poco que nos suben la intensidad, un clásico ya de su trayectoria en el banquillo blanco. David Blatt está al borde del despido en Cleveland…

Sólo habían transcurrido 36 horas desde que terminó el partido en Lituania cuando saltamos al San Pablo de Sevilla, por lo que se entendía cierta economía de esfuerzos. No es el primer partido de Cajasol que veo este curso y llego a la conclusión de que Hernangómez se ha estancado con la marcha de Aíto (igual que Porzingis), especialmente tras lo alto que apuntaba en pretemporada. No le faltan minutos ni tiros, pero se le ve lento y tosco. Mucho tendrá que evolucionar de aquí a final de curso si quiere jugar en la capital el año que viene. Claro que tampoco es que Mejri esté dando el step-ahead que suponíamos y esperábamos. Con el partido en el alambre en Kaunas, se tiró en el último cuarto 4 pedradas consecutivas desde el tiro libre que le condenaron irremediablemente al banquillo. Es que no pasaron ni cerca.

Empieza a preocupar Rivers, que firma otra semana muy flojita y pronto se le va a acabar el crédito ganado en octubre. Carroll, como es costumbre, destacó en el partido fácil, el de Sevilla con 14 puntos, y se borró en el complicado, el de Lituania. Un poco como Felipe, que suma estadística contra las cenicientas (valoración media 25 contra Sassari, Fuenlabrada y Sevilla), pero ni se presentó en Estambul y Kaunas (val 2). El que sin hacer mucho ruido se está poniendo en forma por momentos es Maciulis. Nunca será un crack, pero se acerca a la mejor versión que podemos esperar de él: buena selección de tiro, solidez atrás e intendencia. Bourousis bajó el listón esta semana, vacante bien cubierta por Ayón.

¿Es Bou el mejor pívot de Europa a día de hoy?

El viernes, 13 partidos después, nos dejamos en Estambul la virginidad 2014/15. No es el fin del mundo, se perdió sobre la bocina en cancha de un rival Euroliga de entidad, estas cosas pasan, y mejor que pasen ahora, antes de que nos lo creamos y con tiempo para corregir errores. ¿Que volvió a dejar que desear la gestión de Laso en los minutos finales? Ciertamente, nunca será su fuerte, pero con el título de Supercopa tiene crédito garantizado hasta la Copa en febrero, así que ni os lo planteéis. La pizarra en los últimos ataques fue de mear y no echar gota, nos comimos dos veces el balón. Tampoco entendí los cambios, lo de jugarse las castañas con un Ayón claramente mermado (val -2 en 17 mins), en vez de con un Bourousis en estado de gracia. Y qué decir de los minutos de Masacre en el último cuarto, un brindis al sol.

Queda la sensación de que, pese a fichar en verano perfiles rocosos, nos siguen pintando la cara en cuanto sube el nivel de intensidad. En realidad, el Efes sin Krstic tampoco es un vitorino, pero jugaron con más corazón, especialmente su chavalada. Osman, con 19 años, retrató a nuestros aleros. Lógicamente echamos de menos a Rudy, en ambos aros. Y ante la duda, ya sabéis, servilleta: 34 minutos de Llull y 23 de Carroll. Me gusta Rivers, pero 26 minutos en Estambul me parecen demasiados. Fue el máximo asistente con 6, pero anda con la pólvora mojada. La ausencia de Rudy debería servir para integrar a Maciulis, uno de los fichajes a los que más le está costando adaptarse. Llegó para ser alero titular y como tal cobra. No es santo de mi devoción, pero puede y debe aportar más, como demostró el domingo en un partidazo de campanillas.

Enchufa a corriente alterna y contra el Murcia entró en dinámica. Las metió de todos los colores (4/4 triples), sí, pero todavía más me gustó verle aportar en otros apartados: 6 rebotes, 3 asistencias, 2 robos y 2 tapones. Aún así, el nombre propio de la semana es Bourousis, probablemente el mejor jugador blanco en lo que va de curso. Se le ve finito de forma, echando el balón al suelo tras fintar triple, posteando con criterio y asistiendo. Me quedo con una jugada defensiva contra el Murcia, en la que se aparta cuando Arteaga le va a postear y fuerza sus pasos. Lo que los americanos llaman IQ, una rara avis entre pívots, especialmente fuera de la NBA. La temporada es larga, pero creo no tirarme a ninguna piscina si afirmo que a 17 de noviembre es el mejor pívot de la Euroliga, un podio que compartiría con Tomic y Krstic. 

Y hablando de centers, el que dio un paso atrás después de varias semanas en dinámica ascendente fue Mejri, inédito en Turquía y desenfocado contra Murcia, enseñando los errores de siempre, exceso de ímpetu, faltas infantiles… potencia sin control. Laso castigó el domingo a Chacho sin jugar en la segunda mitad por su pobre defensa en el segundo cuarto: Neto le pasó por encima y Murcia remontó. El beneficiario fue Campazzo, que (dichosos los ojos) se fue hasta 30 minutos en pista. Progresa adecuadamente. Todavía combina jugadas de torero con errores de bulto (que confieso me ponen algo nervioso), pero el saldo de la balanza es en general positivo por su actividad e intensidad defensiva.

Borrachera ofensiva con lunar

Con una borrachera de 221 puntos en dos partidos confirma el Madrid el estirón ofensivo que anunció la semana pasada, un showtime 2.0 algo sorprendente dado el toque rústico de la plantilla que se suponía con las incorporaciones de verano. Sucede que, aunque cambien los secundarios, se mantiene la línea argumental, con Laso en la banca y Chacho como quitaesencia del sistema. Firma 39 asistencias en los últimos cuatro encuentros y en esa, su mejor versión, no tenemos rival en Europa, además de pasárnoslo pipa. No, en serio, paraos a pensarlo. Ricky, que tiene ciertamente menos baloncesto, va a cobrar de los Wolves 11,2 millones de euros anuales mientras nosotros disfrutamos de Chacho dos veces por semana por un salario 8 veces menor…

La borrachera de puntos del equipo tiene sin embargo trampa, el lunar que asoma: la defensa, 188 tantos encajados ante dos equipos a priori flojetes. Si con una plantilla con mejores mimbres defensivos recibimos más puntos que el curso pasado significa que patinamos en disciplina y conjunción, y en esto miro al entrenador. Hace un par de años lo pasaríamos por alto, pero a base de hostias hemos aprendido que los puntos a favor llenan pabellones y cosechan elogios, pero para ganar títulos hay que defender también. En este apartado se notaron por cierto las bajas de Rudy y Ayón.

El miércoles contra Sassari fue un entrenamiento con público. 115 puntos sin prórroga, 16 triples y 33 asistencias. Carpe Diem. Puestos a destacar, me quedo con Campazzo, marginal la semana previa y que ante los italianos dispuso de 18 minutos, que regó con 4 asistencias, 3 robos y un par de triples.

La visita del domingo al vecino madrileño tuvo más miga. El tercer cuarto fue de campanillas, Chacho mediante (+21), pero Fuenla se agarró al partido con varios triples circenses y la relajación del Madrid atrás (¡36 puntos encajados en el último parcial!). Descomunal Felipe (22p,10r, val29), en una de sus clásicas mañanas de domingo. Las echaremos de menos cuando no esté.

Lo que sí es nuevo es la regularidad de Bourousis (14p,11r), perezoso en su primer año ante rivales de poco lustre y que este curso en cambio es el más valorado del equipo con 13,3 de media. Se ha tomado en serio su rol como primera opción ofensiva al poste tras la marcha de Mirlo. Rivers, gracias a que defiende y aporta intendencia, sigue contando con la confianza de Laso pese a que (como era de esperar) va perdiendo efectividad cara al aro. Por cierto, Maciulis, que falló varios tiros claros el domingo previo ante Valencia, 7 de 7 de campo esta semana.

Posdata: precontrato a Luke Sikma, ¡YA!