¿Qué podemos esperar del nuevo Madrid?

Con las incorporaciones de KC Rivers y Campazzo, aún por oficializarse, el Madrid deja cerrada la plantilla 2014/15, que me consta que despierta entre poca y ninguna ilusión en la masa social. Os confieso que llevo días haciendo pereza para escribir esta entrada, no son los fichajes que me gustaría analizar. El dinero de la cláusula de Mirotic no se ha reinvertido en presupuesto para el próximo curso, sino que se contabiliza en el capítulo ingresos. Con lo que, unido a un magnífico año en ticketing, la sección cierra la campaña cerca del déficit cero. Un hito entre los grandes del basket FIBA que no parece impresionar a Florentino, que impone la tercera reducción presupuestaria en tres años, no ha importado que Madrid acoja la próxima Final Four. Y con lo que tenemos alcanza para los fichajes que alcanza, mediopensionistas, como los cuatro que vienen y que cierran una plantilla más larga (Díez estaba de atrezzo) y con más carácter (Mirlo se borró los últimos 5 meses), pero también envejecida, con menos centímetros y equilibrio.

Esto hay que ponerlo en el contexto de que nuestro principal rival, el Barca, con el que nos volveremos a jugar todos los títulos, se ha reforzado muy bien por primera vez en 3 años. Uno siempre puede consolarse con aquello de que los dos últimos campeones de la Euroliga no estaban en el top-5 presupuestario, pero en general la calidad se paga. Os diré que lo que más me ilusiona son los nuevos asistentes. Tengo entendido que Chus Mateo es un segundo top y sabemos por la evolución de Felipe en la era Plaza que Tabak es el mejor entrenador de pívots de Europa, lo que me hace concebir esperanzas de un step-ahead de Mejri

No me detendré demasiado en Nocioni, nuevo ala-pívot titular, pues su fichaje es conocido desde hace semanas. Tira tan bien como Mirlo y además crea desde bote, fuera-dentro. Va muy fuerte al aro, algo que le faltaba a Niko. Sin embargo, perdemos referencia en la pintura, pues Nocioni no tiene ni la altura (2.03m) ni los recursos (¡era alero hasta hace un año!) para crear en 1×1 al poste en Euroliga. Me fío de su carácter competitivo, no nos dejará tirados en mayo, como otros, pero cumple 35 años en noviembre, con lo cual su rendimiento sólo puede ir a menos.

Facundo Campazzo es un melón por abrir, sin experiencia profesional fuera de Argentina. Sus credenciales parecen buenas, con 23 años ha sido MVP de la final doméstica en dos de las últimas tres ediciones. El club cuenta con la promesa del agente de que conseguirá pasaporte comunitario antes de que arranque la competición, un extremo que puede retrasar el anuncio oficial de su contratación. Sabemos que es bajito (1.79m) y lanza los triples sin saltar. Conoceremos algo más cuando le veamos este verano en el Mundial con la albiceleste. He leído unas declaraciones suyas que confieso me han descolocado un poco, viene a decir que Madrid es un paso previo a la NBA. Me gusta que el chaval sea ambicioso, faltaría más, pero con Chacho y Llull por delante le espera mucho banquillo. Necesitamos alguien que aporte sabiendo a dónde llega, no necesitamos otro joven de morritos… Campazzo tiene margen de mejora, pero es sobre el papel menos jugador que Draper (fichado por Efes), cuya continuidad era inviable económicamente dada nuestra realidad presupuestaria. En todo caso, el de base es nuestro mejor puesto y a Campazzo le corresponderán pocos minutos, así que, de entre los cuatro fichajes, me parece el menos trascendente.

Jonas Maciulis es un clásico de la Euroliga, lo cual tampoco significa necesariamente demasiado. Tiene a sus espaldas más de 3.300 minutos en pista y 8 temporadas en la máxima competición continental, una salvajada para un jugador que aún no ha cumplido los 30. Ahora bien, me da mucha pereza imaginármelo de alero titular del Madrid, el rol que tal y como queda la plantilla en principio le corresponde. No destaca en nada. Entiende bien el juego y ayuda en el rebote, pero tampoco son cualidades que nos den de comer. Defensor correcto, posee un físico curioso (especialmente el tren superior, para defender al poste), aunque no es el de Darden, que podía emparejarse con bases. Maciulis no es un tirador fiable, de hecho calificaría su mecánica de ligeramente ortopédica: 35% en triples durante su carrera Euroliga, 177 de 495. No crea desde bote y, aunque por físico podría postear a muchos pares, no saca ventaja pues anda escaso de recursos. Y pienso yo: ¡¿para esto echamos en su día a Chimpa?! Viendo el rendimiento de Darden en los partidos importantes de la pasada campaña, creo que en este cambio salimos perdiendo ligeramente.

Reconozco que tengo cierta debilidad estética por KC Rivers desde que le descubriese en Jimki. Lanza realmente bonito, una mecánica fina y ortodoxa, lo cual tampoco significa que sea un tirador puro, aunque con espacio enchufa fácil. Jugador discreto, con IQ alto. Posee un buen manejo de balón: aunque no será primera ni segunda opción ofensiva en pista, puede crear desde bote sin problemas en un momento dado. Ahora bien, su físico no es nada del otro jueves y tampoco es un defensor top. Aunque no me desagrada su fichaje, confieso que me sorprendió, pues le considero tan alero como escolta, un puesto, este segundo, que está sobrecargado con Rudy, Carroll y los minutos de Llull. Para cerrar la plantilla esperaba un tres puro o incluso fantaseaba aún con un cuatro de renombre (y mover a Nocioni al puesto de alero), única opción para un step-ahead, pues el golazo de la renovación de Slaughter ya nos lo comemos con patatas. Sucede que, por mucho que seas el Madrid, si sales tan tarde al mercado y con estas limitaciones presupuestarias, no alcanza para ponerse muy exquisito.

Un sainete de verano

El esperpento veraniego del Madrid de basket va tomando forma. Último capítulo, la marcha de Darden, por el que ni hemos pujado. Firma por Olympiacos. Lógico, jugó contra ellos una magnífica serie de cuartos, defendiendo a Spanoulis. Otro buen activo al que dejamos ir de gratis. Nos plantamos a alturas de finales de julio, con todo el pescado vendido en el mercado y con poco dinero por gastar, cortesía de la nueva rebaja presupuestaria impuesta por Flopper. Darden era una digna opción relación calidad-precio. Fichado oficialmente Nocioni, y de facto Campazzo y Maciulis, queda un alero para cerrar la plantilla. Aún podríamos sacar la chequera y cerrarla dignamente, con un Derrick Brown (que está deseando salir del Kuban, su libertad vale un millón) o un Omri Casspi (cortado ayer por Nueva Orleans). Pero el antecedente no invita al optimismo. Ni siquiera suena nadie, JCS anda estresado, pensando en sus vacaciones en Marbella. El año pasado nos vimos en las mismas y acabamos cerrando la plantilla con la opción barata, un Dani Diez de relleno. Salvo sorpresa de última hora el plantel empeora este verano, y lo hace mientras algunos rivales directos mejoran (Barca, turcos, Olympiacos). Así las cosas y en un ataque de realismo, me surgen dudas razonables de nuestra presencia en la final four como locales, gracias Flopper.

El esperpento de dejar a Laso (habiendo echado a sus asistentes) pese a que la dirección ya no cree en él, sólo para no tenerle que pagar indemnización me da directamente pereza comentarlo. Está marcado, no creo que se coma ni el turrón. En cuanto pierda dos partidos se lo cepillan. Menuda manera de armar un equipo campeón. Qué ilusión, chavales.

Un año sin Turpin

Se cumple un año de la muerte en el accidente de tren de Galicia de nuestro compañero Dick Turpin, referente de este blog. Nos hemos quedado en puertas de dedicarle la Novena, una de sus obsesiones, alrededor de la cual compartimos horas de debate que acabó trascendiendo el baloncesto. Me gusta pensar que nos hizo un poco mejores, más críticos y menos pusilánimes. Me enorgullece comprobar que con el paso del tiempo Turpin no ha caído en el olvido, en todo caso lo contrario, se ha elevado en cierto modo a referente ultratumba del madridismo. Yo le recuerdo a menudo, no como «tuiter-star» o como animador de este blog, sino como amigo. Recuerdo picarnos en la adolescencia jugando al basket en las pistas del colegio Fuentesanta. Imitaba a Djordjevic cuando metía un triple. Tenía tan buena mano como un físico lamentable: defendía menos que Chacho. Compartimos también la música, noches malasañeras en las que pillar, pillábamos poco, pero no nos íbamos del honky hasta que sonaban Baba O’Riley o Gimme Shelter. Mi primera visita al Palacio tras el incendio fue a un concierto de The Who con Anfi (que es como le conocían todos en el pueblo, en Colmenar). Lo cierto es que muchos no le soportaban en persona, carecía de don de gentes, por muchos seguidores que tuviese en Twitter. Acaparaba la palabra y era políticamente incorrecto hasta el extremo, pero cuando hablaba decía cosas y poseía un sentido crítico clarividente. Maldita curva, cómo te echo de menos, amigo.

Van Palomaain, 12 de agosto de 2012: «Wonderwall es el verano del 95, es el casette, es tocar una teta en el río, es la vida y punto. Es mi vida».

Relevo generacional invertido

El fichaje de Gasol por Bulls y la posible salida de Laso abrieron la semana pasada una ligera esperanza de que siguiese, pero era llevarse a engaño, su marcha estaba escrita. Mirlo hace las maletas y vuela a Chicago, donde será el rookie mejor pagado de la historia de la NBA, 17 millones de dólares por tres temporadas. Unos 12.5 si hablamos en euros, de los que 2.5 irán para el Madrid, en dos plazos. El primero a pagar en septiembre. Un dinero que, por orden de Florentino, no se reinvertirá en presupuesto de la sección. Qué majo él. Con Mirotic se va uno de los mejores canteranos de la historia del baloncesto blanco. Deja dos copas del rey y una liga ACB en las vitrinas, aunque nunca llegó a dominar el basket europeo, como algunos esperábamos antes de que volará del nido. Deja también el regusto amargo del mediocre rendimiento en sus últimos 5 meses en el equipo, abúlico, regañado con el entrenador por no recibir trato de prima donna. Sea como fuere, Mirotic ya es pasado.

El presente (si se puede llamar así a un tipo de 34 años) pasa por Andrés Nocioni, que probablemente será anunciado esta semana. El acuerdo es total, tanto con Baskonia como con el jugador. El club vasco recibe una ‘compensación’ de 200k por no acudir al derecho de tanteo y el jugador firma por dos temporadas, con un salario de 800k netos anuales, es decir, 1.5 millones brutos. Como comentamos en entradas previas, es una incorporación cortoplazista. Nocioni es jugador top, pero que ya dio su mejor baloncesto y sólo se puede esperar que posponga su ocaso. 11 años más viejo que Mirlo, un relevo generacional invertido. El otro movimiento confirmado es la renovación de Rudy hasta 2018, que no por esperada es menos importante. En cuanto a confección de plantilla, no hay nada más por ahora. Necesitamos un alero, pero cada vez quedan menos en el mercado. Podemos tachar de la lista a Micov. que harto de esperar al Madrid ha terminado firmando por Galatasaray (2 años, 1.3mill). Y dejo para el final lo del entrenador, que sigue siendo un boudeville. En vista de que la indemnización es un palo y que no se podría presentar a Katsikaris a corto plazo (pues su contrato con la selección griega expira tras el Mundial), ahora parece que Laso podría seguir. No sabemos si hasta el viernes, hasta septiembre que se pueda incorporar Katsikaris o hasta diciembre, cuando enganche dos derrotas seguidas. Un error, en todo caso, mantener al frente del equipo a un técnico sin la confianza del presidente y del director de la sección. Walking dead.

El Madrid de Berlanga

Pasan los días y continúa el desgobierno en la sección. Estamos a viernes y los fastos por don Alfredo ya han quedado atrás, sin embargo, tiene toda la pinta de que esta semana tampoco habrá desenlace al culebrón. «Vuelva usted mañana». Este impás, que nos va a salir carísimo en la confección de la plantilla, está dejando al descubierto, o más bien recordándonos, el desinterés y desprecio de Florentino por la sección, por mucho que el curso pasado se dejase caer más por el palco (al calor de las victorias…). Y no lo digo por la nueva rebaja presupuestaria, tan decepcionante como previsible. No, lo peor es que el presidente de un club con un presupuesto anual de más de 500 millones de euros tome una decisión estratégica, como es el cambio de entrenador de una de las dos únicas secciones, y después tenga paralizada la sección más de dos semanas por intentar limar cuatro perras la indemnización. Si tomas una decisión así, la tomas con todas las consecuencias. Ni que le pillase por sorpresa que había que pagar finiquito. Además, esas 4 perras que se puedan ahorrar con el chantaje emocional serán 20 en sobreprecio de jugadores por salir tarde al mercado.

La sucesión de acontecimientos es de película de Berlanga. Sabemos que JCS, señor Lobo y tito Floren quieren despedir a Laso. El agente del entrenador encarga encuestas teledirigidas a los medios piperos (AS y Marca) para presionar en la negociación del finiquito. A esas sale Herreros, el último bastión, y, en las primeras declaraciones de un directivo desde que terminó la temporada, hace ya 15 días (que manda huevos), sólo atina a tomarnos por tontos, defendiendo a su amigo y vendiendo normalidad. «No hay debate, Laso es nuestro entrenador, tiene contrato en vigor». Micov, sin querer, le desdice desde Turquía, le encantaría jugar de blanco, pero reconoce que las cosas van demasiado lentas «por lo del cambio de entrenador». El alero serbio no nos la pone ‘de cemento’ como Gentile, pero es de lo poco potable que queda en el mercado y está a punto de firmar por Galatasaray… Nos van a quedar sólo las sobras, como a los perros. A esas Katsikaris anda por Madrid negociando su contrato, tras abandonar precipitadamente las vacaciones. Y para colmo del boudeville, Laso comenta ayer en la web oficial del club el sorteo de la Euroliga como si nada pasase. Estamos dando una imagen lamentable, un digno homenaje a Azcona.

Laso, herencia e hipoteca

Salvo dramático giro de guión, Laso tiene las horas contadas en el Madrid, Florentino habría dictado sentencia. Su marcha está cantada desde hace algunos días, cuando el club enseñó la puerta a sus asistentes (Hugo López y J. Cuspinera), que terminaban contrato. Desde esta tribuna hemos defendido que el ciclo del técnico vitoriano en el banquillo blanco tocaba a su fin, pero no cuesta tanto cuidar un poquito las formas y los tiempos. ¿Qué es eso de cepillarse a los asistentes vía burofax después de tres años de buen servicio? ¿Y a qué viene tener a Laso 12 días ‘walking dead’? Tenemos la confección de la plantilla paralizada y salimos tardísimo al mercado. Pero el asunto se torna boudeville al conocer que Katsikaris ha interrumpido sus vacaciones en Creta. La explicación más verosímil que he leído a este impás es que el club está intentando desgastar a Laso para que renuncie a la mayor cantidad posible de dinero de la indemnización que le corresponde. Recordemos que se le renovó en noviembre por dos temporadas más, a razón de unos 600.000 euros cada. El desenlace está escrito, su confirmación es cuestión de horas, o como mucho días. Quizá la pospongan hasta final de semana, para que no se solape con los fastos por don Alfredo.

No sería justo juzgar los tres años de Laso en el Madrid sólo por el regusto amargo de las dos recientes finales perdidas. Hemos disfrutado en este tiempo de picos de gran baloncesto, que han contribuido a aumentar la masa social. Eso queda en su haber. Pero los resultados no han llegado, no al menos al nivel exigible con la plantilla más redonda que ha juntado la sección en dos décadas, y pese a coincidir en tiempo con un Barca en reconstrucción y un Navarro crepuscular. Todos tienen parte de culpa en los resultados, faltaría más, pero Laso el que más. Por una parte, patina con asiduidad en la gestión de partidos/eliminatorias, y por otra, su política de protegidos (Llull, Carroll y Slaughter) le ha acabado costando el respeto del vestuario. Hemos llegado al desenlace de la temporada con los jugadores franquicia quemados de minutos y la plantilla dividida.

Se va (probable destino Baskonia), pero deja un buen pufo a la sección, esa hipoteca de 4.5 millones garantizados a sus amiguetes Slaughter y Carroll (hasta 2016 y 2017, respectivamente), especialistas cuyo valor de mercado es muy inferior, dado que sólo lucen en el ecosistema Laso (y ni eso). Insisto en el dinero, no por gusto, sino porque con la nueva reducción presupuestaria decretada por Flopper (1 millón) nos queda poco margen para fichajes. Necesitamos hilar fino, que cada euro cuente. Sin embargo, volvemos a la política de planes de pensiones, que nos retrotrae un lustro en el tiempo, a los años negros de Antonio Martín, cuando firmábamos por ejemplo 5 millones garantizados a Hervelle por 3 temporadas. La principal herencia de Messina y Maceiras fue modernizar la sección en ese sentido. Todo al garete.