Qué dos derrotas seguidas tan feas del Madrid a domicilio, Darussafaka la semana pasada y Estrella Roja esta. Rivales competitivos, claro, como todos en esta Euroliga, pero con ciertamente menos plantilla, el tipo de pabellón donde debes ganar un partido de cada dos si quieres estar arriba. Y no es que no se gane, es que ni se compite, nada que ver con esa sensación de perder dando la cara ante un vitorino, como en pista de CSKA o Fenerbahce. Dos derrotas estas últimas casi calcadas, con el Madrid regañado con el aro (20 puntos por debajo de su media), aguantando un cuarto o dos en el marcador para después encajar un parcial importante (14-0 en Belgrado) y en vez de remar borrarse. Solo un jugador, uno, dio la cara en Serbia: mechitas. Soberbio Jeffery Taylor, desatado en ataque con 25 puntos, de lejos su mejor marca en Madrid.
Lógicamente hay que tomar ese 7 de 10 triples como una excepción, lo que no es ya una anécdota es su sensible mejora de rendimiento en las últimas semanas. Con el acierto exterior como elemento visible, pero también limitando sus errores (faltas tontas, pérdidas de balón, etc), que era su verdadero lastre, porque al fin y al cabo su rol sigue siendo de especialista defensivo. Queda mucho hasta junio, pero si mantiene la tendencia positiva deja entreabierta la posibilidad de renovar, que ni concebíamos hace ni un mes. Hay jugadores con grandes condiciones para los que la confianza lo es todo, y Laso ha tenido con Taylor más paciencia que el Santo Job. Pienso en un jugador de perfil similar como Hanga, sin apenas oportunidades cuando llegó a Baskonia, salió incluso cedido a Italia, pero que a su regreso y tras la marcha de San Emeterio cogió confianza hasta convertirse en lo que es hoy, uno de los aleros más consistentes y cotizados de Europa.
Con Taylor termina todo lo rescatable del Madrid en Belgrado, a donde acudió con piernas cansadas y las bajas de Rudy (que fue padre) y Maciulis, a sumarle la lesión de Doncic en un lance del partido (simple esguince, nada serio) y la empanada de Randolph, solo recuperado a medias de sus problemas musculares. Fue otra velada de triples marrados, mal seleccionados en muchos casos, sobre todo Llull y Chapu, que fallaron los 7 que lanzaron. El especialista, Carroll, acumula 0/13 desde el arco en las últimas tres salidas, todas derrotas, demasiado para ser simple coincidencia, más tras verle el domingo colar 6 a Obradoiro. Los scouters ya conocen bien sus rutinas ofensivas, los rivales le esperan a la salida de bloqueos y tampoco Laso se queda calvo diseñando alternativas tácticas. Sumen que en Euroliga en casa se defiende intenso y al equipo local se le permite más contacto y ya tenéis a Carroll casi anulado.
Es ya un clásico de la era Laso, quizá su principal carencia, lo de empacharse a triples a domicilio cuando el rival aprieta, limitarse a sistemas para Jaycee como el que reza a la virgen. Prueba de que falló la circulación en estático (en esto se notó la ausencia de Rudy) es que los dos definidores de la plantilla, los de más alto %, Ayón y Othello, solo lanzaron 5 veces en todo el partido, cuando promedian 12. Y con tanto pinchazo a domicilio se acaba poniendo la cosa un poco tensa. Visita el Madrid a Efes el jueves que viene, en plena crisis como visitante, y después recibe a CSKA. Ganar los dos sería una hombrada, ganar uno es cubrir el expediente pero perder los dos metería ya al equipo en cierto atasco clasificatorio.
El Barca lleva cinco derrotas seguidas a domicilio (tres en Euroliga y dos en ACB), que bien podrían ser seis, porque la siguiente salida es el viernes Moscú. Puestos a buscar las causas, además de que Dorsey parezca en pista un donante de cerebro, una de las más evidentes es el rendimiento de Claver, entre los fichajes más caros de la historia del baloncesto europeo, 2 millones de euros costó su tránsfer en verano, para mayor gloria de Valencia. Sus promedios en Euroliga son discretos (5pts y 4rebs), pero en ACB directamente vergonzantes: 5/23tc y valoración 0.8 en 19 minutos. No le falta tiempo en pista y cuenta con la confianza del entrenador, Barztokas, el mismo con el que firmó el año pasado su mejor temporada de siempre en Europa. Un técnico de perfil defensivo, que valora los intangibles que aporta Claver en ese segmento.
Bienvenidos al nuevo diseño del blog, espero os guste, un poco más limpio y con fotos más grandes, aunque para gustos los colores. El principal cambio en realidad es la migración a WordPressCom, tras largos problemas con Google/Blogger que no vienen aquí al caso. También me apetecía un cambio de look en puertas del décimo cumpleaños del blog, que se cumple en 2017. A efectos prácticos no cambia casi nada, el archivo no se ha perdido, podéis consultar las más de 600 entradas y 3.500 comentarios publicados en este tiempo. El blog tiene las mismas secciones y dinámica, podéis comentar desde cuentas en Facebook, Twitter, G+, WordPress o simplemente dejando un email, que no será visible. En
No hacía ni tres días que había firmado su peor partido de la temporada, apocopado en Estambul: valoración -3 en 16 minutos y superado por la responsabilidad, doble tara en un base. Por eso, si algún interés para el Madrid tenía un encuentro de trámite como la visita de Fuenlabrada, era darle tiempo en pista y balón en las manos al chaval para que recuperase sensaciones, para sentir la confianza ciega del cuerpo técnico (y el cariño de la afición). Imaginamos por cierto que para gestionar situaciones como estas, entre otros motivos, eligió la sección de técnico asistente a Paco Redondo, que trabajase con el chaval ya desde categorías inferiores. Una voz familiar para cuando viniesen curvas.
Debe estar conectado para enviar un comentario.