Favorito legítimo

Una victoria con solera, no, lo siguiente, un ‘instant classic’, que dicen los americanos. Cambiando el escenario, así es como se ve una final de la Euroliga, un mano a mano entre los dos mejores equipos del continente, de hoy y de siempre, la mayor concentración de talento que se puede disfrutar en una pista de baloncesto fuera de los EE.UU., no en vano son los dos favoritos al título de todas las casas de apuestas. La victoria cayó para el Madrid, en la prórroga, de la que a última hora se lleva de paso 8 puntos de diferencia que lo mismo acaban contando para el basket-average. 


El Palacio se llenó hasta la bandera,13k espectadores y Floro en el palco, del que por cierto bajó tras el partido para saludar a Messina. El ambiente de las grandes galas pues, y es que enfrente había un rival de enjundia, el CSKA de los 40 millones, que llegaba invicto como visitante, a sumar el morbo añadido del reencuentro con Messina. El triunfo no sólo catapulta al Madrid al primer puesto de grupo, sino que le legitima por si quedaban dudas como favorito nº1 al título, a 13 semanas de la Final Four de Londres que, para muchos de los seguidores de este blog, especialmente los jóvenes entre los que me cuento, me atrevo a calificar de cita generacional.

Aunque el partido acaba de terminar, a Rudy y Carroll me referiré en pasado perfecto, como hacen los libros de historia. Enchufaron la Stratocaster y se marcaron un dueto de guitarra para los anales, combinando 51 puntos, 18 rebotes, 9 triples y 7 asistencias para 64 de valoración. Los otros 10 fueron sonido de acompañamiento, claro que algunos desafinaron más que otros. Lo ‘niggas’ cumplieron con los suyo, el defender y robar balones en el último cuarto como si no hubiese un mañana. Los queremos. Chacho y Begic patinaron sobremanera ´(1/13 tc) y el resto pasó desapercibido, que no es poco ante semejante transatlántico.

Puede que este CSKA deje siempre la sensación de coitos interruptus, de que hay hechuras para más, pero igual de cierto es que viendo cómo está el patio en el otro grupo, el CSKA a este nivel podría ganar la Euroliga sin mayor sorpresa. Teodosic, Weems y Krstic sumaron sin destacar, os mejores del cuadro moscovita resultaron Erceg, felizmente recuperado de una grave lesión, y Kaun, que sería titular en los otros 23 equipos de la Euroliga. Sólo decepcionó Jriapa, en su primer partido de la temporada (disputados 16) en que baja del doble dígito de valoración.

La afición que paga la entrada es soberana, pero me entristecen un poco los pitos a Messina en la presentación. Los resultados no le acompañaron por errores propios de gestión y circunstancias ajenas (¿el mejor Barca ever?), pero Ettore tuvo una valiosa contribución en la modernización-profesionalización de la sección que hoy disfrutamos. Puso veto a la barra libre de agentes y prensa palanganera, limpió la casa de los ominosos contratos firmados por Martín/Herreros (Papadopoulos, Oleson, etc) y jugó un papel decisivo en la eclosión de dos estandartes de la sección (Mirotic y Suárez). Pita a Messina la misma afición que elevó a la categoría de mártir a por ejemplo Hervelle, ese pívot de 2.03m que se dejaba los huevos, sí, y que también se llevó casi 2 millones de euros de finiquito, sin perdonar ni un céntimo.

No quiero cerrar con el tema Messina, porque hoy es un día de ‘consenso’, para soplarnos un ginToniS y celebrar, para escuchar guitarrazos y soñar con Rudolf & Jaisi…

Desgana prematura

Merecidísima euro-derrota blanca en Italia. Hay rivales complicados, calendarios apretados, días regañados con el aro, y luego está lo del Madrid Cantú, que es falta de actitud. Sólo así se explica, por ejemplo, que el máximo reboteador de la competición (hasta ayer) cediese 45 a 30 en ese apartado, estadística que condicionó un partido que el Madrid pudo preparar durante 5 días. La derrota, por cierto, deja en manos del Panathinaikos el primer puesto de grupo, pues tenemos perdido el basket average. Claro que los griegos juegan hoy con Fenerbache y la última jornada visitan Moscú, mientras que al Madrid sólo le queda Olimpia en casa.

Carroll, con 24 puntos, fue el único que se salvó de la quema en Cantú. Llull y Felipe, homologables al menos. El resto fue un solar. Mención especial merece la actitud de Mirotic (val -2), desganado, apático, con la dejadez de los galácticos en los partidos de segunda. ¿Pero quién coño se ha creído? Tiene 21 años y todavía no ha empatado con nadie, debería salir a comerse el parqué cada tarde, más aún en ausencia de Rudy. El baloncesto mundial está lleno de promesas que se quedaron en el camino por falta de actitud.

Y en vista del partidito trianero que se cascaron los interiores del Madrid me pregunto, ¿tan mal está o tan malo es Hettsheimeir como para no merecer ni un minuto? Han pasado 74 días desde su fichaje, 39 desde que se le presentó oficialmente y sigue inédito. A este paso reaparece antes Velickovic que ver a Rafa una actuación potable vestido de blanco.

Ojo este domingo a la cita con el vecino Esudiantes, que llega encendido.

La pizarra de ‘Coach L’

Atrás quedan sus tiempos muertos de los primeros meses en el cargo, tartamudeando de los nervios y jugándose la pelota caliente a: «Rudy, tú te haces el despistado». Ha pasado un año y Coach L ha madurado rápido, el banquillo del Madrid hace callo. Ha encontrado el equilibrio con una plantilla a la medida de su concepto de baloncesto. En su haber pongo el adecuado reparto de roles, tiros y status. Por ejemplo, esa valiente y necesaria apuesta por el Mirlo como referencia única del juego interior, por delante de Felipe, capo del vestuario y protegido de la prensa amiga. También importante la mentalización de Llull como actor de reparto y no salvador de la patria. La distribución de minutos en la sobrepoblada línea exterior es una labor de un equilibrio finísimo que está gestionando con mimo. En mayor o menor medida, hay minutos para todos, sin marginales.

Pero el tema principal de la entrada es la pizarra blanca en finales de partido, a propósito del email de un lector del blog (Julio Ferrero), al que aprovecho para agradecer su participación. Laso ha demostrado en una semana sorprendentes dotes en la gestión de finales apretados. Primero en Khimki, donde facilitó a Rudy un buen aclarado para jugar un 1×1 sin tráfico. Dribló y se procuró un tiro claro que no entró. Mala suerte. Mejor aún fue la pizarra en Canarias. Bloqueo arriba para Chacho, que rompe por el centro de la zona y asiste al corte por línea de fondo de Rudy, que engañó a su defensor con la ayuda de Mirotic. Aprovechamiento máximo de recursos. Conduce Chacho, el mejor pasador y manejador de balón de la plantilla. Slaughter, el pívot que mejor bloquea, Mirotic abierto, por si hay ayuda, y Rudy, en esa especialidad de la casa que es el corte desde el ala derecha (que tantas veces termina en alley-oop). Chapeau.

¿Quién debe jugarse el último tiro en el Madrid? Si dispones de tiempo suficiente para poner el balón en el suelo, para mí no hay duda: Rudy. Por variedad de recursos, manejo de balón, puntería y respeto arbitral. Si no hay tiempo para botar, Carroll es buena alternativa, pues su capacidad para tirar en carrera y con el defensor encima es inigualable. Mirlo es crack, pero por defecto los pívots quedan descartados en los segundos finales. Meter un balón dentro es un suicidio (las defensas tienden a cerrarse, hay muchas manos y no se suelen pitar faltas), salvo que te la juegues a un 2×2 si tienes tiempo suficiente. Siempre te queda Llull, que posee los recursos, pero tiende a elegir mal.

… Volviendo al protagonista de nuestro artículo, Laso, me sigue irritando su complacencia en las ruedas de prensa, sin atisbo de autocrítica. Ha creado un discurso defensivo que fotocopia en caso de derrota: felicita al rival, elude el tema arbitral y se esconde en conceptos abstractos que nunca dan para un titular: «falta de intensidad, concentración, etc». Coach L cuenta con la comprensión (que no connivencia) de los medios palanganeros, los mismos que en su día despedazaron a Ettore Messina o a Joan Plaza, hoy hacen la vista gorda. ¿Por qué? Laso es español y está siempre predispuesto para una entrevista en exclusiva, la candidez propia del empleado al que acaban de ascender y desconoce el ecosistema. Ya sabéis, cuando entrenaba Messina, educado pero distante con la prensa palanganera, las críticas disparaban al banquillo. El año pasado se cayó en el top-16… porque Tomic era blando.

In JayZ we trust

82-70, min 38, «esto está perdido»… No, tenemos a Jaycee. Puede que sea un encuentro intrascendente en el devenir de la temporada, pero ha sido una exhibición para el recuerdo. Triples en carrera, con el defensor en la cara, bajo presión… Empezó flojo la temporada tras su aventura azerbayana, pero definitivamente ha retomado el pulso. Fue el artífice de la remontada blanca en Rusia el viernes (finalmente sin premio) y el protagonista de este milagro en Tenerife.

Naturalmente, la otra lectura no es positiva. Si necesitas recurrir a milagros contra el Canarias en la jornada 4, algo no funciona en el equipo. La excusa de los kilómetros de viaje me sirve sólo a medias. Con tantas horas de vuelo y aeropuerto falta tiempo para estudiar al rival o sencillamente entrenar. Pero más vale acostumbrarse, porque será así toda la temporada.. No nos coge por sorpresa y además es igual para todos (nuestros rivales directos, se entiende).

Lo mejor es que el grupo ha demostrado carácter (unos más que otros), ganas de ganar incluso cuando más difícil parecía. Por cierto, b
ien la pizarra de Laso en la última jugada. Pero el juego del equipo ha sido muy pobre. Empezando por los bases, Draper y Chacho, que sin Llull y ante el Canarias, tenían una jornada para haberse puesto las botas. Pero ha resultado lo contrario: 2/12 tc, val 8. El juego interior, intrascendente. Potable sin más, con Mirlo desasistido. A propósito, buenos minutos de Begic, con 8 puntos. Esperamos más de él, pero Roma no se construyó en un día.

Me ha puesto un poco nervioso la actitud de Rudy en la recta final, parecía el menos enchufado del quinteto. Regalando alguna falta tonta y seleccionando sus tiros de aquella manera. Pero cuando eres muy bueno, no sueles desaprovechar segundas oportunidades. La falló en Khimki, pero acertó hoy (bastante más fácil, eso sí). Una victoria que, más allá del valor clasificatorio, cambia la inercia de cara a otra semana de aúpa: jueves Ulker en Estambul y el domingo Baskonia en el Palacio.