En tiempos de vacas flacas, proyecto y cantera

Pablo Laso y Florentino Pérez
El Madrid atraviesa a nivel de club un tiempo de estrecheces económicas, digamos al menos que las vacas gordas y los fichajes galácticos quedaron atrás. Negarlo sería de necios, en vista de la desinversión de dos años a esta parte en el buque insignia , el equipo de fútbol, basta comparar el gasto en fichajes respecto a años anteriores y a rivales directos. La obra prevista en el Bernabéu, que se adjudicará en 2019 y rondará los 400 millones , tras una serie de modificaciones en el proyecto para contentar al Ayuntamiento, es uno de los motivos de la política actual de contención.
En la sección humilde los efectos de esa desinversión son más suaves, en lo que se refiere a potencial del roster. Por una parte, porque el gasto en la plantilla, si excluimos la millonada en primas que ha costado el doblete (entre 6 y 9 millones, según mis fuentes), apenas ha variado en los últimos años, sin los dispendios de otros en transfers e indemnizaciones. En el contexto actual del basket europeo, con la devaluación de la lira turca y la timidez del CSKA , mantener el presupuesto alcanza para resistir en la élite si haces bien las cosas. Una lógica que no aplica en la misma medida al fútbol, cuyo mercado asiste a una fuerte inflación, empujado por Barca y PSG.
Por otra parte, desde la contención y la estabilidad presupuestaria, el Madrid de basket se ha basado en tres factores principales para no perder competitividad: la continuidad en banquillo y despachos, el tino en los fichajes de jugadores sin cartel (ni sueldo) de estrella y la aportación de la cantera. Con esa receta ha logrado la sección enjuagar, recordemos, bajas muy sensibles los tres últimos veranos, a saber, la salida de Chacho a la NBA, la lesión de Llull para casi un año y este julio la marcha de Doncic, tres de los últimos cuatro MVPs de la Euroliga, ahí es nada.

La marcha de Rodríguez se tapó con cantera (Luka), la lesión del menorquín, confiando en uno que ya estaba (Facu) y la de Doncic, apostando por la recuperación de Llull y en menor medida por la evolución de dos fichajes a priori sin relumbrón, como Deck y Prepelic.

En realidad, si uno revisa las 7 incorporaciones del Madrid de basket desde junio de 2017, su caché y el ruido e ilusión que generó su llegada, tanto en afición como en prensa, no pareciera que habláramos del vigente campeón de Europa. Sólo dos de esos siete tenían experiencia Euroliga previa, Causeur y Kuzmic, y sólo uno, Tavares, fichó con un salario bruto superior al millón de euros…
– Chasson Randle, D-League
– Melwin Pantzar, canterano
– Fabien Causeur, Brose Bamberg
– Gabriel Deck, San Lorenzo
– Prepelic, Levallois, agente libre
– Kuzmic, Estrella Roja
– Tavares, D-League
Por comparar, de los 14 fichajes del Barça en el mismo periodo, 9 firmaron por más de un millón anual de salario bruto y 11 tenían experiencia Euroliga previa, todos menos Pustovy, Smits y Reynolds.

Como un perro abandonado en vacaciones

Juan Carlos Navarro triste derrota retiradaPuede que llevase varios años deportivamente acabado, pese a algún coletazo y al peloteo de la prensa amiga, puede que fuese un poco protestón y teatrero en pista, pero Navarro ha sido ante todo un jugadorazo del copón, un rival temible, el más grande de la historia del Barca de basket, encima canterano. Y se retira de la peor manera, contra su voluntad, amenazado con quedarse el año entero sin ficha, cual Tyrese Rice, por el club que hace 11 meses le renovó por una década, dejando a su voluntad la fecha de colgar las botas. Señorío.

Ese día sí hubo anuncio a bombo y platillo, hubo foto oficial del jugador con el presidente, hubo hasta videocomunicado del propio capitán en el Twitter del club. «Bueno, pues muy contento de haber llegado a este acuerdo con el club de mi casa», explicó con una sonrisa de oreja a oreja enfundado en una camisa estilo Tony Manero.

Debajo de la alfombra

Hoy no busquéis a Navarro por ningún lado. No se ha dado una rueda de prensa, por comparar, como cuando se marchó Ricky Rubio, un canterano del Joventut que pasó sólo dos años en el club. Tampoco ha habido foto con el presi. Nada. Se le retira con un comunicado un viernes de mitad de agosto, a una semana del comienzo de la pretemporada, coincidiendo en fecha con el aniversario de los atentados de Barcelona, que está la ciudad parada y los medios monopolizados, en un claro intento por ocultar la noticia debajo de la alfombra.

En el escueto comunicado del club no hay palabras de Navarro, de hecho no ha dicho esta boca es mía desde el final de curso, 11 de junio: «Tengo ganas de seguir, no me quiero ir así«. Según el mismo comunicado, el jugador se integrará en un puesto del organigrama por determinar y que él mismo explicará próximamente en una rueda de prensa. Deseandito debe estar de empezar a trabajar mano a mano con Soler…

¿Tanto costaba?

Cuesta entender semejante desaire a la mayor leyenda que ha dado la sección, especialmente cuando había contrato en vigor y estaba el jugador en su perfecto derecho de seguir. ¿Tanto costaba mantenerle de número 14 de la plantilla, convocarle para los partidos de fase regular ACB, donde además su ficha de nacional viene muy bien, y que recibiese los homenajes por los campos de España que suponemos buscaba?

Visto desde Madrid, el Barca de basket es desde hace ya varios años un equipo sin proyecto ni identidad. No me refiero a los resultados deportivos, bastante pobres dada la inversión, pero coyunturales al fin y al cabo, sino a síntomas estructurales, como la desaparición de canteranos del primer equipo, precisamente en un club que siempre presumió de cantera, las repetidas calabazas de Jasikevicius (¡socio del club!), enemistado con los parásitos que dirigen la sección, y ahora la salida de Navarro como un perro abandonado en vacaciones.

Análisis: así se ha reforzado la competencia del Madrid (ACB)

Chris Singleton Barcelona
Barcelona, un pastel sin guinda

Pareció a comienzo de verano que iba a romper el mercado, con el fichaje de dos burgueses de la Euroliga, Pangos y Singleton, este segundo a enorme sobreprecio, 3 millones brutos por un año, tras una temporada discreta en PAO (sospechoso ese 40% en tiros de 2 para un center). Con esas dos incorporaciones se debió agotar el crédito porque se ha olvidado el club del que a casi todos nos parecía el fichaje clave, el de un combo que genere desde bote, y mira que hubo varios majos en mercado: Nedovic, Delaney, Mike James, Wannamaker… Ni siquiera se llegó a pujar, y sin ese combo crack queda una plantilla profunda, con mucha clase acomodada y bastante físico, pero sin un go-to-guy, con déficit de puntos en los puestos de 2-3 y dos incógnitas en la pintura, Pustovy y Roland Smits, ambos en su primera experiencia en la élite europea.

El último en llegar, Blazic, la opción barata, ha venido a corroborar este verano menguante en cuanto a los movimientos en la Ciudad Condal. Un 2-3 voluntarioso, descarte de Baskonia hace un año y con un perfil nada complementario a los otros dos aleros del roster, Hanga y Claver. Al final, la mejora del Barca, no muy difícil tras dos años desastrosos, pasará por la continuidad del entrenador y por contar por fin con dos bases serios en el roster, cosas ambas que no sucedían desde hacía tres veranos.

Shavon Shields Baskonia

Baskonia, el año de ‘su’ F4

Jugándose la próxima F4 en Vitoria, uno esperaba que Querejeta hubiese roto el cerdito para reforzarse en verano, pero el margen de maniobra quedó lastrado por la imposibilidad de empaquetar los contratazos de Huertas y muy especialmente Jayson Granger, por encima del millón neto anual, es decir, más de 1.5M anuales brutos en fiscalidad madrileña, que son los términos que manejamos en este blog. Se pujó por Larkin, que prefirió Estambul, y al final la inversión se hizo en la pintura, dos movimientos que no cambian la configuración de la plantilla de cara al próximo curso: el fichaje de la torre Youssoufa Fall (500.000 dólares de transfer), que jugará este curso cedido en Francia, y la mega-renovación de Shengelia, pese a que no terminaba contrato hasta 2020 y al que se blinda con «uno de los salarios más altos de la historia de la Euroliga«.

Sale Timma, de gran potencial pero que no llegó a explotar, y llega Shields, un melón por abrir, aunque la marcha dolorosa, vista en perspectiva, es la de Beaubois, referente ofensivo exterior el curso pasado (2º más valorado y máximo anotador tras Shengelia), que terminaba contrato y al que no se hizo ni ademán de retener, suponemos que desde la convicción de encontrar en mercado algo mejor. No ha sido el caso y ahora Baskonia se ve a mediados de agosto con un millón de masa salarial para gastar en un puesto clave, ese de escolta anotador, pero sin nada en mercado que lo valga, con lo que seguramente acabe fichando algún descarte NBA, un segundo melón por abrir. Al final, las opciones de Baskonia, dado que Shengelia pareció tocar techo el curso pasado, pasan por la evolución de los que ya estaban, Vildoza y Poirier, 23 y 24 años respectivamente, y el plus que da la continuidad del técnico, Pedro Martínez, que el cabrón es un entrenadorazo.

Matt Thomas Valencia basket

Valencia, apuesta por el medio plazo

Tras su discreta campaña pasada, normal con esa incomprensible apuesta por Vidaorreta en el regreso a la Euroliga, Valencia parece apostar este curso por el medio plazo, con un entrenador enfocado al desarrollo de talento joven, Ponsarnau, y el fichaje de quizá los dos americanos más prometedores de la ACB, Mike Tobey y Matt Thomas, 23 y 24 años respectivamente, que sustituyen a Pleiss y Green, con un caché alto y que fueron de más a menos. Llega también el ala-pívot francés Labeyrie, que a poco que cuaje debería quitarle minutos a Doornekamp, muy decepcionante..

Fichajes aparte, la base del roster seguirá siendo la misma, Dubljevic arropado por esa valiosa columna vertebral de jugadores nacionales, los Abalde, Sergi García, Vives, Sastre, San Emeterio y Rafa Martínez. Aunque el techo lo marcará Diot, que vuelva y cómo vuelva, tras casi un año en blanco, porque con Van Rossom, Vives y Sergi García en la dirección, por mucho que pueda progresar este último, no alcanza para cotas altas. Bajo la batuta de Diot, recuerdo, se ganó la ACB en 2017 y en su ausencia pasó 2018 con más pena que gloria.

El efecto Tavares, también en verano

Tavares, tapón a Poirier final ACB

Las grúas han salido del desguace del basket continental, han dejado de ser una figura trasnochada que remite a los tiempos de Tkachenko. Buena parte de culpa la tiene nuestro ‘Gigante Verde’, debutante del año en la Euroliga, que ha recordado con la sutilidad de un martillo hidráulico una lógica olvidada: la intimidación gana partidos y por ende títulos. Pobre Poirier, menudos pósters se llevó. Otra medalla en el haber de Laso, al que suponíamos un déficit en la adaptación de pívots altos, pero resultó que sólo era con los que no defendían…

Digo moda olvidada porque lo molón estos años han sido interiores móviles y de estatura menguante, unos con más lustre que otros, pero todos bien cotizados, para mayor gloria de sus agentes. Pienso en los Kyle Hines (198cms), Bryant Dunston (203cms), Othello Hunter (203cms), Marcus Slaughter (204cms) o Jamel McLean (203cms). No es que hayan pasado de moda, lo bueno permanece, pero ya no son Top of the pops.

Los dos rivales directos del Madrid por la mayoría de títulos, Baskonia y Barcelona, han roto en las últimas semanas el cerdito por sendos pívots altos, defensivos y por terminar de pulir, es decir, un intento de revival del caso de éxito que ha supuesto Tavares en Madrid el pasado curso. Los vascos se han gastado en el transfer de la torre Youshoupha Fall (Senegal, 23 años, 221cms) medio millonazo de dólares, cifra que en Vitoria no se quieren creer pero de la que se pavonea el propio agente del jugador en medios franceses.

Claro que es el mismo Baskonia que ha renovado a Shengelia por «uno de los megacontratos más altos de la historia de la Euroliga«, cito textual de Eurohoops, que se equivoca poco. Sí sorprende, volviendo a Youshoupha Fall, que tras pagar semejante morterada vaya a seguir cedido en Francia un año más. Una interesante jugada a medio plazo pero que requiere gran músculo financiero.

Una cantidad casi idéntica que por Fall ha acabado pagando el Barca a Obradoiro por el transfer de Pustovy (400k euros), con nula experiencia en la élite a sus 26 años, menos de 100 kilos de peso, buenas hechuras y coordinación pero casi todos los vicios de los de su especie, a saber, escaso IQ en pista, tendencia a cargarse de faltas y a perder balones. O sea, un huevo kinder de 216 centímetros que compartirá puesto con al menos Tomic y Seraphin. Al final, en esto del pívot, como en casi todo los últimos años, el Madrid marca el ritmo en el basket nacional.

La continuidad de Randolph, todavía en el aire

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Hemos leído en un margen de dos semanas noticias absolutamente contradictorias sobre el futuro de Randolph en el Madrid. La más reciente, la de Marca el miércoles, da por sentada su continuidad y trata de paso de blanquear un poco la figura del alapívot, el jugador más cuestionado este curso en Goya. El artículo pareciera poco menos que redactado por el agente, recalcando la «buena actitud» del jugador y reduciendo a una mera cuestión de bajo rendimiento coyuntural su escaso tiempo en pista en la recta final de curso.

Cuesta sin embargo creer que Laso, con tanta mano izquierda con el vestuario, capaz de mantener rotaciones contra viento y marea para no desmoralizar al soldado, no le concediese ni un minuto en los tres últimos encuentros de la temporada, sin lesión aparente pero justo tras retrasarse a un entrenamiento después de la derrota en el primero de la final ACB. De hecho, el propio Laso aseguró que no estába fuera de forma, preguntado por el banquillazo en el segundo de esa eliminatoria.

Se escuchan ofertas

Pese al esfuerzo blanqueador de Marca, me llega que a día de hoy la continuidad de Randolph no está garantizada. El club escucha propuestas, pero no va a salir a cualquier precio ni a cualquier destino. Valencia y Baskonia habrían preguntado por su situación, pero esa es una línea roja: si sale no será a un equipo español, a poder ser tampoco europeo. El Madrid no quiere pagar rescisión y que refuerce a un rival directo. Dos equipos chinos se han interesado también por su disponibilidad, aunque la opción preferida es la NBA, de donde habría recibido una oferta pero demasiado baja.

La permanencia o no de Randolph es la cuestión más sensible de este plácido verano en las oficinas blancas, con Prepelic y Deck cerrados tiempo antes de que concluyese el curso. Quedársele es arriesgado para el equilibrio salarial de la plantilla, con un sueldo por encima de los dos millones anuales, lo mismo que Felipe y Trey juntos, los ala-pívots con los que se ganó la Décima. Tampoco contribuyen a la armonía de vestuario sus caritas de prima donna ofendida cuando no juega o sí lo hace pero no le pasan el balón un par de posesiones seguidas. El grupo se ha acostumbrado a sobrevivir sin él, apañarse con el dúo Trey-Felipe, aunque dada la edad del capitán resulta imprescindible un tercer ala-pívot en el roster.

La ausencia en el mercado de recambios claros (no extracomunitarios) y su evidente potencial juegan también en favor de su continuidad. No sería la primera vez que Laso recupera para la causa a un jugador que hemos dado por muerto, Taylor y Trey, sin ir más lejos, aunque su lenguaje no verbal e integración en el vestuario eran bien distintos a los de Randolph.

¿Cómo suplir a Doncic?

Klemen Prepelic y Gabriel Deck

Vuela del nido, es ley de vida, manque pese. Algún iletrado soñó con su permanencia otro curso, desde ese complejo tan de merengue futbolero de equipo más rico del mundo. «¿A dónde va a ir que mejor esté?» Pues a la primera división del basket mundial, ni más ni menos, a donde por nivel pertenece, y agradecidos que estamos por el tiempo que le hemos disfrutado, del que aprenderemos a presumir en su justa medida cuando el paso del tiempo nos de un poco de perspectiva histórica. Deja Doncic, además de un saco de récords de precocidad, un doblete tremendamente meritorio en las vitrinas del club. Deja también, por cierto, alrededor de dos millones de cláusula, una transferencia que ya ha hecho efectiva y que se utilizará, no para fichar un sustituto, como alguno supondría, sino para reducir el déficit presupuestario de la sección y saldar parte de las primas por resultados de este curso, como ya se hizo cuando salió Mirotic.

Luka no tiene sustituto, cuanto antes lo asumamos mejor viviremos, sin frustraciones innecesarias. Y no lo tiene por el sencillo motivo de que no hay en el baloncesto europeo jugador cercano ni a su nivel en pista ni a su perfil poliédrico. Además de ser un catacrack, es una jodida navaja suiza, capaz de tirar de fuera, crear desde bote, postear o liderar en rebotes y asistencias. Si hasta se marcó un triple doble en ACB…

Lo que sí puede hacer el Madrid es ‘trocear’ las distintas facetas en las que sumaba Doncic y tratar de cubrirlas no con un solo jugador sino con varios, mediante fichajes y cambios de rol en el roster. Esos fichajes ya se han consumado, entusiasmen más o menos, y no esperaría ninguna nueva incorporación en el juego exterior. Tampoco entusiasmaba Causeur y se cascó 17 puntos en la final de la Euroliga… Gabriel ‘tortuga’ Deck vendría a llenar el vacío que deja Luka en rebote y capacidad de emparejarse con aleros, mientras de Prepelic se esperan puntos desde tiro exterior.

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El puesto de base

En todo caso, el principal sustituto de Doncic está en casa y se llama Sergio. Me explico… la mejor versión del esloveno, la de su última temporada de blanco, nunca llegó a coincidir con el mejor Llull, ni siquiera con una versión potable, debido a la lesión del menorquín y a su muy entendible bajo nivel tras la reaparición. Es Llull y no ninguno de los zumbones que algunos sugerís quien debe suplir la producción de Luka desde bote, asistencias y, sobre todo, liderazgo. Cuánto echemos de menos a guonderboy dependerá en buena parte de si el menorquín es capaz, tras un verano sin selección y una pretemporada completa, de recuperar el próximo curso un nivel parecido al de la 2016/17. Sus playoffs ACB fueron preocupantes, pero no seré yo quien ose dudar de Llull.

Contará de todas formas con el mejor lugarteniente posible en la figura de Campazzo, que ha aprovechado los minutos durante el año de baja de Llull para erigirse en uno de los 10 mejores bases del continente y que no parece haber tocado todavía techo. Como tercer base, baratito y cupo nacional, porque no hace falta más, el club apuesta por el canterano sueco Melwin Pantzar, que ya jugó 4 partidos el cuso pasado y que tendrá ficha de primer equipo.

Entiendo que, desde un punto de vista pajiplantilla, la prole prefería y hasta esperaba el fichaje de un Mbappé, el apellido rutilante al que Florentino ha acostumbrado a la parroquia futbolera. Esperad sentados, el sustituto de Doncic es la suma de Prepelic, Deck y la apuesta por el regreso del mejor Llull. «¿Encima Pantzar? ¡Vamos, no me jodas!», he llegado a escuchar. Pues sí, Pantzar; cantera y continuidad, bueno conocido en vez de mejor por conocer, la estrategia del club desde hace años y ahí están los resultados.