El Madrid prescinde de Randolph, el hombre que pudo reinar

Anthony Randolph con la camiseta del Real Madrid en un entrenamientoHasta aquí ha llegado la paciencia del Madrid con Randolph. Publica El Bernabéu que el club ha optado por rescindir su contrato, le ha comunicado que no cuenta con él. En función de su destino, habrá una compensación pactada, que tampoco debería ser muy alta dado que a ninguna de las partes le interesa alargar la situación. Ni al club mantener una ficha de casi 2.5 millones anuales por un jugador que claramente había perdido la confianza de Laso (por comparar, entre Trey y felipe no llegan a 2M). Ni tampoco le interesa al propio Randolph, al que no le faltará mercado en Euroliga, menos aún con ese pasaporte esloveno, pero cuyo valor caería dramáticamente de pasar otro año en la sombra, un Tyrese Rice en potencia. Puedo imaginar que por ejemplo tenga cabida en Efes o Maccabi, que en recientes fechas han pujado sin suerte por Trey.

Al parecer, el detonante la salida de Randolph, todavía pendiente de confirmación, serían cuestiones extradeportivas, que lloverían sobre mojado. Tras el primer partido de la final ACB, por ejemplo, parece que el jugador llegó tarde al entrenamiento, levantando la furia de coach L, que no volvió a alinearle ni un minuto en el resto de la serie. Como bien explica Pepe Laso en una columna en El Correo, el éxito del Madrid este curso se ha cimentado en aguantar los meses centrales muy mermado por las lesiones, en buena parte gracias a la solidez del vestuario. Un ambiente en el que Randolph desentonó desde su primer día, con ese exasperante lenguaje no verbal, que se incrementaba según pasaban las posesiones y apenas rascaba bola, que es el sino de los interiores con Laso, por mucho renombre que traigan.

Anthony Randolph tapón a Dorsey en el Palau

Sería un amargo final para el ala-pívot de mayor talento de Europa, fichado como agente libre tras meter al Lokomotiv en la F4, incluyendo una inolvidable sacada de chorra en el Palau. En el Madrid brilló sus 7-8 primeros meses, decisivo en ambos aros en el título de Copa en Vitoria y en el primer puesto en fase regular Euroliga, dejando highlights para el recuerdo, como el tapón a Dorsey que dio la vuelta al mundo. Se le salió la cadena en la recta final y ya no volvió a coger ritmo, viendo como el teórico ala-pívot reserva, Thompkins, le pasaba por la derecha en la rotación por méritos propios.

Lista de posibles recambios

De consumarse la salida, el Madrid se ve forzado a salir al mercado en busca de un cuatro, pues con Trey y Felipe, camino de 39, no alcanza para una temporada de 80 partidos. Ninguno de los tres centers (Ayón, Tavares y Kuzmic) puede desempeñarse como ala-pívot y, del resto de la plantilla, sólo Gabriel Deck tiene físico (201cms, 107kgs) para teóricamente jugar minutos de cuatro, en plan Maciulis, aunque más parche que solución. Thompkins se ha ganado el status de ala-pívot titular, así que el sustituto no requiere necesariamente un perfil tan alto como Randolph.

Anthony Gill queda descartado, pues acaba de renovar en Jimki, y Luke Sikma, ex Valencia y MVP de la liga alemana, tiene el segundo año de su contrato garantizado en Berlín. Además, ambos son extracomunitarios, igual que Dorrel Wright, que ha terminado contrato en Bamberg y que, según cuenta Chema de Lucas, interesaba al Madrid en caso de escaparse Thompkins. El club cuenta ya con 3 fichas de extracomunitario (Deck, Trey y Ayón) y una cuarta sería un dislate, con dos descartes forzosos en competición nacional. Un escenario manejable sólo si Ayón se dignase al fin a obtener pasaporte español, para lo que hace tiempo que cumple los requisitos pero viene dando largas (dicen las malas lenguas que perjudicaría la carrera política en México que quiere emprender al retirarse).

Extracomunitarios al margen, la opción más evidente es Shengelia, pero también una operación complejísima, quedándole dos años de contrato y jugándose en Vitoria la próxima F4. Como alternativa se podría echar la caña en el mercado de agentes libres NBA, nombres como Maxi Kleber, Nemanja Bjelica o Jonas Jerebko, que ya interesó al club en 2016. Dallas tiene una opción para renovar por poco dinero al alemán, que ha promediado 16 minutos este curso. Al serbio, ex MVP de la Euroliga, no parece que le vayan a faltar ofertas pese a su discreto papel en Wolves. Aunque el ideal para el Madrid por edad, versatilidad y recorrido sería Juancho Hernangómez, absolutamente residual en los Nuggets, que bien podrían cortarle a lo largo del verano.

El doblete que nos deja Doncic

El Real Madrid celebra el 34 título ACB en el Buesa Arena de VitoriaCae el telón de la temporada con el Madrid de vuelta al trono nacional, el que cediese el curso pasado y casi exigible a un campeón de Europa. Un título incontestable esta vez, con un estratosférico balance de 38-5 entre fase regular y playoffs, 8 derrotas menos que Baskonia, con mucho el segundo mejor del curso ACB. Es el premio a un grupo que no perdió la paciencia ni la compostura en la adversidad, empezando por el entrenador, un doblete de mucho más mérito que el de 2015, con plaga de lesiones y la F4 esta vez en ‘campo neutral’. Nunca llegó a juntar Laso sano y en forma al quinteto titular teórico, ni cerca, sólo hay que ver cómo han terminado la temporada Llull y Randolph, uno con bastante más excusa que el otro.

El cuarto partido, como suponíamos, tuvo menos historia que los anteriores, que había quemado Baskonia todas sus naves el domingo. Con Voigtmann mermado y Shengelia desdibujado, le falta potencia de fuego a los vascos para ganar una serie a este Madrid.
Mandaron los blancos en el marcador toda la segunda parte, sin rentas amplias pero con sensación de dominio. En esas brilló Campazzo, su mejor actuación tras la artroscopia, 17+7 en 19 minutos, el propio Vildoza reconoció tras el duelo que le había «pasado por encima». Un partidazo, el de Facu, esperanzador de cara al curso que viene que, ya sin Doncic y con la incógnita del nivel de Llull, necesita el equipo que de otro paso al frente.

Despedidas y reivindicaciones

También brilló Ayón, uno de los más criticados en el foro estos días, que ha intercalado en la final dos actuaciones notables con dos infames. Seamos un poco condescendientes, no es fácil regresar de cuatro meses de baja, encontrarte con un nuevo compañero de puesto tan dominante como Tavares y que se acuerden de tu sueldo con cada actuación mediocre. A veces nos tiramos piedras contra nuestro propio tejado. Titán es un imprescindible en el sistema Laso y un perfil complementario al de Gigante Verde. Por ejemplo, en este cuarto de la serie, cuando Baskonia subió líneas en la segunda mitad, resultó clave para engrasar la salida de balón, ofreciéndose al base y echando el balón al suelo, algo que evidentemente no puede aportar Tavares. Le queda otro año de contrato, en mi equipo siempre.

Rudy Fernández y Garino en la final de la ACB 2018

El galardón de MVP viene a ser un poco anecdótico en estos casos, fue una final coral y lo lo merecían casi media docena de jugadores del Madrid. Precisamente por eso es el equipo tan difícil de batir, no sabes por dónde te vienen. El galardón lo votan los periodistas a la carrera tras el último encuentro y fue a recaer en Rudy, que es lo que tenían más reciente, de lejos el mejor del 4º. No jugó una serie redonda, cojeó en Goya, ya el domingo recuperó sensaciones y en el último partido se ha sacado la chorra, su mejor versión cuando cuenta. Un recordatorio de que es todavía un activo muy valioso de la sección y su renovación bien merecida, cifras aparte. «Es muy fácil decir que sí al Real Madrid», respondió a Milena en el postpartido. Rudy ha logrado desde un rol secundario reconducir su carrera después de dos temporadas en caída libre tras la operación de espalda. Se ha reinventado principalmente a base de pulir tiro el verano pasado, que se ausentó de la selección. Los números no engañan, 44% en triples este año en ACB por un pírrico 30% el pasado. Y precisamente a triples cinceló su MVP, 6 de 9 camino de 27 puntos.

El partido sirvió de despedida de Doncic, que mañana podrá acudir al Draft de la NBA para ser seguramente elegido por Sacramento. Se marcha del Madrid con los deberes completos, dejando al equipo en el trono. Tan cierto es que el Madrid es mucho más que Doncic como que Doncic ha sido el mejor de este Madrid del doblete. Se va por la puerta grande que se le resistió a Mirotic, un reinado precoz y efímero que sólo con el tiempo valoraremos en su justa medida. Quizá no deje la sensación de dominio de un Sabonis o un Petrovic, pero es mezclar churras con merinas, por la diferencia de edad y porque la élite hoy requiere un baloncesto físico y coral incompatible con aquellos milindres de 25 tiros por partido. Le dedicaré una entrada monográfica en los próximos días, hoy me quedo con su maravillosa última canasta de blanco, triple a una mano con dos minutos por jugar, la sentencia a esta ACB. Un último waltz directo a la hemeroteca…

Doncic en la final de la ACB en su despedida del Real Madrid

Doncic silencia el Buesa y reivindica su MVP

Doncic en el Buesa Arena en la final de la ACB

La temporada del Madrid se recordará por cuatro victorias decisivas lejos de Goya, a saber, el segundo de la serie contra PAO, los dos de Belgrado… y, sí, este tercero de la final ACB. La parroquia local sacó pecho por el lleno en el pabellón, pero al Madrid, después de sobrevivir a los 19.000 energúmenos de OAKA, el Buesa debe parecerle poco menos que un jardín de infancia. En la pista, eso sí, fue un duelo de alto quilataje, un triunfo que cambia la serie y bien puede acabar valiendo el título.

Aguantaron los de Laso dos demarrajes vitorianos, en el primer y tercer cuarto, una dignísima versión de Baskonia, con Vildoza y Poirier de nuevo estelares. El Madrid se agarró al duelo con piolet y, cuando la temporada estaba en juego, apareció la estrella, guonderboy, ese cuyo MVP tanto se criticó en Vitoria vino a enseñarle chapa al aspirante local. «Mira el trofeo, puedes tocarlo un poco si quieres». Luka terminó máximo anotador y reboteador del partido, 20+9, tomando un puñado de buenas decisiones con el balón en las manos en las posesiones clave. Shengelia, desacertadito de nuevo (4/11tc), vio cómo le flotaron de 3 con un descaro casi humillante, recibió una soberana chapela en el ataque decisivo y se volvió a marchar frustrado, mohíno, con un gesto antideportivo. El valor de las acciones de Toko está cayendo sensiblemente en esta serie, ni rastro del cuatro que dominó el tramo central de la temporada.

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Perdió el duelo de MVPs… y también el de ala-pívots, ante Trey Thompkins, que ya le hizo un traje en el segundo y al que bien haríamos en empezar a ver cómo el cuatro titular del Madrid para el próximo curso, independientemente del destino de Randolph o de un eventual sustituto. Se ha ganado Trey ese estatus en pista durante todo el año, apareciendo siempre que calentaba el sol y hoy no iba a faltar a la cita: 4 de 4 triples, caen con nieve.

Apagón Llull

Rudy recuperó desde la defensa el pulso a la serie y Campazzo jugó minutos valiosos en la primera mitad, antes de que una antideportiva cogida con alfileres le sacase del partido. El que no recuperó el pulso fue Llull, que venía en modo escopeta de feria y su tercero de la serie fue ir de Málaga a Malagón: 0 de 10 de campo, el peor partido en tiro que le recuerdo, que a punto estuvo de costar caro. Pero ahí estaba Carroll para compensarlo, como durante todos los playoffs. Metió 15 puntos en 15 minutos, incluidos 5 seguidos a 6 minutos por jugar, cuando Baskonia tenía pelota de break (+7). Qué temporada la suya, 52% en triples con 35 palos, el cabrón se conserva en formol. Modo leyenda.

Aunque quizá el factor más desequilibrante, aún más que Carroll e incluso Luka, es el doctor Tavares, que pasó religiosamente consulta en el Buesa: cinco tapones colocó, dos en los últimos 100 segundos. El que le pone a Toko a 29 segundos del final quedará como una de las jugadas de la serie. Porque no es el tapón, es el impacto moral, la frustración y el miedo que genera en las filas rivales. Me lo reconocía un amigo vitoriano, «si pudiese lesionar a un jugador del Madrid, sin duda sería a Tavares». Pensadlo bien, te estás jugando el partido, la final, y a tu jugador franquicia le colocan un tapón limpísimo, casi con el codo y sin saltar. Es humillante, cuasi pornográfico. Acciones que quedan en la retina del jugador; el martes se juega el cuarto y a ver quien es el listo que se aventura a la zona. La conclusión es que Gigante Verde no te gana partidos, lo que te gana son campeonatos, a la final de Belgrado y a sus playoffs ACB me remito. Pobre Kuzmic, le recordaremos por el tipo cuya lesión abrió la puerta a Tavares…

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Laso se acuerda de la pintura para empatar la final

trey Thompkins y Gustavo Ayón en la final ACBRecobra el Madrid el pulso a la final con una victoria cómoda en el segundo, en el que no perdió la cara al duelo pese a un arranque de enorme acierto exterior visitante (9/13 triples al descanso). Clave resultó el ajuste de Laso, superado por Pedromar en el primer duelo y que, en vista de que Rudy y Lull siguen con la pólvora mojada (3/21 triples en la serie), sí recurrió esta vez a alternativas de ataque en la pintura. Se buscaron con paciencia los desequilibrios y se castigaron sin miramientos, especialmente tras el esguince de Voigtmann, que obligó a Timma a jugar minutos de 4. Así las cosas, los interiores blancos se fueron a 47 puntos, 27 más que en el primer encuentro, con Ayón y Thompkins como referentes.

El mexicano se resarció de su horrendo partido del miércoles (algún de este foro ya le quería echar) y se hizo fuerte en la pintura, presentando números en modo Titán, 14-10-3. Trey, por su parte, lideró con sus puntos la escapada buena, al comienzo del tercer cuarto. Se fue a 16 en solo 17 minutos, con un impecable 7/8 de campo.

Entre él y Felipe se merendaron a Shengelia, lo cual empieza a dejar de ser noticia. El georgiano acabó desquiciado, incluso con algún gesto feo de frustración. En los 6 duelos Madrid-Baskonia de este curso, registra un pobre 38% de campo y valoración 10, la mitad de su promedio. Es muy bueno, no seré quien lo niegue, pero ojo que quizá no tanto como para tirar por él la casa por la ventana. Según ha llegado el desenlace de su temporada más redonda, se ha ido haciendo pequeño, en contraste con otros como Vildoza y Poirier (22 y 24 años), apuestas de medio plazo lo mismo igual de interesantes. Con dos años todavía de contrato en vigor que le quedan a Shengelia, jugándose la F4 en Vitoria el próximo curso y siendo cupo nacional, clave en un club que apura tanto como Baskonia, sólo una cifra disparatada podría sacarle de allí. Un disparate al que, visto lo visto, no le veo sentido.

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En todo caso, el Madrid puede ir buscando un ala-pívot que arrope a Trey y Felipe, no hace falta que sea una estrella, pero Randolph parece definitivamente desahuciado, el único de los 12 que no pisó la pista, ni siquiera con el partido resuelto. Si hasta prefirió Laso jugar 7 minutos con Doncic de ala-pívot antes que alinear a Randolph. A buen entendedor… Es una penita ver a semejante talentazo marchitarse en el banquillo, pero llegados a este punto imagino que ambos ganarán con su salida. No tengo una respuesta a tamaño declive, desconexión, su estado físico parece correcto. Hay variables en la ecuación que seguramente desconocemos, se me ocurre tema mental, asuntos familiares o intrigas de vestuario. Sea lo que fuere, no ha sido posible revertirlo, ni siquiera para Laso, cuya principal virtud es precisamente la gestión de vestuario.

De regreso al partido, son buenas noticias ver a Facu de nuevo mandando, que desde la artroscopia y la vuelta de Llull no había sido el mismo. Se nota que aún le faltan piernas para definir entrando a canasta, pero dirigió y defendió como un poseso en ese tercer cuarto clave. En el que también destacó Tavares, enorme factor defensivo, liberado por la ausencia de Voigtmann. Desconocemos el alcance del esguince del alemán, no parecía especialmente grave, pero una eventual baja o un jugar mermado podría marcar tácticamente los duelos en Vitoria. Por lo pronto, el Madrid ha recuperado las constantes a la eliminatoria y aleja el fantasma de la final de 2010.

El Madrid se topa con el muro de Pedro Martínez

Rudy Fernández del Real Madrid penetra a canasta ante Ilimane Diop, de Baskonia, durante la final ACB 2018Arranca el Madrid la final con un serio toque de atención, una derrota ajustada pero de ley ante Baskonia, casi siempre por delante y más enchufado, recién salido de una serie exigente ante el Barca. Y si fue ajustada fue por arreones individuales, de Doncic en el tercer cuarto y sobre todo de Carroll en el último, que no por juego fluido de los locales, fríos y con tramos de verdadero desacierto en tiros de habitual buen %. Va a tener el Madrid que bajarse por primera vez del autobús, quitarse la chaquetilla de campeón de Europa y meterse en el barro si quiere levantar esta copa, que no es Baskonia top8 Euroliga por casualidad. La derrota no es defcon 1 pero sí aviso naranja, deja poco margen de maniobra.

Y sobre todo va a necesitar el Madrid mucho más acierto de sus tres jugadores mejor pagados, que cuajaron una actuación muy pobre, Llull, Ayón y muy especialmente Rudy. El mallorquín jugó su peor partido del curso, en plena negociación para renovar y justo cuando estaba firmando unos magníficos playoffs. Mucha mala decisión en pista, protestón y poco participativo (0 rebotes y 0 pérdidas). Terminó con valoración -3 y su defensa a Beaubois en el tercer cuarto coincidió con el minuto de gloria del francés que rompió el marcador. Lo sabe y dormirá caliente esta noche, se le espera.

El capitán del Real Madrid, Felipe Reyes, juega un 1x1 al post con el jugador de Baskonia Toko Shengelia

La batalla en la pintura

Baskonia es el único equipo de la ACB con un puesto de pívot como para tutear al Madrid. La combinación de tiro y movilidad de Voigtman es un dolor de muelas para Tavares. Pedro Martínez, que huele la sangre a millas, ordenó con insistencia castigar el desequilibrio: 1×1 de Shengelia al poste, ayuda de Tavares y balón abierto para el alemán, que lanza o rompe al aro. Cuando Laso se cansa y pone a Ayón, entonces sale Poirier, físicamente más poderoso que el mexicano y al que se busca en 2×2. Ayón, en realidad, tardó mucho en elevar el nivel de intensidad a lo que requería el duelo, hasta tirillas Diop le ganó algún 1×1 al poste en esos minutos, por no hablar de Huertas paseándose por la zona como Pedro por su casa. Para colmo, sepultó con dos pedradas desde el tiro libre las opciones blancas en el final a cara o cruz. Se le espera también.

Me detengo en la batalla táctica al poste porque sospecho que vamos a ver repetidas las misas situaciones muchas veces esta semana, y de cómo las resuelva Laso puede depender en parte el destino de la serie. Y el tercero al que se espera en el Madrid, aunque en menor medida, es a Llull, errático todos los playoffs, asumiendo demasiado protagonismo para no estar ni mucho menos al 100% aún, algo que lógicamente no veremos hasta el próximo curso. Promedia 11.4 tiros de campo por partido en playoffs, el que más del equipo, por delante de Doncic (9,7) y Carroll (7,8). En el otro lado de la balanza, se echaron en falta más situaciones de 1×1 al poste de Felipe y Thompkins, que aprovecharon las pocas que tuvieron. No destaca precisamente Shengelia por sus dotes defensivas, menos aún si tiene que cuidarse de faltas por las minutadas que se casca.

Un Barca tan pobre, que lo único que tiene es dinero

U390834_041_20171216041237-kL7C--980x554@MundoDeportivo-WebEcha el cierre otro lastimoso curso de baloncesto en Barcelona, lejos del top8 Euroliga y eliminado en semifinales de la ACB, con alrededor de 30 millones de presupuesto, cuarto del continente. No hay Copa del Rey que maquille esto. Es difícil establecer el punto exacto del comienzo de esta crisis, que dura ya varios años, aunque sí sabemos que coincide en el tiempo con el auge del Madrid y que se aceleró con el despido de Xavi Pascual. Tras todos los síntomas, en los que ahora me detendré, está una enfermedad evidente, la ausencia de proyecto, una sección sin rumbo, tan pobre que lo único que tiene es dinero.

En los dos últimos años naturales ha visto a tres directores deportivos diferentes y a cuatro entrenadores, pagando indemnizaciones por despido de 7 dígitos a tres de ellos, Pascual, Barztokas y Sito. Uno pensaría que el problema está por encima… Los errores se amontonan, empezando por el despido de Pascual, alegando que su estilo no enganchaba con la grada, para fichar en su lugar a Barztokas, que toda Europa sabe que juega a lo mismo. Se apostó por una mediocridad como Sito Alonso cuando Pedro Martínez estaba libre como un taxi, y se hizo de menos a Jasikevicius, con una oferta pírrica, cuando vino a negociar su fichaje el verano de 2017.

Un problema, la ausencia de proyecto, que contrasta con los rivales directos en la élite nacional. El Madrid, por ejemplo, decidió hace tiempo apostar por Laso y una columna vertebral de plantilla estable, jugador nacional, aliño de cantera y especialistas extranjeros que vienen para quedarse. Valencia, por su parte, rodea con jugadores españoles a su estrella indiscutible, Dubljevic. No hace fichajes faraónicos, pero tampoco escatima en retener el talento que ya tiene, no negocia cláusulas. A Baskonia le funciona la fórmula de fichar barato y vender caro (preferentemente al Barca…). Apuesta por talentos en penúltima etapa de formación, véase Voigtmann, Poirier, Vildoza, Timma, etc. Algunos salen mejor que otros, pero el equipo sigue arriba, así que funciona.

El perro del hortelano

El Barca, en cambio, ficha caro y despide aún más caro. Contrata jugadores de paso, los elige antes de tener entrenador y en modo supermanager, fijándose en la estadística, para regocijo de cierto sector de la prensa especializada, que cada verano anuncia la resurrección. Como consecuencia, lleva años con plantillas sin personalidad y además desequilibradas, el pasado sin atletas y este con un solo base para cuatro escoltas.

En los dos últimos veranos se ha gastado el club más de 4 millones de euros sólo en transfers de jugadores, ninguno de los cuales ha marcado diferencias, a saber, Rice, Claver, Hanga y Oriola. Y mientras se pagan fortunas en cláusulas, se desperdicia la cantera, cuyos proyectos se marchitan en una suerte de sistema perro del hortelano, que ni come (no chance en el primer equipo) ni deja comer (no los cede).

Dos que no son canteranos al uso, como Kurucs y Vezenkov, pero sí son los dos jóvenes de más proyección en la sección, han perdido uno y dos años de formación, respectivamente, y suponemos estén deseando poner pies en polvorosa. Hay una excepción, eso sí, un canterano que juega, tiene 38 años y dice que sigue, alargará el chicle otra temporada en modo gira de despedida de los Stones, y en su derecho estará, gracias a ese incomprensible contrato vitalicio que le ampara, cual derecho de pernada.

Por experiencia propia, y no tan lejana en el tiempo, en la capital sabemos el peligro de esta espiral, que cuanto más profundo te metes en el barro, más cuesta salir. Una primera consecuencia es que el Barcelona ha dejado de ser un destino atractivo de primer orden para los jugadores top de la Euroliga. Antes los impuestos altos los compensaba la mejor calidad de vida respecto a Turquía y Rusia, el renombre del club, pero la balanza la desequilibran los malos resultados, dos años fuera de top8. Eso obliga a pagar sobresueldos para atraer talento, y no siempre pata negra. Los 2.5M anuales firmados a Hanga son un atraco, lo mismo que Claver, Seraphin y tantos otros. Son los mismos sobresueldos que el Madrid firmaba en su día a los Tarlac, Papadopoulos y compañía.

Otra consecuencia, y quizá más grave en el largo plazo, es la pérdida de masa social. Ahí están las cifras, antepenúltimo equipo en asistencia al pabellón, números similares a los del Madrid en los años negros del Saporta. Efectos todos que se enmarcan en la mencionada espiral, de la que no se sale únicamente acertando con el fichaje de un jugador, sino con cambios profundos en la sección, apostando a medio plazo por un proyecto y cortando cabezas en el palco, ingredientes que para empezar requieren bastante más autocrítica desde el club.