Estrategia de rearme: los 6 factores que condicionan la summeriada blanca

No diría que el Real Madrid afronta un verano de reconstrucción, más bien lo llamaría de rearme. La hostia deportiva ha mostrado carencias en la plantilla (y en su utilización, por qué no decirlo), a las que se suman dos bajas sensibles. Las de Garuba, que se pierde la mayoría del curso por lesión, y la casi segura de Lyles, ¿rumbo NBA?. Han formado la pareja interior del quinteto reserva, el que dio muchos de los mejores minutos de baloncesto del equipo esta temporada, seguro los mejores parciales.

De los que continúan, incluiría en la columna vertebral por su nivel y rol a Campazzo, Feliz, Maledon, Deck, Okeke, Hezonja y Tavares. A partir de ahí, el trabajo del verano en los despachos consistirá en ampliar y mejorar esa base, con algunos factores importantes a tener en cuenta. A saber…

1.- El inicio del ocaso de Facu

Es ley de vida, tiene 35 años, habría que ir reduciendo sus minutos y responsabilidades, y pensando en términos de relevo. Su actuación en F4 y playoffs ACB ha sido muy floja, llega fundido a final de temporada desde hace varios años y no marca diferencias como otrora. No es que vaya a desaparecer, simplemente hay que asumir que ya no sea el faro del equipo. En el backcourt, tanto Feliz como sobre todo Maledon tienen margen de crecimiento, pero conviene también salir a mercado y cubrir la salida de Kramer con el mejor generador desde bote que el dinero disponible pueda pagar, para reducir así la dependencia de Campazzo. Dada la necesidad de cupos, me gusta la opción De Larrea, cuyo melón abrió Encestando allá por febrero. Techo altísimo y cláusula justo por debajo del millón, con idea de que crezca 1-2 años al lado de Facu antes de ponerse a los mandos. Es solo opinión, no información.

2.- Duración de la baja de Tavares

Desconocemos cuánto estará ausente Tavares, el Madrid no se caracteriza por la precisión o la transparencia en la información médica. Aunque también puede que en este caso no lo sepan todavía ni en el propio club. Igual regresa en septiembre, con la vuelta al cole, que a lo largo del otoño, a lo que sumar un periodo de puesta a punto/ritmo, que en el caso de Edy suele llevar tiempo. Un hándicap que obliga a ser más ambiciosos de lo previsto en el fichaje de un sustituto para Garuba, rol de segundo pívot. De lo contrario, te arriesgas a empezar el curso como lo acabaste, cojo en la pintura. Y Scariolo ha demostrado colapsar si no dispone de un cinco fiable atrás. Oturu ha sonado y me pone burrísimo, pero asumo que es casi imposible.

3.- La (casi segura) marcha de Lyles

Un pérdida sensible para el equipo, un activo de talento por el que sí, lo reconozco, sentía predilección estética. Pero no es solo que juegue bonito y meta de tres (46% en Euroliga). Es que, con la estadística avanzada en la mano, fue el jugador más productivo por posesión del ataque blanco este curso. Porque no consiste solo en meter, también en leer las defensas, seleccionar los tiros, generar ventajas para otros, etc. Quizá el club encuentre en mercado un alapívot que las enchufe también de fuera, y seguramente defenderá más que Lyles, pero ese plus de generación en estático que daba el canadiense me parece muy difícil de reemplazar. Me atrevo a mencionar a Yabusele como opción razonable para ese puesto. Creo que aún debe dinero de su cláusula, que acordó pagar a plazos, y siempre habla muy bien del club blanco, como primera opción cuando regrese a Europa. Y este verano es agente libre. De nuevo, es solo opinión, no información.

4- Una operación salida concurrida

El Madrid ha acabado la temporada con 17 fichas, por los fichajes de última hora de sustitutos de los lesionados, así que lo normal es que 2 o 3 salidas queden sin cubrir. Kramer, Almansa y Yurtseven seguro que no seguirán. La única duda en ese trío es si Izan, rumbo a NCAA, mantendrá alguna vinculación con el Madrid más allá del derecho de tanteo. También tiene muchas papeletas de salir Alex Len, que no parece haber encandilado a Scariolo, tiene un elevado salario en el 2º año y cláusula de corte barato hasta mediados de julio. Sissoko, por perfil, quizá tenga alguna opción de quedarse como 3º pívot, pero tampoco contaría mucho con ello. Procida en principio sigue seguro, tiene dos años más de contrato, pero ¿qué rol le espera? ¿otra vez de ayudante de utillero? Lo de este curso ha sido Matar a un ruiseñor, al margen de un salario cautivo. Si la idea es más de lo mismo, abogo por su salida, cut your losses.

5.- Alivio en el vagón de extracomunitarios

El Madrid va a pasar del overbooking al “sobran asientos” en cuestión de un verano, por la salida de Lyles y la probabilidad relativamente alta de que Okeke y Deck puedan ser por fin inscritos como comunitarios a comienzo de la próxima campaña. Eso abre un abanico nuevo de posibilidades a la dirección deportiva, ensancha el mercado, sobre todo el de descartes NBA. Y falta va a hacer, porque con buena parte de la masa salarial ya comprometida y una inflación rampante en el mercado europeo, el Madrid necesita pescar en EEUU para uno sino varios de los fichajes que tiene por delante. En tus manos estamos, Marty…

6.- Estrecheces de cupos

La lesión de Garuba y la salida de Almansa convierten en casi impepinable la continuidad de Llull (que termina contrato), aunque sea en rol de fondo de armario para equilibrar convocatorias. Gira de despedida. Recordemos que hacen falta 4 cupos nacionales (JFL) para cada encuentro en ACB y que el Madrid dispone de Hezonja, Abalde, Llull y la duda de Tavares, del que ya hemos dicho que se desconoce fecha estimada de regreso. Dadas las circunstancias, veo tres escenarios en el flanco cupos: A) certeza/optimismo en que Edy estará listo para septiembre. B) se rompe el cerdito en un cupo de calidad, asumiendo el sobreprecio que llevan aparejados y que limitaría la maniobrabilidad en mercado para el resto de fichajes. C) la opción ahorro: se tira de un canterano para completar las convocatorias hasta que reegrese Edy

Un comentario en “Estrategia de rearme: los 6 factores que condicionan la summeriada blanca

  1. Avatar de deriades deriades

    Hola a todos:

    Ahora que ya acabó la temporada y pasados unos días, probablemente sea el momento de hacer un análisis de la campaña del equipo. Voy a intentar hacerlo racionalmente, aunque es posible que no lo consiga, y asumo que no será compartida por muchos, pero no pretendo llevar razón, sólo exponer mi parecer y por qué. Lo voy a partir porque me ha salido muy largo.

    A mi entender la temporada en cuanto a resultados no ha sido un fracaso, como estoy leyendo en muchos foros. Le pondría un Bien (6), producto de la media entre EL (9) y las competiciones locales (3). Una temporada sin títulos, cierto, pero no comparto la mentalidad de buena parte del madridismo, que repite el mantra de “Esto es el Madrid y aquí hay ganar títulos todos los años. Si no, es un desastre.”, y luego se despelleja y decapita a todo el que se mueve. Sin ánimo de ofender a nadie, pues califico la mentalidad, no a las personas, me parece una mentalidad infantil y absurda. En las competiciones deportivas profesionales un presupuesto alto, incluso el más alto, no garantiza nada, sólo tener jugadores a priori de buena calidad, si se ha fichado con habilidad. Ni tampoco garantiza victorias ni mucho menos títulos. Creerlo es no sólo un desprecio a los demás equipos, que también juegan, sino también no darse cuenta de que luego esos buenos jugadores pueden rendir mejor o peor y congeniar con sus compañeros mejor o peor y ser más o menos indicados al sistema de juego del entrenador e infinidad de otras variables. Me hace gracia cuando leo aquello de “No se puede perder con el equipo X…” o “No se puede perder después de ir ganando de X puntos…” y similares. Pues a poco que se haya visto competiciones, se podría uno dar cuenta de que esto no es así. Claro que se puede perder con casi cualquiera en un mal día propio y buen día ajeno, incluso teniendo “mejor” (más cara) plantilla a priori. Es competición deportiva, no una competición de a ver quién tiene más presupuesto.

    Además, hablando de presupuestos, el hecho de que la plantilla de esta temporada haya sido la más cara de la historia del club tampoco es significativo. Hay que tener en cuenta la superinflación del mercado de fichajes europeo desde la llegada de clubes propiedad de multimillonarios (o subvencionados por Estados) dispuestos a asumir enormes pérdidas económicas por las razones que sean. Las pérdidas considerables de gran parte de los clubes de EL frente al nivel de ingresos no creo que las pueda negar nadie. Así, el récord de presupuesto de esta campaña no implica que la plantilla sea muy buena, ni siquiera “mejor” que la de otros grandes clubes de EL. A falta de que la EL obligue a publicar presupuestos, masas salariales y contratos de jugadores y equipo técnico, en bruto y en NETO, se podría deducir de las cifras que trascienden de contratos de jugadores que hay al menos cuatro clubes con más presupuesto NETO que el Madrid: Happoel, Dubai, Olympiacos y PAO. Y algunos otros estarán cerca, arriba o abajo, como Efes, Fenerbahçe, Milan o el Mónaco de este año (ya no será). Hasta ASVEL ha conseguido la financiación de una familia multimillonaria y, según noticias, ha ofrecido 4 M a Francisco, 3 M a Cabarrot y 3 M a Yabusele (supongo que netos, pero no he encontrado referencia al respecto), sueldos que parece que el Madrid no se puede permitir. Y la próxima temporada, si Floren no aumenta el presupuesto de manera muy significativa, será más de lo mismo: fichar promesas y melones, sin saber si el jamón te saldrá salado o no. Por eso, me parece un resultado magnífico acabar tercero en la liga regular y disputar la final hasta el último minuto al mejor equipo de este año, en su ciudad, jugando contra ocho en la pista y ante miles de energúmenos vociferando (nada que ver con las abuelitas haciendo calceta mayoritarias en Goya), muchos de los cuales sin entrada, ante la connivencia de Bodiroga y sus secuaces, y además sin pivotes, uno de los cuales es uno de los dos jugadores claves del equipo.

    Otra cosa son los resultados en las competiciones nacionales. Malos. Perder la final de la Supercopa entraba dentro de lo posible ante un equipo con más inercia y mejor conjuntado que un Madrid con muchas novedades  y equipo técnico diferente. La derrota en la final de Copa pareció debido a un exceso de confianza del equipo, además de que Baskonia jugó bastante bien. Esto está en el debe de jugadores y equipo técnico. Y en la Liga, después de acabar primeros en la liga regular con muy buen balance (las últimas derrotas seguidas eran alarmantes, pero cabía la esperanza de que el equipo se estuviera resguardando físicamente para los PO), caer en cuartos es muy mal resultado. Cierto que la ausencia de los pivotes iniciales (a Yurtseven y Sissoko no se les podía exigir mucho), un puesto clave, era influyente, pero Tenerife también estaba en cuadro en el pivote. La serie se decantó por el acierto en el triple: muy bueno de los canarios y muy malo del Madrid en el primer y tercer partido, muy bueno el del Madrid en el segundo. También se esperaba más de la pizarra de Scariolo para compensar las carencias y de su gestión para elevar la moral del grupo tras la FF. Malo, como digo, pero no fracaso.

    Por otro lado, parece haberse demostrado que la plantilla no era tan buena como se pensaba a priori. Se fichó mucho, pero de fondo de armario. El único que por su trayectoria se sabía que era muy bueno era Lyles. Maledon llegó con la vitola de estrella, pero los aficionados veteranos saben que una cosa es ser estrella del último equipo de la EL y otra dar ese nivel en un aspirante al título. Desde mi punto de vista, la principal descompensación de la plantilla está en el base, porque sólo tenemos uno: Campazzo. Maledon y Feliz son escoltas. Probablemente, un Facu ya con años haya llegado desfondado a final de temporada por las minutadas que ha tenido que asumir (aunque menos que la pasada temporada) porque su teórico suplente, Maledon, no daba la talla como base y el equipo se caía. Creo que a Maledon le pasa lo mismo que le pasó a Feliz. Le pesa el puesto de dirigir a un equipo con un entrenador con mucha pizarra y, cuando juega de escolta, descargado de esa responsabilidad, rinde más. A pesar de eso, a Maledon para ser estrella le queda mucho que mejorar en defensa, para tener un nivel aceptable, y en el tiro exterior (porcentaje y consistencia), que potenciaría mucho su gran capacidad de penetración. Otra apreciación personal es que el puesto de 4 también estaba cojo, porque Okeke me parece más alero que alapívot (una especie de Deck o Taylor) y Almansa parece claramente un pivote al igual que Garuba (aunque sean distintos). Krämer demostró no rendir lo suficiente para un aspirante a títulos. Procida es mucho mejor que éste, por lo que no se comprende que no jugara más minutos, salvo que haya datos que los aficionados no sepamos. Almansa está claramente muy verde aún, a mi parecer incluso para ACB. En un aspirante a todo, los minutos en cancha hay que ganárselos dejándose el alma en los entrenamientos y en el tiempo que te dé el entrenador en la pista, además de rendir. Si no, lo normal es acabar en el banquillo. No hay tiempo para desarrollar jugadores y para mucho tiempo de pruebas. Abalde es útil sobre todo como cupo, buen defensor, pero tampoco excelente, y muy apocado en ataque. Llull estaba sólo para tres minutos en ACB contra equipos de mitad de tabla hacia abajo. Sus 5 minutos sistemáticos en el segundo cuarto por partido son probablemente un acuerdo entre Scariolo y él. Como parece que lo renovarán, supongo que la próxima temporada serán menos. Veremos. Deck está muy cascado físicamente y su rendimiento cada vez es menor. Okeke es un currante, de los que hacen falta en todos los equipos, pero no se le puede pedir que sea diferencial. Len aportó más que Fernando: se entera de los sistemas, defiende e intimida de modo aceptable, pero en ataque aporta poco y es lento y poco atlético, pero un crack al lado de un Fernando de manos blandas, que no sabía defender, que se cargaba de faltas rápidamente, no se enteraba de nada y perdía muchos balones. Y Maledon parece que carece de nervio y, como comentaba, tiene mucho que mejorar, además de ser realmente escolta, no base.

    Esto nos deja como jugadores que pueden marcar diferencias:

    • Un Facu cada vez con menos energías por la edad y por no tener un suplente de garantías.
    • Un espléndido Feliz, pero suplente, no titular.
    • Un fuera de serie Hezonja, pero con desconexiones mentales (si funcionara bien de cabeza seguiría en la NBA), aunque ésta ha sido su mejor temporada, con más estabilidad mental, probablemente por trabajo del equipo técnico.
    • Un Lyles de clase extraordinaria, pero con falta de intensidad, carencias defensivas y que parece que está de paso.
    • Un Tavares en el mismo caso de Facu.
    • Un Garuba que sube el nivel defensivo colectivo del equipo con su intensidad insuperable, pero que técnicamente deja mucho que desear.

    Ante este panorama, creo que la plantilla era buena, mejor que la del año pasado, pero no tan buena. Sin embargo, debería haber sido suficiente para al menos haber llegado a la final de ACB. Les ha faltado más resistencia mental y quizá algo más de piernas al final. Lo mismo hubiese sido mejor darles más minutos en ACB a los menos habituales, aunque se perdieran más partidos, para que los buenos de verdad llegaran mejor físicamente. Pero esto a toro pasado es muy fácil de decir.

    En cuanto a pajiplantilla para la próxima campaña, ficharía a un base de gran calidad como cotitular, un escolta titular jugón que meta puntos en los momentos calientes y no sea un agujero en defensa, un alapívot titular muy bueno para suplir a Lyles y un muy buen pívot suplente. Luego, sería deseable también quizá un tercer base aseado, otro alapívot y otro pivote correctos. Pero esto supondría un incremento grande del presupuesto y no parece que Floren lo vaya a autorizar. Así que, probablemente, volvamos a tener promesas y melones.

    Por tanto, yo no me haría mucha sangre con esto, tanto por esta temporada como por la próxima. Si viene bien, pues a disfrutar, si no, pues a que el mal rato pase a los pocos minutos de terminar el partido malo. Yo no como de los resultados del equipo ni tampoco quiero encabronarme, que ya está la vida jodida de por sí. Pero cada uno se lo puede tomar como le parezca, por supuesto. Faltaría más.

    Saludos a todos.