Doncic y el reparto de responsabilidades

luka-doncic-real-madrid-eb17Mezquino e injusto es cargar tintas sobre un muchacho que cumplió el miércoles 19 años, como si su labor fuese justificarse ante los piperos por las expectativas que levantan los titulares de Marca sobre su puesto en el Draft. Paremos un momento y reflexionemos, que estoy leyendo mucha gilipollez en Twitter, que la frustración de una derrota (relativamente previsible) no nuble el juicio. No es Doncic sino Llull, recordemos, el segundo mejor clutch player de Europa tras Spanoulis, quien está llamado a jugarse las bolas calientes en este roster. Si al chaval le ha caído el marrón y estamos ahora hablando de él es porque nadie ha dado un paso al frente y por la racanería del club.

En la última jugada, Luka asume que Wanamaker le va a hacer falta al pasar a su lado, lo cual es bastante lógico, por eso lanza desde el medio del campo, a ver si le dan 3 tiros. Lo que pasa es que el americano es perro viejo (le saca 10 años) y en vez de hacer falta se aparta. Doncic aprendió esa lección ayer, que debe seguir siempre la jugada hasta que el árbitro pite falta, y sólo entonces lanzar por si cuela. Seguramente no te darán tres tiros libres, pero te juegas el partido a un palmeo tras fallar el segundo (para eso tienes a una grúa como Tavares). Por otra parte, en una jugada así estás bastante vendido si no puedes sacar desde el medio campo, sucede que Laso había quemado todos sus tiempos muertos, pues el partido parecía perdido y no esperaba ni en sus mejores sueños verse en una situación así.

A Doncic le he azotado este curso cuando se ha ofuscado con los árbitros o abusaba de triples tras step-back. Pero lo que no voy a hacer es comparar a un chaval de 18 años con Atruia, como he llegado a leer en Twitter, porque se ponga nervioso en un final apretado ante el campeón de Europa

A lo mejor habría, por dar ideas, que mirar al palco, y no a Luka, y preguntarse por qué se fichó a una mediocridad de Aliexpress como Randle de sustituto durante 8 meses del MVP de la Euroliga. Doncic es un canterano que ha mantenido casi en solitario a flote el transatlántico durante meses, un fenómeno, como enseñó en el segundo cuarto, pero también un adolescente, con sus áreas de mejora, que atraviesa un evidente bache de forma y al que le está pesando la inexperiencia en la elección desde bote en jugadas finales.

Pero no es Luka sino Laso, por poner un ejemplo, quien regala los cinco primeros minutos (2-14) ante un campeón vigente con la astracanada de alinear a Yusta. No es culpa de Luka la inoportuna lesión de Thompkins, las faltas tontas de Rudy o la velada horribilis de Causeur.

El Madrid pudo abrir brecha en un segundo cuarto que dominó claramente, pero los triples, alguno con fortuna, mantuvieron a flote a Fenerbahce, que por algo ha ganado 8 de sus últimos 9 partidos Euroliga. Y al final si un equipo que defiende tan bien te casca 13 de 20 desde el arco lo normal es perder, por mucho que Carroll metiese un par de postreras canastas milagrosas y forzase lo que pareció un final igualado. Mientras no regrese Llull, mientras Doncic no recupere frescura mental y Ayón-Randolph se pongan en forma, va el Madrid con lo justo. Afortunadamente, la derrota tiene escasa trascendencia en la clasificación, gracias al pinchazo en casa de Panathinaikos. El Madrid sigue dependiendo de sí mismo, se jugará en Goya ante PAO y Zalgiris sus opciones de cuarto puesto, y con él en gran medida de estar en Belgrado.

Y el sustituto de Llull es… «Tirar con lo que hay»

CapturaUno como aficionado necesita alicientes, ilusión, el deporte no deja de ser entretenimiento y Florentino lo sabe mejor que nadie. El verano del Madrid de basket, sin embargo, desprende dejadez, resignación y tacañería, lo sospechábamos y ahora, en una situación de necesidad como la lesión de Llull, se confirma con crudeza. Desde esta tribuna se defendieron los fichajes de Kuzmic y Causeur, baratitos y de perfil medio, que no llenarán el Palacio pero son parches necesarios a carencias concretas de la plantilla.

No se pujó por Chacho porque supuestamente no había necesidad ni dinero. Pero las circunstancias han cambiado, con la lesión a largo plazo del jugador franquicia, y el club mantiene su abulia. Ni siquiera ha peleado por Jayson Granger, el recambio más lógico a estas alturas de verano, 27 años, cuatro de experiencia Euroliga, agente libre y pasaporte español. Tiene toda la pinta de que sencillamente el Madrid no va a fichar sustituto, «al menos por ahora», o sea, hasta que el agua no llegue al cuello, hasta que no haya riesgo de descolgarse del grupo de cabeza en Euroliga, que entonces se planteará un zumbón descarte de la NBA, regreso al problema de los tres extracomunitarios. ¿Se imaginan, por ejemplo, que De Colo se rompiese la rodilla y CSKA no se plantease fichar?

«No hay nada que convenza»

Se escuchan consignas complacientes del tipo: «No convence nada en el mercado» (¿¡qué esperan a mediados de agosto!?) o «se puede tirar con lo que hay». Poder es una cosa, otra distinta el sentido común y el medio plazo. Llull libera 28 minutos y 12 tiros de media, la mitad recaerían en los hombros del muchacho Doncic, a sumar al rol que tenía asignado, ya de por sí importante. Es un disparate cargar a Luka desde el 1 octubre con semejantes minutadas y responsabilidad, no porque no pueda, sino por aquello de gestionar los picos de forma de jugadores clave, algo de lo que llevamos hablando todo el verano, tras la costosa implosión en mayo de Randolph y del propio Doncic. Mucha responsabilidad caería también en Campazzo, ni siquiera anunciado, pendiente de recibir su pasaporte y cuya experiencia Euroliga se limita a 19 minutos.

En el club lo fía casi todo, aparte de a Luka y Facu, a que la rotura de ligamento de Llull es limpia, acortará los plazos, volverá en enero-febrero y será el de siempre para primavera. Otro disparate, arriesgar por unos míseros meses la salud del estandarte de la sección, llamado a darte otros 5-6 años de gran baloncesto. Cualquier cosa para no rascarse el bolsillo, ni siquiera en una temporada en que había posibilidades razonables de asaltar la Décima.

No hace falta una estrella, Llull no tiene recambio, bastaría con un base de rotación fiable, pero hace falta. Granger hubiese llegado ‘gratis’ (quizá una mínima compensación a Unicaja) y costaba alrededor de 1.2 millones anuales, lo mismo por ejemplo que va a pagar el Barca a su alero reserva, Rakim Sanders. No es que no haya dinero, lo que no hay es ganas de gastarlo, y no será porque ya se haya invertido. A ojo de buen cubero, el gasto en plantilla es casi idéntico al curso pasado, millón arriba o abajo en una sección de presupuesto 25-30…

Salarios salientes 2,6M
Hunter 1M
Nocioni 800k
Draper 800k

Salarios entrantes 1.9M (+400k en transfers)
Causeur 800 (+100 transfer)
Kuzmic 600 (+300 transfer)
Campazzo 500

Sueldos de Radoncic y Yusta, unos 500k entre ambos

Subida salarial de Randolph 700
Rebaja salarial de Felipe 300

Indemnización del seguro de la FEB por la lesión de Llull ¿?

¿Qué escenarios se abren con la lesión de Llull?

granger.pngLigamento cruzado, de 7 a 9 meses de baja. Qué forma de amanecer, nos hemos quedado sin Llull este curso. Una lesión que reduce sensiblemente las opciones de Euroliga del Madrid, en una temporada en que se daban muchas circunstancias favorables, sobre todo el éxodo en rivales directos. El primer instinto es maldecir la Ñ y sus chorrigiras, que el Madrid lleve años siendo el club ACB que más expone en la selección ‘de todos’ (curiosamente no este verano).

No reaparecería Llull hasta entrado marzo, en plena vorágine. Para hacernos una idea, a primerísimos de abril termina la liga regular de la Euroliga. Y no se trata solo de cuándo sino de cómo, no vas a ponerle media hora en pista en unos cuartos de final a un jugador sin ritmo de competición, tras romperse la rodilla y pasar más de medio año inactivo. Tiene 29 y una fé a prueba de bombas, seguro volverá, pero no se puede echar cuentas con él en la temporada 2017/18. Cualquier cosa que aporte a su regreso será un extra.

¿Qué escenarios se abren?

Lo impepinable, que Doncic con 18 años va a ser el jugador franquicia. Independientemente de lo que se pueda fichar, la temporada del Madrid pasa por un nuevo step ahead de Luka, en su último año en Europa, que se centre en basket y se ponga en modo Petrovic, que puede. Sus actuaciones con la selección son por el momento esperanzadoras. Dada su facilidad estadística, las minutadas y la responsabilidad con que va a cargar en el Madrid, contaría con ver números estratosféricos, candidato firme a MVP de ambas competiciones. Por otra parte, el regreso de Campazzo se convierte ahora en sencillamente impepinable. Ya puede Florentino descolgar el teléfono y meter prisa a algún ministro para acelerar la obtención del pasaporte español. Tampoco hay que delinquir. Hace meses debería estar listo, se trata de que algún burócrata vaguete reciba un tirón de orejas para hacer su trabajo.

En todo caso, incluso en el mejor escenario de Luka y Facu, el Madrid debe fichar, no es momento para ser conservador o complaciente. La Federación tiene un seguro por el que se indemniza al club de un jugador que se lesiona con la selección. Hace una década, cuando el sonado caso Garbajosa, ese seguro cubría solo una cuarta parte del salario, aunque tras tanto tiempo es fácil que esas condiciones hayan cambiado. Sea finalmente más o menos, ese dinero debe invertirse en fichar, aparte de que el club tendrá que poner de su bolsillo.

No escatimaría en un sustituto digno, al fin y al cabo se ha gastado bien poquito este verano y si se atina el equipo mantendrá opciones de Euroliga. El timming para salir de compras es a priori espantoso, entrado agosto, con el mercado casi cerrado y solo las sobras disponibles. El primer impulso puede ser lamentarse por no haber pujado por Chacho, pero no le veo sentido a fustigarse por algo que no estaba en manos del club, las circunstancias hace un mes eran otras. Dicho lo cual, hay algunos casos aislados de jugadores de ciertas garantías que siguen sorprendentemente disponibles, sea por disputas con sus clubes o esperando una oferta NBA.

Jayson Granger. La opción ‘facilita’/barata. Cupo nacional, llegaría gratis al ser agente libre. Cuentan con él en Baskonia, pero no hay nada firmado aún porque se está dando un tiempo por si le suena la flauta en la NBA. Su sueldo tampoco sería desorbitado, básicamente porque no es ninguna estrella. Deportivamente estancado en su paso por Estambul, mejor anotador que director.

Nemanja Nedovic. 26 años, comunitario, sin sueños NBA, ha encontrado un punto de madurez muy interesante. Insistió en renovar por solo un año en Málaga, aunque el club le ofrecía dos, pensando en ser el sustituto de Luka el próximo verano. Está deseando vestir de blanco, debe ser más merengón que Bernabéu. El problema es el dinero. Robar en agosto al jugador franquicia de un equipo Euroliga no saldría barato, habría que poner encima de la mesa una cifra mareante para que Unicaja tan siquiera se sentase a negociar. Hablamos de un buyout por encima del millón, y ya sabemos que Florentino desde que regresó a la presidencia tiene alergia a pagar cláusulas en basket. En este caso, sería además por un jugador que de todas formas iba a llegar gratis en 11 meses…

Tyrese Rice. Todo o nada. Fue el primero en desear lo mejor a Llull en redes sociales en cuanto vio la lesión. El Barca está deseando quitársele de encima, ha configurado la plantilla contando con su salida. La operación pasa por que Rice acepte una rebaja en su finiquito (2.5 millones garantizados para este curso) y firme con el Madrid como agente libre. Tiene 30 años, está a tiempo de reengancharse. Sus problemas extradeportivos le preceden, pero es un ganador y un superclase, además de comunitario. Le tiene ganas al Barca, necesita una oportunidad para reivindicarse y es bien conocida la buena mano de Laso con los bases.

Adam Hanga. La apuesta a medio-largo plazo, comunitario, 28 años y un perfil muy Laso. Querejeta se puso digno e igualó la oferta del Barca, por un sueldo que es un disparate en el equilibrio salarial vitoriano. Ahora Baskonia quiere/necesita vender y los azulgrana están regateando. Las últimas cifras filtradas son de 300k que ofrece el Barca por 600k que pide Baskonia. El acuerdo está cercano pero no cerrado y si por algo se caracteriza Querejeta es por su pragmatismo. Si el Madrid llega y ofrece más que el Barca, se lo lleva, punto. La suma de salario (2.5 millones brutos) y buy-out (digamos 600) se pone en un ojo de la cara y queda por aclarar si, dada la normativa de tanteo, podría fichar por otro equipo ACB distinto al Barca.

Brad Wanamaker. Le perdimos la pista a comienzos de julio, estaba «muy cerca» de firmar por Denver, pero aquello no cuajó y sigue esperando una llamada de la NBA, cada vez menos probable. Mientras tanto, Fenerbahce ha cogido posiciones para su incorporación, que no está cerrada. Competir con el mayor presupuesto de la Euroliga y un tipo impositivo bajo como el turco supondría un esfuerzo financiero notable, solo merecería la pena si se cuenta con él a medio-largo plazo en un rol importante. Uno de los mejores 1×1 desde bote de la Euroliga, aunque a mitad de camino entre base y escolta, lo cual tampoco es mayor problema dada la versatilidad de varios exteriores blancos: Doncic puede jugar de base y Rudy-Causeur de aleros. Su caso, a diferencia de los tres anteriores, tiene un importante asterisco y es su pasaporte extracomunitario. Prescindir de Trey en ACB es más arriesgado este curso, se quedarían las convocatorias con solo cuatro interiores, uno de ellos de 37 años. Es en días así en que te acuerdas de la reticencia de Ayón a obtener la doble nacionalidad. Gracias, Titán.

De 1 a 10: las notas de final de curso

notas.pngLlull: 9, el mejor. MVP de las tres competiciones, sus ocasionales actuaciones ofuscado-salvapatria no empañan un curso épico, líder absoluto del equipo. Sigue cincelando con canastas sobre la bocina su estatus de leyenda en activo del madridismo. Dio la cara en el naufragio generalizado en Estambul (28 puntos) y en los dos de la Fonteta (20 puntos de media). Solo se me ocurre decir gracias.

Draper: 2. Su situación no fue fácil, se le fichó como segundo base pero su rol cambió casi de inmediato, dada la eclosión de Doncic. En todo caso, su rendimiento fue decepcionante casi siempre que tuvo minutos, el sistema Laso necesita bases muy creadores y Draper es disciplinado atrás pero no ve un pase ni rompe al aro. Termina contrato y seguro no seguirá. Gracias por los servicios prestados.

Doncic: 8,5. El año de la eclosión, su evolución ha sido histórica, nunca se había visto a un jugador de 17 años a este nivel en Europa, ni Drazen. MVP de cuatro jornadas de la Euroliga y fundamental en la consecución del título de Copa. Durante casi todo el curso hizo olvidar la salida de Chacho y el bajón de Rudy, asumiendo el rol de segundo creador en estático, que es clave en el sistema Laso, una responsabilidad seguramente excesiva. Al final se le terminó haciendo larga la temporada, en algún momento de la primavera perdió frescura mental y física y el equipo colapsó, pues sin esa segunda referencia creadora los minutos de Llull en el banquillo se vuelven costosísimos. Me cuesta poner pegas a un canterano adolescente que ha tapado carencias del equipo en largos tramos del curso. Lo único, tal vez, que tanto su entorno como el cuerpo técnico preparen la temporada que viene (en principio su última de blanco) contando con que son 85 partidos y los títulos se deciden en los 15 últimos.

Carroll: 6,5. Ha encontrado un equilibrio estupendo en plena madurez, da la sensación de que aún le queda gasolina pese a tener ya 34. Su temporada ha sido buena en líneas generales, de las mejores de los últimos años, pese a su irregularidad crónica, intercalando actuaciones buenas con algunas desaparecido, como corresponde a un tirador puro. Medias de 11 puntos, 57% de dos y 42% de tres entre Euroliga y ACB, dio la cara en Estambul, pero se le echó de menos contra Valencia (3/15 triples en la final).

Rudy: 3. Lo intuimos la temporada pasada pero no lo hemos visto con claridad hasta esta: Rudy ya no es el que fue y nunca volverá a serlo, ni parecido. Haríamos bien en dejar de juzgar su rendimiento en función solo de su contrato, se firmó cuando marcaba diferencias y las circunstancias han cambiado, principalmente por su físico. Tiene 32 pero parece que tuviera 37, un declive rápido y pronunciado que nadie podía anticipar. Su actitud en pista es irreprochable, ayuda bastante en defensa, pero ya no rompe hacia el aro (=no saca tiros libres) y su tiro exterior es inconsistente, siendo este punto el más criticable, pues depende menos del físico. Si un exterior no enchufa de tres en un porcentaje razonable se convierte en una rémora en el sistema Laso.

Taylor: 6. Mejora sensiblemente su rendimiento respecto a su primera temporada de blanco, con mejores porcentajes de tiro (41% en triples), menos errores de lectura de juego (pérdidas de balón, faltas innecesarias) y siendo muy útil en partidos puntales su defensa al base estrella rival. Recuerdo su emparejamiento con Larkin en las semifinales de Copa. Termina contrato y apostaría por su renovación, dado su rendimiento apañado y la escasez en el mercado en su puesto.

Maciulis: 4. Su fase regular Euroliga fue homologable, incluido aquel partidazo (20pts) contra CSKA el día de Reyes. Cuesta comprender que un jugador que lanza los mismos tiros liberados cada jornada firme un 50% en triples en Euroliga y un 29% en ACB. Según avanzó el curso se convirtió en una rémora en la rotación, como reflejan los parciales del equipo en sus minutos en pista. Veo difícil su continuidad, pese a tener otro año de contrato, a no ser que Laso (con quien le une una gran relación) le quiera de cuarto ala-pívot, en el rol de Chapu, con pocos minutos pero como cemento de vestuario.

Randolph: 6,5. Se adaptó más rápido de lo esperado al sistema Laso, habitualmente una trituradora de interiores con puntos. Tiene carácter y le gusta ser protagonista, así que no esperó a que le llegasen balones en ataque, sino que los buscó activamente y además los aprovechó. Su temporada iba de notable alto hasta la F4, con varias exhibiciones a domicilio en Euroliga y capital en la Copa de Vitoria. En Estambul, donde hizo un ridículo importante ante Vesely, sufrió además un fuerte golpe en las costillas que suponemos arrastró en los playoffs ACB, porque se le veía físicamente lastrado, limitado a tiros exteriores, firmando un rendimiento bochornoso, principal causante del naufragio blanco en la final.

Thompkins: 5,5. No se me ocurre una situación más adversa en un equipo. Ver vestido de calle el 60% de los partidos y jugar solo los difíciles, no hay lugar a coger rodaje o reivindicarte con estadística fácil. Además, te traen a quizá el mejor de Europa en tu puesto (Randolph) y tienes por detrás en la rotación a los dos más queridos por la afición (Chapu y Felipe), a los que la grada reclamará a tu primer fallo. Súmenle problemas físicos que fue enganchando en la primera mitad de curso. Dados estos condicionantes, la temporada de Trey es homologable, sobre todo por su rendimiento en la recta final de la Euroliga. Se le echó de menos en los playoffs ACB, en general y especialmente por la baja de facto de Randolph.

Reyes: 6. Buen comienzo y final de temporada (enormes sus playoffs), con un pronunciadísimo y largo bache el primer trimestre del año. Lógicamente ya no está para sumar en Euroliga, pero contra la mayoría de rivales ACB sigue siendo un martillo de estadística. Parece que no irá al Eurobasket, una decisión prudente a su edad, que agradecerá su físico y, por cierto, un esfuerzo que Navarro, en una situación similar, no parece dispuesto a hacer por el Barca.

Nocioni: 5. Su papel en el equipo ha sido testimonial, como correspondía a su edad y a su puesto en la rotación, cuarto ala-pívot. Jugó algún buen partido suelto en ACB pero en general su rendimiento fue discreto, con carencias en rebote y limitado a lanzar triples, que unos días entraron y otros no. Le echó coraje en los playoffs ACB, cargando con demasiada responsabilidad por la lesión de Randolph y la ausencia de Thompkins. Pocos jugadores tan carismñaáticos han vestido la camiseta blanca en las dos últimas décadas, deja una gran impronta en la afición pese a su paso fugaz. No descartaría verle de nuevo en el club en un futuro.

Ayón: 6. Puso el listón muy alto el curso pasado, así se le reconoció en la renovación, con salario de estrella continental, y su rendimiento este curso no ha estado a la altura. Especialmente en defensa, haciendo buenos a casi todos sus pares, sangrante la F4, ese 36 a -3 en el duelo personal con Udoh. Sus números son correctos porque en ataque ha ido cumpliendo, gracias a una fructífera conexión con Llull, pero ni rastro de aquel valladar defensivo del curso previo. Diera la sensación de que se ha aburguesado tras dar el pelotazo, su intensidad atrás no es la que fuera, Ayón ha dejado de ser titán.

Hunter: 5. Empezó la temporada como una moto, con una adaptación instantánea al sistema Laso, que llevaba tiempo reclamando su fichaje. Sin embargo, se difuminó a lo largo del curso, sobre todo por sus problemas atrás, ante pívots grandes, limitado con sus 2.03m y menos intenso de lo que suponíamos. Terminó compartiendo ostracismo con Draper, cero minutos en el último partido del año, en la Fonteta, porque no podía contener a Dubljevic. Le queda un año más de contrato (1.1 millones) y se antoja improbable que le corten, pero bien haría el club en buscar un tercer pívot, alto y de perfil defensivo, para tapar sus carencias y las de Gustavo.

Concierto para solista

monstruo.png«Puedo parar el partido, colapsar a tres defensores sobre él, pero cuando coge la moto… es puro talento, entre todos hemos creado un monstruo», dijo resignado Joan Plaza, su primer entrenador en el Madrid. No era para menos, lo ganó Llull solito, una expresión algo exagerada a veces, típico recurso periodístico para personalizar el titular y hacerlo más vendible, pero que sí resume este primero de semifinales: 28 puntos, 6 asistencias y 5 rebotes en un duelo a 65/70 puntos. Es la misma competición pero pareciera otro deporte, si contra Andorra todas las jornadas eran de puertas abiertas (el Madrid promedió 93), ante Unicaja espera una serie de cemento, en la que cada canasta es un triunfo, de ahí el valor añadido de esos números del menorquín.

Una estadística que a primera vista pareciera esquizofrénica, 37 minutos y 22 tiros lanzados, pero básicamente necesaria, por el absoluto apagón del resto del backcourt. Entre Rudy, Doncic, Carroll y Draper (este último ni jugó) sumaron exactamente 0 puntos y 0/9 tiros de campo para valoración 0. Una sequía mucho más grave que la del dúo de aleros, Taylor y Maciulis, de los que no se espera producción ofensiva.

Jaycee sabemos que sufre ante rivales con entrenadores sesudos, como Plaza, que preparan con bisturí la defensa de su mortal pero limitado repertorio. Luka, por su parte, atraviesa un momento de forma muy bajo en este final de curso, a lo que se suma un rival incómodo, con dos bases muy defensivos (Díaz y Lafayette), que presionan bien el bote, una de las áreas aún por pulir del esloveno. Por cierto, -15 con Lafayette en pista y +12 con Díaz, viva el producto nacional.

Que Rudy termine un partido sin meter una sola canasta hace tiempo que dejó de ser noticia. Tan resignada está la grada, que incluso le despidió hoy con tímidos aplausos por echarle ganas en defensa. Sean las lesiones o su ética de trabajo (me dicen que no echa ni una hora extra), o probablemente la suma de ambas, el caso es que recién cumplidos los 32 ha caído en la más absoluta intrascendencia, defensor voluntarioso y con manos rápidas, punto. Queda ya poco para el verano y la directiva debe sopesar si tiene aún sentido la idea inicial de ofrecerle más años a cambio de una bajada de salario. Y es que quizá para verano de 2018 Rudy sencillamente no tenga ya nivel para el Madrid, es duro decirlo para alguien que apuntó tan alto, pero un escenario que no debiera perder de vista el club, que bastante paciencia ha tenido con él.

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A pesar del apagón exterior, el Madrid dominó casi todo el encuentro, excepción de un tramo del tercer cuarto, en que Unicaja se llegó a poner tres arriba (40-43, min 24), ante la pasividad de Laso, con esa manía de dejar jugar por si acaso y pedir tiempo muerto varias posesiones tarde. Que puede tener sentido en una liga regular, para dar confianza a los jugadores e incentivar su autogestión, pero pierde toda gracia en playoffs. Llull encontró aliados en la pintura: la pareja de pívots (22 puntos entre Ayón y Othello) y Chapu, con 11 puntos y otro tapón antológico a la colección, aunque para mi gusto algo pasado de revoluciones por momentos, en un pique innecesario con Brooks. Sorprende que el argentino adelantase a Felipe en la rotación, después de una buena eliminatoria del capitán ante Andorra, aunque la apuesta le salió bien a Laso.

Por último, quiero pensar que Randolph está jugando estas semanas tocado (no me consta), que es a uno de los que se refiere Laso cuando dice que si detallase todos los problemas físicos que arrastra la plantilla «las ruedas de prensa durarían una hora». Lo digo porque, si revisáis la hemeroteca, veréis que su bajón de juego coincide exactamente en tiempo con el anuncio oficioso de su renovación, subida salarial del 50% incluida…

A semifinales sudando tinta china

_1RM1779ThumbSudando tinta china se clasifica el Madrid para semifinales ACB, un tercer encuentro que dominó con rentas de un solo dígito, incluso saltaron las alarmas con el 71-71 con 8 minutos por jugar. Apareció entonces Llull con siete puntos seguidos, que maquillaron otra actuación chuchera, de 2 asistencias y demasiados tiros salvapatria en 29 minutos en pista. Los 95 puntos finales resultan engañosos, fue un Madrid de escaso lustre, sostenido en gran medida por el baño en el rebote (43 a 28), especialmente sangrantes los 7 ofensivos que atrapó Felipe.

Doncic, Ayón y (‘sorpresa!) Rudy cuajaron actuaciones completas, mientras que Randolph, salvo minutos puntuales del tercer cuarto, sigue en el mismo modo hibernación de las últimas semanas. Me detengo en Maciulis, ya no solo por lo que queda de curso sino pensando en el que viene, para el que creo (/temo) que tiene aún contrato en vigor. Tipo noblón, ojito derecho de Laso, dan ganas de abrazarle, pero ha llegado el momento de reconocer que no genera absolutamente nada, y mira que ayer se le buscó con insistencia al poste en los compases iniciales, para castigar su ventaja física sobre Walker. El rédito fue escaso, 1/5 de campo y 1 rebote en casi 18 minutos, más de lo habitual por la baja de mechitas. Con la nueva y parece definitiva versión de Rudy, ‘intendencia y gracias’, el juego exterior, en concreto el puesto de alero, se queda cojo de puntos, pues Taylor es especialista defensivo y Jonas, como hemos dicho, no crea nada. Que tomen nota en los despachos, aunque tampoco esperaría milagros, pues de aleros en el mercado hay poco que rascar.

El dominio del rebote no sirvió al Madrid para granjearse un encuentro plácido, porque le lastran sus conocidos problemas defensivos, que además encuentran en el Andorra la horma de su zapato, al tener un center dominante (Shermadini 21 puntos, otro día en la oficina). El conjunto del Principado es un rival bien digno, atractivo de ver, con unos automatismos ofensivos que ya quisiesen para sí algunos equipos Euroliga (24 asistencias ayer). Le afea sin embargo un entrenador inmaduro y picajoso, Peñarroya, que pareciera primo de Pedro Martínez, Valencia, de estos catalanes que ven conspiraciones mesetarias según cruzan Calatayud.

peña

Ayer, tras una primera mitad de guante blanco, soltó a Milena un: «tiene narices que el Madrid se queje del arbitraje, cuando tienen a Shermadini como saco de boxeo». En la reanudación Andorra se vio beneficiado por un par de técnicas a los locales bastante discutibles, así que en la entrevista post partido no había ya espacio para más lamento arbitral y cambió de tercio: «Es una satisfacción que la afición de una entidad tan grande como el Madrid nos cante ‘era campo atrás'». Muy digno él. Antes, en los compases finales del duelo, con el marcador ya resuelto, se giró hacia un aficionado en las primeras filas, le miró fijamente y se agarró los testículos, un gesto señorial, no creáis, deseando al Madrid toda la suerte para semifinales.

Empiezan ya el miércoles (2030h), ante Unicaja que, por suerte, carece de una amenaza clara en el puesto de cinco, el conocido agujero blanco. Lo sería Musli, pero ha llegado a los playoffs en un terrible estado de forma, recién salido de una lesión, mientras Omic es un culo pelado sin puntos en las manos.