Se va a ir como MVP de todo, y lo sabéis. Me sorprendió que, en una encuesta previa, de los nueve periodistas españoles especializados a los que se preguntó antes de la temporada yo fuese el único que apostase claramente por Doncic como MVP de la Euroliga. Tras la lesión de Llull me parecía una apuesta de cajón, a expensas de la clasificación del Madrid. Siete dijeron que De Colo y otro que Vesely, han pasado sólo tres jornadas e imagino que la mayoría cambiaría su voto si se jugasen dinero. Promedia valoración 31,4 en 27 minutos y el Madrid está líder. Luka es todo lo que podíamos esperar y más, ningún europeo había jugado a este nivel con sólo 18 años. Por comparar, Petrovic a esta edad aún militaba en el equipo de su pueblo, el Sibenika.
Ante Milán ayer Doncic marcó su techo de valoración (41), que bien puede quedar obsoleto en pocas semanas, porque es un proceso, esta temporada se está escribiendo la historia. 27 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias, 3 robos… Números de leyenda y sin dar la sensación de forzar (sólo 1 pérdida), sin chupárselas todas o producto de minutadas. Lo suyo es un don de fluir, controla todas las suertes del juego y piensa primero en el equipo. No da en la sensación de jugar para la estadística, a lo Cristiano, para romper récords o impresionar a ojeadores americanos, que suponemos ya convencidos a estas alturas. No fuerza, pero tampoco se reserva nada, como tantos otros en su último año en Europa. Como aficionado sólo cabe estar orgulloso, exprimirle y disfrutarle como si no hubiese un mañana, recordando que es un producto de la cantera blanca, a la que llegó con 13 años.
Pero, en estos días con la plantilla en cuadro, el Madrid está siendo mucho más que sólo Doncic, es Ayón en modo Machete 2015, es el regreso de Rudy a un nivel homologable, es el paso al frente de los secundarios, notables ayer Taylor, Campazzo o Causeur. Caerá alguna derrota por el camino, seguro, antes de que regresen Thompkins, Randolph o Llull, en orden cronológico, antes de que se fiche un sustituto a Kuzmic, pero se están salvando los muebles con sobresaliente. Ante Milán fue una victoria apretada, en buena medida por el acierto del rival, que también juega: 11/20 triples y una demostración de fuerza de Gudaitis, 24 años, 208 cms, al que habrá que ir apuntando la matrícula. También pesan las ausencias, que merman mucho el potencial del Madrid y cuesta romper los partidos, endosar parciales amplios, salvo que aparezca Carroll en vena como ante Unicaja.
Pero todo se compensa con la actitud de los jugadores, todos y cada uno están enchufados, conocen su rol, incluso marginales como Maciulis o Radoncic aportan desde sus limitaciones. El grupo desprende compromiso ante la necesidad y en este capítulo le corresponde a Laso mención especial. Siempre fue su especialidad la gestión de vestuario, implicar a todos, y así cuando faltan algunos, importantes como ahora, otros están en dinámica como para salir y aportar, cualquiera te da un paso al frente y se sacan los partidos sin necesidad de freír a nadie a minutadas.
Sin Llull, Randolph, Thompkins, Kuzmic ni Taylor, o sea, en cuadro, barrió el Madrid a un rival Euroliga, Unicaja, y es que pesa más la inercia que las bajas. Mucho mérito, que aún recordamos cómo se le salió la cadena al equipo hace dos años durante una plaga de lesiones similar. ¿Os acordáis de Maurice N’Dour? …
Todos a una, con el concurso decisivo de los secundarios, así sacó adelante el Madrid un partido que dominó siempre pero se fue complicando por las lesiones de los interiores. A Randolph, que jugó una soberbia primera parte, se le salió el hombro en el tercer cuarto y, aunque intentó volver, a lo torero, entre lágrimas por el dolor y la ovación del Palacio, ya no volvió a jugar. Mucho más grave es lo de Kuzmic, que en un jugada aislada, sin impacto de por medio, se fue a romper la rodilla. Tiene pinta de ligamentos y de que podría perderse prácticamente lo que resta de temporada. A falta de confirmación médica, la lógica marca que el club debería fichar. Lo digo en condicional porque ya conocemos la orden de contención de gasto en la sección desde hace meses.
Arranca el Madrid con nota el curso Euroliga, con victoria por 14 a domicilio, en un partido que tuvo casi siempre bajo control, incluidos largos tramos de muy buen baloncesto en la primera mitad. Un triunfo para afrontar con aire la primera tachuela de calendario, Valencia-CSKA-Unicaja en 7 días. No parece Efes esta temporada un vitorino continental, tras la marcha de Osman, Honeycutt, Granger y Heurtel, pero igual cualquier victoria como visitante en Euroliga es un tesoro. Pregunten al vigente campeón Fenerbahce, que se estrenó con pinchazo en Málaga.
Arranca este jueves ‘lo bueno’, la Euroliga, de nuevo en el formato de fase regular de 16 equipos, todos contra todos, tan exigente para los clubes pero que tanto juego dio para el aficionado el curso pasado. El Madrid sufrirá en el primer tercio de temporada. Los tres triunfos en el arranque ACB son analgésicos, pero queda mucho por pulir y la Euroliga no perdona, repetir primer puesto de la regular se antoja imposible con la baja del vigente MVP de la competición. Uno de los atractivos de las primeras jornadas será abrir el
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