El ecosistema perfecto

Rudy, Chacho y Bourousis, con la chorra fuera. Así ganó el Madrid en Belgrado ante 20.000 espectadores. De los dos primeros viene siendo lo normal, así que no me detengo. El griego cuaja su mejor actuación desde que regresó de la lesión, 15 puntos y 9 rebotes para valoración 25. Confirma la mejoría que, sin ser protagonista, ya apuntó ante Joventut y Barca. Hay pívot, chicos. Me volvieron a gustar Darden y Slaughter, que han firmado una semana a gran nivel, aportando siempre al juego colectivo en sus minutos en pista. Correctos, aunque sin brillar, estuvieron esta vez Felipe y Mirotic.

Por cierto, todo lo contrario que Llull, que atraviesa una considerable crisis de juego. Uno puede estar o no acertado en el tiro, como Carroll, el problema es tomar malas decisiones ataque sí, ataque también. Especialmente cuando, como Llull, te cascas minutadas y tienes tanto tiempo de balón en las manos. Entonces restas. Se que son ganas de tocar los huevos con balance 26-0, pero nunca hay que dejar de perseguir la excelencia como principio general, que ya vendrán mal dadas. En Belgrado Llull volvió a ser el que más minutos jugó de todo el equipo, 30 para valoración -4. Me gusta que Laso mantenga la confianza a los jugadores en los momentos de baja forma, especialmente en partidos ‘cómodos’. Pero lo mismo con 20 minutos en pista valía, y con los 10 que te ahorras das algo más de cancha a por ejemplo Draper y Darden, que bien se lo merecen. Supongo que a Llull le amparan los galones del millón y medio largo anual que se levanta, más el hecho de ser el segundo más veterano en el vestuario tras Felipe.

Me preguntan mucho estos días por la posibilidad de que Pete Mickeal fiche por el Madrid, especialmente desde que asistió al derbi en el Palacio, como dejándose querer. Entiendo que ha sido un crack, que nos ha dado muy malas tardes, que ha sido uno de los mejores sino el mejor alero de Europa en los últimos 6-7 años. Entiendo que es un tipo orgulloso y quiere volver a jugar para demostrarle al Barca su error. Y entiendo también que puestos a volver, qué mejor equipo que el eterno rival azulgrana, para más inri, en el mejor momento de su historia. ¿Quién no quiere apostar a caballo ganador? Pero el deseo del jugador y de algún aficionado morboso no debe confundirse con el sentido común y el bien de la sección. Mickeal no pintaría nada en este Madrid, es extracomunitario y sólo podría jugar Euroliga. Sería un lujo zarista y nosotros no somos el Barca de Chichi, que hace rotaciones por overbooking. Tenemos 7 millones de presupuesto menos y hay que moverse en el mercado con cabeza, no guiados por el morbo. Me consta que el club no ha mostrado ningún interés ni movido ficha al respecto, y me parece lo correcto. Nada debe alterar el ecosistema de un equipo que marcha 26-0.

Luna llena en Valencia

23-0, récord igualado, y no de cualquier manera, con una atronadora victoria, remontando 15 puntos en la segunda parte a domicilio a un Valencia que acumulaba 9 victorias seguidas en ACB. Los de siempre reducirán seguramente este choque de trenes entre los dos primeros clasificados de la competición a ese pique intrascendente a 15 segundos del final y con el partido decidido. Que Rudy no es la madre Teresa de Calcuta lo sabemos todos desde que vestía de verdinegro, igual que sabíamos que estaba destinado a dominar algún día la ACB. Es en domingos como este que la profecía se cumple, con una actuación soberbia en el encuentro más duro de lo que va de temporada, liderando el toque de corneta en la reanudación cuando pintaban bastos. Duelo tenso, rival grande y ambiente adverso son como la luna llena para Rudy. Pique final aparte, deja en las malas al mejor Sato que se recuerda, 1/8tc, valoración -3.

Muy destacado Jaycee, manteniendo al equipo en los peores momentos de la empanada en el segundo cuarto. Cada uno de sus 17 puntos fueron vitales. Mirotic mejoró tras el paso por vestuario y terminó en sus números (16 tantos y 7 rebotes), aunque no llegó a dominar como lo venía haciendo. Llull cumplió en esta versión de escudero a la que nos está acostumbrando, mientras a Chacho, pese a terminar con 9 asistencias, se le vio en bastantes momentos superado por un sorprendente Lafayette. Buen papel de los niggas, que aportaron la intensidad que había faltado en la primera mitad. Uno no gana en Valencia sin remangarse. Por cierto, la lesión en la cara ha dejado grogui a Bourousis, irreconocible desde su enmascarado regreso.

A Doellman, favorito de muchos para sustituir a Mirlo, parece habérsele salido la cadena (2/8tc y 4 pérdidas en 30 minutos). Promedia valoración 6.5 en las tres últimas semanas. Siendo un gran jugador, su nivel del primer mes y medio de competición no me parecía realista. En un partido al límite contra un rival grande como el de hoy se le han saltado las costuras. Yo no termino de verlo como referencia anotadora de entre los interiores de todo un Madrid, pero para gustos los colores.

Rudy 2.0

Sabemos que Rudy cae mal a muchos. Porque es un poco chulo, por su tupé tiburón o porque su novia está muy buena, aunque el motivo principal es que juega en el Madrid cuando algunos contaban con que recalase en Barcelona de regreso de la NBA. A partir de aquí, desde la envidia o el resentimiento, surgen teorías de todo tipo para desprestigiarle: la necesidad de protagonismo, el cáncer del vestuario, el «vedettismo». Todas se acaban cayendo por su propio peso. Si Rudy acompaña de vez en cuando a su esposa a eventos de gente guapa y con dinero, mejor para él, no parece que afecte a su rendimiento en pista, como sí lo hacen las fiestas serbias a la chavalada del Barca…

El vestuario del Madrid es un páramo desde que lo dirige Laso. Sólo hay que seguir el timeline de los jugadores en Twitter: excursiones de grupo al Bernabéu en día de partido, limonadas en la playabarbacoas en casa de los Carroll. Si Rudy es un cáncer de vestuario, parece lejos de metastatizar. La supuesta necesidad de protagonismo queda despejada este curso. Rudolf ha cedido sin pataletas y sin que nadie se lo pida, el papel de protagonista primero a Mirotic, un proceso natural y sin envidias, provocado por el nuevo step-ahead del hispano-montenegrino.

A Rudy se le ve relajado, dejando que le lleguen los partidos sin la urgencia estadística del jugador franquicia. Tiene una parte no menor de culpa de que el Madrid 13/14 marche invicto y funcione como un reloj suizo, sigue aportando a nivel estelar, pero desde un protagonismo ofensivo algo menor. Reparte este curso más asistencias (3.5) y ha subido sus porcentajes de acierto en tiro, 63% de dos, una cifra por cierto encomiable para un alero de 83 kilos de peso. Conviene especificar que estas estadísticas son aunando todas las competiciones, es decir, los 14 partidos oficiales que lleva jugados esta temporada.

También lanza menos triples, casi uno por actuación. El curso pasado se cascó 357 triples en 70 partidos, a una media de 5.1, mientras que esta temporada lleva 62 en 14, a una media de 4.3. Así las cosas, y aunque le queda año y medio de contrato, el club estaría pensando en un movimiento tipo Chacho: ofrecerle una ampliación de contrato en años a cambio de una cierta rebaja salarial. De confirmarse, me parecería una buena noticia.

Rudy, ¿antideportividad o carácter competitivo?

Definitivamente a Rudy le está viniendo bien el Eurobasket, principalmente para reencontrarse con su lanzamiento exterior. En realidad, más que con el triple, se ha reencontrado con una selección de tiro homologable, lejos de esas mandarinas en escorzo que frecuentó la pasada temporada de blanco, con la excusa de ser la estrella. Contra Grecia se cascó 20 puntazos, una pena que Orenga le olvidase en el último cuarto, que pasó gran parte en el banquillo o en la esquina sin recibir ni un sólo balón, Marc-sistema manda. Así nos luce el pelo.

Rudy tiene muchos detractores, también cuando juega para España. Como no le pueden reprochar su rendimiento en el torneo, le reprochan su actitud en pista. Para empezar, a mí esas cosas me la traen al pairo, la caballerosidad para conquistar a las damas. Yo en mi equipo querré siempre gente con garra y carácter, eso a veces conduce a piques e incluso trifulcas. Me parece hasta buena señal, dentro de un orden. Segundo, hay bastante de hipocresía en la crítica a Rudy. Sus piques en pista y las miradas desafiantes al banquillo son los mismos de, por ejemplo, Reggie Miller o Drazen Petrovic, a los que nadie niega un lugar en el Olimpo, con o sin valores. No estoy comparando el rendimiento deportivo de Rudy con leyendas como Reggie o Drazen, Dios me libre, sino su comportamiento en pista. Algunos tertulianos todavía piensan que el baloncesto de élite es Disneylandia, una abadía de valores y humildad. El doble rasero de otros responde sencillamente a que Rudy dejó plantado al Barca, y eso todavía escuece…

Hablando de todo un poco. El juego de Ricky Rubio tiene grandes claros, defiende y pasa que da gusto, pero tras 7 años en la élite y suponemos que no pocas horas extras de práctica, todavía no enchufa con la regularidad mínima exigible a un base top. Contra Grecia erró tres tiros clamorosos en el último cuarto que resultaron mortales de necesidad, el tipo de tiros liberado que todo base top (digamos Spanoulis) mete sí o sí. A Ricky le quedan muchos cereales que desayunar para parecerse al griego.