Doncic, sultán de Estambul

luka-doncic-real-madrid-eb16Tiene 17 años pero le van quedando ya pocas cimas pendientes de escalar en Europa. Esta noche puede tachar otra, la de dominar y decidir un partido a domicilio en la máxima competición continental, de esos con ambiente hostil y arbitraje casero, como los que se le atragantaron esta misma temporada en Estambul, ante Dogus y sobre todo Fenerbahce. Pero a la tercera fue la vencida en el Bósforo. Hizo olvidar la baja de última hora de Llull (molestias en la rodilla), mantuvo al equipo a flote y decidió en final igualado: valoración 31 en 23 minutos, a saber, 17 puntos (7/10 de campo), 5 rebotes y 9 asistencias, incluida la de la última canasta, de Ayón, que decidía el duelo (78-80). Corta el Madrid así una preocupante sangría de resultados a domicilio, previa a la visita de CSKA el día de reyes, uno de esos encuentros que definen tendencias en la temporada.

Tampoco representa la victoria en Estambul un cambio claro de tendencia, al menos en cuanto a juego, pues el equipo distó de cuajar una actuación redonda, pero al menos apretó atrás en el segundo cuarto (sólidos Othello y mechitas) y aguantó estoico el ataque de caseritis arbitral en el tercero: 29 tiros libres Efes por 8 el Madrid. No están los turcos para demasiados trotes, desacertado su puntal, Derrick Brown, 5/14 de campo. Rudy dio esta vez sí un paso al frente, asumiendo galones cuando Luka pasó por el banquillo, se fue a 14 puntos con una selección de tiro coherente. Justo lo contrario que los otros dos llamados a protagonizar en ataque, Randolph y Carroll, nefastos una velada más. En el caso del primero se unen problemas físicos y una actitud cuestionable. A Jaycee no se le conoce lesión reciente alguna y su actitud es intachable, pero las defensas le tienen más visto que el tebeo. En sus últimas cuatro salidas Euroliga 0/14 triples y valoración -8.

Feliz año nuevo a todos, ¡en 2017 más y mejor!

Hoy no me quiero levantar

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Hay días en que es mejor no levantarse de la cama, que no das una derechas, para el Madrid este jueves 15 de diciembre queda como uno de esos días. Hasta 22 abajo llegó a estar en el último cuarto en pista de Darussafaka, que venía con la cadena fuera tras perder cuatro seguidos. El maquillaje de la recta final para dejarlo en 13 tantos no esconde el bochorno blanco más importante de lo que va de temporada. Discreto el equipo en defensa y lamentable en ataque, 22 puntos por debajo de su media Euroliga, su peor anotación (68) desde el 19 de abril, aquella paliza de Fenerbahce en el Palacio.

Faltaban dos de los pilares, Llull y Randolph, pero igual la plantilla tiene la profundidad y los recursos suficientes como para al menos competir en cualquier pista de Europa, especialmente en la de un Darussafaka. Fue una cuestión de cierta relajación y mucho desacierto, capitaneado esto segundo por Jaycee Carroll (0 de 6 de campo), desarbolado por la pizarra de Blatt y que ya podemos oficialmente decir que atraviesa un bache en este momento de la temporada.

Tras un arranque de curso a piñón fijo, acumula valoración -6 en los tres últimos partidos Euroliga, apagón especialmente sensible al coincidir con la baja de Llull. Tampoco fue la velada de Doncic (2 de 9 y 4 pérdidas), que en este, su año de consagración, tiene todavía pendiente la asignatura de las salidas en Euroliga, con ambientes hostiles y arbitraje esquivo. Los números no engañan: como local promedia valoración 12 y como visitante baja a 6. En Estambul se vio muy superado por su par, Wannamaker, ya de por sí un base puntero de la competición y que además traía ganas de reivindicarse tras su ridículo en Vitoria la semana previa (0 de 11).

Con la baja de Llull-Randolph y el apagón de Doncic, el Madrid quedaba huérfano de guitarras solistas, catalizadores ofensivos. En otro tiempo supondríamos ese rol de Rudy, pero estamos ya descreídos, nos conformamos con esta ‘versión pildoritas’, de intuición defensiva y habilitar a los pívots con pases en situaciones de bloqueo y continuación. No es que estuviese apático en Turquía, lo intentó al menos, pero esta vez el Madrid necesitaba al Rudy de antes, el vellocino, ¿recordáis?

Los rústicos dieron la cara, Felipe, Othello y Maciulis (34pts), no así Nocioni, al que tenemos en un altar merecido, pero no es de recibo semejante actuación el día que faltan por lesión los otros dos ala-pívots natos de la plantilla. Apático en ataque, limitado a lanzar triples sin rebote pese a que no tenía el día (0 de 5), para terminar con -2 de valoración en 15 minutos. Conociéndole seguro duerme esta noche caliente, todos deberían hacerlo.

Novatada en Estambul

ayon.pngEs un error de digno de preescolar, esa mano de Carroll en el rebote de ataque a 1.7segs por jugar y el marcador empate. Colofón a una velada para el olvido del americano, 1/7 tiros de campo, varios de ellos liberados. Su error final cuesta el partido al Madrid en Turquía tras una notable actuación del equipo, que supo competir en ambiente hostil. Sabe amarga la derrota por la forma, pero visto en perspectiva, el curso pasado a estas alturas iba el Madrid coleccionando palizas en este tipo de pistas, lanzando 45 triples por velada. Como en otras salidas sí se han hecho los deberes, es el de Estambul un resbalón asumible desde el punto de vista clasificatorio, junto a Moscú la cita más exigente del calendario Euroliga, en ambos casos derrotas por solo un punto, que dejan el average más que abierto pensando en la vuelta.

Aguantó el Madrid las previsibles embestidas locales en la apertura, con Ayón en su mejor versión de la temporada. Definiendo continuaciones en ataque y abriendo contras al toque de corneta, pero sobre todo enchufadísimo atrás, segmento en que se ha ido dejando llevar desde comienzo de curso. Aguantó el envite 1×1 al mejor cinco de la competición (Udoh), metió buenas manos (3 robos) y exhibió piernas y picardía en missmatches con pequeños. Resumiendo, su versión Titán, la del año pasado, la que apenas había enseñado desde el pelotazo del verano, un motivo para la esperanza.

Otro que firma una de sus mejores actuaciones del curso en plaza grande es Rudy, que ante la baja de Draper y el apagón Doncic no se limitó a sus tonti-triples habituales sino que asumió galones en la creación desde bote, recordando días mejores. Ocho asistencias repartió desde la banca, además de secar a Datome y colar un par de triples, afeados por ese 0/5 de dos. Su principal beneficiario fue Othello, un lujo de suplente, que bien alimentado es un reloj (12pts y 7 rebs).

Y si todo estuvo tan bien, diréis, ¿como es que perdió el Madrid? Primero porque el rival juega. No es Fenerbahce subcampeón por casualidad, mantiene bloque, en casa aprieta (=presión a los árbitros), tiene a Zeljko en banda y un quinteto físicamente dominador. Arrancó el curso con dudas, pero ha encontrado ya la velocidad crucero, con Sloukas en papel protagonista ante la baja de Bogdanovic. El segundo motivo es el calamitoso 0 de 12 triples del backcourt blanco, Llull, Carroll y Doncic, un hándicap que la temporada pasada hubiese dejado sin opciones de partido. Pero hubo alternativas desde el extra pass, se encontró liberados a Randolph y Maciulis, que firmaron 6 de 7 desde el arco entre ambos. El alapívot emergió como un factor en la recta final (13pts en el último cuarto), que es precisamente para lo que se le fichó, marcar diferencias en duelos de poder a poder ante los transatlánticos de la Euroliga. Cumplió Taylor, que encadena dos partidos seguidos de mérito, y Felipe, dedicado a rebotear y contener a Vesely, asumiendo un rol ofensivo más gris que de costumbre por su manifiesta inferioridad física ante el checo.

No preocupa Carroll, es la vida del tirador tener días mejores y peores, sí preocupa algo el tembleque de Doncic, visiblemente apocopado en Euroliga en el último mes. Estaba sufriendo de verle en pista en Estambul, le costaba hasta dar los pases de circulación de balón. Era el muchacho, el más crítico consigo mismo, plenamente consciente de su horrible actuación y se le veía deseando irse al banquillo y esconderse bajo la toalla. Lógicamente está pagando la novatada, y es que no deja de tener 17 años, por eso es importante que el cuerpo técnico trabaje bien con él en los próximos días el aspecto mental, la confianza, esa que destilaba en el arranque de temporada y parece haber desaparecido en este tramo. Sabemos que llegará, va sobrado, el problema es que tal y como está configurada la plantilla del Madrid, es un hándicap en una plaza como Estambul jugar 16 minutos con un base con semejante inseguridad, los rivales lo percibían y le atacaban al bote. Es el momento de arroparle y confiar en él.

Las siete vidas de Felipe Reyes

felipe.pngLe hemos enterrado varias veces, en baches de forma más o menos largos, que en los 12 años y medio que lleva de blanco los ha tenido, faltaría más. Sin ir más lejos, este que firma dudó de su continuidad en la élite europea durante su declive en las dos temporadas de Messina. Inocente de mí. Llegó Laso y Felipe volvió a ser un factor. Con el tiempo uno ya aprende a no dudar. Termina contrato en verano y doy por hecho que continuará, porque su nivel lo justifica y por su calidad de cupo nacional, de los que el Madrid va a empezar a estar apurado. Se retirará cuando toque, y lo hará de blanco, pero nunca osaré darle por acabado.

Durante mucho tiempo Reyes era mejor jugador cada año, incorporando nuevas herramientas a su repertorio, limitadísimo cuando fichó allá por el verano de 2004. Esa línea ascendente ya quedó atrás, por una simple cuestión de edad y físico, pero su declive está siendo digno y sostenido, ofreciendo todavía un rendimiento muy útil al equipo desde un rol secundario. Todo lo contrario que otros compañeros de la generación de oro, como Raúl López, ya retirado, o Juan Carlos Navarro, estirando el chicle de la selección y relegado a la intrascendencia en el Barca.

Felipe firmó cinco partidos muy flojetes a comienzos de mes, pero ha remontado el vuelo en los tres últimos hasta ser el mejor en la visita del Unics Kazán, valoración 24 en 18 minutos, castigando a una de sus víctimas históricamente preferidas, Marko Banic. Los pocos detractores del capitán alegan que infla estadística en encuentros como local y ante rivales de poca enjundia, lo cual es cierto, para qué negarlo, sus limitaciones físicas son ya un hándicap frente a los grandes de Europa. Digamos que le va a meter pocas canastas al poste a Udoh. Pero tampoco lo vería como un defecto, alguien tiene que tirar del carro en los duelos sin glamour, porque si toda la plantilla mostrase la apatía de prima donna que enseñan algunos los partidos no saldrían adelante. Menos en esta Euroliga, que hasta un Kazán te sale contestón. Por eso la constancia de Felipe, su hambre de estadística bien entendida, es un valor y no un defecto.

Y hablando de hambre estadística, quizá Llull me leyó lo de su candidatura al MVP Euroliga y se lo ha tomado por el lado equivocado. Ayer se le fue la mano con los tiros de campo (4/17) y llevaba un rebote notable cuando se sentó a 2 minutos del final, con el marcador completamente decidido. Me recordó un poquito a cierto delantero portugués, que gane o pierda su equipo se sienta enfadado si no ha metido ‘su golito, y me entraron temblores fríos. Llull es nuestro jugador franquicia y está en plena forma, pero no es el Madrid con la plantilla más larga de su historia un grupo ni de lejos diseñado para que un jugador se casque 17 tiros de campo.

En otro orden de cosas, Laso castigó de nuevo a Ayón, que se quedó en 12 minutos por hacer otra vez all-star al pívot rival, en este caso el bielorruso Parajuski, que de todas formas debe tener mal agente para no militar a estas alturas en un equipo de mayor lustre. Y de postre Randolph, que sí cuajó una actuación digna, pero que incomprensiblemente se calentó más de la cuenta con Marko Banic en la última jugada, después de un partido de guante blanco. Todos los compañeros salieron a calmarle, de lo que deduje que no debe ser la primera vez que le ven cruzársele los cables. Tiene un carácter raruno, con días mohíno y otros ausente, que te puede salpicar con trifulcas sin mayor mediación como la de ayer. Habrá que mimarle, que su karma marca el techo de este equipo.

Así llega el Madrid al primer puerto

Con los deberes hechos (balance 9-1 entre Euroliga y ACB) encara el Madrid la primera rampa seria del calendario, Barcelona y Moscú seguidos y a domicilio. Ayer en el Palacio me di un paseo en el descanso y una palabra se repetía en casi todos los corrillos que crucé: «Chesca». Estaba a esas horas CSKA apalizando a Olympiakos en Atenas. La cosa se apretó al final pero igual ganaron los rusos con relativa suficiencia, reafirmando por si quedaban dudas su condición de rival a batir en Europa.

Fenerbahce, el otro candidato claro junto al Madrid, tendrá opciones porque juega la F4 en casa, pero se gastó toda la guita en verano en renovar a la pareja interior y se le ha quedado un banquillo de andar por casa. Acabamos de empezar y Udoh promedia ya 32 minutos, cayeron el miércoles en casa ante uno de los rivales más flojitos de la competición, el Unics. Barcelona en cambio está recomponiendo filas, con step-ahead de Vezenkov, el liderazgo de Rice y la regularidad de un rejuvenecido Oleson, al que el club trató de empaquetar en verano como a un disco viejo.

El Madrid cumplió sin alardes ante un Galatasaray más contestón de lo que suponíamos, con ese balance de 0-4. Ya nos hemos acostumbrado al dejarse llevar del equipo en las primeras partes, dos abajo y 47 puntos encajados, un lujo que más vale corregir en Moscú si no queremos regresar otro año más con un saco. El descarte ayer de Draper se tradujo por efecto dominó en una minutada de Rudy (31), que enganchó una racha de tiro en la segunda parte y se mostró más participativo que en compromisos recientes, con 6 asistencias y 4 faltas recibidas. Aunque la racha buena fue la de Llull, 11 puntos en los últimos tres minutos del tercer cuarto.

Thompkins jugó un sólido segundo cuarto, recuperando parte de la confianza perdida en este arranque de curso complicado, con pocos minutos y menos partidos por la presencia de Randolph. Un Randolph que, no sé si se notó por la tv, pero jugó toda la segunda parte con el gesto torcido, desconozco el motivo. No es que sea tipo de regalar sonrisas en plan Carroll, pero su cara de mohíno no pasó desapercibida ni a grada ni a compañeros, que trataron de animarle. Si la causa era ansia de mayor protagonismo ofensivo, desde luego no hizo un Cristiano, sino que defendió y reboteó como el primero, 10 capturas y algún tapón más del que le concedió la estadística oficial. Nadie dijo que fuese un carácter fácil, pero es el mejor cuatro de la competición, le queremos tal y como es.

Vuelve la navaja suiza

Las piezas van encajando en el puzzle de Laso y las victorias empiezan a caer como fruta madura, seis seguidas ya, si contamos la de Oklahoma, y que sin ser palizas de marcador sí dejan cierta sensación de suficiencia. La penúltima el domingo ante el contestón Murcia de Campazzo, convertido en un valioso activo del club en la recámara. 18pts y 14as en el Palacio, 20pts y 11as ayer en Múnich en Eurocup, y así todo… La jugada de renovarle en verano para mantener sus derechos fue una genialidad.

La prueba del algodón del buen comienzo de curso blanco era la visita a Maccabi, el equipo más reforzado de la Euroliga este verano, y que el Madrid pasa con solvencia. No hizo falta de ningún alarde individual, de hecho Llull se ausentó de su idilio con el aro marrando los 8 triples que lanzó (eso sí, repartió 11 asistencias) y el chaval Doncic enseñó su versión más sobria, no intentó ni un solo tiro de campo en 16 minutos en pista. Ahora bien, sus dos últimos actuaciones ACB, Valencia y Murcia, son para ilusionar, val 35 en 25 minutos y algunas delicatessen técnicas por el camino. Los títulos de mayor progresión, mejor sexto hombre y mejor joven de la temporada nunca tuvieron un dueño tan claro a alturas de la cuarta jornada.

Donde marca diferencias este Madrid es en la profundidad de banquillo y la variedad de recursos, aquello de la navaja suiza. Ayón, por ejemplo, muy solo en la pintura el curso pasado, se está dejando llevar en el comienzo de temporada, regulando esfuerzo, sobre todo atrás (o eso queremos pensar). En Israel firmó un señor primer cuarto, antes de ceder la batuta a Othello, el mejor en el segundo (val14 en 10mins), pero que apenas volvió a pista después, ni falta que hizo. Felipe, que al contrario de lo habitual jugó mejor de lo que dice la estadística, cortó con un 3+1 el arreón local tras el descanso. Rudy y Caroll lideraron la anotación en la segunda mitad (34 puntos entre ambos) y Randolph emergió como factor en la recta final. Su adaptación no está aún completa pero marcha más avanzada de lo que suponíamos a estas alturas, el equipo le busca en ataque de vez en cuando y él aporta en todos los rubros, por ejemplo el domingo colocó 4 tapones. Muchos nombres, que implican demasiados frentes abiertos para casi cualquier rival de Europa, a día de hoy, solo veo a CSKA a este nivel.