
Es uno de los mejores viajes que recuerdo, a la Copa del Rey de Vitoria en 2008. Publiqué un diario de aquella expedición, cuando este blog era apenas un neonato y no lo leía ni dios. En esta edición, 9 años después, me propongo hacer lo mismo.
Cuando se conoció la sede y salieron a la venta los abonos no lo pensé. Una de las mayores frustraciones de mi lustro en el extranjero fue perderme la Copa, por el ambiente y los tres títulos seguidos del Madrid después de 18 años de sequía. ¿Caerá el cuarto? Hace unos días me pidieron pronóstico y aposté por un Madrid-Valencia el domingo, aunque Baskonia en semifinales como local es un hueso.
El alojamiento es un problema en una ciudad poco turística como Vitoria. En esa edición de 2008, la del Joventut de Rudy, dormimos en un convento de Miranda de Ebro, a 45 kilómetros. Aquel sábado hicimos amigos vitorianos que aún hoy conservamos y que nos han buscado alojamiento para este viaje. Y menos mal, porque las plazas hoteleras se agotaron en cuestión de horas y comenzó la operación usura. Llegué a ver en Booking que una pareja alquilaba su apartamento en la afueras y de un solo dormitorio a 420 euros la noche.
Abonos compramos los más baratos, así que nos sentaremos en el gallinero, que con lo grande que es el Buesa será como verlo desde Burgos, donde secan las morcillas. Hablo en plural porque vamos cuatro amigos, la cuadrilla que acudimos regularmente a los partidos de Euroliga, o sea, al Palacio y después a la Taberna Jaén, que ponen buena frasca. Está David, mi hermano, el único que repite de 2008 e ideólogo en la sombra de este blog. Gustavo, tertuliano y cierrabares, lo quiere dar todo porque pronto va a ser padre. Pedro en cambio es analítico, de hocico fino y profesión cenizo. Viaja mucho por trabajo y lleva desde hace años un Excel de los bares y restaurantes que prueba en cada ciudad, o sea, Trip Advisor edición premium. Nos tiene preparada una ambiciosa ruta culinaria, aunque preveo salidas de pista, que alguno es más de merendar en vaso de tubo.
Una derrota de ley pese al escaso margen (4). Un pinchazo, el del Madrid en Málaga, que afea la previa copera, pero sin mayores consecuencias clasificatorias. Sigue líder en solitario y no deja de ser una de las salidas más exigentes del calendario ACB, más aún con Nedovic en vena (25 puntos). Es uno de los grandes talentos de la competición, tremendo en la creación desde bote, y en Málaga con Plaza ha recuperado el rumbo de su carrera, tras pasar con más pena que gloria por Golden State y Valencia. Tiene 25 años y hechuras de titular Euroliga, aunque tendrá que esperar porque renovó por dos años en verano.
El Madrid sabe ganar a domicilio en Euroliga también sin Rudy y con Llull de permiso. Se quedó el menorquín en solo 15 minutos en Kazán, en los que restó más que sumó: 0/5 de campo para valoración -1, con él en pista el balance del equipo fue -12. El tipo de encuentros que le alejan de la puja por el MVP. Sigue siendo el go-to-guy y el Madrid es mejor con él, pero no hay excesiva dependencia, como pudo parecer a comienzo de curso. Lo digo pensando en otra intentona de Houston en verano.
Pensé que estos ojos nunca llegarían a ver a un jugador del Madrid (no exbaskonista) ovacionado en Vitoria. No fue solo la jugada en sí, de un asombroso manejo de balón para un 2.03m, sino la sucesión de ellas, que destrozó el partido a 7 minutos del final. Sito pide entonces tiempo muerto y unos cuantos en el Buesa Arena, un público tan antimadridista como entendido, aplauden al muchacho de camino al corrillo. Es Kukoc, Petrovic o Sabonis, es historia del baloncesto europeo pasando ante sus ojos.
Los Knicks son un equipo de psiquiátrico y nunca te puedes fiar, pero lo de Hernangomez ya no parece flor de un día. En los últimos 8 partidos (en los que ha jugado) promedia 22 minutos, 11 puntos y 12 rebotes. Tampoco hacía falta una bola de cristal para imaginar que Willy encajaría, pese a los pronósticos agoreros de más de un madridista resentido, que no le perdona que rechazase renovar, más aún siendo canterano. «¡Ingrato!». Encaja en la NBA porque es un interior puro, se ajusta a la descripción de pívot del libro de texto, sin moderneces, de los que escasean, que no se aleja del aro huyendo del contacto. Lleva 160 minutos jugados desde que intentó el último triple (por comparar, Ibaka se casca 4 por partido). La versatilidad es un término maldito entre los scouters americanos, se considera indefinición de puestos, pregunten a Rudy.
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