A la griega también vale

Definitivamente tenemos pívot. Se deja llevar en este maratoniano coñazo de liga regular ACB, a Bourousis lo que le pone son los ambientes hostiles, es griego. Su figura emerge cuanta más bronca y contacto, cuanto más trabado el partido y mayor la entidad del rival. Con Bourousis nunca hay canasta y personal de su par. Rebotea como un condenado, no escatima en rebozar su cuerpo-pera por el parquet para luchar un balón dividido. No hace un tiro mal seleccionado, mete cizaña a los árbitros amparado en el respeto que genera una trayectoria con solera. La versión de Begic en sus últimos meses de blanco fue más que homologable, pero Bourousis le añade un carácter que saca a veces partidos adelante, partidos clave como el de ayer en Tel Aviv. A diferencia de Mirotic y Felipe, la aportación real de Bourousis suele ser más valiosa que la reflejada en la estadística. Y aún así, el griego firmó ante Maccabi sus mejores números de blanco: 14 puntos, 10 rebotes y valoración 26.

Brilló también Chacho, que demostró que sabe dirigir también en finales apretados. Ayer castigó con precisión milimétrica la defensa de contacto local, 11 de 11 desde la línea. Los árbitros cometieron errores en ambas direcciones. Nos pitaron varias faltas en ataque ciertamente rigurosas (a Mirlo, Mejri y Felipe), pero también nos concedieron alguna discutible a favor, me vienen a la mente un par de ellas a Chacho en el último cuarto. Lo comido por lo servido. Rudy pasó desapercibido, pero lo maquilló con un triple clave a un minuto por jugar. Me preocupa la pobre aportación del banquillo, contando a Chacho como titular (como dicen su rol y tiempo en pista). Slaughter, Mejri, Draper, Felipe, Darden o Díez no aportaron absolutamente nada: valoración 4 entre los 6, sumando 52 minutos en pista.

El Madrid se asegura el factor cancha en cuartos de final, algo que no teníamos tan claro tras la derrota en Baviera hace sólo 13 días. El CSKA se ha puesto líder por average, pero nos saca únicamente dos puntos y su calendario es peor. Recibe a un encoraginado Galatasaray y viaja a Israel, mientras que el Madrid recibe al Kuban y visita a un Zalguiris en modo hacer amigos (1-11). Según la lógica seríamos primeros de grupo, cuyo premio es evitar a Barca-CSKA en semifinales. El otro grupo está muy abierto pero, viendo calendario, apostaría a que cuarto será Fenerbahce, tercero Olympiakos y segundo Milán.

Llull, el redentor

Confieso que subestimé a Maccabi, incluso aunque llegase a Madrid como líder invicto. Lo recordaba de los cuartos de final del año pasado, un quiero y no puedo, y atribuía ese 3-0 a un calendario amable. Tiene la misma columna vertebral, una plantilla curiosona pero limitada. Pero, claro, denle una plantilla curiosona y cierta estabilidad a David Blatt y verán la que lía. El Maccabi que pasó ayer por el Palacio es un equipo pulido: duro y compacto, que sabe a lo que juega. Y aunque diese un agua el domingo a un Unicaja que vino de turismo, al Madrid se le apareció por momentos el ‘síndrome Moscú’. El encuentro me deja sensaciones encontradas. Por una parte me preocupa que suframos tanto para sacar un partido en casa ante Maccabi. No llegamos a la Copa en nuestro mejor momento, mientras el Barca progresa adecuadamente y ha enjuagado parte de la sideral distancia que mediaba hace un mes. Por otro lado, está bien que aprendamos a sufrir, a ganar partidos en situaciones adversas, que serán cada vez más habituales según avancemos en la competición y mejore el nivel de los rivales.

Contra Maccabi llegamos a estar 8 abajo en la segunda parte y aguantamos a flote con defensa, más que otra cosa, con la testiculina de los niggas y Felipe, impagables. Los israelíes tienen poco banquillo y sus hombres llegaron al final con la lengua fuera. Rudy, sin necesidad de lucir excelso, firmó números de la estrella que es: 16 puntos, 8 rebotes y 3 asistencias. Pero el mejor fue/volvió a ser Llull, decidió con esos 8 puntos en los dos últimos minutos, terminó con 20 y 4 asistencias. Y no es sólo eso, transmite desde hace 2-3 semanas muy buenas sensaciones, lo venimos comentado. Da gusto verle cuando está así, fino de tiro, concentrado en el juego y tomando buenas decisiones. Me pone la idea de ver a este Llull emparejarse con Huertas en la final de Copa.

Mirotic y Chacho, aunque siempre suman estadística, tuvieron una velada de lo más gris. Mirlo acredita 37% en tiros de campo en el top-16 y Rodríguez parece menguar según crece Llull… Y no gris sino directamente negras son las dos últimas actuaciones Euroliga de Bourousis, especialmente atrás, amplísimamente superado por Krstic y Sofo. Para estos partidos le hemos fichado, quiero que meta la mano y no rehuya el contacto. Los partidillos ACB, como el del sábado en Valladolid, ya tiramos con Mejri. Por cierto, el equipo echa de menos a Carroll, que entre lesiones y demás lleva un mes desaparecido. Sus rachas nos ayudaban a abrir parciales que sepultaban al enemigo.

Volamos a Londres

15 años tardó el Madrid en volver a la Final Four de la Euroliga, pero sólo 2 ha necesitado para repetir. Esta vez por la puerta grande, sobrado, asombrando a Europa tras centrifugar 3-0 a todo un Maccabi en cuartos de final: +49 en el total de la serie, las tres victorias por 12 puntos o más. Con el billete para Londres, que implica sillón por derecho propio en la élite continental, el Madrid cumple con uno de los dos objetivos de la temporada (a sumar el título ACB). Llegar es siempre un premio, pero si mantiene el estado de forma, este equipo no irá a la F4 de turismo como hace 2 años sino como favorito claro junto al CSKA. Luego ya se sabe, a este nivel y a un partido no hay garantías, es una lotería. Claro que cuantas más veces y mejor llegues, más papeletas tendrás en la rifa.

En un día importante como hoy quiero destacar a Coach L, al que habitualmente atizamos desde esta tribuna, pero al que considero principal artífice de unos cuartos de final impecables del equipo. Su preparación y dirección de los partidos durante toda la serie ha sido primorosa, ganando por la mano el duelo a uno de los grandes estrategas del basket continental como es David Blatt. El Madrid ha jugado siempre concentrado, agresivo en defensa y solidario en ataque, síntomas de un gran trabajo colectivo.

Algún Laso-escéptico se agarrará quizá a la entidad del rival para hacer de menos lo obtenido, pero no me vale el argumento, este Maccabi venía como una moto tras ganar 6 de los últimos 7 partidos del top-16, promediando por cierto 83 puntos. No es que sean malos, sino no hubiesen quedado por delante de Jimki, Baskonia, Siena o Fenerbahce, es que los chicos de Laso les ha hecho parecer malos con una defensa superlativa. Cuando se remanga, este Madrid practica quizá la mejor defensa de Europa, ha dejado a Maccabi en 57 puntos por partido en la serie, 26 menos que su promedio en esa segunda vuelta del top-16.


El tercer partido de la serie se pareció más al segundo, con una versión sobria del Madrid, construido desde la defensa, sin necesidad de alardes sino con la paciencia de quien se sabe superior. Con rebote ofensivo aguantó la envestida israelí en el tercer cuarto y con triples destrozó el partido en el último. Puestos a mencionar, me quedo con Chacho, Llull y Carroll, no sólo hoy, sino en la serie. 46 tiros de campo de los jugadores exteriores hoy por sólo 14 de los pívots, de los que podríamos descontar 4 de los triples de Mirotic. En fin, la heterodoxia es el camino de los equipos limitados pero no de este Madrid, que tiene más variantes que una navaja suiza. Londres nos espera.

Posdata. Al Barca le tiemblan las piernas y ya se asoma al abismo. Tomic ha fallado dos tiros libres claves a falta de 50 segundos y a Sada se le ha escapado la bola el último saque de fondo. Y a todo esto, Lorbek en modo Dunkin Donuts, viendo los finales de partido desde el banquillo, junto a Marcelinho, por el que se pagaron 1,7 millones de transfer.

A Londres con paso marcial

Enfila el Madrid a Londres con paso marcial, centrifugado sin paliativos Maccabi en los dos primeros duelos de cuartos. Los blancos firman su segundo encuentro a nivel campeón de Europa. Sonará exagerado, pero a esta cota de actividad defensiva, con una rotación tan amplia y semejantes recursos de ataque, podemos mirar a los ojos a todo un CSKA en un hipotética final. Nada que ver con hace 2 años, cuando regresamos a la F4 por la puerta trasera y la lengua fuera, perdiendo el 2º en casa ante un Valencia digno, pero que no es Maccabi. No puede ser casualidad que cuando se está jugando las castañas este Madrid muestre su mejor versión, un voto de confianza para Laso y un grupo del que se dudó por una sola derrota, hace un par de meses y en 2ª prórroga. Queda la eliminatoria de cuartos Euroliga muy encarrilada, con todos los respetos para La Mano de Elías, el segundo encuentro de la serie debería haber sido el último europeo que vea este curso el Palacio.

Maccabi subió de marcha respecto a la primera contienda (Logan y Hickman), pero el Madrid nunca dio opción. Intensidad y concentración. No hicieron esta vez falta alardes cuasi-heróicos como en el 2º cuarto del miércoles, la chavalada de Coach L tuvo respuesta para cada envite macabeo, lo que unido a un nuevo capítulo de defensa numantina mantuvo el partido siempre bajo control, doble mérito dado un 39% en tiros de campo (fuera prejuicios)Punto a parte merece hoy Llull, el único que sobresalió en una velada en que todos cumplieron. Mostró en plaza de primera su edición más lustrosa, la de putoamo ACB que raramente enseña en Europa: seleccionando bien los tiros y aprovechando su físico superior, un martillo con 26 puntos, en 10/13 tc y sólo un balón perdido en casi 34 minutos en pista. Tiene sus cosas, pero cuando se pone en este plan no hay quien le siga la pista, pregunten al Barca por la final de Copa’12.

Otras conclusiones que dejan los dos primeros partidos de cuartos de final de la Euroliga… El grupo de top-16 del Madrid tenía mucho más nivel. Los equipos turcos son unos losers de manual, da igual a quién fichen, cuánto dinero inviertan o con quién se crucen. Baskonia ha viajado a Moscú de turismo, el premio era estar en cuartos. Es difícil calibrar el verdadero nivel del CSKA, que en todo caso sabemos muy alto.

Diamante es una jodida leyenda de este juego, por si algún incauto aún dudaba. 1-1, los azulgrana las van a pasar realmente putas para clasificarse para la F4. Lorbek y Huertas son por ficha y traspaso dos de los jugadores más caros de la historia del baloncesto español, pero el caso es que llegada la hora de la verdad el entrenador no se fía. Del uno (Lorbek) porque le han concedido la tarjeta platino del Dunkin Donuts, del otro (Huertas) porque defiende entre poco y menos. Por otra parte, con la baja de Mickeal y aquello de que Oleson no puede jugar Euroliga, el trío exterior azulgrana es un cuadro, con Sada de capitán general. Son dos bajas muy sensibles si nos los cruzásemos en semifinales, dos jugadores históricamente muy dañinos para el Madrid: Oleson porque seca a Carroll y Mickeal porque se pone todo palote sólo de ver a la legua nuestras camisetas blancas.

Tormenta perfecta

Llegó la hora de la verdad y el Madrid retoma, como intuimos hace una semana contra Efes, las magníficas sensaciones de juego de la mayor parte de la temporada. Barrió al Maccabi en el Palacio (79-53) y se adelanta 1-0 en la serie de cuartos de final de la Euroliga. Tras un primer cuarto de zozobra, los blancos pasaron por la derecha al rival en un segundo parcial cual tormenta perfecta (24-4), jugando como legítimo candidato al título, status que al parecer perdimos en tres funestas semanas de marzo. Desde luego, el Madrid es lo mejor de la primera jornada de cuartos, junto al CSKA, que no encontró rival en un Baskonia acomplejado.

Rudy y Chacho lideradon la feria en Goya. El mallorquín, 15pts & 6rebs, sostuvo al equipo cuando al comienzo pintaban vastos, Laso con buen criterio le reservó en los minutos de la basura, que no fueron pocos. Chacho, por su parte, centrifugó con su dirección al Maccabi en el segundo acto: 10 puntos, 10 asistencias, 5 rebotes y felicidad por doquier, mucho mejor que el Prozac. Rodríguez ha experimentado este curso tramos de bastante anotación, pero su versión verdaderamente diferencial es ésta, la de asistente, catalizador. Más allá de Rudy y Chacho, la clave de la victoria es colectiva, la defensa blanca (que sigue demostrando que cuando quiere puede) ha sacado los colores a todo un Maccabi, que venía de ganar 6 de sus últimos 7 partidos Euroliga. Los israelíes se han quedado en 53 puntos (incluidos 6 de maquillaje en el último minuto), 9 menos que su anotación más baa de la temporada.

Es una serie aún larga, sí, pero el primer partido es clave y cuesta imaginar a este Maccabi ganándonos 3 de los próximos 4 partidos. Por cierto, que James Shawn me ha dejado bastante frío. Físicamente un animal, pero un zoquete con el balón en las manos. Algo que intuíamos, pero que hoy hemos constatado de primera mano y con cierto dramatismo. Le quedan 2-3 partidos para cambiar nuestra opinión y convencernos.

Cuando el Madrid levantó marejadilla en el segundo cuarto, los israelíes no opusieron ninguna resistencia, se desnudaron al primer envite, algo escasos de recursos, dicho sea de paso. El Real no ha ganado, ha apabullado, insuflado congoja en las filas rivales. Aunque oficialmente la serie está 1-0 y el viernes hay partido nuevo, soy de los que piensa que las sensaciones crean poso. Maccabi regresa al hotel abrumado, con ese segundo cuarto en la retina, con los triples en transición, la barba desaliñada de Chacho y el jolgorio del Palacio. Buenas noches.

¿Contra quién nos jugamos las castañas?

Tras la intrascendente derrota en Valencia, llega la hora de la verdad para el Real Madrid de Laso. Meses de conjeturas y debate cristalizan en un puñado de partidos. Dos objetivos en la temporada blanca (clasificación para la F4 y título ACB) que dependen de sendas series a 5 partidos, la final nacional contra el Barca en un par de meses… y los cuartos de final de Euroliga que comienzan este miércoles contra el Maccabi.

Aunque algunos madridistas piensan que jugamos solos y los rivales son poco más que atrezzo, resulta que nos medimos al Maccabi, una de las organizaciones de baloncesto más importantes de Europa, lo mismo hasta merece una entrada del blog, vamos, digo yo. Dejémos de mirarnos el ombligo por 2 días y conozcamos algo mas de con quien nos jugamos las castañas. Para empezar el Maccabi presente es el equipo de David Blatt, uno de los mejores entrenadores del continente, para mí el mejor tras Zeljko y Ettore. En comparación con un novato en estas lides como Laso, la presencia de Blatt implica respeto arbitral y experiencia en élite.

«El Madrid tiene más talento y recursos ofensivos, pero la serie llega en un gran momento para Maccabi, tras un pequeño milagro, no olvidar que tenía pie y medio fuera tras un comienzo 2-5 en el top-16. El mismo equipo que a alturas de enero no era digno de la élite europea, hoy está acoplado y compite con corazón. Este Maccabi puede eliminar a equipos de más talento». No lo digo yo, me lo cuenta Elaad Zeevi, compañero de Deportes de la agencia israelí de noticias Haaretz.

Maccabi va a jugar con una rotación muy corta, tanto como 6-7 jugadores, de los que 5 son americanos (sin comentarios). Por medias de minutos, tiros de campo y valoración habría tres jugadores franquicia. Dos son casi idénticos, afroamericanos bajitos, calvos y con perilla, Ricky Hickman y Devin Smith, escolta y falso-alero, respectivamente, aunque ambos se dedican a exactamente lo mismo: anotar. Son habilidosos y tienen buena mano, racheados, que diría Andrés. Entre los dos se cascan 20 tiros de campo por partido. Me preocupan un poco los minutos que Carroll defienda a Hickman, que penetra y saca faltas con cierta facilidad (líder en esa categoría estadística en el top-16). Importante la labor defensiva de Llull, una pena no disponer de Pocius.

El tercer jugador franquicia es conocido por los habituales del blog pues está en las quinielas del Madrid para sustituir a Hettesheimer, me refiero a James Shawn. Pívot atlético, ligero, gran taponador, limitado de recursos en 1×1 pero con buena mano y movilidad, juega fácil por encima del aro. Es decir, un Fischer D’Or 2.0. Ejerce como 5 nato en Maccabi, para lo que le falta quizá algún kilo/cm (2.09m). Si Begic mantiene lo demostrado en las últimas semanas, puede hacerle daño al poste. Claro que, a cambio, sufrirá para salir a puntear los tiros de Shawn. El americano se juega mucho en esta serie, un gran escaparate. Termina contrato en verano y todo apunta a que no seguirá en Israel, donde este año cobra sólo $400k y Maccabi tiene política de no pagar sobresueldos a extranjeros. Ni pugnó por retener a Langford, Hendrix, Anderson, Fischer, Pargo o Sofo.

Dos viejos conocidos de la ACB como David Logan y Caner-Medley forman también parte de la rotación de David Blatt. El primero, trotamundos de la Euroliga (Prokom, Baskonia, PAO y Maccabi en cuatri años), primer y casi único reserva exterior, no le faltan minutos aunque su rol se limita a quedarse en la esquina y tirarse lo que le caiga. Aunque sabemos que es capaz de crear en 1×1, el balón en Maccabi no pasa por sus manos, sirvan como dato únicamente 5 tiros libres en 335 minutos del top-16. Caner-Medley ha estado perdidísimo casi toda la temporada hasta hace un par de meses (coincidiendo con el repunte del equipo), cuando le ha comido la tostada al mismísimo Eliyahu como ala-pívot titular, por intensidad y cojones. El base titular sería el israelí Yogev Ohayon, limpio y aseado él, tirador correcto y buen pasador. De bastantes menos minutos que los anteriores disponen dos veteranos del club, los anotadores Guy Pnini y Eliyahu, y la joven promesa, el pívot croata Darko Planinic.

Un factor tabú de la eliminatoria es el económico. Maccabi es de largo el club que más afluencia de público garantiza en Londres, importante en un año en que la mayor preocupación de Euroliga es el ticketing de la F4, que por ahora va de pena (normal con esos precios). Por decirlo finamente, a la organización no le importaría que Maccabi pasase la eliminatoria. En principio somos bienpensantes y no dudamos del árbitraje, aunque no tampoco esperamos precisamente connivencia, especialmente en la ‘Mano de Elías’. Resumiendo: será una eliminatoria larga, a estas alturas no hay rival fácil, pero si ganamos el primer partido pondremos un pie en Londres. Al toro pues.